Ud. esta en “La Angustia, el Miedo y la Esperanza”

“La Angustia, el Miedo y la Esperanza”


Por Emiliano Galende - Publicado en Enero 2010

En los últimos años un cambio significativo se observa en las consultas en los servicios de salud mental. Para algunos profesionales, adheridos demasiado ingenuamente a los postulados nosográficos de su disciplina, se trata de “nuevas patologías”; para otros, más adheridos a los intereses de la industria de los medicamentos, se trata de nuevas entidades clínicas que el “avance de la investigación farmacológica” ha descubierto. Para quienes tratamos de comprender estos modos del sufrimiento mental desde un psicoanálisis crítico y las experiencias comunitarias de salud mental, se nos plantea el interrogante de qué tienen en común estos trastornos, qué relación guardan con el contexto cultural, social, y, dada su frecuencia, qué expresan de los modos de la vida social actual. Muchas de estas personas consultan por estados continuos de ansiedad que perturban sus días y sus noches, ponen énfasis en situaciones persecutorias en sus empleos, en incertidumbres e inseguridad en sus relaciones de pareja, en vicisitudes de adaptación por migraciones impuestas o voluntarias (“trastornos de ansiedad”, dice el nomenclador); otras demandan atención por crisis repetidas de angustia que los sorprenden y alteran el transcurrir de sus tareas, sus salidas a la calle (y al mundo), obligándoles a resguardarse, cuando lo tienen, en la seguridad de sus relaciones cercanas y familiares (“ataque de pánico”, dice esta vez el nomenclador); otras llegan a la consulta agobiadas con su vida, con un dolor que no se reduce a algún conflicto identificado, su astenia durante el día, que hace penoso cada tarea o movimiento, se prolonga en noches de insomnio (“depresiones reactivas”, dice en este caso el nomenclador, nueva amenaza epidemiológica dice la OMS dada la magnitud de su incidencia en la población); otras padecen una suerte de extrañamiento del ámbito en que se desarrolla su vida, tienen dificultades para hilvanar su pensamiento, su mundo afectivo y mental es disperso y les dificulta entender y narrar su padecimiento (“trastornos de personalidad”, “border line” en algunos casos, cabría diagnosticar). A esta lista incompleta, sólo indicativa de lo que quiero tratar, se agregan las victimas de violencia familiar (entre 20 y 30 % de las consultas en servicios de salud y salud mental), los que consumen drogas, nueva población expuesta a un nuevo encierro semejante al sufrido en los manicomios; los que necesitan del alcohol para soportar una vida a la cual ya no dominan (el mayor problema, de lejos, de las adicciones actuales). Como un amigo suele decir, cuando alguien llora necesita un pañuelo para su sufrimiento, y hay siempre un fabricante de pañuelos que se alegra de este sufrimiento. Esto ocurre también en lo que nos ocupa, en este caso la industria de psicofármacos en la parte legal del consumo, y la de los narcotraficantes, en la ilegal, son altamente beneficiados por estos nuevos dolores del alma. Si escuchamos bien a estas personas descubrimos siempre una ausencia de proyecto, una amenaza al futuro, un riesgo en el presente, una incertidumbre sobre el devenir de sus relaciones de empleo, de pareja, de residencia, de su economía. Vale entonces ocuparnos de las dos pasiones ligadas al futuro, el miedo y la esperanza, para entender su presencia actual en la vida de todos, o mejor dicho, de casi todos.
 
