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Una ruptura antropológica importante

La crisis sanitaria recuerda la estrecha interdependencia de nuestras sociedades, la imposibilidad de cerrar las fronteras. La polución, el calentamiento climático con sus desequilibrios nos lo recuerda a diario. El surgimiento del coronavirus es una nueva vuelta de tuerca. Por otra parte, la paradoja es que al reducirse la circulación automotriz y aérea, y detenerse innumerables actividades que producen polución, el virus provee una especie de respiración ecológica para el planeta. Es necesario que los mundos contemporáneos entren en una era postmoderna radicalizando principios que todavía eran potenciales las semanas precedentes. No creo de ningún modo que se trate de cuestionar las medidas de protección, por supuesto legítimas, sino solamente de resaltar la ironía trágica de su subtexto.

Frente al contagio, es más difícil para cada uno de nosotros afirmar su omnipotencia

Salud Mental: servicios, individuos y cuerpo social en la época del coronavirus

La emergencia del coronavirus hace que todo lo demás pase necesariamente a un segundo plano, condicionando y cambiando nuestra vida. Si la sanidad en Italia está sometida a un grandísimo estrés, y a un reto sin precedentes, la salud mental, hija de un dios menor, sufre en silencio. El empobrecimiento de los servicios, su reducción y unificación, la falta de personal, ya denunciada hace muchos años, se suma al hecho de estar hoy en la cola entre las prioridades de salud. El nivel de la amenaza, como en la guerra, está muy alto, y la expresión “tutela de la salud mental” suena casi redundante en muchos contextos sanitarios. Sin embargo, en una época en la que nadie puede cuestionar la legalidad de una "biopolítica" dictada por la medicina, nunca ha habido mayor necesidad de políticas de salud mental que en la actualidad, precisamente porque toda la población italiana, y más tarde o más temprano en el mundo, sufre un malestar enorme, que afecta y afectará a todo el mundo, y no sólo a los que ya tienen trastornos diagnosticados de tipo psiquiátrico, trastornando el mundo tal como lo conocemos.

Nunca como ahora hubo tanta necesidad de aferrarse en torno a los servicios como anclajes para la protección de la mente. Necesitamos urgentemente salvar los servicios, y al mismo tiempo repensar la salud mental en la era del coronavirus

Pandemia en Israel

En días de aislamiento y pesadumbre la gente se queda en sus casas y sale una vez al día a realizar las compras indispensables o para respirar aire puro bajo la luz del día.  Un rayo de sol asoma a mi ventana y me invita a salir hasta el parque ubicado dentro del radio de circulación permitido. Allí todo es silencio. Unas vallas interceptan las entradas seguidas de un precintado perimetral. Los niños ya no juegan ni sus madres caminan airosas a su lado, los padres no los entretienen en los juegos ni los grupos de amigas pasan conversando. Tampoco los corredores de las pistas ni los caminantes prestos pasan moviendo sus cuerpos ávidos de movimiento. 

El peligro de vida que conlleva esta enfermedad produce distintos niveles de angustia e incertidumbre. Por otra parte, la pérdida de la cotidianeidad requiere un duelo que no hay tiempo de elaborarlo en una situación de emergencia

El coronavirus como resto diurno de un sueño traumático en la sociedad chilena

Esta mañana, al abandonar los sueños nocturnos y despertar, podríamos no saber si somos portadores del coronavirus. Este “no-saber” produce efectos subjetivos. Ahora bien, la vivencia será, con certeza, muy distinta si luego de despertar he de verme obligado a salir al mundo a trabajar, o bien, puedo resguardarme en casa. En Chile, esta decisión es política y se comporta con sesgo de clase socio-económica. En otras palabras, lo político y lo económico condicionan la producción de subjetividad.

