El presente trabajo se propone analizar la producción artística de Yayoi Kusama no solo como un fenómeno estético contemporáneo, sino como una respuesta subjetiva radical frente a la falla de la trama simbólica y la irrupción de lo real. A través de un recorrido que integra su biografía traumática, la estructura clínica de la psicosis y su impacto en la cultura de masas, se explorará cómo la repetición obsesiva del punto (polka dot) funciona como un "punto de basta" o sinthome.
La hipótesis central sostiene que la obra de Kusama opera como una ortopedia existencial: una escritura en el espacio que le permite bordear el vacío de la fragmentación psíquica, transformando una alucinación invasiva en un lazo social posible.