Postales de Crueldad | Topía

Top Menu

Postales de Crueldad

 
Notas De Gravedad Infinita

sp: crueldad / en: cruelty (harshness) / fr: cruauté / gr: grausamkeit

.Consideraciones Previas

         Al atravesar momentos de plena incertidumbre corremos el riesgo de, atemorizados, ceñirnos a seguras nominaciones desde las que el mundo se nos presenta conocido.

         Seguramente encontremos seguridad, pero igualmente seguro es que no vamos a encontrar por esas sendas la aventura de crecimiento.

         Nuestro objetivo es acercarnos a esos enemigos tan acérrimos de la transformación emocional, asesinos de todo intento de evolución y crecimiento del pensamiento: lo cruel y lo dogmático, como pares de la Fe y la Ternura.

Así, posicionados en un vértice psicoanalítico, y buscando encontrar el laborioso y esquivo camino a Crecimiento, nos armamos de Fe para adentrarnos en el denso y devastado territorio en el que Lo Cruel es Rey: el espacio mental Dogma.

.Postales del Parnaso: Actualizando preguntas

Pensamos [i] a la Ternura como una conjunción habitualmente conjugada de un estado emocional particular al que nominamos Estado de Ternura Transicional (TT).

Entendemos que el psicoanálisis es el lugar en el que se da el encuentro del Acto-de-Fe del analista (F) y del analizante (Trans-Fe-rencia) y que el mismo nos enseña a evolucionar y transformar en nuestra mente un peculiar espacio psíquico (Fe) en el que nuestros elementos (objetos) podían libremente asociarse y relacionarse desarrollándose desarrollándonos.

Hasta aquí, nuestro actual D.

Sin embargo, al enfrentarnos a la evolución de una hénide que dejamos (2001) flotando en las turbulentas aguas de los pensamientos que buscan pensador, encontramos trazas que tornasolan lo templado.

Propusimos sin desarrollar [ii] que la Fe, si se no-transformaba de manera autística-fanática,  se degeneraría en Dogma.

Hoy entendemos que no.

Creemos que el Dogma es un espacio mental distinto a la Fe, y que, como su par antagónico, coexiste en tensión esencial con ella.

Es objeto del presente trabajo entender la compleja dinámica que subyace y posibilita la existencia de un espacio mental llamado Dogma e intentar nominar el estado emocional asociado.

Esta es una invitación al Hades, a los oscuros y horrorosos estratos de los jardines del Ogro: el reino de lo Cruel, las extensiones del Dogma.

.Lo Cruel: paseando entre Ogros

         Diversos autores psicoanalíticos [iii] han recorrido los lindes carpidos de la Crueldad (Cr), mas ninguno se ha adentrado en la espesura de la tenebria en busca de los elementos ahí conjugados.

         La complejidad de nominar una conjunción constante de manera certera aumenta aquí por el sinfín de usos que tiene el nombre del que partimos.

Por eso, proponemos dejar a un lado la seguridad que lo conocido presta y, apostando a nuestra tolerancia a la sensación de infinito, enfrentarnos al nombre Crueldad creativamente, dejándola advenir el HS1 [iv] que nos permita encontrar nuevos significados.

         Tengamos Fe en nuestra capacidad de tolerar la duda.

         Partiremos de un acuerdo básico: así como la Ternura es la Empatía investida de instinto de vida, la Crueldad es la Empatía investida de instinto de muerte.

         Si bien la Crueldad es una emoción netamente vincular (dirigida hacia un otro) prescinde del objeto, llevándolo metonímicamente a una contingencia extrema. Es esta una diferencia sustancial en cuanto al sadismo se refiere, que inexorablemente requiere del objeto-de-amor para ejercitarse [v] .

         Así, la Crueldad activa no apuntará al objeto sino al vínculo entablado con él.

Pero, a diferencia de los ataques al vínculo descritos por Bion, la Crueldad no apunta a la destrucción del vínculo sino a la devastación del mismo. La diferencia radica en que lo buscado no es la anulación o suspensión de éste, sino el congelamiento emocional que estanque al objeto arrancándole toda Fe en la existencia de una Verdad (con todas las implicancias ya estudiadas), colapsando el espacio mental Fe.

         Por tal, y para dejar constancia conceptual de esa diferenciación, proponemos el nombre de Ataques Crueles (ACr) [vi] al acto del ejercicio activo de la Crueldad.

         Pensamos a la Crueldad como una conjunción constante de un estado mental particular. Al estado emocional en el que se encuentra la mente al ser invadida por la Crueldad lo denominaremos lo-Cruel.

En este sentido, decimos que la Crueldad despoja, arranca al odio su capa ética, su estría moral. Sea quizás por eso que es una emoción tan devastadoramente ominosa y dañina. 

