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La admisión en un manicomio: Crónicas Delirantes


Por Verónica Hollmann y Juan Pedro Iribarne - Publicado en Noviembre 2009

Este artículo tiene la capacidad de decir las cosas por su nombre. Para aquellos que conocemos los manicomios no vamos a encontrar nada nuevo. Sin embargo describir sin eufemismos como se ejerce el disciplinamiento en la institución manicomial produce esa sensación que Freud nombraba como lo siniestro. Los responsables de mantener esta situación no es un poder abstracto. Son aquellos que por defender sus intereses se oponen a cualquier proyecto de transformación: la alianza entre el gobierno macrista de CABA, los grandes laboratorios, las instituciones de medicina privada, la burocracia sindical que manejan sus intereses en las obras sociales y las organizaciones médicas. El texto de V. Hollmann y J. P. Iribarne -el cual compartimos en su totalidad- reafirma la lucha de todos los sectores antimanicomiales por un tratamiento del padecimiento subjetivo basado en una perspectiva ética, racional y científica. Este el compromiso de nuestra revista.
Actualización 7/11/09: A partir de la publicación de este artículo sus autores fueron echados del hospital Borda (leer comunicado de Topía)

Según la Ley 448 en su Artículo 19º: “La internación es una instancia del tratamiento que evalúa y decide el equipo interdisciplinario cuando no sean posibles los abordajes ambulatorios. Cuando ésta deba llevarse a cabo es prioritaria la pronta recuperación y resocialización de la persona. Se procura la creación y funcionamiento de dispositivos para el tratamiento anterior y posterior a la internación que favorezcan el mantenimiento de los vínculos, contactos y comunicación de la persona internada, con sus familiares y allegados, con el entorno laboral y social, garantizando su atención integral.” (1)
Todo el que trabaje en Salud Mental sabe que esta ley no se cumple. Algunos miran para otro lado, defienden intereses personales, gremiales, entre otros. Nosotros, como muchos otros compañeros, no podemos ser cómplices en la naturalización de prácticas que violan la dignidad de los internados para mantener un sistema. En palabras de Basaglia, “…nuestro deber como técnicos es informar a la opinión pública la manera en que están dirigidas estas estructuras, Esto es importante para que las personas tomen conciencia acerca de que son violentadas más que curadas.”(2)
“La admisión es un infierno”, se escucha frecuentemente entre los pacientes. Y sí, quema, arde, arrasa como el fuego, con la subjetividad del paciente, y lo somete a una nueva cultura: la manicomial.
Pensemos por un momento, un paciente ingresa en la guardia del Hospital Borda. Es probable que haya ingresado por los tan precisos diagnósticos de “descompensación psicótica”, “alcoholismo crónico” “ideación suicida”, entre otros.
Esta persona, con sus problemáticas, que nunca son abarcadas ni por el más certero recorte diagnóstico, llega, en el mejor de los casos con una familia contenedora o en el peor de los casos en un móvil policial con personas que no están preparadas para lidiar con estas crisis para lo cual no sería raro esperar alguna golpiza.
Una vez llegado al hospital el paciente es llevado a la guardia donde generalmente se le hace una entrevista psiquiátrica, y es bienvenido con el tan mentado “inyectable”. A partir de ahí es derivado al servicio de admisión. Servicio de arrasamiento subjetivo por excelencia.
A ver ¡¿qué de terapéutico tiene esto?! Podemos estar de acuerdo en que todo paciente que atraviesa una crisis, transita por un proceso de retracción libidinal, en algunos casos despersonalización. Veamos que se le brinda al paciente en su inicio del tratamiento:
Al entrar a este servicio, la admisión, se le retiran las pertenencias que van a parar al deposito hospitalario, no se le permite ver a los familiares, que a esta altura se encuentran angustiados, perplejos y con miedo de dejar a su ser querido en este lugar. Familiares que no son contenidos en forma verbal en la mayoría de las ocasiones. Se pueden escuchar diálogos como “bueno, le dejo una toalla, cepillo de dientes algo para que se higienice”, en un claro intento de mantener ciertos hábitos que el paciente venía sosteniendo; “sí”, se le responde, pero a poco de ingresar, sus pertenencias desaparecen, pertenencias que lo ligan con su cotidianeidad y a largo plazo desaparecerán también los hábitos adquiridos, en un claro proceso de desculturización. Los referentes identificatorios se van esfumando: corte de pelo compulsivo, ropa que no elige, no hay espejos, ni relojes, puede pasar días sin mirarse y sin ni siquiera saber día y hora, dando paso a una nueva enfermedad: la enfermedad institucional.
En algunos momentos se aplica un “efectivo método terapéutico”: la contención física, método que anula por completo el decir del sujeto porque si bien en algunos casos puede ser necesario para que no se lastime puede pasar horas y horas por no decir días (si tiene la mala suerte de ingresar un fin de semana) sin que nadie le pregunte sobre su padecer. Es usual escuchar gritos dada la violentación institucional que sufren estos pacientes, violentación que en algunos casos lleva a más medicación. Todo esto sucede mientras los enfermeros juegan al truco al lado de la sala de contención. “Mejor no veo nada y no digo nada porque a veces, observar es meterme en problemas” (3)
En las caras de los pacientes, expresiones de perplejidad, como en otras caras, compañeros que, quizás a causa de su delirio, deciden calmar el sufrimiento del compañero asfixiándolo con una almohada hasta matarlo. Paciente que después es judicializado y tarda años en salir del hospital. Pacientes muertos, que son llevados en tablones por otros compañeros, circulando por el hospital, tapado con una frazada rota, y tratando que no se caiga, mientras partes de este cuerpo que estuvo muerto para muchos, antes de la muerte física, cuelgan del tablón. Lo llevan hasta su lugar de destino que vaya a saber cual es. Y bueno, total, como todos escuchamos en C5N, al Dr. Garralda, director del Hospital: “siempre se muere algún paciente”. En esta frase vemos como desde la más alta jerarquía del hospital quedan naturalizadas las prácticas más aberrantes. Tal como señala Basaglia en su libro La condena de ser loco y pobre, hay que cambiar el esquema que hace del enfermo mental un cuerpo muerto en el manicomio, en una persona viva responsable de su propia salud.
El Servicio de admisión, al ser cerrado, también es usado como servicio de castigo. La frase “el que se porta mal va a ir a parar a admisión” es de uso común, como también en la misma admisión se ha escuchado “si seguís jodiendo te doy electroshock”. Y por si esto fuera poco, esta crónica delirante sigue:
