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Este es el listado de notas de los blogs

El hombre y sus circunstancias

Cuando llegó a la consulta se propuso ser franco, su formación como médico le indicaba que debía ofrecer una versión consistente, organizada y, de alguna manera, científica de su padecimiento. Al psicoanalista que lo entrevistaría no lo conocía, había llegado a él como parte de una insistente búsqueda, necesitaba desesperadamente encontrar a alguien en quien confiar. En las previas entrevistas no le había ido bien, por diversas razones cada consulta terminaba en una desazón que lo iba desganando, dejando en estado de astenia.

CESAR HAZAKI Y EL SEXTING

Abordaje crítico de su texto, Salvador Dalí mediante…

Por Eduardo Botero Toro

Psicoanalista

 

Sexting

  “Porque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul, lástima grande que no sea verdad tanta belleza”.

Lupercio Leonardo de Argenzola (1559-1613)  

 

Desnudo provocador 

El peligro acecha

Adela y Aurora, hermanas, ambas octogenarias, viven en un amplio departamento del segundo piso de uno de los antiguos edificios que quedan en el barrio del Abasto.

Lo estrenaron sus abuelos, allá por 1910, y ellas tienen como misión fundamental en la vida garantizar que la única descendiente directa herede los valores familiares representados por este hogar con todos sus objetos.

EL PUNGA

Juan, los 20 años, la barba candado, las zapatillas de marca, la gorrita con visera, el conurbano bonaerense, el mediodía, el barro, la feria, las baratijas, los puestos, la mercadería de segunda, la muchedumbre, el tumulto, la mujer morena, el hombre tatuado, los pibes, la pelota, los perros, la tierra, el barro, la mugre, el frío, el viento, la mano, la limosna, los vendedores, los panchos, la cerveza, el olor a frito, las palomas, las voces, los gritos, las risas, los altoparlantes, la cumbia, la sonrisa desdentada, el cartel, la virgen de Luján, el vendedor, el cliente, la charla, los s

LA BARRITA DE LA CUADRA

Hace ya muchos años, en el barrio de floresta, la barrita de la cuadra estaba integrada por Pancho, Vaguito, Tati, el mono, Roli y el gordo. Tenían entre 10 y 12 años y eran vecinos de toda la vida. Algunos compartían además los estudios primarios, y otros sólo las travesuras diarias en las calles del barrio. De vez en cuando se los veía trepar el muro que daba al patio de los Garrone, donde ya eran especialistas en robar ciruelas. Verlos a todos juntos con las gomeras cazando pajaritos, o en la canchita al lado de la plaza, jugando incansablemente a la pelota, era cosa de todos los días.

Lluvia

Se ha desatado esta lluvia.

Se desbarranca desde el fondo de la tarde, desde un teléfono con un anuncio, desde mi pecho con un ahogo, y por fin desde mis ojos, que ahora dejan caer lentas largas eles.

Hubo muchas lluvias, torrenciales o mansas, contundentes o imprecisas, pero ahora, esta tormenta que arrecia, me deja sin aliento y quiere hacer naufragar mis palabras.

El Familiar, los adolescentes y el suicidio

El Familiar es una leyenda creada por el patrón de un ingenio azucarero, la misma servía para aterrorizar a los obreros y justificar las reiteradas desapariciones de aquellos que intentaban defender sus derechos. El mito se ha reciclado y hoy aparece como una fuerza retrógrada que impide ver la verdad y sus consecuencias en el aumento de los suicidios de jóvenes en la provincia de Salta.

La Ganadora del Mundial

El campeonato mundial de Sudáfrica potencia un despliegue de apuestas mediáticas de las que quedará, a no dudarlo, una larga serie de  ganadores que disfrutarán por un largo tiempo de beneficios, mientras que los diversos perdedores penarán no sólo por las derrotas.

Desnudez en las calles

Susana Ragatke

 

Caminando por Corrientes, a unas cuadras del Abasto, en una de esas raras tardes en que había poca gente a mi alrededor, vi sorpresivamente a varios metros delante mío, y en el espacio entre dos autos estacionados, una masa de un tono blanco lechoso con limites oscuros superior e inferior, que parecía dotada de ciertos movimientos. Sentí curiosidad, me fui acercando con cautela, manteniendo distancia del cordón de la vereda.   Pude darme cuenta que se trataba de una persona, de espaldas, con las nalgas descubiertas. Parecía haber estado defecando y quizá orinando.

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