William James (1890) [vii] dijo que en muchos aspectos, el hombre es la más cruelmente feroz de las bestias. Y más adelante dice que se puede ver en los ogros la más acabada personificación de la feroz crueldad de que el hombre es capaz.

Nosotros tomamos esta metáfora, hecha casi al pasar, para pensar en las implicancias que lo-Cruel tiene para la mente: la gigantiza hasta el asesinato de la personalidad, hasta que la personalidad colapsa en una especie de agujero negro, volviendo infinito [viii] el espacio.

Conforme en que la personalidad no tiene chance alguna de sobrevivir a una inundación de Cr dado que su resultado es el advenimiento de un Ogro Cruel dentro de la mente.

Pero la pregunta que resta es de no poca importancia: ¿cuál es el resultado, la consecuencia mental de la invasión de Ogros? ¿Qué es lo que queda como traza en la mente una vez que la Crueldad haya sido (en el mejor de los casos) mitigada por la Ternura?

Retengamos estos pensamientos en la mente esperando que evolucionen. Quizás más adelante podamos encontrar tranquilizadores reparos en la seguridad de K.

.Lo Cruel y los Objetos Duros

Cuando hablábamos de la Ternura, la expresábamos en forma de Ternura Transicional (TT) en relación directa a ese espacio poblado de objetos homónimos propuesto por Winnicott.

Sin embargo, al enfrentarnos al yermo territorio de la Crueldad, nos encontramos con otro tipo de objetos: los objetos duros [ix] .

Huberman y Rodríguez (1993) describen como objetos duros a aquellos a los que el niño se siente igualado por ecuación adhesiva en un mundo de bidimensionalidad. Son objetos usados no por su funcionalidad (simbólica y concreta) sino por la sensación de dureza, hecho que les permite mantener la ilusión de continuidad del existir.

Dichos objetos son objetos-yo a diferencia de los objetos transicionales que son propuestos por la madre a través del canal de reverie como objetos yo-no yo.

Desde este vértice, y tomando esta conjunción constante como punto de partida desde el que transformar nuestros pensamientos, proponemos que la incorporación (sádica?) de estos objetos externos, contribuye a la génesis de los objetos duros internos [x] , que no son otros que aquellos con los que la Crueldad (y el Autismo y el Fanatismo y el Dogma) opera.

De esta forma, diremos que cuando la mente experiencia lo-Cruel, el escenario del devastado espacio interno estará poblado de objetos duros internos entablando (con el exterior) vínculos crueles.

.El Dogma: Espacio de Gravedad Infinita

         Volvamos ahora sobre las preguntas que habíamos dejado evolucionando arriba.

Definimos al Dogma como el espacio mental formado en el lugar en el que por primera vez se experimentó Crueldad.

         La marca que la Cr deja en la mente devasta generando un espacio muerto de gravedad infinita que atrae hacia sí, pieza a pieza, todo el resto de partes de la personalidad (tanto psicóticas y no psicóticas, como autísticas y fanáticas) a manera de agujero negro [xi] .

Nos vemos tentados a suponer algún tipo de relación entre estas fuerzas centrípetas y la angustia de precipitación [xii] , según la describió Didier Houzel (1993).

         Así, los lindes del espacio mental de gravedad infinita Dogma, están sembrados de las conjunciones conjugadas a las que llamamos Crueldad cuyos frutos son los objetos duros internos.

         En el Dogma mueren las transformaciones. Los pensamientos se colapsan en ideas únicas, frías, quietas y aisladas. Estas ideas, invistiendo los objetos internos duros, constituyen los pensamientos duros o dogmáticos.

         Amontonados e infinitamente separados, casi como la paradoja del punto [xiii] , los pensamientos duros habitan lo-Cruel.

         Estas no-transformaciones, que Darío Sor llama autísticas o fanáticas y que nosotros encontramos no-existiendo en el espacio del Dogma, son las que devastan los vínculos con el objeto.

         Los vínculos crueles detienen los objetos, quitándoles transición, convirtiéndolos en duros, sin vida, sin emoción.

Esto nos ayuda a explicar una tentación que tomamos como verdadera momentos más arriba: la relación existente entre el Dogma y la angustia de precipitación.

Como estos son objetos-yo producto de la crueldad proyectada, al ser absorbidos por el Dogma, arrastran con sí a la totalidad del self en una caída vertiginosa y devastante hacia un núcleo de gravedad infinita, hacia el núcleo mismo del Dogma.

Los resultados de esto no pueden, sencillamente ser peores: se desvastan los vínculos objetales, se no-transforman los pensamientos y el total de la personalidad colapsa a la dimensión de punto.

No es una fobia al mundo externo, como el autismo. Es algo infinitamente más cruel: es advenir la mente hospedaje de Ogros personalívoros.