En términos generales, el fonema “Coronavirus”, identidad coloquial del COVID-19, opera cual significante vacío, susceptible de ser puesto en redes de significación múltiples: “salud”, “política”, “economía”, “ecología”, “guerra”, “psicología”, “tecnología”, etc. El sinnúmero de afectos y asociaciones mentales que este significante evoca responde en buena medida a la saturación de información del cual somos literalmente víctimas, cual acoso informacional, y a que lo que pone en jaque es un elemento primordial: la vida.

El coronavirus, cual contenido manifiesto del sueño, vehiculiza dando forma y figurabilidad a un malestar que tendría su fundamento radical en el sufrimiento psico-social arraigado en la estructura político-económica de Chile

Las epidemias no conocen fronteras, la solidaridad tampoco debe conocerlas.

Antonino Infranca es un Filósofo italiano. Se doctoró en filosofía en la Academia Húngara de Ciencias con una tesis sobre el concepto de trabajo en Lukács. Entre sus libros se destacan Trabajo, individuo, historia. El concepto de trabajo en Lukács y Los filósofos y sus mujeres, recientemente publicado como ebook de descarga libre por Topía.

- ¿Cómo vive usted en Europa este hecho inédito en el mundo desde hace más de un siglo?

Creo que la respuesta debe estar en dos niveles: uno personal y otro comunitario. En cuanto al nivel personal, en verdad no vivo mal este estado de excepción, porque tengo el privilegio de vivir en el campo y con una biblioteca de casi diez mil volúmenes y con una discreta conexión con el mundo exterior. Incluso, antes de la epidemia de coronavirus, viví mucho en casa para dedicarme a estudiar, leer y escribir. El único obstáculo para mi vida privada es calcular y racionalizar mis movimientos; después de todo, no es un gran problema. Desde el punto de vista de la comunidad, las dificultades son grandes y muy visibles. Además de las calles vacías, observamos el nivel de aceptación de las restricciones por parte de los italianos: la gran mayoría no sale de la casa, a excepción de la minoría habitual de "inteligentes" que intentan evadir ridículamente las reglas. Además, la abrumadora mayoría de los involucrados en la primera línea (médicos, enfermeras, agentes de la ley, trabajadores y trabajadores de bienes necesarios) realizan regularmente su trabajo y su servicio a la comunidad, de una forma verdaderamente admirable. Como siempre, los italianos muestran su valor real en un estado de excepción. Confundida es la reacción de la clase política, que, como es la tradición de la clase política italiana, es digna de la comedia italiana.

Hasta ahora, la globalización era en beneficio de la economía, ahora debe ser en beneficio de la humanidad

Música para sostenernos en cuarentena

La música es una experiencia. Siempre desborda lo meramente sonoro. La música son cuerpos, relaciones, pasiones, sociedades y culturas. Cada cual tiene sus propias experiencias. Vemos, bailamos, tocamos, sentimos la música.

La música es una experiencia que nos sostiene desde los inicios de nuestra vida. Es una de las facetas de los variados sostenes corporales de nuestra subjetividad. Desde las voces que nos acariciaron mientras nos alzaban hasta aquellas que sonorizaron algunos de los momentos más importantes de nuestra vida: las crisis, los amores, el sexo, los viajes, las angustias.

Cyberanálisis: Consideraciones actuales

El “Psicoanálisis a distancia” adquirió esta denominación en función de que no era costumbre realizarlo fuera de un consultorio. En su momento constituyó una nueva y diferente forma de implementación clínica. Luego de alrededor de dos décadas de una asidua y sostenida práctica, este método fue adquiriendo una identidad propia por lo que aquella inicial denominación deja de tener actualidad, resultando más adecuado otorgarle un nombre propio:“cyberanálisis”.

Comencé a atender por vía telefónica en 2003 a un ex paciente que se hallaba viviendo en otro continente. Aquello implicó un desafío profesional que fui abordando con actitud de psicoanalista y de investigador clínico. En cierto momento evolutivo de esta práctica decidí escribir lo conceptualizado y presentarlo ante colegas de Argentina (APdeBA y SAP) (Carlino, 2005), en paneles de varios congresos latinoamericanos e internacionales y en dos publicaciones como libro, (Carlino 2010, 2011).

