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Paradojas de la incertidumbre

Reflexiones provisionales ante un virus tan incierto como cierto

Hoy todos vivimos en la incertidumbre. Esta es una obviedad. La repetimos con insistencia. La dicen reconocidos filósofos, pensadores que no lo son tanto sin que ello desmerezca sus reflexiones, periodistas, “opinadores” y cualquier ciudadano de a pie. Esta obviedad es reiterada no sólo por tratarse de una evidencia generalizada sino también, en el campo del pensamiento teórico, pues busca preservarnos ante el riesgo de las respuestas rápidas que, sin aportar nada específico, promuevan una paz mental engañosa, por necesaria que esa paz resulte para nuestra mente. Es que terminar siendo una respuesta apresurada sin fundamento crítico es un riesgo mayor que corre cualquier reflexión o escrito hoy en día. Éste, sin duda, también; por provisional que pretenda ser.

También genera angustia una particular certeza que la incertidumbre actual activa: es decir, la de nuestra inevitable mortalidad

El duelo en tiempos de coronavirus

En nuestra práctica cotidiana, nos encontramos con pacientes que se acercan a la consulta invadidos por la angustia ante la pérdida de un ser querido, quizás en un duelo detenido, o solicitando acompañamiento en un duelo normal. En la época actual, es esperable que las consultas aumenten como correlato al gran número de fallecimientos en el país debido al COVID19, ¿pero ¿qué sucede con el factor cualitativo? ¿Cómo serán los duelos en las nuevas coordenadas generadas por la pandemia que signa nuestra actualidad? ¿Cómo serán elaboradas las muertes que se produzcan en aislamiento, sin posibilidad de una despedida o acompañamiento del enfermo, ni ritos funerarios para contornear la pérdida en lo real con el campo significante?

El duelo puede definirse como un proceso que tiene lugar luego de una pérdida significativa y tiene como objetivo metabolizar el sufrimiento psíquico producido: se trata de establecer una “nueva normalidad”

En recuerdo del beso. Memorándum Ludopedagógico para el COVID 19

Abril 2020. Lo que nadie podrá negar y deberá recordarse es que en estos cuatro primeros meses del año se han modificado comportamientos, pensamientos y sentimientos de la humanidad toda.

Un revolcón inmenso a la tranquilidad y las certezas.

Me detengo a mirar el paisaje desde esta ventana, el juego - de la que nunca estuvo muy claro cuál es el lado de adentro y cuál el de afuera – y que además es una de las tantas que afortunadamente se están abriendo en estos días, de par en par, no solo para ventilar sino también para escudriñar, identificar, intuir e imaginar de qué se trata todo esto y de cómo y hacia dónde iremos a llegar

En este momento me seduce más que entender y explicar, hacer el esfuerzo de comprender

El lazo social como limite al avance neoliberal

En 1930 Sigmund Freud creó uno de sus trabajos más filosóficos: El Malestar en la Cultura, en el cual nos propone reflexionar sobre el malestar permanente de los sujetos por el hecho de estar sometidos a la coacción cultural.  En aquel momento, Europa vivía una de las etapas más oscuras y convulsionadas de su historia. Faltaban apenas tres años para que Hitler comience su carrera como canciller y de ahí en adelante, todo el hecho harto conocido por el mundo.

El discurso neoliberal rompe los vínculos sociales ya que apunta a un sujeto individual que goza solo a partir de su transformación en un mero consumidor de objetos

El conjuro de Maléfica sobre Aurora y el destino fatal en las personas

Freud, en “Más allá del principio del placer” (1920) reestructura la teoría pulsional, puesto que hasta ese momento pensaba que todos los procesos anímicos se encontraban regidos por el principio del placer; el cual evita el displacer para acercarse al placer. Sin embargo, con la experiencia, se encuentra que esto no es universalmente cierto ya que no todos los resultados de los procesos anímicos son placenteros. En ocasiones el sujeto es arrojado a un padecer repetitivo; un ejemplo de ello lo encuentra en lo que denominó como “el destino fatal de las personas”.

Queremos servirnos de este intercambio de palabras que se produce entre Maléfica y el Rey, para explicar lo postulado por Freud en su texto sobre el masoquismo

Las políticas de derecha de Ramón Carrillo en el campo de Salud Mental

Hace unas semanas, como consecuencia de una información del Centro Simón Wiesenthal, comenzó a darse un debate sobre la figura de Ramón Carrillo. Creemos necesario recordar los efectos de su gestión en el ámbito de Salud Mental a partir de nuestras investigaciones publicadas en Las Huellas de la Memoria. Psicoanálisis y Salud Mental en la Argentina de los 60 y 70. Ed. Topía, segunda edición, 2018.

La crisis de la pandemia llevó al estallido del espacio llamado “posmoderno”

La crisis que trajo la pandemia del Covid-19 llevó a que estallara un mundo que creíamos con posibilidades infinitas donde, incluso, se hablaba de que en pocos años podríamos vencer nuestra finitud. Sin embargo, la muerte nos rodea como una nevada mortal y solo atinamos a defendernos; las metáforas bélicas que algunos gobiernos utilizan contra el virus es un mecanismo de defensa que no tolera la sensación de incertidumbre y miedo de nuestra fragilidad humana.

El cuerpo como metáfora de la subjetividad, se dejará aprehender al transformar el espacio real en una extensión del espacio psíquico. Desde aquí hablamos de corposubjetividad donde se establece el anudamiento de tres espacios (psíquico, orgánico y cultural)

Crónicas marcianas

Es archiconocida la anécdota de la transmisión radial que, en el año 1938, hizo Orson Welles de fragmentos de la famosa novela de su casi homónimo H- G. Wells, La Guerra de los Mundos. La actuación de Welles fue tan extraordinaria que hizo entrar en pánico a miles de personas que salieron a las calles huyendo de la supuesta invasión marciana.

Se recordará que en la novela (así como en el film clase B que dirigió Byron Haskin en los años 50, hoy un objeto de culto) los invasores extraterrestres, aparentemente invencibles por medio de las armas, son finalmente derrotados cuando, bajando de sus platillos voladores, se exponen a la atmósfera terrestre y por lo tanto a la acción de los invisibles microbios, gérmenes y bacterias que en ella pululan, y para los cuales los alienígenas no tienen defensas, ya que en su planeta “rojo” (en los maccartistas años 50 la alegoría no podía ser más transparente) son desconocidos.

Llama la atención la celeridad con que se naturalizó esa militarización del lenguaje. En verdad, uno podría discutirlo. Finalmente, no ha habido declaración de guerra, ni Estados en conflicto, ni ejércitos, ni uniformes, ni despliegues estratégicos perceptibles

Psicopatología de la Vida Cotidiana Docente

Universidad Virtual y Pandemia

No había que esperar mucho tiempo para que la reconversión “virtual” de las relaciones sociales (de clases) en el campo laboral impuesto por la pandemia mundial del COVID-19, a partir del llamado teletrabajo y “home office” comenzara a manifestar secuelas y efectos en la subjetividad, las condiciones laborales (derechos, licencias, jornadas de trabajo, etc.), la salud mental y la cotidianeidad del trabajador “a distancia”.  Cinco días después del establecimiento del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio en nuestro país, el diario Tiempo Argentino ya titulaba en un artículo que “el 42% de los empleados aseguran que el home office los lleva a trabajar más horas” (Tiempo Argentino, 25/3).

Distintas manifestaciones clínicas de padecimiento psíquico del docente (angustia, estrés y principalmente trastornos del sueño) están comenzando a tomar cuerpo de manera preocupante

Cuidar a los que cuidan

En la actualidad nos encontramos frente a un evento disruptivo, que genera miedos, incertidumbre, angustias, pero por, sobre todo, nos confronta a una realidad que pertenece a toda la humanidad: la posibilidad de muerte inminente.

