El color del dinero. La subjetivación en el consumismo | Topía

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El color del dinero. La subjetivación en el consumismo

Tapa Revista Topía n79 (Abril/2017)

Artículos en esta edición

Son 30.000, fue un genocidio

Nota de los editores Revista Topía Abril/2017

Con este título tomamos la consigna con que Memoria, Verdad y Justicia participa en la marcha del 24 de marzo. Durante los últimos tiempos se ha cuestionado el número de desaparecidos durante la última dictadura cívico militar. Este hecho tiene profundas implicancias que van más allá de discutir el número. Cuando se pone en cuestión el número de desaparecidos, se está afirmando que no hubo un genocidio. Esta postura a lo largo de la historia se ha denominado “negacionismo”, y se refiere a cuando se niega un genocidio efectivamente ocurrido. Por ejemplo, sería claro que quien comenzara a poner en duda el número de muertos de la Shoah no hace más que negar el genocidio.

El consumismo domestica al sujeto a través de las mercancías

Editorial Revista Topía Abril/2017

El dinero es una relación de poder sobre las personas y las cosas. Siempre fue un símbolo, un hecho cultural sostenido en la creencia de sus emisores. De allí su carácter fantástico donde puede ser visto como “la representación del diablo” o, por lo contrario, ser elevado a la categoría de un dios al cual se le ofrecen todos los sacrificios necesarios.

Si recorremos brevemente la historia del dinero, tenemos que diferenciar tres etapas: 1º) Al inicio tiene un origen en los ritos religiosos como sustituto de las ofrendas sacrificiales en honor a los dioses; 2º) En el Renacimiento se lo intenta transformar en una pasión compensadora para enfrentar las pasiones destructivas y peligrosas del ser humano y 3º) El dinero en el capitalismo se presenta como un fetiche-mercancía autónomo de las relaciones sociales hasta llegar a su estado actual de virtualización.

La asociación establecida por Freud entre las heces y el dinero, la podemos encontrar en datos de la antropología. Símbolos, leyendas y ritos religiosos recuerdan como se le ha adjudicado a las heces una relación con el oro y el dinero

El Dinero y el poder

Algunas breves reflexiones desde Marx, Freud y Weber

Los efectos psicológicos, digamos el manejo libidinal adecuado o inadecuado del dinero, se reducen aquí a una indagación dentro de la era capitalista. Evidentemente, la historia humana no se inicia con la era capitalista, ni con el dinero. Desde luego, en la era pre-capitalista había intercambio de bienes, aunque generalmente se trataba de intercambiar prestaciones de servicios. Nada escapa al hecho antropológico basal de dar y recibir como instaurador del vínculo primario con la madre. Incluso, ese hecho llevó a Freud a especular sobre lo excrementicio, lo anal inscrito tempranamente en el lactante dentro de la dinámica de que el lactante entrega hacia afuera algo de su posesión. Desde luego, el manejo del dinero se inscribe paralela e intrínsecamente con el asunto de la propiedad privada y, como ya señalé arriba, con el dar y recibir en general. Freud investiga leyes y formas de desarrollo de la energía libidinal. No en balde habla expresamente en su Metapsicología del punto de vista económico. Investiga la economía libidinal dentro de los modelos físicos que da del aparato psíquico aportada por las excitaciones que surgen de las necesidades básicas.

Demoliendo mitos: Los músicos y el dinero

La música llena cada espacio de nuestra vida urbana. Quienes la crean son los músicos. Pocas veces se los ve como lo que efectivamente son: trabajadores que producen músicas en sus distintos escenarios; componiéndola, tocando en vivo, grabándola, enseñándola y en demás acciones en el camino de la hechura de esa experiencia que llamamos música.

Los debates frente a las “descargas ilegales” y piratería posibilitadas por la conexión a internet, encubren lo que efectivamente sucede con las grabaciones “legales”

¿Sociedad Transparente?

