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Biopolíticas de un arte que nos cura

 
Reflexiones e ideas en despliegue, en clave de un Bios ético estético, una clínica-arte de existencia y resistencia

Con hilos de palabras vamos diciendo, con hilos de tiempo vamos viviendo. 
Los textos son como nosotros: tejidos que andan.

Eduardo Galeano

La ternura es la base ética del sujeto. La ternura, en estos tiempos de ferocidad es un concepto profundamente político, pone el acento en la desarticulación de las lógicas de la crueldad y del dominio sobre el otro.
Fernando Ulloa

 

Somos corporalidades encarnadas existencialmente, abiertas al mundo que se habita. Tal como propone Merleau Ponty en sus estudios sobre fenomenología, somos seres corpo-sensibles y constructores de sentidos. Habitamos en el mundo a través de sensaciones y realidades que se recrean a través del cuerpo. El Cogito tácito que para Merleau Ponty es cuerpo sensible fenoménico y existencial, un cuerpo que conoce y que es en el mundo. El cuerpo está dentro del espacio como el corazón está dentro del cuerpo. Para Deleuze un cuerpo sensible, con flujos, líneas vitales, rizomas. Tanto Deleuze como Merleau Ponty observan y destacan esta sensibilidad en la construcción del conocimiento que tenemos del mundo, y podemos agregar de nuestro self, de nuestro sí mismo. Enrique Carpintero considera el cuerpo en un múltiple registro, compenetrado por la cultura, y por la grupalidad como constituyentes subjetivos. No hay cuerpo-sujeto si no hay cultura, que lo sustenta como una malla, una apoyatura que implica una inmanencia de cuerpo social-grupal. A este atravesamiento múltiple Carpintero lo denomina corposubjetividad.

Siguiendo este lineamiento lo que hallamos es una co-implicación del otro sobre la construcción fenomenológica de mi cuerpo sensible y mi mundo. Por un lado, observamos esta condición necesaria de que el otro acompañe con ternura en el sostén constitutivo psíquico existencial, y observamos que esto se configura en varios registros y sentidos. El lenguaje también por supuesto juega su papel ineludible en nuestra existencia. El lenguaje opera en tramas de tejidos y entramados de sentidos. Es un instrumento biopolítico, de subjetivación, de otorgar un orden de discursos de verdad y significados al mundo. Pero también, en una dimensión constitutiva paralela y potente, el lenguaje adquiere otra fluidez, cobra una función metafórica narrativa que rebasa de sentidos y la comunicación verbal, la dimensión del lenguaje poético de estallidos sensibles de nuevas significaciones. El lenguaje es metáfora viva, corporizante y vibrátil, revestimiento de tejidos que andan.

Los ritmos motores, sonoros, poéticos nos acunan desde niños y nos sostienen nos hamacan y nos vuelven humanos, devenires vitales de continuidad existencial

En todo proceso creador hay un pasaje de códigos, una semiosis que produce, una poiesis. El proceso creador es también profundamente humano y sensible, activo, de creación de metáforas. No obstante, hay una larga historia que sustenta la posibilidad de crear. El bebé ya es creador desde tiempos tempranos, pero necesita del cuidado del otro, del vínculo, que el otro lo corporice con sus contactos, sus afectos, su sostén. Que lo acompañen al bebé en este proceso creador del mundo, en sus regulaciones pulsionales, organísmicas, en sus descubrimientos y auto-descubrimientos existenciales. Psicoanalistas diversos como Winnicott y Lacan cada uno a su manera van a referirse a estos primeros contactos humanos que albergan y envuelven al bebé, le brindan el sostén psico-corporal necesario, la mirada espejante de vida, le permiten descubrirse a sí mismo y desplegar fantasía. En este sostén, en esta mirada espejante, en estas voces amorosas el bebé se refleja y pronto descubrirá su propio gesto espontáneo creador. Un andamiaje de tramas de lenguaje vivo, significantes, y un imaginario corporizante vibrátil que implicados conllevan la materia prima fantasmática en que se entrama en nuestra psiquis cuerpo. Los ritmos motores, sonoros, poéticos nos acunan desde niños y nos sostienen nos hamacan y nos vuelven humanos, devenires vitales de continuidad existencial. En continuidad existencial del self, es donde el infante se ve reflejado: en el rostro del otro, y se reconoce y re-crea en él. Su gesto espontáneo se ve aceptado, valorado reconocido y se instaura un espacio común de co-existencia. Espejarse implica una intervincularidad de conciencia corporal compartida, una actividad de co-habitar coordenadas existenciales con los demás, en que se despliegan y desfilan ritmos, imaginarios, entonamientos kinésicos, empatías tónicas de afectos compartidos.

La labor activa, desde una Arteterapia, y de cualquier práctica de cura que implique arte, nos remite a pensar una clínica de la complejidad. Una epistemología convergente. Una clínica de la corposubjetividad

La creación vista como el co estar del Dasein en el mundo con los otros va indudablemente unida a la noción de cuidado compartido, mutuo, de una inteligencia cordial al decir de L. Boff. Para él, Ulloa, la creación, y todo dispositivo que sea terapéutico que implique cura va a estar ligada a la idea de ternura. La ternura que Ulloa entiende como una dimensión de apuntalamiento y sostén constitutivo del self, además de ser una praxis pedagógica y una ética política de resistencia creadora activa en tiempos de ferocidades, de mortificaciones instituidas e inequidades sociales. La ternura creadora es un arte, una cura, una política viva de resistencia.

