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El costo de integrarnos

 
Nota de Editores revista Topía Noviembre/2012

El conflicto en el Hospital Borda continua sin solucionarse. Desde nuestra revista venimos sosteniendo una posición: la Ley Nacional de Salud Mental no puede ser llevada adelante sin modificar las actuales condiciones políticas, económicas y sociales que sostienen la organización de la Salud en la Argentina. Plantear un problema sectorial implica no tener en cuenta el avance de la privatización y la tercerización que lleva al deterioro cada vez mayor de la Salud Pública. Es necesario denunciar y luchar contra los discursos que continúan encubriendo esta realidad. Por ello nuestra propuesta: Hospital Borda: ni manicomio ni negocio inmobiliario. Por su transformación en un Centro Modelo de Salud Mental.  

En este sentido el Dossier de este número nos lleva a preguntarnos ¿Cuál es el costo que tenemos para  integrarnos a esta sociedad? Hace unos cuantos años, se debatía sobre la adaptación al “sistema”, poniendo el eje sobre si era “pasiva” o “activa”. Sin embargo, al día de hoy es necesario profundizar en el costo subjetivo de vivir en este capitalismo mundializado del siglo XXI. En ese camino es necesario diferenciar los efectos de acuerdo a la pertenencia de clase, generación y género. Pero en todos los casos no caben dudas del precio que pagamos por integrarnos.

Christophe Dejours expone en su obra cómo la estructura actual del trabajo es motivo de padecimiento subjetivo. En su libro La banalización de la injusticia social (Ed. Topía, 2008) relata un ejemplo elocuente. Un joven médico a cargo de un servicio de reanimación en una guardia, al cual se le da la responsabilidad aunque no ha terminado su formación, debido a que el director del Hospital se negaba a contratar más personal, realiza correctamente las tareas que se le encomiendan y consigue la confianza de todo el equipo. Pero este médico, serio y responsable está preocupado por la cantidad de muertes. Después de analizar la cuestión ve que muchos mueren a pesar de tener pronósticos favorables. Especialmente cuando se prescribe la asistencia del “respirador artificial” ya que muchos fallecían por asfixia. Empieza a pensar en errores de diagnóstico o en la terapéutica, pero no logra descubrirlos. Se siente cada vez peor. Esto lo lleva a la consulta con un psiquiatra para que lo ayude con su depresión, su aislamiento e irritabilidad. A los seis meses se le ocurre una idea. Antes de poner a un paciente en el respirador artificial se coloca él mismo la máscara de oxígeno y se ahoga al inhalar algo que por su olor identifica como formol. Su investigación detecta como la empresa responsable del mantenimiento y esterilización de los aparatos de reanimación no respeta los procedimientos para ganar tiempo y paliar la falta de personal. Allí también había una decisión de ahorro presupuestario.

Situaciones como esta son habituales en las condiciones actuales de trabajo. Pueden funcionar como una metáfora de cómo estamos expuestos a padecimientos subjetivos por apropiarnos de un problema al cual estamos expuestos por la dinámica propios de un capitalismo que solo le interesa la ganancia. Esto lleva a que dichas problemáticas atraviesen nuestra subjetividad, produciendo diversos fenómenos entre los que se destacan la violencia destructiva y autodestructiva., la sensación de vacío, la nada.

Sin embargo esta compleja problemática tiene muchas aristas. Comprender sus efectos  en la actualidad son importantes para dar cuenta de los cambios producidos en nuestra práctica clínica ya que como plantea en su editorial Enrique Carpintero: “De esta manera se generan nuevas formas de subjetivación donde aparece la coerción que la cultura nos impone en relación con uno mismo y con los otros en términos de autoimagen, autorepresentación y percepción de sí mismo…” Su resultado es que el “exceso de realidad basado en la fragmentación de las relaciones sociales que nos lleva a encontrarnos con el desamparo primario, cuyas consecuencias son la sensación de fracaso, la despersonalización, la locura y la muerte.” También contamos con textos de, Karl Marx, Christophe Dejours, Juan Carlos Volnovich, David Le Breton y Jorge Horacio Raíces Montero. Desde diversas perspectivas abordan los procesos actuales de subjetivación, que llevan a iluminar diversas cuestiones que van desde las necesarias modificaciones teóricas sobre la subjetividad hasta los impactos de las nuevas tecnologías pasando por las modificaciones de la familia y el modo de ser adolescente hoy. Justamente Ruth Nejter, en nuestra sección de Área Corporal, trabaja la corporalidad y las problemáticas de abordaje con adolescentes con bulimia y anorexia.

La separata está dedicada a un fragmento de un libro aún inédito de León Rozitchner, El triunfo de un fracaso ejemplar. Simón Rodríguez: filosofía y emancipación. Este texto nos permite un acercamiento a otra faceta de su producción, dedicada al análisis de la obra de este autor venezolano, maestro de Simón Bolívar. Además, las ideas de Rozitchner se despliegan en el texto de Cristián Sucksdorf “El sujeto y la contra-violencia”.

Topía en la Clínica cuenta con el Ateneo Psicoanalítico donde se trabaja un fragmento clínico en el que aparece descarnadamente la compulsión a la repetición. Alicia Levin, Susana Sternbach y Mariam Alizade analizan el caso desde diferentes perspectivas. Además David Maldavsky escribe sobre la intersubjetividad en la clínica psicoanalítica.

Debates en Salud Mental nos acerca una serie de textos que nos dan un panorama global de lo que está sucediendo con las reformas aquí y en el mundo limitadas por la privatización y la tercerización. Laura Ormando nos acerca un relato sobre el funcionamiento de una guardia en “El Paco y la Marmota”. Ángel Barraco brinda un panorama a dos años de la aprobación de la Ley Nacional de Salud Mental en “Salud Mental, leyes y desmanicomialización. Avances y resistencias”. Por otro lado, Isabel Marazina analiza el proceso de tercerización creciente en la Salud Mental brasilera, mientras que Claudia López Mosteiro describe la situación actual de la reforma en Trieste, amenazada por los recortes presupuestarios.

Nos sumamos a la solidaridad mundial con la situación de Renán Vega Cantor, publicando una carta denunciando la situación de este intelectual, amenazado de muerte en Colombia y hoy exiliado.

También adherimos al pedido de “Justicia por Mariano Ferreyra”. Ileana Celotto plantea la situación actual de la causa de Mariano a dos años de la emboscada en la cual fue asesinado. Esta causa avanza gracias a la lucha y la movilización popular, tal como hemos visto en los últimos tiempos.

Como siempre encontrarán más textos en nuestro sitio www.topia.com.ar

Hasta el año que viene.

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Articulo publicado en
Noviembre / 2012

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