La pandemia del Covid-19 nos ubica frente a frente con algo que sabemos en lo más profundo de nuestro ser, pero que negamos, “tapamos”, simbolizamos, es decir, nos defendemos frente a ese real, a nivel psicológico, de diferentes formas según nuestra personalidad. Es lo real de la propia finitud, y la de nuestros seres queridos, que se nos hace presente en algunas situaciones de la vida, como cuando hay un riesgo, como el que nos atraviesa ahora.

¿Cuál es el impacto en su psiquismo, de trabajar en una profesión “poco cuidada”, donde no tienen los elementos para realizar su función de curar, de atender, y de protegerse ellos mismos?

Intervenir la cuarentena

(relato anecdotario y feminista)

Lo que aquí les comparto es un relato con reflexiones borroneadas a partir de algunas anécdotas de estos primeros 22 días de cuarentena. Es una exploración de este registro en forma escrita, las anécdotas suelen quedar relegadas a la oralidad. Como cualquier anecdotario, oral o escrito, éste tiene su localización precisa y sus sesgos. Localización: CABA, en zona de departamentos. Sesgos, varios. Uno de ellos es sesgo de clase, de amplísima clase media urbana -y no tanto también-. Otro es el sesgo feminista. Son lentes con que vivimos la cotidianeidad. Y aunque no tendría ningún caso intentar borrarlos, deliberadamente querría no hacerlo. Tampoco naturalizarlos.

El sesgo feminista está en su inspiración más básica: lo personal es político. Y esto rehúye todo intimismo, más bien lo contrario.

Construcción del Monstruo Social Viral

A partir del surgimiento del virus conocido como Corona virus, la sociedad global, en poco más de tres meses, pasó de las feroces guerras financiero-territoriales entre los Estados nación y sus acólitos, a estar sometida al imperativo de un significante global: Pandemia. Las coordenadas socio simbólicas organizadoras de los universos culturales, subjetivos, de afectos y vínculos, mutaron con velocidad y sin retorno. Tienen como denominador común la alteración absoluta de la temporalidad subjetiva que cae bajo el dominio de una amenaza tanática. Sin referentes conceptuales o de sistemas de pensamiento previos, se instaló un inédito Caos Global, transportado por un desconocido y letal virus. Disociado del asunto biológico objetivado científicamente, el poder absoluto del significante Pandemia ha generado una porosidad simbólica y lingüística de las fronteras nacionales. 

Monstruo desconocido, diseminado en cuerpos y territorios, el Virus ha despertado múltiples deseos de instalar un Estado de Fascismo Globalizado

La libertad de un encierro

Desde Atenas, Grecia.

Al parecer, eso que afecta verdaderamente en este momento a la mayoría de la gente no es el coronavirus como amenaza efectiva -la cual en muchos de los casos se experimenta como algo impreciso- sino las consecuencias de un recién estrenado régimen de convivencia cotidiano. Este régimen viene a subvertir las bases del lazo social. Un lazo social que entraba cada vez más en crisis en la misma medida que lo hacía el capitalismo de la sociedad posmoderna. Las personas habían sustituido necesidades básicas de convivencia por necesidades alienadas; ilusión de una supuesta posibilidad de absoluta satisfacción.

Se vive el duelo de la pérdida de libertad y autodeterminación que supuestamente son garantizados por un régimen neoliberal o, en general, por los logros de un modelo occidental de democracia.

#Quedateencasa: Familia, maltrato infantil y COVID-19

El mes de abril es el período de aislamiento y restricción por el COVID-19 y también el mes de la concientización a nivel mundial del maltrato infantil. Las dos están mucho más relacionadas de lo que parece.

Estamos inundados de noticias e historias en redes sociales que muestran una cuarentena ideal (o eso es lo que se quiere mostrar). Se cocina, se “entrena”, se ordenan placares y los niños cumplen una rutina ordenada, juntos y “en familia”.

La viralidad de la risa

En este contexto de confinamiento y de temor en relación al coronavirus, con una hermosa insolencia, el humor abunda en las redes sociales o incluso en la vida social ordinaria. Se intercambian bromas, las frases ingeniosas tienen gran éxito, se filma a la familia en situaciones hilarantes. Por las redes sociales o entre amigos se mandan videos humorísticos, historias divertidas traen a escena el virus o las restricciones del aislamiento, los conflictos que nacen de la promiscuidad o de la imposibilidad de tener un lugar para uno. En este momento singular donde están suspendidas la mayor parte de las actividades sociales, prohibidas las relaciones familiares o de vecindad, e incluso los desplazamientos propios de los paseos, la risa es aquello de lo que no se puede ser despojado. Es una réplica mordaz y alegre a la virulencia de la situación. Es un escape fuera de la angustia, un rechazo a ver que nuestra conducta esté dictada por circunstancias externas. Tomar del confinamiento y de las amenazas del coronavirus la parte de la risa es afirmarse en la vida. Es un “déjame reír” opuesto a la gravedad de las circunstancias. El sentido del humor manifiesta una negativa a ponerse en víctima, opone resistencia a la situación. Recuerda la solidaridad, la connivencia que une al grupo contra la adversidad o la fuerza interior de un individuo que no se deja abatir. Mantiene las cosas a raya. Rechaza cualquier resignación y sostiene una actitud de desafío. Por un instante se libera el cerrojo y nos aflojamos para recuperar el aliento. Lo que era doloroso finalmente se vuelve una fuente de placer. En todo caso es un consuelo.

Tomar del confinamiento y de las amenazas del coronavirus la parte de la
risa es afirmarse en la vida. Es un “déjame reír” opuesto a la gravedad de
las circunstancias.

La crisis del coronavirus, la xenofobia, el antisemitismo y los grupos neonazis en Alemania.

Entrevista exclusiva hecha en Viena, el 15 de abril de 2020.

Helmut Dahmer es un sociólogo alemán. Estudió con Adorno y Horkheimer. Se doctoró en 1973 y desde 1974 es profesor de sociología en la Universidad de Darmstadt. Fue coeditor de la revista Pshyché. A principios de los 80 denunció la política colaboracionista de las instituciones psicoanalíticas durante el nazismo. Las polémicas hicieron que perdiera su puesto en dicha revista. Fue cofundador del Hamburgian Institute for Social Research en 1984 y del Centro Psicoanálisis y Sociedad en Lima.

Salud (mental) en situaciones de Crisis y Catástrofes

Aproximaciones.

Distinguir entre unas y otras puede ser útil para diferenciar aspectos de la situación en la que nos encontramos actualmente (mes de abril del año 2020).  

Una crisis es un episodio agudo en el cual se manifiestan de manera intensa los padecimientos y fragilidades de un sistema dado. Por lo general, las crisis se presentan con algún pródromo, aura o aviso, son períodos breves o de duración más o menos previsible, y cuando las crisis pasan los sistemas tienden a volver aproximadamente a su estado anterior.  

Podemos suponer la profundización de dolencias ya existentes, como las depresiones y los consumos problemáticos

La educación confinada y la niñez lejos de las veredas

Siguiendo al conejo, siempre apuradxs, quedamos detrás del espejo. Allí la historia atrapada parece no transcurrir.

¿Estaremos viviendo una realidad paralela? ¿Debemos ocultarnos cada unx en su madriguera y aislarnos antes de que sea demasiado tarde? 

¿Es posible que ahora los diálogos disparatados y absurdos entre Alicia y la Reina de Corazones, en los que el tiempo se encontraba alterado, pudieran mostrarnos una lógica, que a la luz de los acontecimientos que vivimos, cobran un nuevo sentido?

El bien común, inesperadamente para muchxs, se impuso por sobre el interés personal o privado, por ser el único capaz de enfrentar a la muerte causada por la pandemia.

Vivir menos para vivir más

Karl Jaspers considera como núcleo último del ser humano a la existencia (Existenz), que constituye una dimensión específicamente humana que sólo puede ser tratada desde la filosofía. La existencia es siempre una existencia situada, donde las “situaciones-límite” (Grenzsituationen) configuran su estructura. El ser humano, que existe en las “situaciones-límite”, deberá intentar trascenderlas a través del ejercicio de su libertad, realizando así la “posible existencia” que hay en él.