La labor activa, desde una Arteterapia, y de cualquier práctica de cura que implique arte, nos remite a pensar una clínica de la complejidad. Una epistemología convergente. Una clínica de la corposubjetividad, que incluya en su praxis la resignificación del cuerpo como territorio de imágenes, como territorio de afectos y potencias, de metáforas, de máscaras y poéticas en que tienen lugar y fermentan procesos de metabolización y pasaje de códigos que estallan en significaciones polisémicas, estructuraciones y desestructuraciones que abran espacios y establezcan nuevos sentidos. Una clínica del arte, de mapas y cartografías de territorios. Un hacer que produzca semiosis creadoras de cuerpos y subjetividades más integras, espontáneas, libres. Una praxis de lo grupal que incluya en lo arte-terapéutico una clínica de lo corporal, una semiótica expresiva que dé lugar al gesto espontáneo, a lo organísmico del cuerpo, que dé lugar a sus tonos y niveles bioenergéticos, a su hacer fantasmático libidinal, poético simbólico, a su hacer con el significante. A dar lugar a las acciones verbales de palabra viva encarnada, pero también a las escénicas psico y sociodramáticas que movilizan los cuerpos.

Una clínica con una variada caja de herramientas existenciales y niveles de acción que pueden ser amplios según se considere, abriendo praxis desde la eutonía, la expresión corporal, la sensopercepción, la anatomía consciente, el trabajo postural, las bioenergéticas, el psicodrama, el sociodrama, los teatros de la espontaneidad, los aportes del psicoanálisis, la psicología de grupos, explorando las potencias y cruces rizomáticos que ocurran en este entramado de metabolismos cruzados de un hacer terapéutico operativo y convergente.

Retomando esta idea de poiesis de la creación existe una dinámica de pasaje entre potencia y acto, un metabolismo en el que el proceso de creación acontece. La creación se puede plasmar en amplios registros, se materializa de variadas formas. Las creaciones resultan un mapa corporal, que incluye la plástica, pero también el movimiento, el gesto, la palabra. Una materialidad que puede traducirse en pintura, papel, arcillas, y otros materiales plásticos diversos. Puede plasmarse y materializarse en movimientos, gestos, escenas, expresiones corporales diversas, poéticas, literarias, dramáticas, teatrales, etc. Puede implicar un devenir de artes y flujos combinados. Pero siempre estará el cuerpo implicado. Y se potenciará el acto de poiesis si este acontece a nivel grupal, en que circulan intensidades entre los cuerpos-psiquis que se vuelven más fluidos. Siempre el juego imaginario compartido con los demás nos enriquece, nos transforma nuestras propias escenas y fantasmas internos. Nos permite reflexionar sobre los grupos en los que nos hemos espejado a lo largo de la vida, los escenarios, escenas importantes que nos forman y viven en nosotros, residen en los espejos internos. Flujos de intensidades creativas que discurren en el contacto y la labor compartida de cuerpos sensibles de tonos vitales especiales, dispuestos al acontecer espontáneo de la creación. Los cuerpos subjetividades se agrupan, se agencian, se acuerpan. Le dan vida en su hacer creativo al papel, a la plástica, a la expresión corporal, a la escena, al canto, a la poesía, a la danza, a una dramática viva de rizomas y líneas de agenciamientos, catálisis poéticas que disponen habitar y hacer suyas nuevas territorialidades vibrátiles…

Allí donde se impone la administración biopolítica y extractivismo del bios vital, anteponemos una estética-ética que fuga, un bios de la resistencia, que circula en espacios de zonas creativas, espacios transicionales corporales-sociales grupales, dónde la vida se alegra, palpita y resuena

El componente ritual compartido a nivel grupal (como la performance, la danza expresiva, o los sociodramas que pueden ser en sí mismas ritualísticas) despliegan una intensidad y energía especial. Espacios de potencia antropológica donde lo escénico crea mundos dentro de mundos. “Mundos en que quepan otros mundos, todos los mundos posibles”. Ritornelos corporales en espacios transicionales que nos permiten habitar y movernos, hacer cuerpo, jugar con él… deslazarse en nuevos territorios mundos, que escapan y se escabullen de una razón meramente imperativa o una lógica cartesiana racional, productiva y capitalística instrumental.