Quien pasee por la ciudad de Ámsterdam será atraído por sus originales casas inclinadas, si se detiene a observar detenidamente verá que las ventanas de las mismas no tienen cortinas, nada impide ver el interior de las mismas. La razón de esa visibilidad absoluta está en cómo el protestantismo entendía los riesgos de la intimidad, era preciso no ocultar nada. Su lógica exigía estar siempre a la luz, lo contrario era quedar a merced del pecado. Lo oculto es peligroso, dado que por allí se instaura el demonio. Por eso, austeridad y visibilidad es una parte imprescindible de ese proyecto, no sólo se trata de vivir acorde a esos mandatos religiosos, es necesario estar permanentemente bajo la mirada y el control de los otros. Las ventanas sin cortinas, de los deslumbrantes y antiguos edificios de la ciudad de Ámsterdam, demuestran que la visibilidad y el control social vienen de lejos. Dan a entender que en el interior de esos hogares no anida ningún pecado y ningún secreto. Invitan a mirar para constatar que adentro todo es transparente.

Los mecanismos de vigilancia que quienes detentan el poder implementan, nunca abandonan el sueño del control absoluto y cotidiano de cada persona

Cuerpos que juegan

Equipo docente de Centro de Formación e Investigación en Ludopedagogía La Mancha (Montevideo/Uruguay) www.mancha.org.uy

Nos proponemos compartir a través de este texto pensamientos, reflexiones, sentires construidos en diálogo con la ruta transitada por el equipo de La Mancha en diferentes contextos donde la Ludopedagogía fue puesta en juego.

Hacemos foco en una de las dimensiones que, definitivamente, se empodera cuando jugamos: el cuerpo.

El cuerpo es una posibilidad libertaria, de emancipación, si lo entendemos como territorio de resistencia, de memoria, de creatividad, de libertad, de cuidado

Psicología de una toma de fábrica y análisis del superyó (de obreros)

Este es un artículo poco frecuente e importante, remite a la historia de la Izquierda Freudiana. Por ello, podemos tomar como un punto de partida teórico a Wilhelm Reich, quien en Psicología de masas del fascismo (1933) afirmaba que “la psicología reaccionaria se dedica a descubrir motivaciones irracionales para explicar el robo o la huelga, [pero] para la psicología social el problema se presenta de modo inverso: no se ocupa de las motivaciones que impulsan al hombre hambriento o explotado al robo o a la huelga, sino que intenta explicar por qué la mayoría de los hambrientos no roba y por qué la mayoría de los explotados no va a la huelga.” A partir de entonces, hubo experiencias de intervenciones de Trabajadores de Salud Mental en diferentes luchas obreras. Algunos lectores recordarán la intervención que los miembros de nuestra revista realizamos en la fábrica recuperada Grissinopoli en 2001. Algunas de estas experiencias se encuentran reflejadas en el libro Produciendo Realidad. Las empresas comunitarias, compiladores Enrique Carpintero y Mario Hernández, Ed. Topía, 2002.

En este artículo, su autor muestra sus intervenciones y a la vez intenta conceptualizar la experiencia misma de lo que implica subjetivamente la toma de una empresa para los trabajadores.

Viñetas de la edición "El color del dinero"

Viñetas de Haroldo Meyer publicadas en Revista Topía 79 "El color del dinero". Mas de Haroldo Meyer en su blog.

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Testimonios sobre el dinero en el dispositivo analítico

Comenzaré este trabajo relatando mi relación con el dinero y el psicoanálisis. Ésta empieza en 1964 con mi ingreso a la carrera de Psicología en la vieja Facultad de Filosofía y Letras en la calle Viamonte de la ciudad de Buenos Aires.