“El Borda es una boca grande que te traga” Paciente internado
Si se decide, vaya a saber según que proyecto terapéutico, pasar al paciente al interior del hospital, el siguiente paso en el arrasamiento subjetivo es el Shopping de pacientes. Sí, en el Borda también hay Shopping. En lugar de productos se eligen personas. Lo recomendable para el profesional es conocer a alguien en admisión para que no te metan “un caño” (paciente problemático ya sea por su situación legal, sus conductas o sus pocas posibilidades de externación que baja el promedio del giro cama). Es frecuente escuchar frases como “yo soy amigo, así que me da algo bueno, un psicótico, tranquilo, con familia”. También son comunes los intercambios de mercancías del estilo “me llevo dos psicóticos y te dejo un adicto”. O se puede escuchar, “esperame hasta mañana que tengo uno bueno pero le falta”. Sería lo mismo que ir al verdulero y que te diga que no tiene buenos tomates que los de mañana van a estar mejores. También se conocen rumores de servicios donde no aceptan pacientes con determinadas características, por eso el Shopping en este caso es más selecto, sería algo así como “el Alcorta”.
Una internación puede durar un mes o varios años depende el Servicio en que el paciente sea admitido. Lo que se dice una ruleta rusa.
Si se pensaba que el infierno de la admisión terminaba en el Servicio que posee el mismo nombre, el paciente en cuestión no tardará en comprobar que en el Servicio en que finalmente es aceptado se replican las mismas lógicas antes mencionadas.
En primer término se le realizará una nueva entrevista de admisión. Esta debería ser interdisciplinaria pero en la gran mayoría son realizadas exclusivamente por psiquiatras.
Cualquier persona con cierto sentido común, supondría que se realice en un consultorio cerrado, con una cierta intimidad y contención, donde el paciente pueda contar, nada más ni nada menos, que lo trae por el Hospital, relato generalmente cargado de angustia, confusión, bronca, enojo, depresión, entre otros sentires. Una persona, que esté formada como trabajador/a de Salud Mental debería manejar además los conceptos de encuadre, confidencialidad, transferencia, entre otros. Es fundamental recordar que sumado a la crisis que llevó al paciente a ser internado, es esperable cierto temor y confusión sobre como será la internación, con toda la representación social alrededor de lo que es un manicomio, en este caso el Borda. El lector considerará que lo más lógico sería explicarle al paciente en que Servicio está, como va a ser su tratamiento, con que actividades cuenta el Servicio, que se le muestre su cama y las instalaciones, que se le presente a sus compañeros, se le asigne un tutor que lo acompañe los primeros días, se le explique las reglas de convivencia, y demás cuestiones.
Pese a todo esto, la entrevista es generalmente un interrogatorio cuasi-policial, plagado de preguntas, a veces de tal forma que la siguiente pregunta se superpone a la respuesta del paciente ante la pregunta previa. Durante la misma puede haber hasta cinco psiquiatras, de estricto guardapolvo blanco, con una mesa de por medio, enfrentados (en los múltiples significados de la palabra) al paciente. Por supuesto que los entrevistadores se reservan el derecho a atender su teléfono celular y a hablar a los gritos por sobre el discurso del paciente, a discutir la medicación de otra persona, a interrumpir y a levantarse y salir del consultorio cuando lo consideren menester. A su vez, cualquier profesional del Servicio tiene derecho a entrar y salir del consultorio u office donde se esté haciendo la entrevista cuando así lo desee.
El paciente no recibirá ningún tipo de explicación sobre su situación ni sobre su internación excepto cuando se trate de un paciente internado bajo Juzgado Penal donde se le señala que tiene prohibido salir del hospital.
Las preguntas sobre los síntomas por supuesto que se introducen con la mayor de las sutilezas:
Dr: ¿y escuchás voces?
Pte: No
Dr: ¿Seguro?
Pte:
Dr: ¿y pensás que alguien te persigue?
Pte: No
Dr: Bueno, no te escapes, eh
Si finalmente el paciente en cuestión considera que el suplicio de la entrevista de admisión finalmente terminó, se llevará la grata sorpresa de que esta puede repetirse ad eternum de acuerdo al interés o dudas que su caso genere en los psiquiatras. Un mismo paciente puede tener hasta seis o siete entrevistas de admisión. Un zoológico donde lo visitan estudiantes de diferentes Universidades y carreras, arrasando su intimidad. Ya está instalado el poder psiquiátrico, aquel que tiene en sus manos la decisión más importante para el paciente: cuando puede irse de este infierno. Es por esto que nunca se niegan a estos interrogatorios. Basaglia lo explica muy claramente cuando dice “en los manicomios cerrados el enfermo pregunta “¿Cuándo vuelvo a casa?”, el médico responde “mañana”. Esta es la respuesta que quien tiene poder da siempre al oprimido.” (4)
Cuando salga de la entrevista deberá apelar a la solidaridad de algún compañero, de los que por suerte nunca faltan, que le cuente medianamente algunas mínimas cuestiones del Servicio. Para conocer las reglas implícitas del mismo siempre estará la irremplazable experiencia del aprendizaje vivencial, cuando por ejemplo un enfermero lo levante a los gritos para insultarlo por cambiarse de cama, o porque no se levantó para tomar la medicación, o porque no se bañó, entre otras cosas. Otro ingrediente de las lógicas manicomiales: la infantilización del paciente, el maltrato y la humillación.
Recordemos parte del Artículo 19 de la ley 448, citado cuando iniciamos estas crónicas delirantes, “Cuando esta deba llevarse a cabo (la internación) es prioritaria la pronta recuperación y resocialización de la persona.” (5) Creemos que quedó más que claro que es indispensable un cambio, y que este cambio se tiene que dar en un marco de lucha política. No nos alcanza con armar “dispositivos parches” para que el manicomio no parezca un manicomio. Sí, lo es, y lo seguirá siendo mientras no se cumpla la ley. Mientras se sigan silenciando estas prácticas aberrantes. Mientras se movilizan diferentes sectores de Salud Mental, dados los despidos encubiertos de los Directores Dr. Slipak y Dr. Cafferatta, y el Borda sigue haciendo oídos sordos. Mientras afuera hay movimiento, adentro se escucha un silencio cómplice, sepulcral. Tan cómplice que habiendo participado y firmado la misma carta que llevó a estos despidos, los Dres. Picasso y Carofile, miraron para otro lado. Creemos que si no se generan espacios de reflexión y acción concretas frente a tantos atropellos de este Gobierno, y de todos los interesados en que todo siga igual seguiremos conviviendo con el poder y la opresión.
 