Estas situaciones-límite masivas no son genuinas, son fuertemente influenciadas por los medios de comunicación y los sectores de poder

 

Coronados.

Poema de Vicente Zito Lema

Hemos CORONADO a la PESTE
    pura materia de Dolor
y el espanto

La tierra no prometida

A 164 años del nacimiento de Sigmund Freud compartimos un capitulo del libro "Freud. Una biografía política", publicado por Editorial Topía en 2007.

El hombre creía, al comienzo de sus indagaciones, que su lugar de residencia, la Tierra, se encontraba inmóvil en el centro del universo, mientras que el Sol, la Luna y los planetas se movían alrededor de la Tierra siguiendo trayectorias circulares. Al hacerlo, seguía de un modo ingenuo la impresión de sus percepciones sensoriales, ya que no siente que la Tierra se mueva y, a cualquier lado que mire a su alrededor, se encuentra en el centro de un círculo que circunscribe el mundo exterior.

Félix Guattari

Ayer 30 de abril se cumplieron 90 años del nacimiento de Félix Guattari, psicoanalista pensador filosofo militante. Sobre todo, un clínico del quehacer transversalizado.   Un estudioso incansable. Mi encuentro con Guattari estuvo de la mano del análisis institucional. Fue en principio un toque…un breve encuentro…apenas se diferenciaba del resto… Su concepto de transversalidad pronto fue un recurso de aplicación clínica tanto en el análisis institucional como en los grupos y en los pacientes individuales.  Desde ahí   aparece el Antiedipo.   Así fue que comenzó a adquirir otra dimensión, adquirió volumen, corpulencia… Fueron los años en los que florecía la anti psiquiatría en el mundo occidental y los vientos de cambio pegaron fuerte en nuestro país. Aquí se emparentó con un movimiento político militante que abarcó todos los estamentos sociales y por ende a los que comenzaron a nombrarse como trabajadores de la salud mental.  Este movimiento no dividía la atención de la salud mental de una práctica comunitaria que deriva inevitablemente en pensar la salud mental como un bien colectivo madurado desde la propia producción subjetiva de esa comunidad. En este sentido la salud mental es pensada como una producción cultural.  La consigna que atravesaba cualquier práctica era Liberación o dependencia englobando en los mismos distintos grupos sociales y distintos grupos políticos. Y es así como resplandecen prácticas micropolíticas alternativas en el terreno de la salud mental que incluyen lo comunitario en sus múltiples expresiones.

Diálogos claves en psicoanálisis, géneros y diversidades sexuales

Hace muchos años un joven colega en formación me solicita una recomendación para iniciar un análisis, diciendo “pasame el dato de alguien que no me interprete mi orientación sexual”. Él había salido del closet, quería potenciar sus procesos en la vida, y estaba prevenido respecto de algunas posiciones en el campo “psi” sobre este tema. Decido derivarlo a una analista de confianza de la cátedra de género. En otro caso, también hace muchos años más, llega a mí una mujer de mediana edad que se estaba separando con enorme dificultad de un compañero violento padre de sus tres niñes. Ella refiere con dolor y enfado, que en un análisis anterior se había sentido violentada (re-violentada) y conducida por su analista a “adaptarse a su rol de esposa y madre”, y advierte que en este nuevo análisis ello debía ser una materia saldada. Tomo nota de la instalación en la transferencia de su “feminismo espontáneo”(Dio Bleichmar, 1985, p 207)  Como estos ejemplos podría citar muchos más y también actuales.

Los diálogos de psicoanálisis y genero priorizan incorporar la dimensión política de las subjetividades

El sujeto es portador de cultura

Editorial Revista Topía #88 abril/2020

Frederic Jameson escribió en el libro Las semillas del tiempo su famosa frase: “Parece que hoy en día nos resulta más fácil imaginar el total deterioro de la tierra y de la Naturaleza que el derrumbe del capitalismo.” Cuando se lo cita no se aclara que para tener esta sensación fue necesario separar el deterioro ecológico del desarrollo del capitalismo tardío. Es decir, este pesimismo implica que no existe una posible alternativa anticapitalista a los efectos de la desregulación en la llamada “libertad de mercado” que, en realidad, es el poder de las grandes empresas mundializadas. En este sentido poder dar cuenta de estas circunstancias adquiere cierto sentido de urgencia de época por los efectos que produce en el colectivo social. De allí la necesidad de entender que el sujeto es portador de cultura y, como tal, manifiesta los síntomas de la civilización en la que vive. Podemos decir que en la actualidad predominan aquellos que refieren a la negatividad; entre ellos se destaca la depresión. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se calcula que la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, que cerca de 800.000 personas se suicidan al año, el 78% de los suicidios se produce en países de bajos y medianos ingresos: es la segunda causa principal de defunción en jóvenes de 15 a 29 años. Sin embargo, hablar de “depresión” de un modo tan amplio recubre una gran variedad de matices y posiciones subjetivas que conlleva una cultura donde triunfan las pasiones tristes.

El Dios spinoziano no conoce y razona para luego actuar; conoce obrando y obra conociendo

Depresión o trascendencia

(sobre algunos cambios de palabras)

A partir de los años 80, con el pleno triunfo del llamado neoliberalismo (un eufemismo, como el de globalización, para la mundialización de la ley del valor del capital1), entró en escena un nuevo personaje protagónico, con -no podía ser de otra manera- un nuevo lenguaje. El personaje es un curioso sujeto colectivo, proteico y multiforme: se llama Los Mercados. Otro eufemismo, claro. Antes, en los sesenta y setenta, hablábamos de la burguesía o de la clase dominante. La burguesía podía ser “nacional” -aunque algunos creíamos poco en ella- o “multinacional” -más directamente ligada a los intereses entonces llamados imperialistas, y no “globalizados”-.

Como hubiera dicho Freud, se empieza por ceder en las palabras, y se termina concediéndole todo al enemigo

Las depresiones y sus conflictos

¿Qué es lo propio de las depresiones? ¿Hay conflictos específicos? ¿Qué constelación conceptual puede dar cuenta de una clínica de las depresiones? Esbozaré las primordiales.

Primer esbozo: hay que entender la relación yo/superyó-ideal del yo, los baluartes narcisistas, la modalidad de tramitación de duelos y traumas pasados y presentes, los efectos de la vida actual y de los proyectos (personales y compartidos) en las valoraciones del yo.

He postulado que el meollo está en la relación entre el yo y los valores y metas interiorizadas. Cualquier frustración narcisista puede precipitar una depresión al producir un colapso parcial o completo de la autoestima si el sujeto se siente incapaz de vivir acorde con sus aspiraciones. A mayor distancia entre esas aspiraciones y la imagen del yo, más recursos se destinarán a disminuir ese hiato. Un yo empobrecido por el exceso de defensas y en su capacidad de lograr acciones satisfactorias altera el sentimiento de estima de sí.

Las depresiones representan, después de las enfermedades cardíacas, la mayor carga sanitaria si se calcula la mortalidad prematura y los años de vida útil que se pierden por incapacidad

No es depresión: es hambre

Lo incompresible por inadmisible

Los adultos, somos como niños tratando de comprender las fuerzas que sostienen el sistema que nos hace y que, muchas veces, quisiéramos ayudar a deshacer.

Somos como niños enfrentados a un mundo cuya organización económica, política y social es tan incomprensible como el equilibrio que lo sostiene.

Creo recordar que fue Jean Piaget quién afirmó que “somos como niños tratando de comprender”… comprender un mundo en el que el desarrollo más increíble de la ciencia y de la técnica -el dominio de la naturaleza en base a la informática, la genética, la robótica- coincide con la falta de seguridad, la ausencia de justicia e igualdad, la desesperanza que se adueña de la infancia y bien pudiera resumir sus condiciones de vida; o, más bien, sus condiciones de muerte.