Nos son conocidas aquellas pasiones que ligan al hombre con su pasado: el resentimiento, la nostalgia, el rencor, que explican en quienes lo padecen sus dificultades con el presente. Se trata de pasiones diferentes a las que provienen del presente, cuya inmediata certeza nos produce tristeza, dolor, alegría, odio, amor o placer. Siendo tan presentes en nuestra vida no se reconoce tanto a las pasiones que nos dominan sobre el incierto futuro: el miedo y la esperanza. El miedo es esa angustia provocada por algo incierto o amenazante, algo extraño que puede alterar nuestro presente ya que parece anunciar un mal inevitable. Siempre subyace al miedo la amenaza de la aniquilación y de la muerte. En oposición, la esperanza consiste en esa alegría o placer de imaginar sobre lo incierto del futuro el anhelo de algo mejor al presente, tiene siempre un sentido de promesa, y respecto de la vida y su finitud, un sentido de salvación. Ambas, miedo y esperanza, son resistentes a la voluntad o a los argumentos de la razón, por lo mismo suelen ser incontrolables para el hombre. Esto mismo hace que sean pasiones contagiosas, pasan fácilmente de un individuo a otro, y constituyen el afecto principal que liga a los grupos y a las masas. Por lo mismo se oponen siempre a la calma del sabio, basada en la reflexión, en la serenidad de la razón individual.
Tanto el miedo como la esperanza debilitan la experiencia del presente, y también el ánimo y la pasión por lo actual, tienden a expulsar al individuo de su experiencia y de su acción sobre sus semejantes. Por eso el miedo es desde siempre un eje de la política y la esperanza es un dominio de las religiones. El hecho de que son comunes a todos los hombres, presentándose como amenazas o promesas que afectan la vida de cada uno, contribuyen a orientar las voluntades, de manera constructiva en la esperanza y de manera sediciosa, amenazante, en el miedo. La filosofía clásica ya conocía el papel eminentemente político del miedo, y en menor medida de la esperanza, poniendo en evidencia los mecanismos de la práctica cotidiana de gobierno y de la psicología de las multitudes, y es Maquiavelo quien ejemplarmente nos muestra cómo es el príncipe quien debe saber producir y dirigir estas pasiones. El miedo y la esperanza dominan el cuerpo, la mente y la imaginación de los individuos, dejándolos a merced de la incertidumbre y volviéndolos por esto dispuestos a la renuncia y a la pasividad en su presente. Spinoza en su Tratado Teológico Político, alertaba sobre la necesidad de combatir el miedo en cuanto pasión hostil a la razón, y a la esperanza, que representa una fuga del mundo actual, medios para obtener la resignación y la obediencia. En la misma Ética señala que se debe resistir la promesa de la religión de “un mas allá” de la muerte cuyo fin es solamente justificar la resignación y la obediencia al presente. La libertad del hombre, su capacidad activa de elegir y decidir sobre su realidad, depende de su resistencia al miedo y de su rechazo a la promesa de la esperanza. En el Segundo Fausto, Goethe dice “Entre los mayores enemigos de los hombres, dos, Miedo y Esperanza, en cadenas de consorcio civil yo los segrego”. En una perspectiva opuesta, Hobbes , postula que el gobierno y la razón de Estado necesitan del miedo de las masas para evitar la recaída en el infierno social de la violencia y del estado de naturaleza (el “hombre lobo del hombre”, su conocida formula), tiene claro que los hombres aspiran a su libertad de todo poder y especialmente de la razón de Estado. El miedo es un instrumento de la política. En el extremo del pánico el miedo se muestra como el gran desorganizador del grupo o la masa, frente a él cada individuo asume por sí mismo su supervivencia. Esta claro que el futuro de la sociedad, y más aun, el futuro de cada individuo es la esencia de la política, por lo mismo sobre ella como constructora del futuro se juegan siempre las amenazas o las promesas. De Maquiavelo en adelante ningún político se abstiene del uso político del miedo y la esperanza, como ejemplos actuales: el uso de la amenaza del futuro sobre el cual se propone la aceptación del presente (flexibilización laboral o riesgo de desocupación), o la esperanza de salvación si acepta resignar las necesidades del presente (bajar los salarios porque hay crisis, callar la protesta para asegurar la paz).
Pero el valor de la esperanza no es solo patrimonio de las religiones. También lo es de quienes tenemos el sueño de la igualdad. La esperanza de un futuro mejor, diferente al presente, genera solidaridad, unión bajo el sentimiento activo de que es posible actuar sobre la realidad actual. La igualdad ha sido el sueño de todas las revoluciones, tiene el sentido de una ilusión, de imaginar otra realidad posible y de buscar lograrla activamente. Esta ilusión, cercana a la utopía, es un llamado a la solidaridad para transformar el presente ahora, es decir comprender lo actual para proyectar en conjunto un futuro diferente. Opuesto a la utilización de la religión como propuesta de “un mas allá” en el que todos seremos merecedores del cielo y la paz, iguales ante Dios, separados de “los malos” que sufrirán el destino del infierno. “Justicia divina”, invocada con frecuencia por quienes no pueden borrar su maldad en el presente, esta sí ilusoria, opuesta al sueño de la igualdad. Este sueño convoca a vencer el miedo y a la angustia por igual a través de la voluntad de actuar contra una realidad que oprime. Se trata de pasar del estado de muchedumbre, compuesta por individuos aislados, al grupo solidario que actúa enfrentando el miedo para construir un futuro diferente. Por eso la solidaridad es política activa, es la esperanza puesta en el valor del hombre para construir su futuro. Freud, criticando las ideas de Le Bon señalaba cómo el padre interviene en el lazo social, prolongado en la función del líder o jefe como aglutinador, el que provocando la unión solidaria de los hermanos vence al terror. Vale recordar aquí a Montesquieu : “Los regimenes despóticos producen individuos completamente separados entre sí, o, lo que es lo mismo, mantenidos juntos por la fuerza repulsiva de pasiones que los aíslan (la avaricia, la competencia, el deseo de sobrevivir a los otros) impidiendo toda confianza y solidaridad reciprocas, desagregando a los ciudadanos a súbditos y generando así la mas completa, fatalista y vil, pasividad política, apenas interrumpida por alguna esporádica, rabiosa y fugaz llamarada de rebelión…..De una manera distinta del terror, o miedo, la virtud republicana (diferente de la moral y de la cristiandad) exige una transparencia absoluta de las relaciones entre los ciudadanos, su incansable actividad en la esfera publica, y, sobre todo, un relevante amor a la igualdad, tanto de los derechos como de los bienes”. En oposición a esto, Maquiavelo se preguntaba si la sola dimensión laica, sin miedo y sin esperanza, puede sostener la política y la vida de los Estados.