Verónica Hollmann
Psicóloga
vhollmann [at] hotmail [dot] com
 
Juan Pedro Iribarne
Estudiante de Psicología UBA
 
 

[1] Ley de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires (448) disponible en http://estatico2.buenosaires.gov.ar/areas/salud/s_mental/archivos/ley448... 448

[2] Franco Basaglia, “La condena de ser loco y pobre. Alternativas al manicomio”, Ed Topía, Bs As, 2008, p. 85
[3] Salud y Subjetividad pag 47
[4] Franco Basaglia, op. cit,  p. 114
[5] Ley de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires (448), op. cit.

Numero Edicion Revista: 
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yo se que ese hospital se encuetra en muy mal estado, lo que pasa es que ellos muestran el lado que les conviene. Mi padrastro trabaja en ese hospital en uno de los talleres y siempre nos cuenta lo que se maltrata a los pacientes, y es verdad que no los cuidan solo los drogan para que no molesten. Es muy triste que ademas nadie se preocupa por ellos, parece ser que a nadie le importa. son personas tambien, personas que sufren por no tener un tratamiento adecuado.
Cuando vemos una camapaña politica escuchamos promesas sobre arreglar las calles, hacer plazas mas lindas, etc. todo para que? para tapar lo que en realidad tendria que importar. ojala alla gente que se preocupe por esto y este dispuestos a reclamar y a luchar por una vida mas digna para todas estas personas que l¡necesitan algo mejor!

Realmente me sorprende encontrar tantas faltas ortográficas en los comentarios (y no sólo de esta nota), viniendo de gente que, al parecer, lee regularmente. ¿La educación viene mal o nunca fue bien?

Por otro lado, no es novedad que se callen las bocas que hablan (porque no todas hablan) en este país. Y lo que es peor, aunque no se las calle, nadie las escucha, al parecer.

Saludos y mucha suerte.
- AV

Hola, yo fui agredido mientras dos psiquiatras me cuestionaban; por detras me pegaban manotazos, pero con la crisis lo soportas todo; luego me inectaron, me aislaron en una celda peor que la de la foto y finalmente me llebaron a otro lugar enmanillado y, al mover los brazos del dolor de sus manos agarrandome, me dejaron inconsciente. De como se trata los mas vulnerables dice mucho de su sociedad, Buenos Aires, otra boca que también te puede tragar. Un saludo, afirmo vuestro testimonio,Como dice Sabina Buenos Aires – casi – me mata

Xavier

Soy una medica psiquiatra que trabaja en una institucion psiquiatrica y creo que no conozco lo que es trabajar en el borda pero no en todas las instituciones se trabaja en esas condiciones ni son las situaciones tan nefastas ni de pelicula de terror como hace referencia el articulo. Donde yo trabajo hay una mirada integral humanitaria, responsabilidad en lo que uno hace a diario.

si donde trabajas es tan maravilloso por que no decis donde es

Me gustaría solo hacer una puntualización acerca de aquellos señores psiquiatras que han opinado de lo vetusto del psicoanálisis, y decirles en vos baja, que el sitio en el que han escrito se llama "Topia: un sitio de psicoanálisis sociedad y cultura". Ay! estos psicólogos siempre con sus detalles!!!

El viernes pasado, la desidia, frialdad y desorganización del hospital Borda le costó la vida a mi hermano. El estaba internado en el Borda, sufría de trastorno bipolar y atravesaba una crisis por lo que lo internamos hace un mes.
La última semana la psiquiatra le bajó la medicación porque lo veía muy "dormido". Esta última semana comienza a desequilibrarse y el viernes se va solo del hospital sin que nadie se lo impida.
El personal del hospital registra que se fugó a las 9 de la noche y nadie hace una denuncia y tampoco nos avisan a los familiares que se fugó. Mi mamá lo va a visitar el sábado al mediodia y ahí le comunican como si fuera algo de poca importancia que se fugó la noche anterior.
Empezamos la busqueda que concluyó el domingo cuando fue encontrado ahogado en un dique de Puerto Madero.
Mi hermano no llevaba documentos, por lo que el cuerpo fue catalogado como un NN. Nosotros dimos con su cuerpo por casualidad, pero en general no creo que esto sea muy frecuente.
Los pacientes internados no llevan identificación y sus familias (si es que tienen) son de escasos recursos, por lo cual si el paciente escapa y le sucede algo, nunca más nadie vuelve a saber de él, siendo esto conveniente para "sacárselos de encima".
Quien fue su psiquiatra nos dijo que lo único que podíamos hacer ahora es escribir una nota al director, pero con la advertencia de que no se suele obtener ningún resultado.