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Mantener el propio encuadre interno

En los años 90 viví una experiencia inaugural concerniente a la problemática del psicoanálisis fuera de las paredes del consultorio que me va a permitir introducir algunos elementos de reflexión a ese respecto. Yo tenía en análisis una paciente a razón de tres veces por semana en diván, cuyo investimiento transfero-contratransferencial era muy intenso. Se trataba de un caso de neurosis obsesiva clásica, comportando múltiples prácticas rituales, como por ejemplo apagar y volver a encender la luz de la habitación 40, 50 veces o hacer 10, 20 pasos a la izquierda o a la derecha, todo eso en función de la gravedad de sus pensamientos que implicaban a la vida o la muerte de sus padres (o de sus sustitutos) resultantes de los conflictos entre sus deseos y su sentimiento de culpa, a los que buscaba anular con sus actos compulsivos.

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Off line

Sin duda, la subjetividad es atravesada por los cambios tecnológicos.

Hubo un tiempo en que los mensajes de amor, podían no llegar a destino: debido a la cuarentena en Verona, Romeo nunca recibirá la carta de Fray Lorenzo y Anne Hamilton oculta las 365 cartas que Noah envió a Allie...

Ahora no hay lugar para la duda: “me clavó el visto”.

Una paciente veinteañera conoció hace poco a un joven en el canil de la plaza donde ambos pasean a sus perros. En una sesión, con decepción dice “Anoche estuve hablando más de tres horas con X, quedamos en encontrarnos a tomar unas birras.” Hace una pausa y agrega “Pero cuando nos despedimos, en lugar de mandarme una carita con ojitos de corazón o por lo menos  besitos, me mandó la de chops brindando.”

De lo que deduzco, que en esas tres horas no “hablaron” por teléfono fijo ni celular, sino que intercambiaron mensajes de whatsapp ... viviendo plaza de por medio.

La forma en la que estamos “en línea” no es con nuestro cuerpo, capaz de proveer un sinfín de gestos comunicativos no-verbales, sino a través de las marcas visuales diseñadas para la aplicación, que simplemente indica que estamos presentes.

Cuidar es educar: una experiencia que interroga las Violencias y sus modos de inscripción en lo social-comunitario

Violencia Social e Institucional

Se compartirá la experiencia de la 2º Cohorte de un Curso de Extensión, llevado adelante por el ISFD Nº8. Dicha propuesta surge a partir de una serie de suicidios acaecidos a fines del año 2017, que dejó visibilizada la grave situación comunitaria y, por tanto, nos interroga respecto del desamparo en que quedan las infancias y juventudes en relación a las políticas públicas que debieran favorecer la garantización de sus Derechos. Pensamos a estos suicidios recurrentes como un síntoma social y comunitario de sufrimiento. Los mismos pueden verse como la consecuencia de problemáticas complejas donde intervienen variables de índole social, afectiva y psíquica, que muchas veces son invisibilizadas y naturalizadas. Dichas situaciones se ponen de manifiesto dentro del ámbito educativo, ya que es un lugar donde la “escucha” del malestar es posible por el vínculo con el/la docente. Si partimos de considerar que la función del docente de educar involucra necesariamente la de cuidar las infancias y adolescencias como parte del Sistema de Protección Integral de los Derechos, intentaremos desandar, la implicación o la victimización de dichos actores ante situaciones de violencia social y/o institucional. Nos serviremos de los aportes del  psicoanálisis, con el objetivo de abordar dichas prácticas socio-educativas.

Enfermedades mentales según la cosmovisión Inca

Muchas de las costumbres y tradiciones de los Incas se conocen a través de los cronistas europeos de la conquista. Este hecho supone una enorme dificultad porque existe muy poca información que haya sido recolectada sin ese filtro con las consecuentes limitaciones del lenguaje eurocentrista para su traducción. Sin embargo, la obra de Felipe Guamán Poma de Ayala, quien era descendiente de una familia noble de Huánuco y se había criado entre españoles, proporciona una de las visiones más fidedignas y originales sobre la vida cotidiana en el Imperio Incaico.