.La Crueldad y la Envidia

         Melanie Klein entiende a la Envidia como a la emoción primaria que por identificación proyectiva destruye al objeto bueno y admirado llenándolo de heces y desperdicios. La Envidia es, dentro del corpus kleiniano, la más destructiva de las emociones. Klein entiende que si ésta se combina con la Voracidad [xiv] , las consecuncias son sencillamente catastróficas.

         Pero, ¿en qué puntos se diferencia de la Crueldad? Si bien hay puntos de contacto entre la Envidia y la Crueldad (más allá de pertenecer a la misma línea evolutiva), hay diferencias sutanciales.

         Así, mientras que la Envidia está dirigida a un objeto (bueno), la Crueldad está dirigida, no al objeto en sí, sino al vínculo entablado con él; o mejor dicho, a la devastación del mismo.

         La Envidia destruye los aspectos buenos del objeto, llenándolos de destructividad, excrementos y cosas malas de sí (- K), lo que significa un claro atentado contra su capacidad creadora.

         La Crueldad, por su parte, devasta el vínculo congelándolo en un estanque yermo de dolor y miseria mediante los ACr, degenerando el vínculo despojado de toda capacidad de evolución y crecimiento (- - K).

         En este sentido es posible que el envidioso sienta tranquilidad al ver el vínculo con objeto envidiado siendo blanco de ataques crueles. Siente tranquilidad y realización, desde el momento que el infinito espacio dejado por la Crueldad (el Dogma) en la mente puede ser inmediatamente relleno de infinitas cantidades de destructividad, odio y cosas malas.

         Queda para futuros desarrollos entender hasta qué punto si la Envidia se aparea con la Crueldad el daño ocasionado en la subjetividad no es menor [xv] .

         De esta forma, así como la Envidia destruye aquello que ama y admira, aquello que existe por el sólo hecho de existir [xvi] , la Crueldad devasta el vínculo por el sólo hecho de existir: como dijimos, su afán no es la anulación, sino la petrificación estanca de un vínculo despojado de su capacidad de transformarse, de soñarse.

.Sueños de Infinitamente Nada

Los desarrollos bionianos con relación al sueño durante la vigilia [xvii] dejan claro que el mismo ayuda a acceder a las distintas posiciones kleinianas elaborando y ordenando los elementos que hasta entonces se encontraban dispersos o no metabolizados por Alfa.

Bion entiende que es el temor del paciente al superyó cruel lo que impide su acercamiento a las Posiciones (Ps – D) con el consecuente colapso del diámetro de la función. A su vez, esto significa que no puede soñar, ya que es en el sueño donde se gestionan dichas posiciones (1959); a las que es necesario acceder para transformar lo desconocido en conocido.

De la libre interacción dinámica de estas posiciones depende la capacidad de aprender (de la experiencia) de la mente, dinámica para la cual le es necesario soñar.

Quizás sirva para entender la incapacidad de sueño de lo-Cruel y lo Dogmático una pequeña experiencia clínica.

Phi es un joven soltero con una novela familiar violenta y de rasgos perversos [xviii] .

Los padres de Phi se divorcian con la misma violencia con la que habían convivido, manteniendo un vínculo judicializado por un sinfín de demandas presentadas por el padre contra la madre y su hermana.

Como resultado de esta separación, y en un continuo acting, también Phi se separa de los padres y de la hermana menor.

Si bien el vínculo con la madre y la hermana había sido suficientemente analizado y se pudo re-constituir a partir de una re-activación del canal de reverie, el vínculo con el padre había quedado sumamente congelado, así como también el trabajo del duelo.

Lo interesante es un sueño traído a análisis luego de un encuentro accidental con el padre. Phi refiere:

Soñé con nada... era todo negro... no había nada- Sí, en realidad lo que había era eso: una nada negra... era como si todo estuviera lleno de una nada negra, de una negritud profunda. Era muy angustiante... me acuerdo que para todos lados estaba lo mismo y que tenía que ver con mi viejo...

Como el resto de la sesión circuló por otras sendas que no son pertinentes a los efectos del presente estudio, propongo detenernos unos momentos en la experiencia de este sueño.

Pienso que probablemente sea una buena metáfora de su relación con su padre, que aunque no-estaba, este mismo no-estar era una forma de hiperpresencia de un vínculo muerto, no analizado, no trabajado (en el sentido de un duelo).

Este sueño es particularmente claro para ver la imagen onírica que en la mente encuentra lo-Cruel y lo Dogmático.

Esa presencia invisible, ese devastado vínculo no ha sido destruido, no ha sido alimentado, no es pasible de realizar ningún tipo de evolución o transformación: ese es el ejemplo por antonomasia de un vínculo cruel.