Hace muy poco una ex monja, Karen Armstrong , nos sorprendió con un estudio sobre los tres fundamentalismos que dominan nuestro mundo actual. En el visualizamos la expresión clara del retorno del miedo y la esperanza como política para aglutinar, masificar, configurando una realidad paralizante. El sueño de la igualdad tiende a opacarse en nuestro mundo. Este requiere de la esperanza en la solidaridad, no es unirnos para el mito o el culto, sino para la acción de transformar la realidad. En esto es esencial comprender la actualidad, es decir ejercer una razón crítica sobre el presente. Sólo este comprender crítico hace posible que la acción de los hombres no este guiada por el miedo ni por la promesa mítica de un “mas allá”, sino guiada por la razón y el deseo de transformar o construir la realidad. Como en todo acto humano la intención, que surge del comprender, de actuar sobre la realidad; la voluntad, el empeño fraterno y solidario de hacer con los otros; es lo que da como resultado un cambio de los actores y del poder de decidir sobre la existencia de cada uno y del conjunto.
En un articulo reciente John Berger señala que un informe elaborado en el año 2007 por la oficina de estadísticas de Justicia de EEUU revela que 1 de cada 136 habitantes de ese país esta detenido en cárceles o Institutos penitenciarios. Cuatro millones en total. El miedo es también global, responde a diversos motivos. Para Berger “A lo largo y ancho del planeta vivimos en una prisión”. La prensa nos informa que 15 millones de mexicanos viven escondidos en EEUU, a pesar del muro que impide su ingreso, de 1.200 Km. de largo y 1.800 torres de observación con policías armados. La ONU cuenta 200 millones de refugiados en el mundo, escapando de guerras y pobrezas extremas. Cerca nuestro observamos un mundo de barrios cerrados, villas miserias, favelas, nuevos ghetos. Los que allí se alojan son en cierto modo compañeros de prisión. Claro que es visible que hay apartados, excluidos de la sociedad, que están en esa situación de presos a la fuerza, custodiados como criminales, pero están también quienes buscan voluntariamente estar custodiados por su anhelo de seguridad y protección en barrios cerrados, “edificios con seguridad”, club de campo, etc. Al lado están los que no tienen opción, refugiados políticos (tres generaciones nacidas en campos de palestinos consecuencia de la expansión del Estado de Israel), villas miserias, ghetos urbanos como las favelas, también custodiados porque se los considera peligrosos o posibles criminales (droga, robos, etc.). Poblaciones anónimas e incalculables producto de guerras locales, de pobreza extrema, de políticas de exclusión. Pero podemos sumar a los que viven encerrados en sus empleos por horarios que no dominan (por ej., la flexibilización laboral y la extensión horaria aprobada por el Parlamento Europeo). A todos el miedo los convierte en presos: por amenaza del desempleo, por la violencia, por el hambre, por la emigración, por la ilusión de la seguridad. El mundo actual esta compuesto por productores, consumidores y excluidos. Como los criminales presos, quienes estamos presos en este mundo global amenazante nunca aceptamos este presente como definitivo, la mayor parte mantiene su anhelo de libertad, de poder elegir y decidir, pero no ignoramos que muchos, por diversas debilidades y desventajas sociales, son victimas personales del pánico y la angustia crónica. Este mundo del miedo no es natural ni espontáneo. Por vía del consumismo, que necesita de una cultura del individualismo, se trata de mantenernos aislados, como en las cárceles se mantiene a los presos en celdas individuales, para evitar que la idea de un futuro en común nos pueda volcar juntos a la resistencia. Esto no es espontáneo, la globalización económica impuso aislarnos del territorio (migraciones masivas), de la vida en común (competencia y desconfianza), de la historia compartida, y especialmente por las políticas mediáticas, de evitar que imaginemos un futuro o un proyecto en común. Este encierro masivo hace que la vida urbana se acerque a la de la cárcel o el manicomio: conflictos y lucha entre vecinos o antiguos compañeros, pobres atacando a otros pobres, desempleados luchando contra empleados, especialmente si son inmigrantes, aun en la pareja amorosa desconfianza y cuidado de no comprometer bienes y futuro. Si prestamos atención veremos cómo los medios a través de mensajes incluidos en aparentes noticias, nos dicen que la vida es insegura, insisten con lo incierto de la economía, los riesgos de epidemias, crisis energética, catástrofes naturales, amenazas del futuro cuyo contenido ficcional se oculta. Lo eficaz es generar el miedo y lograr su capacidad de mantenernos aislados. No olvidemos al respecto que el miedo es la pasión que más fácilmente se erotiza, esta cualidad hace que se potencie y se contagie entre los individuos. Estas operaciones mediáticas son exitosas, mantienen su eficacia haciéndonos creer que la prioridad para cada uno de nosotros es tomar medidas destinadas a nuestra seguridad personal, nos convence de que nuestra situación de riesgo y amenazas del futuro depende lo que podamos hacer cada uno, no del destino en común.
Debemos reconocer en estos pocos ejemplos que el miedo esta instalado en nuestras sociedades, los políticos lo utilizarán luego según la ética de cada uno. La esperanza, cu correlato opuesto, avanza al mismo ritmo. Recrudecen en el mundo los fundamentalismos religiosos, de todas las religiones, pero en esta versión moderna con una violencia inesperada: el judaísmo que en su historia no contaba la violencia y la dominación de otros pueblos; el islamismo, religión de la paz, se expresa en auto inmolaciones y terrorismo; el cristianismo, especialmente en sus variantes evangélicas, sosteniendo las nuevas guerras de la dominación económica (el caso de EEUU y el Partido Republicano en la era Busch).
¿Será posible preservar lo humano, la solidaridad, la libertad, la justicia, el anhelo de construir un futuro común, por fuera de las amenazas políticas y de las promesas religiosas que nos rodean? Vale recordar a Merleau Ponty, cuando en la posguerra escribía: “Una sociedad no es el templo de los valores-ídolos que figuran al frente de sus monumentos o en sus textos constitucionales; una sociedad vale lo que valen en ella las relaciones del hombre con el hombre....Para conocer y juzgar una sociedad es preciso llegar hasta su sustancia profunda, el lazo humano del cual esta hecha y que depende sin duda de las relaciones jurídicas, pero también de las formas del trabajo, de la manera de amar, de vivir y de morir” No es posible en los limites de este escrito profundizar en estas dimensiones, pero trato de alertar sobre esta situación que esquematizo sobre el miedo y la esperanza en nuestro tiempo, que esta en el centro de gran parte de los sufrimientos mentales que atendemos. Hubo tiempos en que dominó la nostalgia, como en el Siglo XIX lo expresó el Romanticismo, Freud, no del todo ajeno a este movimiento, nos enseño a reconocer las pasiones que sujetan al hombre a su pasado y dificultan su presente, sólo tangencialmente aludió al miedo y critico la esperanza como ilusión religiosa. A nosotros nos toca hoy comprender las pasiones ligadas al futuro, éstas, como miedo o pánico, afectan y condicionan el presente de muchos, especialmente de aquellos que, refugiados en el individualismo, no logran comprender las razones de sus malestares. Un nuevo recrudecer del objetivismo, esta vez por vía del consumo y el mercado, lleva a que el otro, cualquier otro, pueda devenir y ser tratado como un objeto más, el individualismo ayuda a que cada uno sólo valga por su uso. ¿No es motivo suficiente, con la dimensión de estar sustraído de la conciencia, para explicar mucho de la angustia actual como padecimiento dominante?.
 