“Hay una escucha anatómica, biológica, neurológica, erógena, y el cuerpo en su libertad se evade. Las marcas en el mapa son voceros metafóricos de huellas presentes y ausentes, son indicadores de lo creador en acto. ¿No será que el cuerpo es puro espíritu inmaterial incandescente, y siempre tratamos de encontrarlo? Quizá en algún rincón del mapa ¿llegaremos a visualizar algo así como un “Dios del Cuerpo”?…

En la construcción del mapa fantasmático corporal hay una oscilación de un sube y baja…

En las Plásticas del Cuerpo las fantasías y cargas bajan a

Arcilla,

Papel,

Madera,

Alambre,

Donde algo es plasmado…

En el ejercicio corporal, escénico, expresivo, “Eso” vuelve a subir…

Las fantasías y cargas bajan a otra materialidad. Suben a otra espiritualidad que no es espíritu. Es espíritu encarnado” (M. Buchbinder, Poética de la Cura)

Entonces el arte, la arteterapia y los dispositivos creadores comunitarios inaugurarán territorios de poética, también de resistencias posibles, de superación dialéctica. Una estética de-colonial y emancipadora que libera cuerpos y sentidos, praxis. Liberación de la aísthesis, con el objetivo de establecer la noción de creación artística como una forma de producción poiética que posibilite consistencia del hacer colectivo, de reapropiarse de la producción estética, social y material-espiritual que circule entre cuerpos. Producir alianzas posibles, tejer entramados afectivos solidarios, afecto, de cuidado y sostén, otros modos posibles de construir comunidad. Una contra-pedagogía del deseo, de la estética libidinal, una posibilidad de aumentar la potencia y la libertad un hacer corporal colectivo. Al fin y al cabo, como decía el sabio filósofo: “Nadie sabe lo que un cuerpo (singular y colectivo) puede…”

El arte, la arteterapia y los dispositivos creadores comunitarios inaugurarán territorios de poética, también de resistencias posibles, de superación dialéctica. Una estética de-colonial y emancipadora que libera cuerpos y sentidos, praxis

La biopolítica se refiere a una noción de Bios-viviente regulado por complejos mecanismos sociales y político culturales, esta noción es retomada por M. Foucault para describir transformaciones de las formas de gobierno modernas, la guber-mentalidad caracterizada por todo un despliegue de saberes, discursos, tecnologías, prácticas, estrategias, técnicas y dispositivos de racionalidades políticas que persiguen organizar y administrar  los cuerpos y el gobierno de la vida de los cuerpos, el Bios de las poblaciones. Allí donde se impone la administración biopolítica y extractivismo del bios vital anteponemos una estética-ética que fuga, un bios de la resistencia, que circula en espacios de zonas creativas, espacios transicionales corporales-sociales grupales, dónde la vida se alegra, palpita y resuena. Una clínica multiplicadora de flujos corporales sensibles, poéticos, vibrátiles, cuerpos diapasones musicales que sería muy interesante considerarlas arteterapias convergentes en cruce o clínica corporal integrada y múltiple. Un despliegue del cuerpo, la plástica, el movimiento, la escena, la imagen, una psico-socio dramática en clave de sol. En dónde se hallen contactos multiplicaciones-resonancias, devenires, ternuras, tejidos e hilos de vida, acuerpamientos afectivos políticos, emancipatorios, de ética, existencia-resistencia.

(Acuerpar para el feminismo comunitario es la acción personal y colectiva de nuestros cuerpos indignados ante las injusticias que viven otros cuerpos. Que se autoconvocan para proveerse de energía política para resistir y actuar contra las múltiples opresiones patriarcales, colonialistas, racistas y capitalistas. Frente a un precariado financiero que encorseta cuerpos mentes sociales. El acuerpamiento genera energías afectivas y espirituales y rompe las fronteras y el tiempo impuesto. Nos provee cercanía, indignación colectiva pero también revitalización y nuevas fuerzas, para recuperar la alegría sin perder la indignación.)

Leonardo J. Laguna
Psicólogo - Arteterapeuta - Docente
leopsilaguna [at] gmail.com

Bibliografía

Agamben, G., El hombre sin contenido, Barcelona, Ediciones Áltera, 1970.

Boff, Leonardo, La inteligencia cordial, Ediciones Santa María, 2017.

Buchbinder, Mario, Poética de la Cura, Letra Viva - Inst. de la Máscara, 2005.

Buchbinder, Mario, Matoso, Elina y col., Mapas del Cuerpo: Mapa Fantasmático Corporal, Letra Viva - Instituto de La Máscara, 2011.

Carpintero, Enrique, “La política como producción de comunidad de las potencias”, Revista Topía Nº 90, noviembre 2020.

Deleuze, Gilles, Spinoza, Filosofía práctica, Tusquets, 2004.

Dussel, Enrique, Filosofía de la Liberación, Fondo de cultura económica, 2011.

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Kesselman, Susana, El pensamiento corporal, Lumen, 1990.

Laplanche, Pontalis, Diccionario de Psicoanálisis, Paidós, 1998.

Le Bretón, David, Antropología del Cuerpo y Modernidad, Nueva Visión, 1990.

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Merleau Ponty, M., Fenomenología de la percepción, Planeta, 1996.

Nasio, David, Mi cuerpo y sus imágenes, Paidós, 2008.

Ulloa, Fernando, “La ternura como contra-pedagogía del desamparo”. Compilación de conferencias realizadas por estudiantes Universidad de Buenos Aires, 2019.

Winnicott, Donald, Realidad y Juego, Gedisa, 1991.

 

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Articulo publicado en
Abril / 2022

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