En tanto Phi no pueda soñar [xix] esa Crueldad con el padre (colmada de deseo y memoria), su angustia no va a ceder terreno. La imagen de la figura paterna va a descansar dogmática, como idea única o fanática devastando de vitalidad (en la dinámica que vimos) el resto de la personalidad.

En este panorama resulta suficientemente claro que no hay experiencia sensorial capaz de mitigar el dolor de lo-Cruel: sólo a través de la experiencia emocional conseguiremos un acercamiento terapéutico.

Bion entiende que, quizás una de las consecuencias más peligrosas  del fracaso del sueño alfa, sea la producción de una escisión del superyo asesino y su consecuente evacuación. Consiguientemente, se encontrará el no-soñante rodeado de crueles fragmentos del superyo, cada uno de los cuales advendrá inmediatamente en otro superyo igualmente cruel.

Si el trabajo del sueño alfa se lleva a cabo en continentes de TT, dentro del espacio mental sin pensamiento Fe, estamos en condiciones de pensar su fracaso asociado a una inundación de crueldad en la mente, arrastrando a los elementos a ser soñados dentro del espacio mental de gravedad infinita Dogma.

Así como el psicótico sueña en (con) un mundo bizarro sin pensamientos, el Cruel no sueña: no es capaz de sueño.

O quizás, sea más correcto decir que sueña un sueño devastado, sin contenido, sin continente, la crueldad despoja al sueño de sus elementos y de su capacidad de trabajo, dejándolo aislado en un universo despojado.

.Entre Unicornios y Ogros: el vértice místico

En Fanatismo [xx] , Darío Sor utiliza una metáfora para explicar la cualidad de un tipo especial de elementos (los delta): dice que son como unicornios.

Esquivos, difusos, fugaces, hermosos, eternos y briosos. Delta cabalgan directo a Crecimiento. Conducen con todo su vigor raudos por entre los prados de la mente hacia Crecimiento.

Nosotros, inspirados por la metáfora de James (cfr. ut supra), creemos que la Crueldad es el reino de los Ogros.

Los Ogros son enormes criaturas, habitantes del espanto, que se alimentaban de carne humana, desgarrándola con filosos dientes de lobo. Habitan en soledad y destruyen toda vida que pasara por su alrededor.

Voraces; su aliento, opaco hasta el llanto, dicen quema la carne humana.

Así definido el vértice, la ampliación en la metáfora. Esperamos que el plus de sentido emerja inquieto y nos permita sortear los obstáculos y trampas que tan siniestros seres nos tienden.

¿Qué comen? ¿A quién desgarran? ¿Contra quienes embisten?

El Ogro, solitario y final, habita (en) la columna C de la tabla respirando sobre toda capacidad de pensamiento, sueño, mito o juego (psicoanalíticos). Puebla la mente con sus propios objetos: los objetos duros que circundan el Dogma en lo-Cruel, objetos con los que no-juega.

Se sienta el Ogro en C3, con sus brazos y piernas estiradas sobre C4 y D3. El resto es sombra, trazas de horror.

Es más, opaca toda posibilidad de intuición poblando el espacio de memorias despojadas de su capacidad de continente, y de deseos llenos de curiosidad.

Bion piensa que la devastación de la personalidad debe ser vista como la consecuencia de la curiosidad. Dice que cuanto más ávida sea la curiosidad mayor será el alcance de la destrucción.

Bion piensa esto. Pero no puede responderse de manera acabada a una pregunta que deja planteada: ¿por qué la masa de elementos fragmentados, dispersos, aparece tan grande que ensombrece todo lo demás?

Nosotros creemos haber encontrado una respuesta.

.Lo-Cruel y lo Dogmático: navegando entre imanes

         Antes de seguir, recapitulemos brevemente lo que vinimos viendo hasta acá.

         La Crueldad es una emoción secundaria de la vía de la envidia producto de la empatía investida de instinto de muerte que tiende a la devastación de los vínculos arrancando al odio su capa ética.

         Al estado mental producto de la inundación de Crueldad en la psiquis lo llamamos lo-Cruel.

         El Dogma es el espacio mental en el que por primera vez se experimentó Crueldad. Posee gravedad infinita por lo que tiende a aglutinar los elementos de la personalidad (llevados a la dimensión de punto y depositados en objetos(-yo) internos duros) en el centro de sí.

Ahora bien, quizás lo más correcto sea responder al interrogante planteado por Bion desde el estado lo-Cruel.

         Lo-Cruel opaca devastadoramente toda posibilidad creativa de la personalidad (cfr. ut supra). Lleva a todos los elementos dispersos que vagan por la mente a una unión colapsante a la dimensión de punto desde sus lugares de dispersión hasta el centro mismo del espacio mental de gravedad infinita Dogma a manera de agujero negro.

         La mente se plaga de una consistente nada, de una espantosa negrura como la referida en el sueño de Phi.