El hambre es la causa directa del 38% de las muertes de niños menores de 1 año y del 60% de los de 1-4 años

Enfermedad, dolor y sufrimiento en el arte

Recordemos que el nacimiento de la imagen artística está unido desde el principio de la humanidad a la superación del dolor, el duelo y la incertidumbre ante la muerte. Pero si esas primeras imágenes surgen de las tumbas, es como rechazo a la nada, y para prolongar en cierta forma la vida. De ahí la necesidad de cubrir esas representaciones con colores, para hacer más soportable la idea insoportable de la muerte.

Es como si esos primeros “artistas”, experimentaran por primera vez en la historia, ante el dolor, la enfermedad y el sufrimiento, la paradoja crucial que le da sentido al arte: para expresar el silencio de la muerte, el silencio nunca es suficiente.

La paradoja crucial que le da sentido al arte: para expresar el silencio de la muerte, el silencio nunca es suficiente

No hay dolor sin sufrimiento

La Editorial Topía publicará próximamente Experiencias del dolor. Entre la destrucción y el renacimiento, el nuevo libro de David Le Breton. Este Sociólogo y Antropólogo es autor de numerosos libros y ensayos. En este texto, continúa una línea de trabajo que comenzó en Antropología del dolor (Seix Barral, 1995), Conductas de Riesgo (Topía, 2011) y La piel y la marca (Topía, 2019). Es decir, dar cuenta del dolor, el sufrimiento y la experiencia de la propia identidad en interjuego con la propia sociedad y cultura.

Aquí adelantamos un fragmento de la introducción.

Esta obra trata sobre la experiencia del dolor, de qué manera es vivido y sentido por los individuos, sobre los comportamientos y las metamorfosis que induce. Se trata de estar lo más cerca de la persona esforzándose por comprender lo que vive a través de las herramientas de la antropología. Esta obra prolonga, de algún modo, Antropología del dolor, que insistía sobre todo en la dimensión social y cultural del dolor. A partir de la primera edición de ese libro, no sólo continué esas investigaciones en el contexto de la enfermedad o los accidentes, sino que prolongué incluso aquellas concernientes a las conductas de riesgo de los jóvenes, o en los deportes extremos, en el body art o en los ritos contemporáneos de suspensión (2003).1 Estas figuras múltiples del dolor expanden la comprensión mostrando considerables variantes de experiencias.

Si bien ciertas experiencias dolorosas destruyen a la persona, otras, a la inversa, la construyen

El sexo tecnológico y los célibes de Internet

El desarrollo tecnológico incrementa y diversifica las posibilidades de realización de lo que se denomina sexo virtual. En la avanzada de la realidad virtual el cuerpo puede emitir y recibir sensaciones eróticas de otro cuerpo que está muy lejos. Esto requiere visores 3D y sensores adosados a la piel de cada uno de los participantes. Es una actividad regida por algoritmos que produce intercambios sexuales de manera nunca vista antes.

En el maridaje de humanos y máquinas el tecnosexo promueve este erotismo solitario y al mismo tiempo en compañía virtual. Así el sexo en solitario ya no es lo que conocimos antes de las máquinas de comunicar, ha devenido en tecnosexo. Donde la extimidad1 y la hiperconectividad mandan.

El tecnosexo entusiasma por la supuesta practicidad que trae la virtualidad. Es el canto de sirenas llamando al erotismo instantáneo. Todo parece estar al alcance de un like

Para una crítica de la razón tecnocrática

La cuestión no es nueva, pero cobró notoriedad masiva entre nosotros en marzo de 2019, cuando un encuentro internacional los reunió en la ciudad de Colón, en el extremo noroeste de la provincia de Buenos Aires: sin metáfora ni mediación simbólica que lo relativice, gran cantidad de personas en todo el mundo -adultas, educadas, muchas incluso prestigiosas en sus respectivas profesiones y razonablemente inscriptas en lo que los códigos sociales dan en llamar “una vida normal”- creen que la Tierra es plana y lo sostienen con activa militancia. Se reúnen en congresos, comparten información y correspondencia, conforman un jugoso target para una literatura y un merchandising que hacen al negocio de varios y organizan pruebas públicas de contrastación empírica para “refutar”, en épico alarde de la filosofía del “hágalo usted mismo”, aquello que el conocimiento instituido tiene como una de sus mayores certezas: la esfericidad terrestre.

No fue la NASA quien probó la esfericidad terrestre sino Eratóstenes de Alejandría, quien hace 2.500 años calculó además el tamaño real del planeta

Tensiones en el espesor corporal

La vida, social y política, forma parte de nuestra vida. Nos implica, nos atraviesa y en estos tiempos nos provoca sufrimiento.

Si tenemos y promovemos el consenso social, la explosión justa y el respeto por la herencia cultural y la igualdad de derechos, estamos exentos de ser atravesades por tensiones de intensidad diversas que se van visibilizando en el mundo.

Algunas nos dan la fuerza necesaria para levantar la voz y ponernos de pie. Otras nos llenan de angustia, dolor y rabia o nos paralizan ante tanta violencia e injusticia en el mundo del revés.

Espesor corporal es espacio escénico de una dramática subjetiva e intersubjetiva, social, vincular y política

Felicidad del psicoanálisis

Columna

Puede que muchas y muchos analistas hagamos el intento diariamente, sesión tras sesión, de mantenernos atentos a las ocasiones en que una intervención del lado analizante y/o las nuestras logren seguir la veta de los descubrimientos; y puede incluso que lo logremos con frecuencia. Sin embargo, volverá sólo cada tanto la experiencia de “recordar precisamente” qué es el psicoanálisis. Esa precisión es sentida, intuida, no parece apresable en un concepto o aforismo, puesto que se llega a ella desde distintas coordenadas en la variedad de los tratamientos.

La intrincada adolescencia de una niña abusada sexualmente por el padre

¿Cómo se hace para construirse una identidad en la adolescencia, cuando una se tiene que encontrar con huellas de un pasado que detesta? ¿Qué se hace con las marcas que una siente que podrían haber dejado huellas aborrecibles? ¿Cómo se hace si, a la vez, una añora haber tenido lo que siente que no tuvo? ¿Cómo se significa tanto desamparo? ¿Cómo se explora lo nuevo del propio mundo pulsional si el temor a encontrarse con algo monstruoso acecha? ¿Cómo hacer para sentirse real y verdadera?

Como marca de que había vivido algo traumático, el padecimiento la atravesaba corporalmente. Temblaba, tenía palpitaciones, lloraba muy angustiada y tenía pesadillas

El día que Lacan recomendó los trabajos de un psicoanalista nazi

Homosexualidad y Psicoanálisis

Ese día fue el 13 de mayo de 1959 durante el seminario El deseo y su interpretación. Catorce años después de haber finalizado la segunda guerra mundial y la maquinaria nazi para segregar y matar, y a cinco meses de fallecido ese personaje.

Lacan en este seminario viene trabajando la cuestión del objeto de deseo, la fórmula del fantasma, la castración y su objeto: “el falo”. Para dar un “descanso” dice que se referirá a la experiencia concreta y elige para ello, la homosexualidad. Ya algunas clases antes se había referido a la homosexualidad como una “problemática” en la que a pesar de afirmar que es de “una complejidad mucho mayor que la exigencia pura y simple, sumaria, de la presencia del falo en el objeto”, supone en estos sujetos un “desvío del complejo de Edipo”.1

Lacan no se refiere ni a Ferenczi, ni a Sadger, ni a Rank, otros psicoanalistas con publicaciones y experiencia en la atención de personas homosexuales, elige nada menos que a Boehm

Kafka fue interconsultor de salud mental

La interconsulta en salud mental es como entrar a Parque Chas: una se mete, confiada en que ese laberinto de calles es más un mito que realidad. Hasta que al doblar la esquina, la realidad te confronta con que no tenés la más reputísima idea de cómo salir. Por suerte siempre hay algún vecino dispuesto a guiarte a la salida (dicen que los habitantes de Parque Chas son muy cordiales con el extranjero y les encanta sacarlos cuanto antes del barrio). Y una vez fuera, una se va con la experiencia de haber pasado por ese mito-realidad urbano.

