Desde el celular o en la computadora, en la televisión o en un diario, sentado en mi habitación o en un bar, en la casa de un amigo o en la universidad, en una plaza o después de un partido, en fin, en una multiplicidad de espacios es posible hacer ver y se hace ver que hay territorios y poblaciones, ciudades, escuelas, hogares, plazas, días, noches, incendiadas o bombardeadas y destrozadas.
El celular o cada pantalla personal muestra esas constantes y repetidas imágenes.
Tres imágenes y/o tres escenas que hacen ver y decir desde la técnica virtual de una cierta bélica realidad.