Poco a poco, la tremenda curiosidad psicótica de la mente por saber qué es lo que pasa, qué es lo que hay detrás de ese manto de silencio oscuro, destruye por splitting con urgencia los objetos del mundo interno, liberando dolor mental imposible de ser captado por los objetos internos duros que hacen las veces de perímetro del Dogma, a manera de cancerberos.

         Esta dispersión es, desde el vértice místico, el aliento del ogro.

         Asimismo, es en el Dogma en donde los pensamientos se degeneran en no-pensamientos duros. Como dijimos anteriormente, estos no-pensamientos son el resultado de la paralización de los objetos duros internos en el centro del Dogma.

         Resultaría interesante poder pensar la relación existente entre los no-pensamientos duros y los restos sin valor (RsV).

.Crueldades L-mentales

Sor y Senet de Gazzano proponen a (el elemento) Gamma como vehículo del Fanatismo.

Lo proponen como una alternativa a los elementos Alfa y Beta propuestos por Bion con diferencias sustanciales, cuyo estudio está extensamente desarrollado en Fanatismo.

Dicen que, al menos en el estado actual de la investigación, se pueden distinguir en principio 5-cinco distintos orígenes para Gamma:

1.     Por contaminación embriónica en el útero materno

2.     Por contaminación de tipo viral de persona a persona

3.     Por fracaso en expandir el núcleo psicótico (Beta a Gamma)

4.     Por exposición reiterada a enunciados Gamma

5.     Por causas de base desconocida y abierta

Creemos estar en condiciones de ampliar, amparados por la quinta proposición etiológica.

Proponemos como otro origen posible de Gamma desprendimientos de la garganta del Dogma.

Este origen es radicalmente distinto a pensar a Gamma como una degeneración de Beta: así como la Fe y el Dogma, en este caso Gamma tendrá un origen exclusivo y particular.

Si bien la capacidad que Gamma tiene de destrucción de Alfa mediante la escisión y el aislamiento se mantiene también en este caso; entendemos que desde el vértice particular desde el que transformamos nuestros pensamientos, Gamma tiene un comportamiento (y movimiento!) específico y distintivo.

Actúa cual si fuera jabón (cruel). En devastadora expansión fanática, varios Gamma se agrupan, se cohesionan alrededor de otros elementos encapsulándolos, aislándolos y transportándolos hacia ese particular espacio mental de gravedad infinita en el que los pensamientos se colapsan a la dimensión de punto que nosotros llamamos Dogma.

La consecuente explosión de conjunciones constantes, lejos de producir una dispersión en el sentido de un cambio catastrófico (D – Ps – DK) o de evacuación psicótica, lo que se produce es la devastación del territorio mental.

Así, el Gamma surgido de lo Dogmático encapsulará los elementos que encuentre a su paso, ya en dispersión ya conjugados en conjunciones constantes (destruyéndolas), desvitalizándolos en una inundación emocional de Cr.

No queda nada capaz de Crecimiento (Delta) [xxi] , nada capaz de dispersión (Beta), nada capaz de ser pensado (Alfa): lo-Cruel implica la aniquilación de los elementos necesarios para realizar la transformación emocional necesaria para la evolución de la mente y el total de la personalidad.

En este sentido es que se debe entender la Crueldad: como esa conjunción constante formada por un elemento capaz de transformación conjugado con un puñado de elementos Gamma de etiología de tipo 6 (o derivado de los objetos duros internos), desplazándose hacia el Dogma en forma de objetos duros internos.

La marca de la marcha de estas conjunciones constantes es el sendero de devastación del que venimos hablando.

.El Dogma, el Fanatismo y otras Voces

         Si el uso fanático surge siempre de un núcleo de aislamiento y su extensión es proporcional a los enclaves autistas presentes, podemos pensar, en la perspectiva de lo que venimos viendo, que el uso fanático surge del Dogma como núcleo de aislamiento primordial.

         Ergo, si cuanto mayor es la Crueldad mayor es la extensión del Dogma (o más exacto sería: menor la extensión, más infinitamente grande la gravedad ejercida), y a mayor Dogma más grande el uso fanático; parece lógico sostener que cuanto mayor sea la Crueldad mayor será la extensión del Uso Fanático.

         Podemos pensar entonces una relación determinante y directamente proporcional entre la Crueldad, el Dogmatismo y el Uso Fanático.

         Decimos que una mente dispuesta en lo-Cruel produce un (sujeto) Fanático.

         No obstante, no debe asociarse la Crueldad al Fanatismo de manera determinante: si bien es posible que se den juntos, esto no necesariamente pasa. Un Fanático, por ejemplo, un torturador, puede torturar indefinidamente a su víctima, más no por eso experimentar crueldad y, definitivamente, no propiciar Ataques Crueles contra el próximo-prójimo.