A continuación les adjunto la nota al director del hospital que aun no respondieron:

Bs.As; 27 de enero de 2010
Al Señor Director:

Me dirijo a Ud. mediante la presente a fin de comunicarle ciertos hechos sucedidos e irregularidades que, en conjunto, contribuyeron al penoso desenlace que podría haberse previsto y evitado, que a continuación paso a relatar.
Mi hijo, ingresó como paciente al Hospital Borda el día 21 de diciembre de 2009 siendo atendido en SOE, luego derivado a Admisión y unas semanas más tarde al Servicio TCP 8. Estando bajo el cuidado de dicho Servicio TCP 8 del hospital, se fugó el viernes 22 de enero de 2010 y fue encontrado sin vida el domingo 24 del corriente.
El motivo de esta carta es expresar mi disconformidad y denunciar las irregularidades que hicieron posible este hecho y su consecuencia, a fin de recibir una respuesta por parte del Hospital y puntualizar la responsabilidad en el hecho de cada persona y/o sector involucrado, haciendo especial referencia a dos cuestiones específicas: la comunicación y la vigilancia.
El mismo día que se fugó del hospital, NADIE se comunicó con mi familia para informarnos lo que estaba pasando; de hecho, yo misma cuando fui a visitarlo el sábado 23 y pregunté por él, me dijeron que se había fugado el día anterior, quitándome de esta manera la posibilidad de iniciar una búsqueda inmediata. Dado que el tiempo en una situación como ésta es un factor decisivo, considero que Uds. procediendo como lo hicieron, me privaron de mi válido derecho de poder iniciar una búsqueda al instante o tomar alguna medida para ayudar a mi hijo.
El otro aspecto que observo como una total irresponsabilidad es el sistema de control y vigilancia del hospital: cualquier persona puede entrar o salir de las inmediaciones del mismo sin ser advertido por ningún personal de seguridad, sin mostrar permiso o identificación alguna. Más aún catalogándose Uds. mismos como un “Hospital Abierto” como lo califican sus profesionales, donde ciertos pacientes tienen la posibilidad de entrar y salir del establecimiento con un permiso extendido por el médico a cargo, cómo es posible que el personal que se encuentra a la entrada del hospital ve entrar y salir a cualquier hombre sin hacer ningún tipo de cuestionamiento o pedir que exhiba dicho permiso para saber si puede o no realmente salir del hospital, CÓMO PUEDEN IDENTIFICAR SI SE TRATA DE UN PACIENTE CON AUTORIZACIÓN A SALIR O SIN AUTORIZACIÓN SI NO PREGUNTAN O EXIGEN EL PERMISO. Y cualquiera es testigo visual de esto, ya que basta con pararse a la entrada del hospital y observar cómo entran y salen pacientes sin que el personal del puesto de control ni siquiera registre. Este hecho me parece, junto con lo relatado anteriormente, una de las principales causas de lo que le sucedió a mi hijo y exijo una explicación decente y comprobar la responsabilidad de cada persona que dejó que esto sucediera. Mi hijo era un paciente psiquiátrico y fue internado para que recibiera ayuda profesional con los cuidados y recaudos que esto implica… Lamentablemente no le brindaron el servicio que debería haber recibido y no me parece correcto que nadie se haga cargo y el silencio por parte del hospital.

Sin más, espero la atención que requiere el suceso relatado y quedo a disposición.

Me resulta familiar el formulario de "primera" entrevista
hace poco quise atenderme de una depresion en un servicio de salud de San Martin. y fue un calco de lo que se presenta en el articulo. un interrogatorio de medisina forense.
He llegado a la coclucion que es imposible atenderse en forma publica.
Lei un un articulo de un diario amarillento que en la primera mitad del siglo XX la salud mental era una cuestin de policia y su lugar de tratamiento un carabozo . parese ser que el estado pudo cambiar esta mala imagen cooptando a sus filas a algunos psiquiatras que ejerzan el poder de policia en el area.

Estimados

Mi nombre es Horacio pietragalla de la asoc, abuelas de plaza de mayo, queriamos invitar y contactar a los despedidos del hospital borda, para una mesa debate que se realizare con motivo de las politicas de salud del gob. de la ciudad de buenos aires, si pueden facilitarme algun contacto estare agradecido, tambien invitralos a la participacion de dicha mesa, que se realizara el jueves 10 de diciembre desde las 12 del mediodia hasta las 24hs y la mesa de 16 a 17

si pueden mandarme contactos agradecido
saludos

En Colombia ni siquiera hay una legislación clara sobre salud mental e internamiento en hospitales psiquiátricos (aquí llamados "unidades mentales"). Bueno es precisar que mi país desarrolla una de las políticas más conservadoras y vejatorias en la materia y que las denuncias en torno a los atropellos y violaciones de DDHH son casi nulas al respecto. Me aúno a las voces de repudio y respaldo vertidas en este espacio por mostrar una realidad inhumana con miras a superarla. En mi blog "Las Depresiones" trato de abordar- no sin múltiples limitaciones- dicha problemática. Hoy reproduciré esta nota en mi blog; creo que su difusión es urgente y supongo que a ustedes no les molestará. Les dejo el link:

http://rompedepresion.blogspot.com/

Fraternal saludo.

Repudio el despido de la y el colega. Tambien la existencia de los manicomios y el lugar de ejercicio de poder y privacion de la libertad que ejercen ciertxs sujetos que sin ser medicos actuan creidos de cierta investidura de poder.
Aun en los procesos de desmanicomializacion se corre el riesgo de sostener la tarea en la violencia y dominacion sobre el/la otro/a con el posicionamiento "profesional" y el chaleco quimico.
Pero si de subjetividades arrasadas hablamos , nada de esto es casual, y responde perfectamente al aparato ideologico del Estado.
Salud autogestiva, Libertad e igualdad, Lucrecia.

Buenas, me solidarizo con los colegas afectados por el despotismo del discurso hegemonico. Me toca de cerca esta situacion manicomial, digamos, ya que hace unas semanas salio un amigo del hospital borda, y la verdad es que me asombraba(heimlich-unheimlich) la similitud de algunos pasajes del articulo. Hasta el dia de hoy no sabe lo que le paso y por supuesto no le dijeron el porqué de la internacion, ni diagnostico ni nada.
Por otro lado, estoy de acuerdo con que la discusion es politica, con altura claro, serio y responsable en pos de los derechos de todos.
Un abrazo y fuerza.

Sí, sí os manicomios son instituciones de control, ya nos lo enseñó MF hace rato.
Sí, son horrorosas las violaciones a derechos fundamentales que sufren los pacientes en ese servicio.
y la que sufren los colegas "corridos" de su concurrencia al Hospital.
Yo pregunto ¿y las entrevistas psicológicas?¿sólo hay psiquiatras en el Hospital?¿los psicologos son el colectivo inocente de todo este asunto?
porque en el Hospital Borda, se los ve...

