Género y adolescencia: Entre mensajes de seducción y mensajes de asignación | Topía

Top Menu

Género y adolescencia: Entre mensajes de seducción y mensajes de asignación

 

El contenido completo de este artículo esta disponible en la edición impresa (en venta en kioskos y librerias) o con la suscripción digital. 

Suscripción Digital

Suscríbase y acceda a contenido exclusivo de Topía por 99 ARS (mas información)

Si ud. ya es un suscriptor de Topía ingrese con su usuario y contraseña aqui.

En un texto cuyo título es “Para introducir al género en la teoría sexual”, Jean Laplanche propone una concepción psicoanalítica de la asignación de género.1 Tomando apoyo crítico sobre los trabajos de R. Stoller,2 desarrolla una minuciosa investigación a través de los textos de los Feminist y de los Gender Studies acerca del concepto de género, del que admite que se trata de una construcción social que debiera ser rigurosamente diferenciada del sexo. Si el género es de origen social, ¿cómo es posible que desde la primera infancia se inserte en forma casi inamovible en el psiquismo o, como la designa Freud, en la vida del alma (Seelenleben), bajo la forma de una identidad nuclear de género (core gender identity), para retomar a Stoller? La respuesta de Laplanche difiere de la de Stoller en cuanto le acuerda un papel decisivo a los mensajes que el adulto le dirige al niño. El concepto de “mensaje enigmático” o, mejor, de “mensaje comprometido” ocupa un lugar esencial en la teoría de la sexualidad. Retomando la teoría de la seducción del primer Freud, haciendo referencia al Ferenczi de la “confusión de lengua entre los adultos y el niño”,3 Laplanche sostiene que la sexualidad le llega al niño desde el adulto a todo lo largo de una comunicación que comienza a partir del nacimiento en torno del cuerpo y de los cuidados corporales. La relación primera entre el adulto y el niño toma la vía abierta por el instinto de apego, que constituye la onda portadora de esa comunicación primitiva, anterior al lenguaje. En esa etapa primitiva de la comunicación, los mensajes se despliegan principalmente en el registro auto-conservativo: por un lado gestos, gritos, agitación, grasping, movimientos de búsqueda de la cabeza del niño, lo que Bowlby describe con el nombre de apego y por el otro, el comportamiento de alimentación, de cuidado del apoyo del cuerpo, de caricias, de cobijo, descriptos por Bowlby4 bajo el nombre de “retrieval”.

 
Articulo publicado en
Abril / 2017

Boletín Topía

Artículos recientes

Por
Tomás Pal
Por
César Hazaki
Por
Susana Arballo, Carlos Alberto Barzani, Mercedes Buschini, Florencia Delgado, Florencia Pose, Lucía Sabatini. Yamila Wynen
Por
Alejandro Vainer

Ediciones recientes

Tapa del libro "Psicoanálisis en la revolución de octubre"
Enrique Carpintero (Compilador), Eduardo Grüner, Alejandro Vainer, Hernán Scorofitz, Juan Carlos Volnovich, Juan Duarte, Lev Vygotski, Alexander Luria