         En esos casos, la Crueldad es algo que el observador tiende a adjudicar desde afuera, como una forma de acercarse al entendimiento de lo que de hecho está pasando en la mente del Fanático: es imposible enfrentarse a la alteridad de un Fanático sin sufrir las consecuencias. Esta es una común y eficaz defensa.

Sin embargo, el límite se torna en exceso difuso cuando hablamos de una mente en lo-Cruel. Quizás podamos pensar en la Envidia como puente posible entre una y otra orilla… Pero vamos a dejar estas hénides evolucionando hasta que el estado de la investigación nos permita contener en nuestras mentes los pensamientos correspondientes.

         Como vimos, en el Dogma ocurre un colapso de espacio con anulación de Ps – D provocando el clivaje degenerativo de objetos a Restos sin Valor (alfa/objeto a beta/clivaje a gamma/degeneración) que se alinean dando lugar al Fanatismo.

         El Fanatismo hunde sus raíces en el espacio mental Dogma activando Usos Fanáticos de los Objetos Duros Internos.

         Antes de seguir, dos paradas para ver desde dónde evolucionamos, y hacia donde iremos...

Lacan [xxii] sostiene que la ferocidad del hombre para con su semejante supera todo cuanto pueden los animales y que, ante la amenaza que representa para la naturaleza entera, hasta los carniceros retroceden horrorizados. Y dice que esta misma crueldad implica la humanidad.

         En la tautología aparente, se esconde una paradoja que hace más fuerte el enunciado: la crueldad está en la naturaleza del hombre, pero la naturaleza entera está amenazada por ella.

         Si la única naturaleza humana es la naturaleza mental, podríamos reformular el silogismo de la siguiente forma: la crueldad está en la mente, pero es la mente entera la que está amenazada por ella.

         De esta forma, la crueldad y el dogma forman parte de nuestra constitución: la parte psicótica de la personalidad, la parte no psicótica de la personalidad, la parte autista de la personalidad, la parte fanática, la parte dogmática, la psicoanalítica, la creativa...

         La Crueldad, en los orígenes del Dogma, será de por vida la emoción asociada al espacio mental homónimo.

Freud (1918) [xxiii] nos presta otra paradoja más sobre los Ataques Crueles, personificados en dios. Dice que el Dios cruel deja a los hombres volverse culpables para luego castigarlos, y sacrificó a su hijo volviéndolo Dios.

Esto es un movimiento que a la vez que atenta contra el vínculo lo mantiene de otra forma. Pareciera que el vínculo muta, pareciera una transformación. Mas lo que en realidad pasa es un ataque cruel contra el vínculo con los hombres y con su propio hijo.

Dios es cruel y quiere que su hijo también lo sea. Por eso lo mata.

De esta forma, al cercenar la gratitud y la reparación (ergo, la Ternura) imposibilita la actualización de la capacidad de amor: no es amado, es temido.

Pero no disuelve el vínculo, lo sostiene, lo mantiene. ¿Cómo? Devastado. Estático. Congelado. Relleno de infinitas cantidades de nada.

Devastado.

.Cruel Dogma vs Tierna Fe: Estrategias Clínicas

Clínicamente los ejemplos son infinitos.

El vínculo entre Phi y su padre.

O el caso de Epsilon, mujer joven a la que le resultaba imposible entablar un vínculo de pareja estable. Lejos de una histeria, mantenía en suspenso vínculos con todos sus amantes sin peleas, sin contacto, sin “relación”. Siempre quedaba algo por lo que el vínculo no se rompía, algo restaba que no acababa de acabarlo (un café, unas fotos, un buzo, un mail).

Esto que quedaba era Cr activa de ella hacia los ocasionales amantes que buscaban su contacto encontrando una nada tan densa, tan grávida (tan Cruel!) que no podían sencillamente dejar su lugar dejándose ir.

Pero ¿cómo operar clínicamente? ¿Cuáles son las intervenciones adecuadas?

No tenemos, y queda pendiente para posibles futuros desarrollos, estrategia técnica alguna para combatir lo-Cruel, una mente inundada por la Crueldad y sumamente dogmatizada [xxiv] .

Esta ausencia de estrategias es también por la falta de evidencias clínicas, pues estos pacientes no suelen llegar al consultorio ni a las guardias hospitalarias.

Lo que sí sabemos es cómo re-vitalizar vínculos crueles disminuyendo los Ataques Crueles al mínimo.

Si frente a la neurosis el objetivo será disminuir las operaciones de clivaje levantando las resistencias y fortaleciendo al Yo; frente a la psicosis el paulatino y progresivo acotamiento de la identificación proyectiva y del splitting con urgencia; frente al Fanatismo la destrucción del aislamiento; lo primordial frente a la Crueldad será el reblandecimiento de los objetos duros internos aportándoles transición, redistribuyendo la energía a la masa dogmática de manera de disminuir la gravedad mental.