En aquellos momentos los profesores de las materias psicoanalíticas eran miembros de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Desde un comienzo se nos enseñaba que una parte importante de la formación de los psicoanalistas era el propio análisis. Cuestión que comprobé posteriormente en mi vida profesional. Además, que para que aquél fuera valorizado “debía ser caro”. El número de sesiones era de tres o cuatro semanales. Esto era aceptado como una verdad absoluta y todo lo que no encuadrara en este formato era calificado: “Eso no es psicoanálisis”.

Nos preguntábamos cómo los psicoanalistas, en nombre de la neutralidad y la abstinencia, podían mantener al dispositivo analítico al margen de los acontecimientos socio-políticos y afirmar que eso era el oro, la pureza del verdadero psicoanálisis

El primer film sobre el dinero

Desde aquella versión de la obra de Émile Zola que en 1902 hiciera Ferdinand Zecca para su film Víctimas del alcohol, o desde la adaptación teatralizada de la novela de Julio Verne Veinte mil leguas de viaje submarino efectuada por “el mago” George Mélies en 1907, pasando por David Griffith y Sergei Eisenstein (momento en el que el cine -invento y curiosidad científica del positivismo burgués de los Hnos. Lumiére- corta las amarras con su pasado teatral, pictórico y literario) hasta las más actuales absorciones de distintas disciplinas hechas por el cine, se ha recorrido más de un siglo. En esta relación, muchos críticos creemos que los distintos discursos se han enriquecido. De ahí que la relación del discurso cinematográfico con los otros discursos (artístico, sociológico, científico, etc.) tiene más de fraternidad que de subordinación. Tal es el caso del cine en relación con la problemática del dinero, su historia, su representación y simbolización.

Sadismo Divino

Es destreza de la psiquiatría haber desarrollado, con rigor a veces, con fantástica inventiva otras, una capacidad descriptiva que agrupando rasgos, modos de ser, impulsiones, restricciones, tics conductuales... concibió variopintas entidades nosológicas. Y dado que se responsabilizaba al suceder somático de lo que resultara ajeno a la conciencia, la intervención clínica quedó circunscripta al lema de las casi 2000 páginas del Vademecum Clínico de Fattorusso-Ritter: del síntoma a la receta.

Psicosociología del egoísmo en el amor de parejas

Una creencia generalizada y sin fundamento alguno que pueda sustentarla de manera sensata, ha hecho mantener la suposición romántica que en el amor, ese amor que se tiene hacia los otros y, en especial, hacia la pareja con la que se está seguro que se comparte, repito que en ese amor no aparecería cosa alguna de contenido egoísta. Vale decir, ingenuamente se cree que todo lo que sucede en las relaciones amorosas es de un altruismo puro, tan puro como el amor que se profesa hacia el otro.

Sin embargo, todo esto es de una falsedad absoluta, como intentaré comprobar de aquí en adelante con ejemplos que el lector bien puede reconocer en su experiencia, de haber existido en su vida y, a la par que las hallará en las de aquellos con quienes ha compartido experiencias amorosas plenas, no solamente las de las experiencias circunstanciales o pasajeras, como son las de los hoteles transitorios, eso poco importa.

Ingenuamente se cree que todo lo que sucede en las relaciones amorosas es de un altruismo puro

Tiempo de zombis

El tiempo en la clínica psicoanalítica

En Cien años de soledad de Gabriel García Márquez se puede leer la siguiente frase: “el tiempo ya no viene como antes”. Se la puede entender de distintos modos. Uno es el remanido “todo tiempo pasado fue mejor”. Otro modo de leerse es que todo tiempo pasado fue distinto. El tiempo victoriano de Freud en Viena con el ritmo de carretas, trenes, valses, no es el nuestro. Freud nació apenas 67 años después de la Revolución Francesa. La vida era más corta, la vejez llegaba antes, la madurez también. Recordemos que Freud no recomendaba tratamientos a gente de más de cincuenta años. Los consideraba ya muy mayores. El tiempo subjetivo en la época de Freud era más lento y menos simultáneo. Un ejemplo es la comunicación por carta. Un género hoy en desuso que se nutría de la demora y de la ausencia. Cuando uno escribía, el que leía no estaba. Cuando uno leía, el que escribió ya no estaba. Escritura y lectura se dan en dos momentos separados de tiempo. Cada una se ejerce sin interrupción. Sin las dos rayitas azules del chat, que apuradas le avisan al que escribe que el que lee está leyendo, mientras el que escribe no terminó de escribir. El tiempo simultáneo del chat mató el tiempo sucesivo de la carta. Se inventó una nueva temporalidad. O mejor: nuevas temporalidades. Como dice el Premio Nobel de Química Ilya Prigogine: “cinco minutos de rotación terrestre no equivalen a cinco minutos de Beethoven”.