Tratamientos hormonales para personas travestis y trans: el recorte en la Salud Pública

- No se están entregando las hormonas.

- ¿Por qué?

- Porque no hay. Simplemente vas a tener que esperar.

Eso le dijeron a Federico en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires, en noviembre del año pasado. Fede, como le dicen sus amigos, es uno de los que se organizaron para pelear contra el faltante de hormonas que afectó a todo el país: una de las tantas consecuencias del recorte en salud pública, estipulado por el Presupuesto 2019. El proyecto, presentado por Cambiemos, solo pudo ser aprobado en el Congreso con el aval del peronismo.

En aquellas personas que realizaron una gonadectomía -es decir, la extirpación de ovarios o testículos-, el mantenimiento de la hormonización es imprescindible para evitar daños a la salud

Dar en el blanco: Objetos perdidos. Relatos

Edita El Bien del Sauce, 2019. 114 páginas

El autor amaneció en Buenos Aires. En el transcurso de la mañana fue un niño privilegiado que jugó y jugó. Al mediodía estudió en la escuela pública y llego a graduarse de médico en la UBA. Se especializó en psiquiatría y se formó como psicoterapeuta y psicodramatista. A la tarde trabajó y trabajó. Y ya sobre el inicio de la noche escribió estos Objetos perdidos. En el prólogo Vera Fogwill dice: “Este libro es un conjunto de relatos -la mayoría en primera persona- que como bien aclara el autor en Defensa del testigo son objetos ganados. Yo agregaría, sujetos más que objetos; sujetos propios reencontrados.

Los recuerdos no son memorias. Los recuerdos se hacen memorias al quedar escritos. Las anécdotas no son cuentos; en cuentos se convierten algunas de ellas cuando quedan relatadas. Los ensayos no son relatos ni los relatos pueden ser ensayos, pero sí pueden ser contados cuando una mente despierta nos lleva por distintas situaciones y se detiene en otras cosas: esos objetos y sujetos perdidos. Luis Herrera nos introduce en su universo literario. A veces, a través de una prosa poética en forma de cuento; otras, con relatos breves, pequeños ensayos, y hasta ahora con el tono de una carta íntima. Y lo que une todo es la memoria. Una memoria en tiempo real, puesta en el detalle y, digo en tiempo real, porque es como si el autor, el narrador principal, estuviera ahí, presente, ahora.

Carta de la Asamblea de Usuarixs de la Salud Mental de Santa Fe a lxs Usuarixs de Argentina

Nos encontramos próximos al tiempo límite que nuestra Ley Nacional de Salud Mental y Adicciones Nº 26.657 plantea para el cierre y sustitución de los hospitales monovalentes. Hace 9 años atrás la sanción de la Ley de Salud Mental y Adicciones nos llenaba de expectativas, desafíos y luchas por-venir. Esta fecha se acerca, pero no del modo en que lo pensamos y anhelamos allá por el 2010.

Una ruptura antropológica importante

La crisis sanitaria recuerda la estrecha interdependencia de nuestras sociedades, la imposibilidad de cerrar las fronteras. La polución, el calentamiento climático con sus desequilibrios nos lo recuerda a diario. El surgimiento del coronavirus es una nueva vuelta de tuerca. Por otra parte, la paradoja es que al reducirse la circulación automotriz y aérea, y detenerse innumerables actividades que producen polución, el virus provee una especie de respiración ecológica para el planeta. Es necesario que los mundos contemporáneos entren en una era postmoderna radicalizando principios que todavía eran potenciales las semanas precedentes. No creo de ningún modo que se trate de cuestionar las medidas de protección, por supuesto legítimas, sino solamente de resaltar la ironía trágica de su subtexto.

Frente al contagio, es más difícil para cada uno de nosotros afirmar su omnipotencia

Salud Mental: servicios, individuos y cuerpo social en la época del coronavirus

La emergencia del coronavirus hace que todo lo demás pase necesariamente a un segundo plano, condicionando y cambiando nuestra vida. Si la sanidad en Italia está sometida a un grandísimo estrés, y a un reto sin precedentes, la salud mental, hija de un dios menor, sufre en silencio. El empobrecimiento de los servicios, su reducción y unificación, la falta de personal, ya denunciada hace muchos años, se suma al hecho de estar hoy en la cola entre las prioridades de salud. El nivel de la amenaza, como en la guerra, está muy alto, y la expresión “tutela de la salud mental” suena casi redundante en muchos contextos sanitarios. Sin embargo, en una época en la que nadie puede cuestionar la legalidad de una "biopolítica" dictada por la medicina, nunca ha habido mayor necesidad de políticas de salud mental que en la actualidad, precisamente porque toda la población italiana, y más tarde o más temprano en el mundo, sufre un malestar enorme, que afecta y afectará a todo el mundo, y no sólo a los que ya tienen trastornos diagnosticados de tipo psiquiátrico, trastornando el mundo tal como lo conocemos.

Nunca como ahora hubo tanta necesidad de aferrarse en torno a los servicios como anclajes para la protección de la mente. Necesitamos urgentemente salvar los servicios, y al mismo tiempo repensar la salud mental en la era del coronavirus

Pandemia en Israel

En días de aislamiento y pesadumbre la gente se queda en sus casas y sale una vez al día a realizar las compras indispensables o para respirar aire puro bajo la luz del día.  Un rayo de sol asoma a mi ventana y me invita a salir hasta el parque ubicado dentro del radio de circulación permitido. Allí todo es silencio. Unas vallas interceptan las entradas seguidas de un precintado perimetral. Los niños ya no juegan ni sus madres caminan airosas a su lado, los padres no los entretienen en los juegos ni los grupos de amigas pasan conversando. Tampoco los corredores de las pistas ni los caminantes prestos pasan moviendo sus cuerpos ávidos de movimiento. 

El peligro de vida que conlleva esta enfermedad produce distintos niveles de angustia e incertidumbre. Por otra parte, la pérdida de la cotidianeidad requiere un duelo que no hay tiempo de elaborarlo en una situación de emergencia

El coronavirus como resto diurno de un sueño traumático en la sociedad chilena

Esta mañana, al abandonar los sueños nocturnos y despertar, podríamos no saber si somos portadores del coronavirus. Este “no-saber” produce efectos subjetivos. Ahora bien, la vivencia será, con certeza, muy distinta si luego de despertar he de verme obligado a salir al mundo a trabajar, o bien, puedo resguardarme en casa. En Chile, esta decisión es política y se comporta con sesgo de clase socio-económica. En otras palabras, lo político y lo económico condicionan la producción de subjetividad.

En términos generales, el fonema “Coronavirus”, identidad coloquial del COVID-19, opera cual significante vacío, susceptible de ser puesto en redes de significación múltiples: “salud”, “política”, “economía”, “ecología”, “guerra”, “psicología”, “tecnología”, etc. El sinnúmero de afectos y asociaciones mentales que este significante evoca responde en buena medida a la saturación de información del cual somos literalmente víctimas, cual acoso informacional, y a que lo que pone en jaque es un elemento primordial: la vida.

El coronavirus, cual contenido manifiesto del sueño, vehiculiza dando forma y figurabilidad a un malestar que tendría su fundamento radical en el sufrimiento psico-social arraigado en la estructura político-económica de Chile

Las epidemias no conocen fronteras, la solidaridad tampoco debe conocerlas.

Antonino Infranca es un Filósofo italiano. Se doctoró en filosofía en la Academia Húngara de Ciencias con una tesis sobre el concepto de trabajo en Lukács. Entre sus libros se destacan Trabajo, individuo, historia. El concepto de trabajo en Lukács y Los filósofos y sus mujeres, recientemente publicado como ebook de descarga libre por Topía.

- ¿Cómo vive usted en Europa este hecho inédito en el mundo desde hace más de un siglo?