Los elementos de los que nos valemos, únicos capaces de mitigar la Crueldad y desgravitar el Dogma son la Ternura y la Fe, utilizados en la forma ya estudiada [xxv] .

 Dijimos que la generación de continentes de Ternura en dispositivos analíticos (encuentros de Actos-de-Fe en los que tiene lugar la transformación emocional) es la mejor herramienta clínica-técnica de que disponemos para favorecer la apertura mental que requiere Ps <-> D para favorecer el surgimiento del escenario de la Fe en la Verdad capaz de mitigar el dolor mental (Acto de Fe), llevando al analizante en la evolución -K -> O -> K.

Sin embargo, hay veces que esto no es suficiente para mitigar la Crueldad.

Es función del analista brindarle al analizante la Ternura Transicional suficiente como para que la Fe se expanda dentro de la mente volviendo leves las uniones favoreciendo las catástrofes (delta).

Para que esto pase, es necesario que el analista pueda brindar su Fe como pantalla contra la que se arrojen los objetos duros internos que custodian la gravidez del Dogma del analizante.

Es posible lograr esta conversión favoreciendo el juego [xxvi] en el analizante: cuanto más juegue con los elementos libres de la infinita gravedad del Dogma, libres de las conjunciones conjugadas Crueldad, mayor levedad adquirirá la mente con una tendencia a girar haciendo pivot en la TT.

Pero este es un juego que también nosotros, en tanto analistas, debemos jugar: desplegar nuestro juego en el espacio onírico común [xxvii] , que no es más que el encuentro de Actos-de-Fe del que hablamos nosotros.

Dice Kaës que es en el espacio onírico común en donde el analista sueña con la sesión (sueña la sesión diría Bion) y al soñar recupera su capacidad de pensar. Y dice más: Se sueñan momentos congelados del análisis (2002).

Esta es una defensa legítima y un poderoso recurso técnico del analista para operar con los Ataques Crueles del analizante, sustrayéndose al devastado vínculo cruel que el paciente quiere entablar con él.

Cuando los momentos se congelan (recubiertos de crueldad) urge que el analista sueñe la sesión para simbolizar el espacio analítico y salvaguardar su capacidad de pensar (sin memoria, sin deseo) en F el contenido desplegado (o quizás en estos casos, justamente no) del analizante.

Así, quien juega, sueña.

El consultorio es el reino de Morfeo: los Ogros le temen a los Unicornios.

Esa es la Verdad en la que tenemos Fe.

Leandro Stitzman
buenos aires - julio mmii



.Notas

[i]   Stitzman, L.: Fe, Ternura y Verdad: Notas sobre la Transformación emocional (2001)

[ii] Quizás quede pendiente para futuras investigaciones pensar la relación existente entre el Fanatismo y la degeneración de la Fe en Dogmatismo a través de una No-Transformación Autística.”. Ver en (i)

[iii] Entre ellos, y sólo como enumeración ilustrativa se podrían consultar a Sigmund Freud (El Malestar en la cultura y El provenir de una ilusión), Melanie Klein (Sobre la criminalidad), Jaques Lacan (Seminario 7), Fernando Ulloa (Novela clínica psicoanalítica)

[iv] Sor, D. y Senet de Gazzano, MR: Fanatismo (1992). Allí nombran así al Primer Hecho seleccionado que es aquel que rompe la conjunción constante precipitando el cambio catasrófico.

[v] Este es un tema sobre el que volveremos más adelante, como muchos otros. Pido al lector paciencia y tolerancia a la duda a través de esta aventura.

[vi] Cuyo par resulta ser el Reverie. No debe, no obstante, confundirse esto con el –Reverie (menos Reverie). Quizás sí pueda colocarselo en lugar del  - - Reverie (menos menos Reverie)     

[vii] James, W.: Principios de Psicología (1890). Esta frase puede resignificarse a la luz de la serie de dibujos del College que James hubo hecho sobre figuras bestiales, entre las que se destaca un Ogro devorando a un hombre y a un oso. En el ordenamiento hecho por H.M.Feinstein esta figura es la Nº2 de la Serie 1.

[viii] Infinitamente pequeño?

[ix] Tustin, F.: Autistics States in children. (1992)

[x] Según veremos más adelante. Ver Crueldades L-Mentales.

[xi] La relación que desde H1 podemos hacer es pensando esto a la luz de la legalidad impresa por el silogismo de Einstein E=m.c2

[xii] Houzel, D: Los enclaves autísticos en los psicoanálisis de niños (1993)

[xiii] Dentro de la geometría euclidiana, el punto es la mínima expresión del espacio. Por definición, entre punto y punto hay infinitos puntos. Es interesante ver los desarrollos sobre el punto hechos por Bion.

