Entiendo aquí, re-presentar, una repetición, un “otra vez” tal cosa, en este caso el pecado. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Una repetición que es, al mismo tiempo de lo mismo pero diferente, que es como debe entenderse la repetición en psicoanálisis, contra toda ilusión de copia. Es el acto lo que denuncia que se trata de una repetición al mismo tiempo que de otra temporalidad: por ejemplo, la trasferencia negativa será la actuación de un acontecimiento pasado de la relación del sujeto con alguna de sus figuras de autoridad tempranas.
El apego a esta consigna, la de subordinar toda exigencia de trabajo a la certeza, es en lo que Freud y los psicoanalistas procuramos mantener viva la esperanza de que nuestras acciones produzcan cambios, para ser más exactos, por lo menos un cambio. No basta cantar en la oscuridad, es preciso pedirle a los conos y a los bastones de la retina que sepan mantener su adhesión a la convicción de que es preciso luchar por encontrar salidas, para ser más exactos, por lo menos, una salida, confiando en el poder que provee la búsqueda de la verdad.
EDITORIAL: Frente a la Inteligencia Artificial defender la singularidad de lo vivo. Enrique Carpintero
DOSSIER: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, UN COMPLEMENTO DE LA EXPERIENCIA HUMANA. Paula Sibilia / Carlos Barzani / Entrevista a Christophe DejoursRicardo E. J. Ferrari y José A. Mangani
SEPARATA: POR QUÉ LA IZQUIERDA HOY. El fetiche de la “identidad” Helmut Dahmer
ÁREA CORPORAL: ¿Cuerpo estás? Carlos Trosman
Primer Premio del Octavo Concurso Topía Ensayo Breve 2024/2025:Maximiliano Aníbal Reyes
TOPÍA EN LA CLÍNICA: VIOLENCIA DE PADRES HACIA HIJOS.Nadina Goldwaser / María Laura López Rolandi
DAR EN EL BLANCO:Juan Carlos Volnovich. De herencias y legados Ángela Sánchez y María Teresa Torrealba
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra