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La sexualidad evanescente
La perversión es el negativo del erotismo*
Por - Publicado en Agosto 2009
La humanidad aparece cuando el sexo se transforma en sexualidad regulado mediante el tabú del incesto y la subjetividad se constituye en el pasaje del instinto a la pulsión y de ésta al deseo. De esta manera la sexualidad esta sometida a la cultura que, en cada período histórico, controla el carácter transgresor del deseo erótico mediante mecanismos de dominación que modulan el deseo y crea subjetividades. Leer más...
La sexualidad de hoy y algunas teorizaciones psicoanalíticas contemporáneas
Por - Publicado en Agosto 2009
En los últimos años se habla cada vez con mayor asiduidad de las así llamadas “nuevas sexualidades”, ¿qué se quiere significar con tal denominación?, ¿se trata de cambios profundos en la sexualidad de esta época o sólo de nuevos modos de presentación? Leer más...
Editorial. La sexualidad plural
(La sexualidad humana es desviada)
Por - Publicado en Agosto 2005
Tres ensayos de teoría sexual es un texto que trata sobre la pulsión. Freud transforma la sexualidad en una pulsión para sacarla del ámbito exclusivo de la genitalidad y abarcar todas las áreas del sujeto. Leer más...
¿Es posible el psicoanálisis de la perversión?
Por - Publicado en Marzo 2005
Introducción
¿Es posible el psicoanálisis de la perversión? La respuesta no es sencilla. Propongo en este texto un marco para discutir esta difícil cuestión.
1-Marco general sobre perversión
1-1-La perversión: problema conceptual y clínico.
Si bien el psicoanálisis ha realizado sobre la perversión un enorme trabajo teórico, tenemos que tener en cuenta como Jaqueline Amati-Mehler (1995)1 sugirió, que "cada vez que la palabra 'perversión' es usada, requeriría de una redefinición conceptual y clínica". Leer más...
Las Personas Transgénero, ¿Por qué empezar a pensarlas desde la Clinica?
Por - Publicado en Marzo 2005
La novedad de este trabajo sobre la clínica de personas transgénero nos permite pensar por fuera de la mirada clásica, que las trataría dentro del amplio espectro de las perversiones. El desafío, tal como señala la autora, implica “incluir múltiples perspectivas” en sus abordajes teóricos y clínicos para avanzar en nuestro conocimiento. Leer más...
Perversiones
Por - Publicado en Marzo 2005
El tema perversiones trae muchas cuestiones a dilucidar que no vamos a agotar en este número. Una de ellas es si el psicoanálisis es un tratamiento “normalizador” o su objetivo es dar cuenta del deseo inconsciente. De esta manera debemos formularnos una pregunta ¿Cómo sitúa el psicoanalista su discurso sobre las perversiones para que estas hallaran un fundamento sin caer en un lugar normativo y su autor perdiera su condición de analista? Leer más...
¿Existe la estructura perversa?
Por - Publicado en Noviembre 2004
La palabra perversión no es psicoanalítica. Aunque introducida en la Psiquiatría en el siglo pasado y aún utilizada por Freud, considero que no es psicoanalítica porque incluye en si misma una categorización moral y porque alude a perversidad, a la maldad, es decir, al deseo de hacer el mal.
Ninguna otra palabra de la nosografía psicoanalítica involucra en una descalificación moral al observador, al que la emite y obviamente al propio sujeto. Leer más...
La Polémica sobre las perversiones sexuales
Por - Publicado en Enero 2004
¿Sigue vigente el concepto freudiano de las perversiones sexuales?
La denominación de perversión sexual, sin connotaciones moralistas o peyorativas, es la que sigue utilizándose en psicoanálisis, ya que "perversión" es un término largamente utilizado en medicina para designar situaciones donde una función se aparta de su fin natural. En esa perspectiva, las perversiones sexuales se definen, en lo sintomático y descriptivo, por la aparición y permanencia de ciertos componentes parciales de la sexualidad pregenital que se autonomizan y adquieren predominio sobre la genitalidad adulta. Leer más...
La inteligencia de la perversión
Por - Publicado en Agosto 1998
Sade, Pasolini, Mishima, Gide y Genet, no son del mismo tiempo, no comparten los mismos gustos estéticos, ni una determinada ideología, tampoco el contexto histórico que les tocó vivir y, sin embargo, un curioso parentesco los vincula íntimamente. En esto importa, incluso, menos sus gustos sexuales que una inclinación semejante hacia los extremos, y la misma rebeldía ante ese principio supremo de la razón que es la ley de no contradicción. Leer más...