[xiv] Cuya diferencia con la Envidia radica en que se trata de un mecanismo introyectivo que tiende al vaciamiento del objeto bueno, que nunca lo es suficientemente como para calmar la sed voraz.

[xv] Pensamos esto desde el momento en que el espacio, en lugar de quedar despojado, relleno de infinitas cantidades de nada -Cr-, restaría repleto lo malo, desperdicios y excrementos.

[xvi] Como una forma de despojar a contenido de su capacidad de penetrante; así como la voracidad es continente despojado de su capacidad de hospedante

[xvii] Este trabajo del sueño realizado durante la vigilia no debe ser confundido con los sueños diurnos de los que habla Freud. Las diferencias que plantea Bion y Britton en este sentido son incontables.

[xviii] Berenstein, I: Estructura Familiar Inconsciente

[xix] En el amplio sentido que Bion le da al sueño-alfa en Cogitaciones (1994)

[xx] Op.cit. (iv)

[xxi] Delta es el elemento que conduce a Crecimiento entrando en comunión con O a través de transformaciones at-one-ment

[xxii] Lacan, J: De la inexistencia de los “instintos criminales”. Escritos

[xxiii] Freud, S.: De la Historia de una Neurosis Infantil (1918)

[xxiv] Quizás para sentirnos menos mal, racionalizamos esta ausencia de estrategias por la escasez de ejemplos clínicos que llegan al consultorio: las mentes en lo-Cruel son contenidas por fanáticos.

[xxv] Fe, Ternura y Verdad (2001) y El Acto-de-Fe (2001)

[xxvi] Las teorías del Juego son múltiples, quizás las más afines a nuestros desarrollos sean la propuesta por Winnicott y la recientemente desarrollada por Sor y Senet de Gazzano

[xxvii] Kaës, R.: L´espace onirique commun dans la cure psychanalytique (2002)

Bibliografía

Andersen, Robin (Comp.): Conferencias clínicas sobre Klein y Bion. Paidós, BA,   1994

Anzieu, Didier: El Yo-Piel. Biblioteca Nueva, Madrid, 1987

Bendocchi Alves, Deocleciano: Observation Of Emotional Experience. Internet Paper, 2000

Bion, Wilfred: Atención e Interpretación. Paidós, BA, 1974

                      Experiencias en grupos. Nueva Visión, Barcelona, 1992

                     Transformaciones. CEL, BA, 1968

                      Cogitaciones. Promolibro, Valencia, 1996

Eigen, Mike: The Psychoanalytic Mystic. FAB, London, 1994

Freud, Sigmund: Obras completas. Biblioteca Nueva, Madrid, 1996

                            La moral sexual. T2, 1908

El porvenir de una ilusión. T3, 1927

El Malestar en la Cultura. T3, 1930

Análisis Terminable e Interminable. T3, 1937

Houzel, Didier: Los enclaves autísticos en los psicoanálisis de niños. 1993

Huberman, C. Y Rodríguez, A.: Observación de Lactantes. Kargeiman, BA, 1997

Kaës, René: L´espace onirique commun dans la cure psychanalytique. Conferencia inédita. BA 2002.

Klein, Melanie: Obras completas. Paidós, BA, 1997

La importancia de la formación de símbols en el desarrollo del Yo. T1, 1930

Sobre la criminalidad. T1, 1934

Los orígenes de la transferencia. T3, 1952

                            Sobre la identificación. T3, 1953

         Envidia y Gratitud. T3, 1957

                            Sobre la Salud Mental. T3, 1960

Lacan, Jacques: Escritos. SXXI, México, 1984

Introducción teórica a las funciones del psicoanálisis en criminología. T1, 1950

        Seminario VII. Paidós, BA, 1988

        Seminario XX. Paidós, BA, 1995

                 Seminario XXIII. Paidós, BA, 1997

Lorenz, Konrad: Sobre la Agresión. SXXI, México, 1980

Meltzer, Donald: Desarrollo Kleiniano. Spatia, BA, 1990

Sor, D. Y Senet de Gazzano, M.R.: Cambio Catastrófico. Ed. Karjeiman, BA, 1988

                                                          Fanatismo. Ananké, BA, 1993

Sowa, Angela: Observing the Unobservable. Tavistock Press, 1999. 

Spillius, Elizabeth: Melanie Klein Today. Tavistock/Routledge, London, 1988.

Tustin, Frances: Autistic states in children. RE. Tavistock/Routledge, London, 1992

Winnicot, Donald: Los procesos de maduración y el ambiente facilitador. Paidós, BA, 1995

                                Sostén e Interpretación. Paidós, BA, 1992

Temas: 
 
Articulo publicado en
Septiembre / 2009

Boletín Topía