Se habla de maltrato, de no trabajar con los pacientes de manera ética, no existen encuadres, se ve al sujeto como un producto, se resta subjetividad con el trato. Son reiteradas criticas al que hacer de los profesionales del Hospital; en mi opinión es un asunto complicado ya que existe una dualidad de objetivos, por un lado: un paciente, enfermo mentalmente, víctima de su pasado, de lo que le toco vivir, de la sociedad, de su genética heredada, al cual hay que "ayudarlo" para poder aumentar su calidad de vida, poder tratarlo como un sujeto que esta sufriendo. Por otro lado, en algunos casos, es un peligro para terceros, llega a la entrada del Hospital acompañado por la Policía, cuasi como criminal, y se espera un único objetivo, calmarlo como sea e internarlo, apartarlo de la sociedad; tema muy bien explicado por el filosofo Michel Foucault en donde habla de la voluntad de poder y como son separados de la sociedad los locos, los delincuentes y todos las personas que no se amolden a estas sociedades disciplinadas. Salir de la curva normal estadística es motivo necesario para tener encima el ojo del águila, si no pueden dominar estos cuerpos dóciles, entonces serán encerrados a la fuerza. En el caso de las prisiones es menos escandaloso porque jurídicamente un condenado es delincuente, culpable, es responsable; por eso mismo es "sano" porque tiene conciencia de lo que hizo, la criminalidad del acto y pudo dirigir sus acciones en el momento del delito. Esto hace que a el sujeto se lo responsabilice, y deja de ser víctima de su patología, debido a que un juez dijo que el sujeto es responsable; pero esto no quiere decir que sea sano psicológicamente. Los profesionales de la salud, se diferencian en sus objetos de estudio, el Borda esta dirigido por médicos psiquiatras, médicos que toman como objeto de estudio el "cuerpo medico" en donde los órganos son los protagonistas, en este caso: el cerebro. Entonces buscamos que se mire la subjetividad; que es mucho mas que el representante abstracto del cerebro, es el sujeto en toda su amplitud. Pero el medico no esta formado para esto, esta formado científicamente, con números, mediciones, estadísticas que luego son vertidas en nuestro cuerpo y la perspectiva cambia, ya no ven sujetos ven cerebros.

Quienes suscribimos somos parte de un grupo de profesionales y estudiantes que todos los sábados realizamos tareas en el marco de las prácticas profesionales correspondientes a la asignatura Instituciones Forenses, de la Carrera de Psicología de la UBA.

Deseamos recurrir a este espacio de comentarios para manifestar nuestro repudio con los argumentos que describen las supuestas prácticas y acciones expresadas en el artículo, referidas principalmente al servicio de admisión del Hospital Borda.

Inicialmente deseamos mencionar que en el tiempo que llevamos realizando las prácticas no nos hemos encontrado con esa supuesta realidad pregonada por el artículo, con pacientes transportando muertos, con las visitas prohibidas, imposibilitados de comunicarse, tratados como objetos de intercambio, etc. Tampoco nos ubicamos en una negación absoluta sobre la precariedad de las instalaciones y los pocos recursos con los que cuenta el hospital, pero no podemos dejar de remarcar que aún en condiciones que se alejan bastante de lo ideal, las tareas se sostienen con el esfuerzo y compromiso de un conjunto de profesionales, que prestan su colaboración y apoyo desinteresado.

Resulta ardua la tarea de responder a un artículo escrito con tan poco rigor, plagado de argumentaciones falaces, que recurre al uso de supuestas frases textuales sin mencionar las fuentes, que se ubica en el lugar de un observador panóptico que ha tenido acceso a observar todo tipo de situaciones, pero que recae continuamente en eufemismos y en imaginarios colectivos sobre el hospital. Sistemáticamente en diferentes párrafos, el artículo se apoya en un enunciado supuesto para luego confirmarlo mediante una cita textual de un comentario o diálogo del cual no se tiene ninguna referencia, ó es un condicional potencial al que se le quita toda duda para volverlo conclusivo.

No deseamos extendernos en contra argumentos o en puntualizaciones sobre el contenido del artículo; preferimos evitar que se nos señale con el mismo tenor del texto en cuanto a tomar posiciones totalitarias. Pero sí dejamos abierto el espacio para el debate. Para ello ponemos a su disposición nuestro correo electrónico para intercambiar argumentos e ideas.

Ante lo expresado, lamentamos la situación de confusión que se produce cuando se transmiten informaciones como las del artículo y se difunden masivamente, lo que impide luego que ante otras versiones de los hechos, se logre modificar la impresión generada por su lectura. Asimismo, queremos diferenciarnos de la posición que se trasmite respecto a que toda la comunidad de profesionales psicólogos o la Facultad de Psicología de la UBA apoyan los argumentos del artículo ó los comentarios que se han agregado luego. El nuestro es un mensaje sostenido en los más de treinta profesionales y estudiantes que llevan adelante la práctica semanalmente, en un contexto que sin dejar de tener serias dificultades, permite aún así el ejercicio de una práctica psicológica con fines de restituir la salud mental de los pacientes allí internados.

Suscriben entre otros:
Adriana Sallago, Gustavo Loiacono, Federico Sánchez, Luciana Cedro, Adrián Barrera y resto de integrantes de los equipos.

a veces es necesario que la mirada sea desde afuera, para obtener una visión con el mínimo de subjetividad. La situación de los psiquiatricos en general es la misma, visito a los psiquiatricos de entre ríos frecuentemente, no tengo la posibilidad de recorrer otros, porque estoy haciendo un estudio. aclaro no soy psiquiatra, enfermera ni rama que se asemeje. Pero tenemos que ser realista, no siempre el maltrato es interno, a veces lo damos posicionados desde la sociedad, desde el ámbito familiar mismo.
desde mi óptica, y es posible que emita juicio de valor, creo que la ausencia de formación humana es el eje principal. Podemos tener millones de maestrías, y post grado, pero si no estamos formados humanamente no es posible una mirada integral.

No se cuánto tiempo que hace que harán las prácticas en el hospital, pero en 2007 internaron a mi hermano ahí y es tal cual se menciona en la nota. Por suerte teníamos un doctor conocido que trabaja ahí, si no, mi hermano todavía estaría dopado en vaya a saber que sector. Los don nadie (que son la mayoría) son números y pasa tal cual se relata en la nota que ustedes repudian. No hablo por hablar, hablo porque haces más de 3 años que voy al hospital y porque las 2 veces que mi hermano estuvo internado ahí me la pasaba 12 horas por día con él y, practicamente, viviendo en el hospital. Por suerte somos una familia muy unida y fuimos alguien y teníamos un nombre en el hospital, si no, no se que hubiese pasado con mi hermano.