Creo que la respuesta debe estar en dos niveles: uno personal y otro comunitario. En cuanto al nivel personal, en verdad no vivo mal este estado de excepción, porque tengo el privilegio de vivir en el campo y con una biblioteca de casi diez mil volúmenes y con una discreta conexión con el mundo exterior. Incluso, antes de la epidemia de coronavirus, viví mucho en casa para dedicarme a estudiar, leer y escribir. El único obstáculo para mi vida privada es calcular y racionalizar mis movimientos; después de todo, no es un gran problema. Desde el punto de vista de la comunidad, las dificultades son grandes y muy visibles. Además de las calles vacías, observamos el nivel de aceptación de las restricciones por parte de los italianos: la gran mayoría no sale de la casa, a excepción de la minoría habitual de "inteligentes" que intentan evadir ridículamente las reglas. Además, la abrumadora mayoría de los involucrados en la primera línea (médicos, enfermeras, agentes de la ley, trabajadores y trabajadores de bienes necesarios) realizan regularmente su trabajo y su servicio a la comunidad, de una forma verdaderamente admirable. Como siempre, los italianos muestran su valor real en un estado de excepción. Confundida es la reacción de la clase política, que, como es la tradición de la clase política italiana, es digna de la comedia italiana.

Hasta ahora, la globalización era en beneficio de la economía, ahora debe ser en beneficio de la humanidad

Música para sostenernos en cuarentena

La música es una experiencia. Siempre desborda lo meramente sonoro. La música son cuerpos, relaciones, pasiones, sociedades y culturas. Cada cual tiene sus propias experiencias. Vemos, bailamos, tocamos, sentimos la música.

La música es una experiencia que nos sostiene desde los inicios de nuestra vida. Es una de las facetas de los variados sostenes corporales de nuestra subjetividad. Desde las voces que nos acariciaron mientras nos alzaban hasta aquellas que sonorizaron algunos de los momentos más importantes de nuestra vida: las crisis, los amores, el sexo, los viajes, las angustias.

Cyberanálisis: Consideraciones actuales

El “Psicoanálisis a distancia” adquirió esta denominación en función de que no era costumbre realizarlo fuera de un consultorio. En su momento constituyó una nueva y diferente forma de implementación clínica. Luego de alrededor de dos décadas de una asidua y sostenida práctica, este método fue adquiriendo una identidad propia por lo que aquella inicial denominación deja de tener actualidad, resultando más adecuado otorgarle un nombre propio:“cyberanálisis”.

Comencé a atender por vía telefónica en 2003 a un ex paciente que se hallaba viviendo en otro continente. Aquello implicó un desafío profesional que fui abordando con actitud de psicoanalista y de investigador clínico. En cierto momento evolutivo de esta práctica decidí escribir lo conceptualizado y presentarlo ante colegas de Argentina (APdeBA y SAP) (Carlino, 2005), en paneles de varios congresos latinoamericanos e internacionales y en dos publicaciones como libro, (Carlino 2010, 2011).

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Mantener el propio encuadre interno

En los años 90 viví una experiencia inaugural concerniente a la problemática del psicoanálisis fuera de las paredes del consultorio que me va a permitir introducir algunos elementos de reflexión a ese respecto. Yo tenía en análisis una paciente a razón de tres veces por semana en diván, cuyo investimiento transfero-contratransferencial era muy intenso. Se trataba de un caso de neurosis obsesiva clásica, comportando múltiples prácticas rituales, como por ejemplo apagar y volver a encender la luz de la habitación 40, 50 veces o hacer 10, 20 pasos a la izquierda o a la derecha, todo eso en función de la gravedad de sus pensamientos que implicaban a la vida o la muerte de sus padres (o de sus sustitutos) resultantes de los conflictos entre sus deseos y su sentimiento de culpa, a los que buscaba anular con sus actos compulsivos.

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Off line

Sin duda, la subjetividad es atravesada por los cambios tecnológicos.

Hubo un tiempo en que los mensajes de amor, podían no llegar a destino: debido a la cuarentena en Verona, Romeo nunca recibirá la carta de Fray Lorenzo y Anne Hamilton oculta las 365 cartas que Noah envió a Allie...

Ahora no hay lugar para la duda: “me clavó el visto”.

La forma en la que estamos “en línea” no es con nuestro cuerpo, capaz de proveer un sinfín de gestos comunicativos no-verbales, sino a través de las marcas visuales diseñadas para la aplicación, que simplemente indica que estamos presentes.

Joker, ni ángel ni demonio.

En este estreno taquillero “Joker”, que ha dado mucho que hablar; y que, para sorpresa de todos, ha nacido de los creadores de los personajes de ficción más heroicos y más villanos (Warner); tomando puñaladas de realidad nos desdibuja esa tajante línea que divide al bueno del malo.

De la interpretación a la vivencia.

Propuesta de un cambio epistemológico para un cambio psíquico

¿Cuál es la naturaleza del “cambio psíquico” (CP)? ¿Cuál es su sustrato? ¿Qué factores influyen en los mecanismos subyacentes al CP? ¿Qué cualidades hacen del CP una propuesta terapéutica? Responder a estas preguntas entraña una complejidad casi paradójica dada la aparente claridad con la que se conciben los elementos esenciales del cuidado en salud mental: el terapeuta y el paciente interaccionando en un determinado contexto (Peplau, 1952). Asimismo, también resulta casi una obviedad decir que el sentido del trabajo en salud mental lo da precisamente la posibilidad de desencadenar dicho CP, que se espera revierta en disminuir el sufrimiento. No obstante, bajo estas asunciones surgen las dudas y el espacio para la teorización sobre qué conforma el CP, dónde reside su importancia y cuál es su mecanismo subyacente.

Freud comprende el CP como antagonista de la repetición atribuyéndole una naturaleza intelectual que yace en una estancia intrapsíquica.

Un hacha clavada en el mar congelado de la vida

Acerca del libro “Cantos Oscuros, Días Crueles” de Vicente Zito Lema

Cantos oscuros, días crueles de Vicente Zito Lema hiere las conciencias en tiempos de penurias e indiferencias: “Abriendo un tajo de negrura en la ciudad…”.

 

La lectura de este libro, tras cada mordedura, nos vuelve más sensibles: “Esas miradas sin sepulturas…implacables”.

 

Se trata de un texto que muerde y lastima: “Cae una sustancia insípida, inodora, sin enconos ni piedad…”.

El miedo como forma de perpetuar el sometimiento

Editorial Revista Topía #86 Agosto/2019

Como venimos afirmando, los nuevos modos del fascismo en las democracias occidentales llevan a la importancia de una memoria crítica.1 Por ello debemos decir que la memoria y el olvido no representan campos neutrales, por lo contrario, son campos de batalla en los que se modela la identidad colectiva. La cultura hegemónica se apropia de la herencia simbólica del pasado componiendo un claroscuro a partir de las exigencias del presente en las que se silencian algunos hechos y se mitifican otros. De allí la necesidad de rastrear las huellas de una memoria crítica donde vamos a encontrar que, cuando el poder siente que puede estar amenazado, no duda en organizar formas de represión que terminan en masacres. Éstas quedan elididas de la historia oficial generando procesos de subjetivación colectivos donde la represión de lo siniestro genera miedo. Miedo que tiene diferentes características en cada momento histórico. Miedo cuyo objetivo es perpetuar el sometimiento a los valores dominantes.

La memoria y el olvido no representan campos neutrales, por lo contrario, son campos de batalla en los que se modela la identidad colectiva

La infancia como propiedad “Con mis hijos no te metas”

¿Por qué el lugar más peligroso para niños, niñas y adolescentes es la propia casa? Dos de cada tres agresiones sexuales contra ellos son perpetradas por personas del ámbito familiar, de mayor a menor en el porcentaje: padre, padrastro, tío, abuelo.

