Psicoanálisis, autismo y política: el voto del 8 de diciembre 2016 en Francia | Topía

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Psicoanálisis, autismo y política: el voto del 8 de diciembre 2016 en Francia

 

Este texto enviado especialmente a nuestra revista pertenece a dos miembros del Centro de Investigación Psicoanálisis, Medicina y Sociedad, del Departamento de Estudios Psicoanalíticos de la Universidad Paris Diderot - Sorbonne.
Los ataques hacia el psicoanálisis a partir de una contrarreforma psiquiátrica que pone el eje en el reduccionismo biológico de la subjetividad no son nuevos. Lo novedoso es que los autores nos muestran cómo llegaron a la Asamblea Nacional Francesa en relación a los abordajes psicoanalíticos del autismo. Y las diferentes defensas que han surgido en Francia a partir de ello.

“¡Que salgamos hoy de la Edad Media con los tratamientos del autismo y que entremos por fin con ustedes dentro del siglo nuevo! Que devolvamos la esperanza a las familias!”1 Esta frase, pronunciada por el diputado Daniel Fasquelle frente a la Asamblea nacional francesa el 8 de diciembre de 2016, resume bastante bien el espíritu de la propuesta de resolución,2 firmada por más de 96 diputados. Sobre 16 párrafos, recordaremos 4:

1. “Adoptar medidas inmediatas para asegurar que los derechos de los niños autistas, incluso su derecho a una ‘educación inclusiva’, estén respetados, y que las recomendaciones de la ‘Alta Autoridad de Salud’ (HAS) de 2012 sean jurídicamente vinculantes para los profesionales que trabajan con niños autistas y que sólo los terapeutas y los programas educativos que se encuentran conformadas en base a las recomendaciones de la HAS estén autorizadas y reembolsadas, como lo promueve el Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

2. Que se reconozca plenamente y oficialmente, por la Federación Francesa de Psiquiatría, las recomendaciones de buenas prácticas de la HAS para que renuncien oficialmente al packing, al psicoanálisis y a todos los enfoques abusivos.

3. Que esté comprometida sistemáticamente la responsabilidad penal de los profesionales de salud mental que se oponen a los avances científicos y que se equivocan médicamente en materia de autismo, según el artículo L. 1142-1 del Código de Salud Pública.

4. Que condenen firmemente y prohíban las prácticas psicoanalíticas en todas sus formas, en los tratamientos del autismo porque no están recomendadas por la HAS.”3

Daniel Fasquelle ha puesto en duda no sólo la libertad de prescripción, sino también el carácter multidisciplinario en el campo de la salud mental

Aunque rechazaron la propuesta de resolución en la Asamblea nacional, su importancia simbólica es preocupante: construida sobre una lectura rápida de las recomendaciones de la HAS y sin consultar previamente a los peritos y a los profesionales de salud mental, este texto se basa en una caricatura de las prácticas psicoanalíticas, asimiladas a “enfoques abusivos” que tienen que ser prohibidos y penalizados en los tratamientos del autismo. No obstante, la HAS considera que el psicoanálisis es un enfoque no consensuado y sostiene que “la ausencia de datos sobre su eficiencia y la divergencia de opiniones expresadas, no permiten concluir sobre la pertinencia de intervenciones fundadas en los enfoques psicoanalíticos y la psicoterapia institucional”. En otras palabras, no intenta prohibir su práctica.

De manera radical, Daniel Fasquelle ha puesto en duda no sólo la libertad de prescripción, sino también el carácter multidisciplinario en el campo de la salud mental en nombre de “verdades científicas” aunque la HAS afirma que corresponden a un estado de la ciencia en un momento dado y que no puede suplantar al libre juicio del clínico. Por eso, en Francia, muchos profesionales y pacientes se han movilizado en contra de esta propuesta considerada como liberticida, a través de varias peticiones que circularon en línea, así como cartas de padres de niños autistas mandadas a los miembros de la vida política francesa, entre ellos D. Fasquelle. Así que psiquiatras, psicólogos, psicoanalistas, educadores y padres, con formación y convicciones distintas, han militado por una práctica clínica multidisciplinaria y libre. Consiguieron que oyeran sus voces esta vez.