El tiempo en la clínica actual

El tiempo en la clínica psicoanalítica

Sofía acude a una primera entrevista. Luego de unos minutos aclara que ya hizo terapia algún tiempo atrás, pero que no notó cambios. A la pregunta por la duración del anterior tratamiento responde sin titubear: cuatro sesiones.

¿Qué decimos cuando decimos tiempo? ¿Cómo definimos los términos rápido o lento? ¿De qué manera se entrecruzan en cada uno de nosotros el tiempo objetivo, el de los relojes, con el tiempo subjetivo, esa otra medición que nos habita?

Seguramente todos hemos tenido fuertes discordancias al respecto. Un film que nos aburre se nos hace muy largo, en tanto otro que nos interesa o conmueve finaliza antes de lo que quisiéramos…

La derecha lacaniana

El siguiente escrito versa de una manera algo inusual y quizás poco ortodoxa, sobre la contratransferencia. Se encuentra dirigido a todos aquellos analistas quienes, sabiéndolo o no -poco importa-, practican lo que de ahora en más propongo denominar clínicas del déficit (el genitivo es decididamente subjetivo).

Resulta curioso que quienes se llaman a sí mismos psicoanalistas sean los primeros en defender con fatuidad la afamada triquiñuela de elaboración empirista, llamada “pobreza simbólica”

Género y adolescencia: Entre mensajes de seducción y mensajes de asignación

En un texto cuyo título es “Para introducir al género en la teoría sexual”, Jean Laplanche propone una concepción psicoanalítica de la asignación de género.1 Tomando apoyo crítico sobre los trabajos de R. Stoller,2 desarrolla una minuciosa investigación a través de los textos de los Feminist y de los Gender Studies acerca del concepto de género, del que admite que se trata de una construcción social que debiera ser rigurosamente diferenciada del sexo. Si el género es de origen social, ¿cómo es posible que desde la primera infancia se inserte en forma casi inamovible en el psiquismo o, como la designa Freud, en la vida del alma (Seelenleben), bajo la forma de una identidad nuclear de género (core gender identity), para retomar a Stoller? La respuesta de Laplanche difiere de la de Stoller en cuanto le acuerda un papel decisivo a los mensajes que el adulto le dirige al niño. El concepto de “mensaje enigmático” o, mejor, de “mensaje comprometido” ocupa un lugar esencial en la teoría de la sexualidad. Retomando la teoría de la seducción del primer Freud, haciendo referencia al Ferenczi de la “confusión de lengua entre los adultos y el niño”,3 Laplanche sostiene que la sexualidad le llega al niño desde el adulto a todo lo largo de una comunicación que comienza a partir del nacimiento en torno del cuerpo y de los cuidados corporales. La relación primera entre el adulto y el niño toma la vía abierta por el instinto de apego, que constituye la onda portadora de esa comunicación primitiva, anterior al lenguaje. En esa etapa primitiva de la comunicación, los mensajes se despliegan principalmente en el registro auto-conservativo: por un lado gestos, gritos, agitación, grasping, movimientos de búsqueda de la cabeza del niño, lo que Bowlby describe con el nombre de apego y por el otro, el comportamiento de alimentación, de cuidado del apoyo del cuerpo, de caricias, de cobijo, descriptos por Bowlby4 bajo el nombre de “retrieval”.