Esta pregunta nos resuena en particular a quienes trabajamos con adolescentes, etapa en la que se va transfiriendo la confianza adquirida en la propia familia, construida en la infancia, a la confianza en los pares y otros adultos del afuera familiar, lo cual posibilitará un desprendimiento saludable. En la observación clínica, en muchas familias en las que ocurre un abuso sexual intrafamiliar hay una proyección de ese interior peligroso hacia el afuera. Madres y padres no habilitan a que sus hijos e hijas adolescentes exploren el mundo que está afuera de la propia casa. La noción de propiedad de los hijos suele ser uno de los elementos más visibles: la prohibición de salir o tener intimidad con amigas y amigos, de interesarse por otros u otras, de tener novio/a, etc.

Esta idea de que el niño o niña son una propiedad de sus padres y por extensión de los adultos cercanos a ellos, está naturalizada a partir de años y años de una cultura patriarcal en que no eran considerados sujetos

La desobediencia implicada

Una historia personal de las desobediencias en la clínica psicoanalítica con niñxs y adolescentes.

1- La desobediencia enjaulada

“Venir a parar acá, al loquero... Me estalla la cabeza días en la calle con los pibes me falta la gorra roja creo que se la quedó el Brian no dormí nada estábamos por allá en la plaza y después corrimos íbamos a romper el vidrio de los chetos esos mi vieja cuando se entere me mata cuando le cuenten y encima me falta la gorra tengo frío acá hay morfi por lo menos no me mires la cicatriz esa ¿ves porqué necesito la gorra? me tapa me falta algo cuando no la tengo el forro del Brian cuando lo agarre lo cago a trompadas y ahora acá ¿vos sos psicóloga que es eso? esa vieja de ahí es tremenda forra y ese pibito que llora y el otro que grita me hace acordar a mi hermano más chico ¿sabes que lo agarró el tren? mi mamá me cagó a golpes cuando se enteró que era mi culpa que anda a meterte por ahí vos que sabes que viene el tren y no se ve nada de noche me falta la gorra al Brian le dije que solo un rato soy un boludo yo no me mires ahí te dije deciles que no quiero eso que te clavan y te dejan medio tarado y dormido aunque quizá mejor me duermo todo no puedo dormir yo pienso no me para el bocho por eso me corté por eso para dejar de pensar y que la cabeza me pare o me fumo unos porros al Brian le dije pero corría y corría y acá caí me puse loco cuando me agarraron los quería romper a todos a patadas me vieron los tatuajes muerte de la yuta se la agarraron conmigo yutas de mierda y que me corto todo y ¿a quién le importa?”.

¿Para qué me dan un paciente que el hospital no tiene intención de tomar? Y que yo no iba a tratar a nadie como si fuera una bolsa de papas

Analistas en los bordes

Remedios tiene 43 años. Consulta por ataques de pánico que, desde hace unos seis meses, le impiden cumplir con su trabajo de médica de guardia en dos hospitales del conurbano. Desde siempre vive con su madre, con la cual tiene una relación difícil e intensa, del estilo “no la aguanto más, pero estamos muy unidas”. Del padre dice poco, solo que las había abandonado cuando ella tenía un año de edad.

Los funcionamientos... fronterizos o de borde, se caracterizan por la derivación del conflicto al cuerpo o a la acción a través de descargas que no alcanzan a tramitarse por vía psíquica o representacional

 

El arte del Acompañamiento Terapéutico

El Acompañamiento Terapéutico como práctica

Partimos de reconocer el crecimiento exponencial que ha tenido el acompañamiento terapéutico (AT) en lo que va del siglo XXI. Si bien los inicios de esta práctica pueden rastrearse en varios países alrededor de la década del ’50, es necesario notar que su generalización y creciente institucionalización pertenecen a las últimas dos décadas. Como decíamos, existen antecedentes puntuales en los ’50, experiencias que surgieron de constatar las limitaciones y fracasos de los abordajes tradicionales del padecimiento psíquico grave, encontrando la necesidad de ampliar los encuadres, de ofrecer mayor presencia terapéutica. Y a la vez estas experiencias se alimentaban de corrientes teóricas y políticas que iban conformando el campo de la Salud Mental (oponiéndose a los métodos manicomiales), en una posguerra repleta de sujetos traumatizados y con una nueva conciencia sobre los campos de encierro y concentracionarios.

La idea del agente terapéutico en posición de semejante-acompañante nos habla a veces de la necesidad de restituir a través de una institución secundaria lo que debería estar garantizado desde las instituciones primarias que constituyen el tejido social

Nuestros antepasados los sodomitas

El vocablo “puto” fue una categoría discursiva popular para señalar y perseguir a sujetos varones que tenían sexo con otros varones, por así decir, un antepasado de la categoría psiquiátrica “homosexual” creada en 1869 por el periodista y activista vienés Karl-Maria Kertbeny y adoptada y popularizada por Gustav Jäger, Magnus Hirschfeld y Krafft-Ebing.

Frente a la avanzada de la corporación médico-psiquiátrica contra la Ley Nacional de Salud Mental

En las últimas semanas han aparecido diversas notas periodísticas, radiales y televisivas, en relación a comunicados de asociaciones psiquiátricas, en particular, de la Asociación de Psiquiatras Argentinos - APSA, que intentan falsear la realidad histórica y legal y así confundir a la comunidad, recurriendo a falaces argumentaciones en el marco de su histórica posición de oponerse a los lineamientos expresos en la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657.

Elementos para reflexionar acerca del trabajo psicoanalítico con familias que “salen del armario”

Nuevas configuraciones familiares ocupan la escena de quienes trabajan con parejas, niños y adolescentes en el mundo occidental contemporáneo. La familia recompuesta a partir de la separación de cada uno de los miembros de la nueva pareja, con los hijos del primer matrimonio de cada uno, tal vez fue la primera de una serie. Tenemos la familia homoparental, familias que apelan a diferentes formas de procreación, proporcionando al niño una madre genética, una madre “de vientre”, un padre “donante” de esperma. Entre tantas otras, podemos ahora introducir una más: la familia en la que uno de los miembros de la pareja es transexual. De hecho, aparentemente, la estructura familiar tradicional no se altera tanto. Tenemos dos adultos y niños. Si los adultos son del mismo género, tendríamos una semejanza con la familia en la que la pareja es homosexual. La diferencia entre esta última y la familia con personas transexuales es que el cambio de género en uno de los miembros genera situaciones inusitadas: por ejemplo, un padre puede quedar embarazado, la madre puede ser un hombre, el padre que antes era hombre ahora se convirtió en mujer. En fin, cambios de género que arrojan nuevos desafíos a nuestra comprensión y a nuestra práctica.

¡ESTE ES EL MOMENTO!

Una oleada de gobiernos con una ideología fascistoide, enancados en un furibundo capitalismo devastador y haciendo gala de su deseo y capacidad para imponer a toda costa su política, hoy se desparrama por muchos lugares del mundo. Pero en América Latina ya está por sentarse en el trono de Brasil un tal Bolsonaro.

Aquí no vamos a sumarnos a la larga lista de adjetivos descalificativos que bien se tiene ganado este siniestro personaje, ni a dirimir la correcta categorización política para ubicarlo: fascismo, neofascismo, nueva derecha, etc. Lo que nos importa es aprovechar esta circunstancia, que parece recién comenzar, para abrir una brecha en el homogéneo horizonte político que la derecha conservadora neoliberal nos ha impuesto para que se consume su triunfo más significativo de los últimos 40 años: haber secuestrado la política, haciéndola desaparecer de la vida colectiva de los pueblos. Así lo entendemos, en la medida que afirmamos que el único pensamiento-acción-organización que merece llamarse política es el que se propone abolir el lazo social hoy dominante y el Estado que lo garantiza. El resto es pura gestión del orden existente o reacción ante cualquier amenaza contra el mismo.

Presentaciones identitarias contemporáneas; una mirada desde la filosofía y el psicoanálisis

Frente al acontecer de lo contemporáneo se hace factible la aceptación y visibilización de lo que muchos consideran “nuevas” o “modernas” presentaciones identitarias. Estas formas de autopercepción nada tienen que ver con lo nuevo o lo moderno, las mismas se dan en el interjuego contextual que va posibilitando que determinados sectores de la sociedad, denominados históricamente como minorías, vayan teniendo un reconocimiento social que se corre del modelo hegemónico heteronormado que ha oprimido todo lo que esté por fuera de la norma de manera sistemática y cultural a través de los tiempos.