 
[1] Nicolás Maquiavelo, “El Principe”, Trad. de Lelio Fernandez, Ed. Norma, Barcelona 2002.
[1] Baruch Spinoza, “Tratado teológico político”, Ed. A. Droetto, Turin 1958
[1] Tomas Hobbes, El Leviatan”, Ed. G. Micheli, Florencia 1976.
[1] Montesquieu, O.C. Vol.II, Ed. R, Callois, París 1949-1951, Pag. 268
[1] Karen Armstrong, “Los origenes del fundamentalismo en el judaismo, el cristianismo y el islam”, Ed- TusQuets, Barcelona 2000.
[1] Johon Berger, Revista Ñ, Nº 18, Julio 2008.
[1] Merleau Ponty, “Humanismo y Terror”, Ed. La Pléyade, Bs. As. 1968
 
 
 
Mayo 2009.
 
 

Share this
Etiquetas

Estimado Emiliano Galende.
Trabajo como director del Colegio Nº 734 de El Hoyo, prov. de Chubut. Todos los días en el ingreso junto con el izamento de la bandera dirijo una palabras a los alumnos sobre diversas cuestiones. Tras leer su muy interesante artículo en la revista Alter Natura hice un comentario al respecto y facilite una fotocopia y la revista a dos alumnas. Me tomé esta libertad espero no haberlo molestado con esto. El día miércoles en reunión de personal comentaré brevemente esta interesante página web y su excelente artículo. Envío el comentario con el fin de felicitarlo y agradecerle estos oportunos y certeros conceptos que tanto nos involucran en esta sociedad actual.Sin mas y a sus órdenes le saluda atte,:Ricardo José Tamer Mail ricardotamer112 [at] yahoo [dot] com [dot] ar

Querido Emiliano, me a gustado mucho su artículo, mas que todo por que al salir a las calles y mezclarme con los llamados "marginales" siento que la realidad se muestra clara ante mis ojos aunque sea triste. Yo soy ecuatoriano y desde que nací siempre estuve junto al que tenía por hogar las calles...
Hoy estoy a punto de recibirme de psicólogo y este tema del miedo me a llevado a la introspección para así descubrir mis miedos y saber que hago con ellos. tras meditar, leer y discutir este tema, e llegado a la conclusión de que en algún grado tengo que ocultar mi temor, no se si para ganar una imagen o simplemente por que me avergüenza, pero lo que si tengo claro es que no siempre muestro mis debilidades o temores.
Coincido en su comentario sobre el hacinamiento o aislamiento como un mecanismo para sobrellevar el temor con tal de mostrarnos invencibles ante el mundo, así los ladrones, los indigentes, las prostitutas y todos aquellos que ponen de manifiesto nuestras miedos como sociedad, tienen que ser separados de la gente "civilizada" y encerrados en cárceles, manicomios, o centros siquiátricas. Entonces señalamos con el dedo y nos espantamos ante nuestra realidad, leemos la prensa amarilla, la crónica roja y nos santiguamos para que nuestros hijos jamás caigan en pasiones tan bajas y decimos debería haber mas seguridad, debería haber mas control policial, debería, debería debería...... y jamás asumimos nuestra responsabilidad en los problemas que aquejan nuestro entorno.
En todo caso creo que es necesario que esta sociedad del consumo se espiritualice y pueda mirar en su interior con humildad para reconocer claramente sus limitaciones..... pero como usted bien lo ha dicho solo es una esperanza, de la que todos hablan pero pocos hacen algo... habrá pues que buscar la manera de transformar la realidad y aceptar con mas resignación el peso de la vida y sonreír para que esta sea mas llevadera...
Mis mas sincera felicitación Emiliano por tan sencilla reflexión..
Att: David Salazar

Siempre un placer leerlo Emiliano! Saludos.

Muy buen analisis...cuanto malestar produce sentirse parado frente a lo desconocido, mucho miedo...me encuentro en una etapa clave de mi vida, pensando bastante en el futuro y en mi vida profesional, noto que cuando mas lo pienso y analizo, mas insegura y temerosa me siento... respecto a la esperanza, no tiene mucha cabida en una sociedad que, como bien dice, Ganlende, nos reduce a meros objetos de consumo...
saludos desde Santa Fe

www.fluyeelpensar.blogspot.com

Estimado Emiliano: Lo que más me gustó de este artículo es cuánto nos permite reflexionar,(sin necesidad de ser especialistas en estos temas) sobre lo personal, lo colectivo y lo universal.
Intento acercarme a decir algo con la pintura y en este momento estoy merodeando la temática de un nuevo paradigma, un nuevo lugar, donde instalar la vida (saliendo del "paradigma urbe" actual)y a partir de allí intentando definir qué es el afuera y el adentro, para poder encontrar mi punto de vista.
Ud habla del adentro y el afuera de muchos de nosotros, del afuera y el adentro de la realidad, del adentro y el afuera de los lugares, físicos o no, que nos resultan seguros, de estar afuera o adentro de un proyecto común, etc.
No sabe cuánto me han ayudado sus pensamientos para ir más allá de los míos.
Muchas gracias y felicitaciones.