“Roma era una fiesta”. Homenaje a Federico Fellini, a 100 años de su nacimiento

Ante la globalización estética (como uno de los aspectos más notables del avance de la insignificancia en el ámbito del arte, y del cine en particular), entre otras cosasse hace más que necesario la recuperación de la obra de los “Grandes Directores”, de lo contrario podríamos caer, como es el caso, de muchos que niegan (por desconocimiento, o por ciertos intereses mezquinos) el patrimonio cultural heredado, la historia misma del cine. 

Tal es el caso, y aprovechando los 100 años del nacimiento del director, donde trataremos de mostrar e informar las otras facetas creativas, menos conocidas del gran Federico Fellini (1920-1993), uno de los directores con mayor capacidad artística del cine italiano y mundial, y que ha impactado con su producción (más de veinte films) de forma polémica, en distintos momentos históricos.

Psicoanálisis y nacionalsocialismo: ¿Prohibición o ajuste? ¿Ruptura o continuidad?

Introducir una nueva indagación a un tema que pone en el centro de la cuestión la relación del psicoanálisis con las instituciones y su época (los años del nacionalsocialismo), como si fuese a tener una relevancia actual, a pesar de que haya transcurrido casi un siglo, nos lleva a una dificultad teórica, o al menos pareciera ser necesaria una justificación que dé cuenta de por qué creemos conveniente volver a traer una cuestión ya superada. Podemos responder que el valor que algunos documentos tienen en sí mismos junto con algunas interpretaciones, dan por resultado que las generaciones siguientes consideren a los hechos de una manera determinada, los cuales ya no serán producto del azar sino determinados por interpretaciones que tienen, seguramente, un fin político. Es por esto que volver a traer sobre el centro de la cuestión la relación del psicoanálisis con su época, nos puede enseñar que la transmisión de la teoría no se ejecuta por fuera de complejas determinaciones. Ahora bien, si la traducción que vamos a presentar nos va a permitir mayor profundidad en el tema o no, será una cuestión que solo podremos saber luego de un tiempo.

Volver a traer sobre el centro de la cuestión la relación del psicoanálisis con su época, nos puede enseñar que la transmisión de la teoría no se ejecuta por fuera de complejas determinaciones

Educación sexual integral, ¿qué hay detrás de sus resistencias?

Sigmund Freud, desde los resultados obtenidos en sus intervenciones clínicas, concluye que a la base de las frecuentes neurosis con las que trabaja en sus consultas, se encuentran las perturbaciones ocurridas durante el desarrollo psicosexual del sujeto. Desde que nace el niño atraviesa etapas de desarrollo psicosexual y habitan en él emociones provenientes de su mundo interno y de su experiencia con  el ambiente que habita. El amor, la ternura, los celos, el miedo, la frustración, el odio, la agresividad y la pulsión sexual  son parte de nuestros niños.

Freud considera, que al negarle el conocimiento al niño o sofocándolo, escatimamos información para la que ellos están psíquicamente capaces de operar.

Articulaciones entre el trabajo de duelo y el trabajo de sueño

En 1900, siguiendo un modelo neurofisiológico, Freud comienza a trabajar con los sueños y los define como un acto psíquico de pleno derecho. Cumplimiento (disfrazado) de un deseo inaceptable (sofocado por la represión), es un compromiso entablado entre estos deseos y el de dormir, en el trabajo del sueño, encargado de transformar materiales previos. (Freud, 1986, vol. IV ) El trabajo del sueño es el proceso de formación del mismo.

En 1920, en Más allá del principio del placer, introduce una excepción a la teoría del cumplimiento de deseo con las neurosis traumáticas. La pesadilla (postraumática) constituye una categoría especial de sueños: más que un uno verdadero, es memoria cargada de afecto, temor al daño proveniente del mundo externo.