Chicos los felicito por su nota de repudio al articulo de estos psicobolches (ya se, ahora me tildaran de discriminativo, pero no me importa), yo trabajo de médico psiquiatra de guardia en un neuropsiquiatrico y jamas presencié absurdos como los q indica el artículo.
Lamentablemente las facultades de psicologia estan demasiado ideologizadas y a los alumnos les lavan el cerebro con estas estupideces procomunistas y psicoanalistas.
Me dá mucho placer q sean psicólogos ya que son una luz de esperanza entre todo ese oscurantismo, de uds dependerá cambiar esta realidad. Les mando un gran abrazo
federico abril, desde tucuman.

Soy estudiante de psicologia, y he tenido la oprotunidad de relizar dos pasantias en dicho hospital en el servicio 25-A y 25-B. Creo que el artículo deja por fuera servicios en donde se trabaja de forma interdisciplinaria, y donde hay la cantidad de recursos suficientes y eficientes, para la tarea que realizan.
Me parece que estamos dejando por fuera que hay profesionales de la salud bien dispuestos y con verdadera vocacion, pero los cuales se ven sofocados por la realidad de la locura, que no es sencilla. Si alguno tuvo la posibilidad de leer , aun mejor de conocer a Ulloa, habla mucho de estos fenomenos, los recomiendo.
Asimismo, no quiero dejar de destacar, que en muchos sectores de este articulo se puede ver la dicotomía clasica, y a esta altura, obsoleta psicologos-psiquiatras. Una mirada interdisciplinaria es posible.
Me llevo un mal trago de la lectura de este articulo, talvez tengan suerte, y el Macrismo cumpla sus expectativas.

El articulo habla sobre el servicio de admisión, ni el 25-A ni el 25-B. Que hay profesionales bien dispuestos es cierto pero que lo que los sofoca es la realidad de la locura es un reduccionismo. Ulloa habla sobre los efectos de la institución y no de la locura.

CON VARIOS AMIG@S, HEMOS DIFUNDIDO LA NOTICIA EN VARIOS SITIOS.
ESTOY CON USTEDES EN LA POSTURA DE DESMANICONIZACIÓN EN CUANTO QUE, SI ALGUIEN "ENTRA" NO SALE. SÉ QUE NO ES ASÍ, GRACIAS A LOS PROFESIONALES QUE SE DEDICAN, CON RECURSOS SÓLO HUMANOS, A REINSERTAR EN SOCIEDAD A TANTO HUMILDE QUE EL SISTEMA ENFERMÓ.
LOS MOLINEROS, LOS TALLERES, LA COLIFATA... NO SON EJEMPLOS AL AZAR. GENTE QUE CREE EN LA GENTE.
DESDE MI SITIO EN FACEBOOK, CON MÁS 1.150 CONTACTOS, LOS INVITO A ENVIARME PRODUCCIONES ESCRITAS DE L@S INTERNOS (APOA VA AL MOYANO) Y PUBLICARLAS EDITADAS CON ILUSTRACIONES (CÁRCELES DE CHILE LO HACE)
¡TODO MI APOYO PARA DESTERRAR EL FASCISMO DESDE CUALQUIER PARTE! ¡TODA MI ADHESIÓN AL COMPAÑERO SANCIONADO!

Quien hecho a los compañeros por que escribieron un articulo cientifico?. El jefe de Admision es el Dr Gerardo Fasolino, un tipico psiquiatra bajito y de corto pensamiento, que fue puesto ahi por otro psiquiatra del mismo tipo y metodologia, el Dr Alejandro Jorge, que se creen con derecho a echar del Borda a todo aquel que no sostenga su discurso del siglo 18. Seria bueno no olvidarnos de los Fachistas y nombrarlos con nombre y apellido. Por que Quiroga no esta mas en admision y ahora esta el Aautodenominado Profesor Fasolino

anonimus, dá la cara con nombre y apellido. Si vos crees q este articulo es CIENTÍFICO estas en el horno hermano, volvé a la primaria, y no ofendas así a la ciencia. Esto solo es un falaz panfleto

Y por eso lo van a hechar? O lo hecharon por que no quieren que se sepa lo que pasa en el mal llamado hospital psiquiátrico? No puedo dar mi nombre x que soy concurrente del Borda y me van a char los fachos. también defendes a Menguele?

Yo estuve en una clínica privada en cordoba capital y sufrí una actitud de seducción de parte uno de los psiquiatras, que era esposo de la dueña de la institución. Cuando salí de allí, a los meses lo encontré y llegamos a acostarnos porque yo realmente no me valoraba como persona y no sabía que él usaba el poder psicológico que tenía sobre mi. Me abandonó y sentí mucho dolor en el cuerpo. Y emocionalmente deprimida porque había una injusticia en todo aquello.No tenía cómo denunciar.

Pasó hace muchos años y aún no olvido el go`lpe a mi confianza. Yo no sabía nada de él y él era dueño de una de las crisis más difíciles de mi vida.

Hola, soy Federico Abril, medico psiquiatra, hago guardia en dos hospitales psiquiatricos de tucuman (un público y un privado) y quisiera contar como trabajo y trabajan la mayor parte de los psiquiatras.
La guardia es un lugar de toma de desiciones urgentes, somos los primeros en recibir al paciente en crisis y son múltiples las variables a evaluar, y no se nos perdona equivocarnos, trabajamos a presion y somos los que debemos ir a declarar en tribunales si las cosas no salen tan bien.
Cualquier psiquiatra con dos dedos de frente sabe que los diagnosticos de guardia son presuntivos, son síndromes, y claro q serán "sindromes de excitacion psicomotriz, descompensacion psicótica, intento de suicidio, intoxicacion por sustancias psicoactivas".
Somos los primeros en evaluar la contension familiar y en explicar q lo mejor para el paciente es volver a su casa, y recibimos mucha presion de parte de los familiares que quieren dejarlo internado por que "no lo pueden manejar" (o no quieren).
Mas del 80% de las internaciones son por orden judicial y sin criterios de internacion, si nos negamos a internar debemos ir a declarar en tribunales por "desacato", si buscan a un manicomializador esa es la justicia y la sociedad misma, no los psiquiatras.
Las medidas de sujecion se indican sólo si son necesarias y por pocas horas, se usan en pacientes muy exitados y con riesgo para sí mismo y para terceros hasta que actúa la medicación.
Con el auge de las adicciones se ven muchos casos de exitacion psicomotriz, con mucha violencia, pacientes q se infligen cortes o con conducta homicida.
La medicacion lejos de ser un instrumento represivo es liberadora, ya que anula las torturantes alucinaciones, gracias a los antipsicoticos (que son los vedaderos héroes de la desmanicomializacion) se pudo devolver a los pacientes a sus comunidades y familias.