Realmente muy instructivo!! Gracias a dios que existen cabezas iluminadas!
Me preocupa que hay algo que parece no llegará nunca: el pensar en un futuro en común. La solidaridad existe en algunos corazones individualmente y no hacemos nada...(en general). Cómo se hace?!!!para hacer una acción conjunta.
Lo leí en Pag.12 al artículo y lo felicito al autor. Gracias!

excelente y muy necesario reflexionar y accionar sobre estos temas
no voy a agregar mucho mas
solo que debemos generar redes de conocimiento interdisciplinario e intergeneracional .
solo es darnos espacio y ejercer la voluntad con entusiasmo
un grato saludo a todos .
despiertos

Creo, que hay que puntualizar, algunos elementos que hacen a la concepcion sobre el juicio.

No considero que la generalizacion ayude a la comprension, el ser humano, es un abstrato, cuando no se refiere al marco cultural que le rodea.

La cultura occidental, abarca a una parte menor del conjunto humano que habita la tierra, si bien existen similitudes en cuanto a expresiones,(religion, politica etc) no estoy seguro que el sentido del miedo se exprese de igual forma, en las tribus del amazona, o en los asiaticos o musulmantes etc., podria agregar que en paises latinomericanos que tienen varias decenas de culturas diferentes, cada una de ellas tienen codigos y formas, muchas veces opuestas de enfrentar tanto la vida como la muerte, y por supuesto el valor del transito.

Estas revelaciones psicoanaliticas, me parece, que estan dirigidas, a una clase media urbana, de origen europeo, que suele habitar por nuestras latitudes, muy proclives a encontrar respuesta en abstracciones de escritorio.

El combate por la vida cotidiana, la lucha por construir un mundo posible, no cree en quejas, ni lamentos, mucho menos en lagrimas.

De todo lo expuesto por el articulista, me parece que lo mas destacabable, es reivindicar la Solidaridad, como un elemento fundamental para quitarnos el miedo y poder construir verdaderas esperanzas que sean producto de nuestro esfuerzo cotidiano.

Aprendí mucho leyéndolo y todavía estoy digiriendo todo esto. Lo leí en Página 12 atraído, sobre todo, por esa foto que muestra una casa enorme con cancha de tenis y pileta al lado del chaperío de casitas diminutas.

Vengo pensando hace tiempo en este tema del miedo y los medios y este texto es muy aclarador. Creo que los medios están logrando el efecto que genera alguna buena película de terror que hace que uno termine de verla y salta de la cama cuando cruje un mueble en la casa. Los medios hacen que mucha gente vaya mirando para todos lados todo el tiempo pensando que todos los los rodeamos somos chorros, asesinos o violadores.
Sigamos compartiendo la esperanza.

Estimado Dr. Galende: He leido con atención tu artículo y la visión de alguien que considera al hombre y su entorno como condicionantes de la subjetividad. Creo que este mismo medio (internet)y el hecho de poder compartir nuestras opiniones, como también el acceso al conocimiento, es una alternativa de salida de la exclusión y el miedo.Un medio más.Llegué a tu artículo completo por estar publicado en esta pagina. Creo que los ciudadanos con recursos ligados al conocimiento podemos interactuar y crear alternativas de salida al malestar cultural, si implementamos los mismos en una colaboración comunitaria a partir de los recursos del pensamiento y la palabra como pueden ofrecer las herramientas virtuales, al menos al inicio, para crear lazos sociales transformadores. SAludos.

Me ha conmovido el artículo.
Lo he compartido con seres queridos. Ha hecho que no me sienta tann sola. Me ha reconciliado conmigo, no me siento tan anacrónica, ni tan perimida en mis ideas.
Ingrid: gracias. Eres la franja etaria 'ilustrada' que necesitamos. La resistencia llegando.
Y como abrevas en el arte; este artículo me remitió a Benedeti -poeta discutido y subvalorado- él nos habla en un poema del ''no te salves, y si te salvas. . . no te quedes conmigo''.
El artículo nos habla de solidaridad y del otro. Creo que ahí, está la síntesis.
Atte.

Juana Etchebarne

Sino te importa, la parte del muro de México lo emplearé en un futuro texto que publicaré en;
http://clq.mforos.com/
Si te importa, tendré que suprimirlo :)
Sería un placer si te pasas por ese enlace y participas si es de tu agrado.

Muchas gracias Emiliano por tu artículo. Es muy esclarecedor.
Quisiera agregar a lo tuyo, que me parece que c/u. de nosotros en el hoy necesitamos hacer un fuerte proceso de autoconocimiento, porque es adentro nuestro donde se libra la batalla por nuestra libertad. Es muy bueno ver los factores externos, pero es mejor reconocerlos en nuestro interior.
Cordialmente
Matilde

Wow!!! En verdad me impacto. Tal vez mi amigo me hizo llegar este articulo en el preciso momento en que lo necesitaba. Me ha ayudado "encuadrar" mi vagabundeo (como dijera Unamuno) y que gusto da leer a un ESCRITOR. EMILIANO GALENDE: Gracias por compartir tus sentimientos conmigo!

