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Antonino Infranca
El anti-imperialismo de los imperialistas
Por - Publicado en Septiembre 2009
Una buena regla de la crítica literaria es la de poner en evidencia los aspectos presentes en un libro, en lugar de los que faltan. En la crítica de una obra ensayística, esta norma se vuelve menos rigurosa, ya que es de esperar que el autor de un ensayo deba tener en cuenta informaciones o teorías relativas al tema tratado. Leer más...
Los Filósofos y sus Mujeres
Introducción
Detrás de todo filósofo, como detrás de cualquier otro intelectual, hay una mujer, ya sea en el ropaje de madre, de amante, de mujer o de hermana, o incluso de simulacro –piénsese en la Beatriz dantesca–, y en el caso de los filósofos que a menudo son profesores, también de alumnas. Casi siempre los filósofos piden mucho a sus mujeres, si no todo, casi la vida misma. Las mujeres dan todo, aun la vida, como auténticas madres, y están también felices por haber dado. La simbiosis es perfecta. Y el lector o el espectador de la filosofía, es decir, nosotros, ¿qué rol tenemos frente a este juego? Con Kant podemos decir que, hasta que el mundo no sea “grande y terrible”, hasta cuando no se “trate de trasformarlo”, podemos sólo observar, lo cual no es poco.
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Introducción
Detrás de todo filósofo, como detrás de cualquier otro intelectual, hay una mujer, ya sea en el ropaje de madre, de amante, de mujer o de hermana, o incluso de simulacro –piénsese en la Beatriz dantesca–, y en el caso de los filósofos que a menudo son profesores, también de alumnas. Casi siempre los filósofos piden mucho a sus mujeres, si no todo, casi la vida misma. Las mujeres dan todo, aun la vida, como auténticas madres, y están también felices por haber dado. La simbiosis es perfecta. Y el lector o el espectador de la filosofía, es decir, nosotros, ¿qué rol tenemos frente a este juego? Con Kant podemos decir que, hasta que el mundo no sea “grande y terrible”, hasta cuando no se “trate de trasformarlo”, podemos sólo observar, lo cual no es poco.
Paginas:El miedo en la Fenomenología del Espíritu de Hegel
Por - Publicado en Octubre 2001
En su momento, Aristóteles había afrontado el problema del miedo y había dado ya una primera definición, aún hoy más o menos válida: "Decimos que temor es un dolor o una turbación proveniente de la imaginación de un mal che puede sobrevenir, portador de destrucción o dolor" (Retórica, 1382 a 20). Leer más...
La filosofía y la pasión: Abelardo y Eloísa
Por - Publicado en Octubre 2000
La historia de amor entre Abelardo y Eloísa, por su belleza, aparece como una suerte de paradigma de la pasión erótica. Leer más...