Considero a este artículo sumamente parcial y tendencioso, plantea una "lucha" por el control de lo mental, obviamente tratando de llevar agua hacia el molino psicoanalitico, supongo que para alimentar su narcisismo y sus bolsillos.
Creo que estan viviendo en otra época, se quedaron en los setenta, el comunismo ya no existe y el psicoanalisis está en franca decadencia, vamos a ver dentro de veinte años de que se disfrazan.
Saludos.

SI TODO SIGUE ASI Y NO "RENACEN" EL MARXISMO Y EL PSICOANALISIS ,EN 20 AÆOS TAMPOCO QUEDARAN DISFRACES.

Federico Abril: Leí atentamente su comentario y tomé en cuenta la presión que deben sufrir también los profesionales de la salud, tanto médicos como enfermeras y hasta el personal de limpieza, como sucede en todas las instituciones de salud. Ustedes mismos están inmersos en un sistema cuyas reglas no manejan y lamentablemente muchas veces terminan siendo funcionales a él, como nos sucede a todos los que nos desempañamos en otras áreas de la sociedad. Sin embargo, no puede descartar el artículo que valientemente publicaron estos profesionales a riegos de sufrir las represalias que finalmente sufrieron, diciendo que "el comunismo no existe" o que están fuera de época o cosas por el estilo. Ni siquiera es una crítica. La conclusión del artículo es que esto se soluciona con una lucha política lo cual es muy correcto porque aunque Ud diga que el comunismo no existe más, no puede negar que estamos dentro de un sistema capitalista de lucha de clases y precisamente la gente que va a parar a las instituciones mentales así como también a las cárceles, los desempleados o muchos otros que sufren las consecuencias, son la carne de cañón y sin duda su existencia le sirve mucho a otros sectores de poder. Es ingenuo pensar que la inseguridad, el maltrato de los menos afortunados tiene solución con represión, sino claramente el problema es político. Su comentario es pura reacción de defensa corporativa, en lugar de resaltar los puntos en que los autores del artículo pueden tener razón, o también va a decir que todo el artículo es tendencioso y no se ajusta pàra nada a la realidad??!!

Entiendo que el disenso es la unica manera de crecer... Y aunque parezca un tanto paradojico entiendo los reclamos de ambas posturas.
Pero ultimamente parece impensable discutir ideas sin caer en la chicana o en la bajeza.
El articulo principal seguramente tenga muchas cosas de las cuales puedan decirse como verdaderas. He trabajado como concurrente 5 años en el hospital y he conocido algo (no todo) de los manejos internos. En el servicio de internacion de pacientes agudos donde trabajaba las cosas no funcionaban a las mil maravillas pero se podia trabajar mas que aceptablemente. Mi jefa, la Dra. Lina Presas, fue para mi un gran ejemplo de laburante. No se si era la mejor psiquiatra, pero exigio de nosostros, concurrentes, lo mejor. Digo esto porque creo que tanto ahora como en ese entonces no todos los servicios eran manejados de la mejor manera. Pero si se podian destacar servicios en los cuales la salud mental del paciente estaba por encima de muchisimas cuestiones. En este sentido pude observar como con electroshock se le salvo la vida a un paciente catatonico... no todo termina siendo blanco o negro. En ese mismo servicio pude observar como llegaban personas (no pacientes) los cuales inventaban e imitaban conductas solo para tener un plato de comidas y un lugar donde dormir.

Si, se soluciona con politica... pero no con esta pseudo politica agresiva... donde cualquiera agrede a cualquiera solamente porque se siente agredido. Agresion + agresion + agresion... termina todo en una guerra y en este sentido termina siendo una guerra civil.

Tampoco creo que la presion social y juridica sobre los profesionales sea justificativo para hacer lo que sè fehacientemente que se hace en los servicios de admision.
Soy psicoanalista y creo que el psicoanalisis no esta en decadencia. Simplemente que carece de estructuras marketineras para publicitarse... pero no porque no pueda... simplemente por que no las necesita, porque no es resultadista, porque busca no su exito, sino el exito del paciente.
Si Ud. no soporta la presion de ser psiquiatra de urgencias no lo ejerza.

Ahora como para redondear un poco la cuestion me parece que habria que puntuar algo: chantas, ladrones y personas que realizan acciones en contra de la ley hay de todos los tipos, de todas las profesiones y de todos los partidos politicos.

Realmente estoy de acuerdo con lo que decís. Soy estudiante de psicología de la UBA. Puedo entender las dos posturas, pero ambas me parecen demasiado extremas, no creo que sea únicamente la realidad del hospital la que se discuta en estas opiniones. No puedo hablar con autoridad ya que sólo lo eh visitado como estudiante el hospital, pero son demasiadas las voces que denuncian prácticas por lo menos inapropiadas alos pacientes, seguramente algo de cierto tendrá, pero lo que mas considero que deberíamos denunciar es la falta de recursos, tanto materiales como humanos, el estado deplorable de los edificios, y la progreciva disminución de el Nº de pacientes en los hospitales, coincidiendo con la polícita de este gobierno que apunta claramente a su cierre. Mi opinión es que el Borda tiene una gran cantidad de profesionales con un conocimiento y vocación que valen oro y si aún los pacientes pueden seguir siendo atendidos, en gran medida es gracias a ellos. Por eso pienso igual que vos que mas que agredirnos y agredirnos por diferencias de tinte intelectual deberíamos unirnos para construir intituciones que no tengan como fin el encierro sino la cura y la contención, luchemos contra el vaciamiento institucional, considero que es tan destructivo como las instituciones como intrumento de control, tal como dice MF. Ni una cosa ni la otra. Que interesante debe ser trabajar alli, ojalá algún día también pueda hacerlo. Y por último, yo también creo en el psicoanális, que tan bastardeado está, y también considero que debemos tener la mente abierta a todos las corrientes, la sujetividad del ser humano es tan diversa como compleja.