Mi esposa argentina me suministró recién su excelente información tan profesional. Muy útil y oportuna, ya que preparo para mi columna de Opinión: "Comunicación Médica" en un diario nacional mexicano, un par de artículos sobre Psiquiatría y la agresiva industria farmacéutica de los fármacos. Muy interesantes todos los comentarios. Desde ahora soy su fan, así como cuando viví en Buenos Aires era fan de River. Saludos.

Salvador G. Liñán

Me parecio muy interesante este articulo.Coincido en gran parte y nos sirve leerlo como para comprender de forma mas clara aspectos que nos suceden y fueron variando de acuerdo al sentido que nosotros le fuimos dando, mas alla de lo que esta bien o mal, es parte de nuestra historia la cual desconocemos su rumbo y tratamos de encontrar algun sentido que nos conduzca a la felicidad y tranquilidad pero que lamentablemente no lo hacemos en conjunto, sino de una manera individual por asi decirlo manipulando y a la vez perjudicando a otros sin importarnos su destruccion.

También llegué a esta página por el diario. Me gustó mucho el artículo, me pareció que resume y engloba sabiamente aspectos de la situación actual.

Es muy interesante este artículo, me siento afortunado y reconfortado por haber llegado hasta acá, donde hay otros con los que comparto las ideas q expresaron Ingrid, Sebastián y Marta. La verdad que se siente muy mal ser sapo de otro pozo, no saber donde correspondés, pero siempre las ideas te van a llevar a un lado, eso es lo que pienso. habria que haber mas "Ideofílicos" jajaja. en fin saludos y voy a pasar mas seguido por esta página

marta:
"una clara manipulación que define las conductas de las masas"

Creo que seria más conveniente hablar de los efectos del funcionamiento de las distintas tramas que verlo como una "manipulacion"... No creo que el miedo venga por una manipulacion, son consecuencias de la manera que se organiza nuestro modo de vivir...
Tampoco coincido con tu interpretacion de las tribus urbanas... pero imposible discutir sobre el aire...

Con respecto al articulo tambien concuerdo bastante, tambien llegue a traves del página. Lo que me parece que nos falta a todos es lograr articular esto general sobre las pasiones y en particular el miedo con los estados subjetivos, particulares de cada uno... creo que el puente que los une todavia es invisible para nosotros!

Saludos!!

federico

marta:
"una clara manipulación que define las conductas de las masas"

Creo que seria más conveniente hablar de los efectos del funcionamiento de las distintas tramas que verlo como una "manipulacion"... No creo que el miedo venga por una manipulacion, son consecuencias de la manera que se organiza nuestro modo de vivir...
Tampoco coincido con tu interpretacion de las tribus urbanas... pero imposible discutir sobre el aire...

Con respecto al articulo tambien concuerdo bastante, tambien llegue a traves del página. Lo que me parece que nos falta a todos es lograr articular esto general sobre las pasiones y en particular el miedo con los estados subjetivos, particulares de cada uno... creo que el puente que los une todavia es invisible para nosotros!

Saludos!!

federico

Me interesa, muy imoortante el tema y su tratamiento, vivio en un paìs lleno de miedo

Que buen artículo, muy interesante como el autor articula el problema de las pasiones, que no es un tema muy popular en psicoanálisis, con las dificultades de la clínica.

Buen artículo

Sobre Arte y Humanidad
El viento arrastra las horas de un pasado necio. Me pregunto si alguna vez el hombre se ha detenido a escucharlo.

Viendo la humanidad de lejos, se puede analizar lo siguiente:

•Los humanos luchan a lo largo de su vida por conseguir (en orden): Dinero, prestigio, fama, poder.

•Una vez que tienen el poder pueden ocurrir 2 cosas:

[b]1)[/b] Se vuelve loco hasta conquistar el mundo. No importa cuánto haga para confirmar su poder. (Ej: Napoleón, Hitler, Stalin... Casualmente son degradaciones del la revolución, nacionalsocialismo y comunismo.)

[b]2)[/b]Siente que no es suficiente, que esta no es la mayor aspiración a la que pueden llegar en la vida y busca superarse espiritualmente.

•Un humano que busca superarse moral, ética y espiritualmente, es un SINTOMA de evolución. Y debe ser automáticamente degradado, censurado, distorsionado etc. Para evitar que el perfecto programa de vida con trama superficial y rutinaria sea desestructurada o corra este riesgo. Ya que el “plan” que existe y se perfecciona a lo largo de la historia es recreado por nosotros día a día. ¡Porque claro! ¡De eso se trata! Somos directores, guionistas y actores de una película cuya trama ya está metida en el inconciente colectivo al punto de que lo “queramos así”.

Esta película interminable, o mejor dicho REPETITIVA, tiene, entre muchas otras cosas, la intención de que nosotros no sepamos que lo es. Ya hasta no lo queramos saber. Puesto que no nos interesa. ¿Por qué? Porque así les conviene... ¿A quién? No lo sé. A nosotros, o a ellos... A esta especie de enemigo fantasma que está en todo; En el cuerpo, la política, el lenguaje... Es difícil y porqué no, IMPOSIBLE, rebelarse ante tantos dogmas (y seguir vivo).

Porque siempre, en el fondo, saben que si las grandes revoluciones triunfan (Ej: Cubana, Francesa, Rusa), se degradarán, o solo se mantendrán unos años en menos de la 3er parte del mundo (lo que es más que insuficiente para cambiarlo) y pasado ese tiempo todo se volverá a “normalizar”.

