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El existencialismo es un humanismo

 

“Es también lo que se llama la subjetividad, que se nos echa en cara bajo ese nombre. Pero ¿qué queremos decir con esto sino que el hombre tiene una dignidad mayor que la piedra o la mesa? Pues queremos decir que el hombre empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza hacia un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir. El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente, en lugar de ser un musgo, una podredumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible, y el hombre será, ante todo, lo que habrá proyectado ser. No lo que querrá ser. Pues lo que entendemos ordinariamente por querer es una decisión consciente, que para la mayoría de nosotros es posterior a lo que el hombre ha hecho de sí mismo. Yo puedo querer adherirme a un partido, escribir un libro, casarme; todo esto no es más que la manifestación de una elección más original, más espontánea que lo que se llama voluntad. Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es. Así, el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia. Y cuando decimos que el hombre es responsable de sí mismo, no queremos decir que el hombre es responsable de su estricta individualidad, sino que es responsable de todos los hombres. Hay dos sentidos de la palabra subjetivismo, y nuestros adversarios juegan con los dos sentidos. Subjetivismo, por una parte, quiere decir elección del sujeto individual por sí mismo, y por otra, imposibilidad para el hombre de sobrepasar la subjetividad humana. El segundo sentido es el sentido profundo del existencialismo”.

Jean Paul Sartre. El existencialismo es un humanismo.

 

Sartre describe lo que el existencialismo entiende por subjetividad. Según Sartre, defender la subjetividad humana es defender su dignidad de ser humano. Y es que al decir que el hombre que empieza a existir lo hace como alguien que se lanza hacia un porvenir, es lo mismo que afirmar que el hombre es un proyecto que se tiene que vivir subjetivamente y, en este sentido, es totalmente diferente a otras realidades que también existen, como, por ejemplo, un musgo, una podredumbre o una coliflor, ya que estas realidades en ningún momento pueden proyectar su vida en un porvenir. El hombre, por tanto, dado que existe como un proyecto a realizar, será ante todo lo que habrá proyectado ser; y no lo que querrá ser por estar escrito de antemano cómo habrá de ser su vida. Pero, además, y esto es un punto importante en el existencialismo de Sartre, desde el momento en que el hombre es un proyecto a realizar, él mismo se constituye en el RESPONSABLE total de su existencia. Y cuando, según Sartre, el existencialismo afirma que el hombre es responsable de su existencia no lo es únicamente de la suya individual sino que también es responsable de todos los hombres. En este sentido en relación con el tema de la subjetividad, Sartre afirma que existen DOS SENTIDOS de la palabra SUBJETIVIDAD y de ello se aprovechan los adversarios del existencialismo. Por una parte, quiere decir elección del sujeto individual por sí mismo y, por otra, imposibilidad de sobrepasar la subjetividad humana. El segundo sentido es el sentido profundo del existencialismo.

 
Articulo publicado en
Abril / 2004

Boletín Topía