Psicoanálisis, autismo y política: el voto del 8 de diciembre 2016 en Francia

Este texto enviado especialmente a nuestra revista pertenece a dos miembros del Centro de Investigación Psicoanálisis, Medicina y Sociedad, del Departamento de Estudios Psicoanalíticos de la Universidad Paris Diderot - Sorbonne.
Los ataques hacia el psicoanálisis a partir de una contrarreforma psiquiátrica que pone el eje en el reduccionismo biológico de la subjetividad no son nuevos. Lo novedoso es que los autores nos muestran cómo llegaron a la Asamblea Nacional Francesa en relación a los abordajes psicoanalíticos del autismo. Y las diferentes defensas que han surgido en Francia a partir de ello.

Daniel Fasquelle ha puesto en duda no sólo la libertad de prescripción, sino también el carácter multidisciplinario en el campo de la salud mental

Actualizar, futurizar, metabolizar

Columna

Muchas veces hemos argumentado la importancia de sustentar una concepción materialista-histórica propia del psicoanálisis.

En Freud esa tentativa es fluctuante. Predomina al principio y al final de su producción, pero también se eclipsa en la recurrencia de argumentos esencialistas o genetistas que, en rigor, dejan de ser metapsicológicos.

Circulaciones y colectivos transatlánticos, una propuesta de redes terapéuticas

Los diversos modos de circular favorecen los encuentros. Es uno de los modos de trabajar que compartimos entre la Asamblea de la Comunidad Terapéutica de Peñalolén - CTP (Chile) y el Club Terapéutico de Saumery (Francia) desde 2006 con fundamentos compartidos: ambos son pensados como organizador del ambiente, lo cotidiano, talleres, acompañamientos y otros grupos. Trabajan en la acogida y lo singular de cada momento e historia, la continuidad de la vida y los cuidados. Facilitan la circulación del dinero, de palabras y deseos para hablar y también, de dificultades y responsabilidades.

IGOR (o la Internacional Boliviana)

Los nada de hoy, todo han de ser

La primera vez que pisé la guardia no me esperaban a mí. En realidad a nadie de Salud Mental, a pesar de que los médicos estaban alertados de que se formarían los equipos psi. Psiquiatra o trabajador social tienen más sentido dentro de la división del trabajo médico, pero ¿un psicólogo en urgencias? Cualquiera puede cumplir esa función innecesaria de dar una palmadita para calmar al angustiado y despacharlo luego. “Lo que yo necesito es un traumatólogo”, me dijo la entonces Jefa de guardia. Pedido más que razonable si se tiene en cuenta que los niños se rompen algún hueso o la crisma con regularidad. Pero lo que yo quería explicarle a la Camarada en Jefa era que durante veinticinco años los “psi” habíamos sido la nada misma, el grueso proletariado olvidado de la salud y ahora, reivindicados nuestros derechos, yo tenía mucho para dar a la causa; que yo creía fervientemente en la salud pública y en la ayuda al compañero necesitado del conurbano bonaerense.

Dar en el blanco: El cuerpo herido

Identidades estalladas contemporáneas Editorial Topía, 92 páginas

David Le Breton es un antropólogo y sociólogo francés, del cual hemos publicado artículos y su libro Conductas de Riesgo (2011). También acaba de estar en la Argentina, fruto de una invitación conjunta de Topía y AGD-UBA, entre el 20 y 22 de marzo, donde dictó una conferencia y un seminario en el Centro Cultural Paco Urondo.

A la vez hemos publicado un reciente y apasionante libro: El cuerpo herido. Identidades estalladas contemporáneas. A continuación transcribimos un fragmento del capítulo Juegos de piel en la adolescencia: entre escarificación y ornamentación, donde sintetiza su conceptualización sobre la piel.

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Revista publicada en
Abril / 2017

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