E improbable (pero esperanzadamente posible) será que vuelvan a aparecer en las próximas décadas. Porque: sino es que a la gente no le interesa la historia y quieren ocuparse de SU vida, SUS problemas, SUS amigos, SU familia, SU RUTINA, es porque nose animan, porque los medios lo advierten, porque... porque...

El plan está hecho y será eterno. Pero sin embargo, existen, existieron y (ojala) existirán esos Quijotes que lucharán contra los romanos y los fariseos, contra el régimen nazi, contra Stalin, contra Franco, contra Mussolini, contra Videla, contra la Mentira, contra la Guerra, contra la Injusticia... Y siempre serán eternamente crucificados, asesinados, torturados, exiliados, difamados y marginados. Acusados INJUSTAMENTE, por no actuar en esta película, por no pertenecer a esa masa de actores individualistas. Por ser LIBRES y por proclamar que todos lo seamos. Por defender la Verdad y ser condenados en nombre de la misma, así como crucifican personas (metafóricamente) la iglesia en nombre de Cristo. Etc, etc.

Estos quijotes, sin embargo, son lo que yo utilizo de razón a mi existencia. Los que me ayudan a sobrevivir. Sólo con leer sus obras, contemplar sus pinturas, escuchar sus músicas... me siento amparada. Porque mi soledad no es única.

Pero no solo soy yo; Cada uno de estos creadores de la verdad (Como Zola, Sartre...) nos da una ofrenda a la humanidad, nos dan la verdadera razón de seguir existiendo.

La mayoría son incomprendidos. Otros son tan adulados que tampoco los comprenden. Se sienten solos, con odio, con pena. Se resienten con el mundo, si tienen tiempo... sino confían ingenuamente hasta el último día.

Justicieros como Jeanne D’Arc o el Che, nos dan el ejemplo que evadimos y evadiremos una y otra vez, por los siglos de los siglos.

Sé que nadie va a leer esto. Tienen cosas más importantes (pero menos trascendentes) que hacer, como para andar ocupándose del sentido de las cosas. Estoy indignada con el mundo, sé que si no me enfermo o algo así, me faltará mucho para una muerte natural (porque TODOS somos mortales... ¿Sabían?) y no sé como aguantaré en este mundo. Pero bueno... Voy a terminar esto porque no quiero atormentar al que sí lo lea con pensamientos personales.

Asi que he llegado a una conclusión (probablemente errónea, nadie es perfecto).

Creo que lo que verdaderamente da “sentido” a la existencia del ser humano es el Arte. El arte que, aunque ni sus creadores lo sepan, es lo más cercano a lo angelical que lleva el hombre. Porque allí, quizá muy escondida, reside verdad. A veces tan única y dolorosa en un cuadro de Gogh, Kahlo o Goya... O simple y sabia en una frase de Sócrates.

Siempre se haya escondido lo que el humano, en esta película, nunca podrá expresar.

Los estados y sentimientos que hay en el alma de uno son pequeñas partes de la verdad que es expresada en el arte.

Arte= La creación. El nacimiento de lo que siempre intentan callar, pero no está a su alcance.

La mediocridad siempre resultará inerme ante el territorio de lo sublime.

Ingrid Fainstein Oliveri 15 años

estamos tan acompañados en nuestra soledad, que lindo cruzarme con vos, aunque sea de este modo.
es insostenible casi la claridad. ver que se desperdicia la potencialidad de plenitud del humano, ver que años y años de sabiduría y conciencia plasmados en libros, pinturas, canciones, pasan desapercibidos en su esencial profundidad, ver que al final la apreciación de éstos es superficial y masturbatorio-intelectual.. ver, más allá de estos "dedos gigantes señalando", que las verdades tan obvias, tan evidentes sean invisibles para gran parte de la humanidad.... es duro. Es, en algún momento, inevitablemente indignante, te entiendo. PERO: (que hermosos me parecen algunos peros) tu sensibilidad va a mostrarte que esa verdad aparente es un simple reflejo de un estado de inconciencia general, no es la verdad pura, no es la verdad de tu corazón. La tristeza de ver lo que se hace en el mundo no iguala ni puede por sobre la intensa certeza de saber que la conciencia triunfará, y estoy hablando de certeza, no de esperanza ni de fe cultivada, porque si con paciencia lográs escuchar la verdad que descansa dentro tuyo vas a ver que vos también tenés esa certeza. Y no sólo eso, sino que gracias a tu sensibilidad podés ver que hay tanta belleza y tanta cosa magnífica en este mundo y en los humanos, que hay perfección en las imperfecciones, que nada, ni siquiera aquello fuera de lugar, está fuera de lugar.. Ay, Ingrid! tanta alegría hay en el enfoque sobre la verdad profunda, que ninguna situación superficial de nada puede hacerte sentir la necesidad de "sobrevivir al mundo". Y no hablo de ignorar. No hablo de dejar de sentir el peso de los desastres y los desperdicios de energía, no, se siguen sintiendo, pero se gana la capacidad activa, la conciencia de que se puede influir de gran manera en la situación mundial ya sea con grandes proezas tanto como desde tu propia casa dependiendo de la forma en la que prepares un te... Hay tanta aventura dispuesta para una guerrera del corazón y la libertad como vos, tanta intensidad.. en buena hora uno se da cuenta de esas cosas! Se puede confiar en la humanidad, en un despertar, se puede confiar en el latido del pulso del universo que atraviesa hasta lo más contaminado. Vale la pena desparramar palabras nacidas de la escucha del silencio, como bien sabés hacer.