Hola.Lamento que se halla tomado esa medida con profesionales que hacen una correcta lectura de las vivencias que experimenta un paciente que llega a los servicios psiquiátricos manicomiales. Yo, como exinterno del Hospital "El Zonda" de San Juan me sentí muy identificado con muchas cosas que el artículo señalaba fundamentalmente el daño en la subjetividad del paciente cuando se lo mantiene semanas en admisión, las inyecciones de bienvenida cuando aún no hay un diagnóstico establecido, la omniciencia del personal médico, las amenazas de volver a contención en caso de que se cuestione el tratamiento o la falta de información acerca del mismo hacia el paciente. También el miedo al poder de los "enfermeros" que se manifiesta en las tardes, yo por mi parte he visto como uno de ellos golpeaba de un palmazo en la nuca y desde atrás a un paciente totalmente pacífico que solo pedia por su abuela y se dirigia hacia la entrada del hospital; y luego escuchaba como ese enfermero, que se habia fracturado la mano por el golpe, mentia sobre lo sucedido y pedia licencia por la lesión.
Hace poco el director de este hospital reconoció en un diario local que gran parte de la población de internos del neuropsiquiátrico está allí porque no tienen donde vivir ni comida. Se podria inventar otro sistema para ellos y no tenerlos en esas condiciones y aislados porque este nosocomio está al lado de los cerros, totalmente aislado ,la única conexión con el exterior de muchos con personas no del hospital somos los que vamos a control.
Bueno, podría hacer otras observaciones pero lo que deseaba era reconocer como muy positivos el artículo en cuestión, el trabajo que realizan la licenciada y el estudiante en psicología , productores del mismo, y añorar que profesionales con sus ideas dirijan las instituciones psiquiátricas del país.

Increible tu comentario, Sólo quería agradecertelo, mil gracias por contarnos tu experiencia! Ojala pudiéramos escuchar mucho mas a los pacientes.
Saludos

Cuando el poder manicomial se siente cuestionado y amenazado siempre actua expulsando y maltratando a quien lo cuestiona. Esta es una clara evidencia que el maniciomio sigue existiendo por más que sostengan un discurso transformador y se llenen la boca hablando de la Ley 448, en la acción son otra cosa.
Y lo más alarmante... los profesionales que adhieren a este tipo de pensamiento que en su formación provienen de otros campos del conocimiento y asumen actitudes de cuestionamiento sobre un texto que muestra la realidad con la que se convive, anque como en todos los casos simepre hay DIGNAS EXCEPCIONES, pero por ahora sólo EXCEPCIONES!!!

Hola, soy Federico Abril, medico psiquiatra, hago guardia en dos hospitales psiquiatricos de tucuman (un público y un privado) y quisiera contar como trabajo y trabajan la mayor parte de los psiquiatras.
La guardia es un lugar de toma de desiciones urgentes, somos los primeros en recibir al paciente en crisis y son múltiples las variables a evaluar, y no se nos perdona equivocarnos, trabajamos a presion y somos los que debemos ir a declarar en tribunales si las cosas no salen tan bien.
Cualquier psiquiatra con dos dedos de frente sabe que los diagnosticos de guardia son presuntivos, son síndromes, y claro q serán "sindromes de excitacion psicomotriz, descompensacion psicótica, intento de suicidio, intoxicacion por sustancias psicoactivas".
Somos los primeros en evaluar la contension familiar y en explicar q lo mejor para el paciente es volver a su casa, y recibimos mucha presion de parte de los familiares que quieren dejarlo internado por que "no lo pueden manejar" (o no quieren).
Mas del 80% de las internaciones son por orden judicial y sin criterios de internacion, si nos negamos a internar debemos ir a declarar en tribunales por "desacato", si buscan a un manicomializador esa es la justicia y la sociedad misma, no los psiquiatras.
Las medidas de sujecion se indican sólo si son necesarias y por pocas horas, se usan en pacientes muy exitados y con riesgo para sí mismo y para terceros hasta que actúa la medicación.
Con el auge de las adicciones se ven muchos casos de exitacion psicomotriz, con mucha violencia, pacientes q se infligen cortes o con conducta homicida.
La medicacion lejos de ser un instrumento represivo es liberadora, ya que anula las torturantes alucinaciones, gracias a los antipsicoticos (que son los vedaderos héroes de la desmanicomializacion) se pudo devolver a los pacientes a sus comunidades y familias.

Considero a este artículo sumamente parcial y tendencioso, plantea una "lucha" por el control de lo mental, obviamente tratando de llevar agua hacia el molino psicoanalitico, supongo que para alimentar su narcisismo y sus bolsillos.
Creo que estan viviendo en otra época, se quedaron en los setenta, el comunismo ya no existe y el psicoanalisis está en franca decadencia, vamos a ver dentro de veinte años de que se disfrazan.
Saludos.

A la licenciada Verónica Hollman:
Con su permiso, subo en mi muro de Facebook su artículo con su nombre.
Desde el mes de marzo, es mi forma de difundir "lo que no dicen los medios". Tengo más 1.100 contactos de todo el mundo y he descubierto que, actuar en un medio del poder, es más valioso que transmitir las verdades boca a boca.
He elegido esta nota porque, el gobierno de la ciudad, no contando con la UCEP, planea transladar la pobreza y manicomizarla. Nada es nuevo, puede ser testimonio la vida la vida del poeta Jacobo Fijman y tant@s, tant@s, loc@s lindos que debieran ser reemplazados por los genocidas que cumplen condena domiciliaria, los malditos policías que desaparecen pibes, los poderosos que hambrean a sus pueblos y sus gurcas, los políticos corruptos.
¡Mil felitaciones!!!

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