Redes sociales: El nuevo lago de Narciso

Narciso en tiempos modernos no mira su reflejo en un lago. El lago se ha tornado en pantalla.  Una realidad desfigurada, ilusoria, una imagen filtrada, de colores bellos y sombras y luces, pero que poco expresa la menos colorida, pero real, realidad.

En este reflejo, Narciso se pierde, se cae en el lago, se ahoga en lo imaginario. Narciso ahora vive el mundo a través de imágenes que se proyectan en una pantalla. Ha muerto su yo real, es ahora una realidad fantaseada, la realidad a través de la imagen, y se observa a partir de fotografías retocadas que muestran la mejor, pero ilusoria, versión de sí.

De la insumisión a la insurrección: el existenciario femenino

El psicoanálisis y los feminismos tienen una larga historia de confrontaciones, lazos, cruces, tensiones.

A la luz de los nuevos maremotos feministas y bajo una época de retorno fascista mundial; me gusta pensar al psicoanálisis y los feminismos no como un simple cruce teórico- epistémico, si no como una verdadera alianza política-clinica. Alianza que produzca insurrección. Armar lazos y conexiones impensadas para producir existencias totalmente inéditas.

Recuperar el juego para posibilitar las infancias

La posibilidad elaborativa a través de la función simbólica

Como la mayoría de nosotros sabemos, por haberlo vivenciado, el juego ocupa un lugar muy importante en la infancia. Muchos psicoanalistas de niños se ocuparon de teorizar sobre el juego y sus funciones.

Sigmund Freud- en su texto Más allá del principio del placer- analiza el juego de los niños dándole un lugar privilegiado para transmitir sus emociones.

Un cachorro maltratado

Reflexiones acerca de la teoría del desarrollo emocional temprano en Winnicott y la importancia del tiempo en terapia en un programa de maltrato infantil

El Servicio Nacional de Menores de Chile [SENAME] se propone reparar el daño ocasionado por el maltrato físico y/o abuso sexual infantil, mediante la protección de los derechos de niños y la resignificación de la experiencia de maltrato (Servicio Nacional de Menores, 2015). A través de programas de reparación en Maltrato Grave y Abuso Sexual Infantil [PRM], se ofrece acompañamiento terapéutico gratuito y de carácter obligatorio[i][ii].

El fenómeno Queen desde la mirada del Psicoanálisis vincular

Freddie Mercury se constituye en leyenda no sólo por su brillante e indiscutible calidad musical y vocal sino también por su puesta en escena. Eran sus creaciones y espectáculos verdaderas catarsis psicodramáticas en las que representaba sus conflictos pasados y presentes, del mismo modo que sus temores y dudas acerca del futuro. Mediante su propio sufrimiento lograba que su público se identificara expresándose a través de él y su obra. En este trabajo se quiere dar cuenta de la complejidad que subyace al éxito de la banda de rock Queen; así como también analizar, desde una mirada del Psicoanálisis vincular y el arte, a  la estrella de esta banda, el cantante, como portavoz (porta-palabra) de un “maletre” contemporáneo. 

Los nuevos modos del fascismo en las democracias occidentales

Editorial Revista Topía Abril/2019

Debemos reconocer que el fascismo está de regreso. Con esta afirmación consideramos los modos del fascismo en las democracias occidentales que en la actualidad no reproducen aquél que existió luego de la primera guerra mundial. Designamos con el término “modos del fascismo” al ascenso de las derechas radicales en diferentes partes de Europa y América. Un rasgo común, desde los movimientos neonazis a los diferentes partidos de la derecha, es la xenofobia y la defensa de formas autoritarias. Creemos que no es posible asimilar las características disímiles de todos estos grupos con una palabra como “posfascismo” o “neofascismo” ya que su particularidad es responder desde el fascismo de las diferencias a la crisis que genera el capitalismo tardío; pero no para superarlo, como en los fascismos clásicos, sino para afirmar las mismas condiciones de sometimiento.1

La ética son los otros humanos. Esto es lo que formuló Spinoza en el siglo XVI. El otro humano necesariamente molesta; sino está esa molestia, ese malestar como diría Freud, no hay ética

Fascismos ¿eran los de antes?

Dícese “facho” -apócope de “fascista”-, entre nosotros, de alguien que es declaradamente reaccionario, racista, anticomunista, misógino, homofóbico, etcétera, ostente uno, varios o todos esos rasgos (que, por otra parte, suelen asociarse en diversas proporciones). Si es una mujer, correspondería “facha”, aunque ello resultaría confuso para un español, que llama facha a todo/a fascista, sea del sexo / género que sea. En cambio “facha”, entre nosotros, se usa de otro modo (derivado del italiano faccia, “cara”), en coloquialismos ajenos a la política: “Qué linda facha”, “Qué facha de culo”, y así.

Las democracias occidentales demostraron su completa inoperancia -combinada con impotencia ideológica- para contener la descomposición, hasta el grado de abyección, de lo que suele llamarse el “lazo social”

El dispositivo antisemita

Helmut Dahmer es un sociólogo alemán. Estudió con Adorno y Horkheimer. Se doctoró en 1973 y desde 1974 profesor de sociología en la Universidad de Darmstadt. Fue coeditor de la revista Pshyché. A principios de los 80 denunció la política colaboracionista de las instituciones psicoanalíticas durante el nazismo. Las polémicas hicieron que perdiera su puesto en dicha revista. Fue cofundador del Hamburgian Institute for Social Research en 1984 y del Centro Psicoanálisis y Sociedad en Lima.

Tiene una importante producción escrita. Entre sus libros traducidos al castellano encontramos Libido y Sociedad. Estudios sobre Freud y la izquierda Freudiana (1983), La sociología después de un siglo de barbarie (2005). Es también el editor de las obras anotadas de León Trotski en alemán. Se han publicado ya siete volúmenes y hay otros en preparación.

El texto original de este artículo fue publicado en la revista electrónica Constelaciones. Revista de Teoría Crítica. Para este dossier el autor escribió especialmente un apartado final.

En el fondo de cualquier locura se esconde “algo de verdad histórica”

Un hereje del psicoanálisis: Wilhelm Reich

W.R. escribe en Alemania, 1932, Psicología de las masas del fascismo y en Maine, 1942, publica una nueva edición corregida con un prefacio donde dice que en Rusia se instauró el capitalismo de estado. Lo que hoy en día puede ser moneda corriente, en esos tiempos era una herejía. Su voz no tuvo lugar ni para las democracias ni para la URSS. Muertos León Trotski, Walter Benjamin y Antonio Gramsci, así como Sigmund Freud, Sandor Ferenczi y Sabina Spielrein ¿Qué oídos había en el mundo para escucharlo? Realiza una crítica de la investigación académica reaccionaria y, se puede decir sin desviarse de su razonamiento, que toda investigación académica es reaccionaria ya que separa “lo que es” de lo que “debe ser”, el conocimiento de la acción y contra ésta. Es que la academia se opone tanto al marxismo que intenta transformar y no explicar el mundo, como al psicoanálisis que es una experiencia y no una concepción del mundo.

1934 es un año clave para Europa. Se había consolidado el fascismo italiano, ya gobernaba Hitler en Alemania y en la URSS se desintegraba la revolución sexual, se restituía la familia, se consolidaba el estado, la iglesia recuperaba a las masas y se había prohibido el psicoanálisis, en consecuencia, se había instalado y consolidado el capitalismo de estado bajo el nombre personalista de Stalinismo. Si bien la propiedad dejó de ser individual, no pasó a ser común. En Asia se daba la expansión del imperialismo japonés. La voz de Reich estaba prohibida en el mundo.

El motor para que la sociedad suprima y el individuo reprima las pulsiones sexuales es la instancia del patriarcado