Empecé a escribir pensando que iba a decir tres líneas. Después pensé que sólo iba a poner esto:

Tengo la llave
para abrir la dulzura
de este mundo.

bien
sabés quién lo escribió
.es la más pura verdad,
parte esencial de toda esta existencia que andamos llevando
te abrazo tanto
entres y leas.. en mi nombre está un viejo blog, haceme un comentario ahí, si el cielo la tierra y vos lo disponen.

Ingrid, lei tus sentidas palabras - les presté oido, atención, las repensé-;¡que intensos 15 años!. ¡Nuestra condición de arrojado!, angustiante. Lesite sobre el ZEN?.Practicaste el zazen?
En cuanto al sentido, te hiciste -de alguna manera parecida- la siguiente pregunta: " Porque es en general el ente y no más bien la nada".

Besos, lf

Hermoso comentario Ingrid!...como ves....yo lo lei...y seguro que mucha gente tambien y se sintio identificada....saludos

Ingrid, coincido con vos en muchas cosas, pero lo que no comparto es tu sentimiento de indignacion con el mundo,sostener en el tiempo estesentimiento te enfermará el alma y el cuerpo.
Hay cosas que no puede cambiarse, aunque uno quiera, y te lo dice alguien que en 50 años de vida se la pasó arremetiendo contra molinos de viento. Si cambisr cosas,pero otras hay que aceptarlas, y aunque se siga tratando de cambiarlas, no hacerse daño, soldado muerto en batalla no sirve para otra guerra.
El arte está ahí, y podés utilizarlo como una herramienta de supervivencia.

En primer lugar quería comentar que la página no lo conocía y llegué por el artículo que se publicó hoy en Pagina 12. De ahora en mas la visitaré, de mas está decir.
Sobre el artículo principalmente me quedo con una frase "el miedo es desde siempre un eje de la política, y la esperanza es un dominio de las religiones". Me parece una lectura muy atinada de la realidad, la del miedo es un discurso conocido, sobre todo cuando hablamos de idealogías de "derecha" (si es que todavía existen esas categorías) y la de la esperanza, ya fue sentenciada por Marx (y su opio de pueblos). Básicamente el miedo y la esperanza tienen como "fundamento" el fututo, osea el evadirse de la realidad de en la que vivimos. Pero ¿cómo no apegarse a una esperanza, cuando las cosas van mal? ¿O cómo no tener miedo de perder "lo que tenemos", ya sea material o inmaterial, con el constante bombardeo mediático, acerca de la inseguridad? Por eso elegí no mirar más los noticieros nacionales, después de verlos siento que me matan cuando salgo de mi casa. El amarillismo alimentado por el morbo de la masa, es el que dicta el camino hacia el rating más alto...he ahí el resultado.
Nos alienamos...pero justamente eso es lo que nos dispersa. La frase más trillada pero real a mi parecer es "vivi el presente". Ahí es cuando todos los problemas se acaban y la trascendencia, y el pasado dejan de ser un problema. Pero no es para nada fácil vivir el presente, ojalá alcanzara tan sólo con un poco de voluntad de querer hacerlo.
Con respecto a las reflexiones de Ingrid, creo que esos héroes de los que hablás que son los que alimentan tu vida y tus ganas de seguir son personajes muy inspiradores. Por lo menos para mi resulta muy gratificante leerlos, conocer sus vidas, sus penas y sus glorias, pero a fin de cuentas es SU VIDA, y no la mía. Soy plenamente consiente que no es para nada alentador esto que estoy diciendo, pero la idea de trascendencia me tiene entre la espada y la pared.Así como vos encontraste el arte, crreo que mi manera de alimentar mi presente es a través de un proyecto el cual todavía no tengo, y me da mucha rabia. Pero mas rabia me da la incompresión, sentirme "sapo de otro pozo", buscar, hacer, moverme y seguir en la nebulosa del malestar emocional.
Mi soledad no es única, pero sólo yo soy el que la siente así de fuerte. Por momentos no se como recomponerla, quizás pasan unos días y me olvido momentáneamente...pero siempre está el eco de fondo. Y he ahí el punto que quiero tocar, la comprensión, muchas veces no necesitamos "solucionar un problema" porque muchas veces no hay más que esperar el vaivén de los tiempos o tomar ciertas desiciones, pero todo se aliviana cuando alguien nos comprende, entiende nuestro momento, entiende nuestro presente. Tarea díficil que alguien nos comprenda realmente, pero cuando aparece esa aguja del pajar, es reconfortante, muy reconfortante. Y creo que hay varias agujas, es cuestión de encontrarlas...o por lo menos esa es la manera con la que yo me quedo tranquilo (por moementos)...que algún día aparecerá.
Sebastián Smerling

Excelente artículo, coincido en estos conceptos, sería ingenuo imaginar que no existe detrás de esta angustia social una clara manipulación que define las conductas de las masas, esta manipulación está basada actualmente en la generación del miedo , miedo que no se presenta por lo general en estado puro sino en expresiones distorsionadas a través de una relación hostil con el projimo, entre los adolescentes por ejemplo, el mito de las trubus urbanas escenifica una supuesta confrontación cuyo fin está puesto en la banalización de la rebeldia legítima, de tal modo que ésta, base fundacional de la conciencia moral pueda ser facilmente desarticulada mediante un perverso juego de falsas pertenecias.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <img> <div> <pre> <address> <h1> <h2> <h3> <h4> <h5> <h6> <u> <strike>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Each email address will be obfuscated in a human readable fashion or (if JavaScript is enabled) replaced with a spamproof clickable link.

Más información sobre opciones de formato