En Francia, los debates sobre la psiquiatría infantil son impulsados por el modelo médico que basa su razonamiento en una lógica causalista, frecuentemente mono-factorial

Sin embargo, sabemos que esta tregua es temporal. Cabe recordar que la introducción del psicoanálisis en Francia ha suscitado muchas controversias desde el principio.4 Freud declaró en 1914: “Entre los países europeos, Francia es aquél que se ha mostrado menos receptivo al psicoanálisis.”5 Aunque en un principio el ámbito de la psiquiatría francesa haya sido hostil con el psicoanálisis, algunos psiquiatras e intelectuales contribuyeron a su desarrollo, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX a través de la enseñanza de Lacan.6 No obstante, los ataques contra el psicoanálisis no se acabaron nunca, inicialmente vinculado con un cartesianismo germanófobo y después con un espíritu decididamente cientificista, como lo demuestran los últimos quince años: entre otros, Mentiras freudianas7 de Jacques Benesteau, El libro negro del psicoanálisis8, obra colectiva coordinada por Catherine Meyer y El crepúsculo de un ídolo9 del filósofo francés Michel Onfray que critica virulentamente la vida y la obra de Freud. Este libro fue seguido por un documental llamado La pared.10 Su guionista, Sophie Robert, considera a todos los psicoanalistas como impotentes o, incluso, perjudiciales para los niños autistas. Psiquiatras, filósofos, historiadores y asociaciones de padres constituyeron varios focos de desaprobación alrededor de los tratamientos psicoanalíticos del autismo.

Según el profesor Bernard Golse, Jefe del Servicio de Paidopsiquiatría del Hospital de Niños Necker en París, y atacado en La pared, “Vivimos en una época en que prevalece el odio del pensamiento para sí mismo y en que el mito científico mayoritario descalifica poco a poco la ciencias humanas con todo lo que ellas dicen del sujeto, de la libertad, de la función narrativa, del inconsciente y del proceso de subjetivación.”11 B. Golse -que dio una conferencia sobre el tema del autismo en el Hospital de Niños de Buenos Aires el 17 de Octubre del 2011- es también responsable de un CEDAT (Centro de Evaluación y de Diagnóstico del Autismo y de los Trastornos generalizados del desarrollo) en relación con el CRAIF (Centro de Recursos para el Autismo de París y de sus alrededores). Estos dos centros se encuentran en la línea de fuego de las asociaciones de padres que creen que el autismo es considerado erróneamente como un trastorno afectivo y que el niño está enfermo por culpa de sus padres. Es cierto que antes de 1970, los padres autistas cooperaban, en su mayoría, con los profesionales de salud mental. Sin embargo, algunos empezaron a adoptar un posicionamiento contra el psicoanálisis a partir de la salida del libro de Bruno Bettelheim.12 Desde entonces, el autismo va a ocupar un lugar en el campo socio-cultural y los padres de autistas afirmarán que el psicoanálisis sólo ofrece tratamientos incompletos, inadecuados y contrarios a la dignidad humana.

Frente a estas diatribas, muchos psicoanalistas recordaron que su compromiso en la clínica del autismo estaba vinculado con la consideración de los avances de las neurociencias, así como el trabajo de la psicología cognitivo-conductual, en particular, los métodos “ABA”, “TEACCH” o “PECS”. En cuanto a la técnica del “packing”, muy inusual con niños autistas, llevó a la corte al profesor Pierre Delion, Jefe del Servicio de Paidopsiquiatría del Hospital Universitario de Lille y al profesor David Cohen, Jefe Servicio de Paidopsiquiatría de La Salpêtrière. Y aún así, el Ministerio de Salud había validado su protocolo de investigación. En respuesta a esta ola de protestas, B. Golse escribió Mi lucha para los niños con autismo,13 libro que aboga un enfoque multidimensional, basado en un diálogo interdisciplinario.

En esta perspectiva, los diferentes participantes son: primero, la Institución Nacional de Educación. Desde la ley de 2015, se hace cargo de los niños autistas dentro de clases pequeñas llamadas “CLIS” (Clase de Integración especializada). La maestra está preparada para atender las necesidades específicas de los niños autistas y es asistida por una “AVS” (Auxiliar de la Vida escolar). Después, los reeducadores, tales como los fonoaudiólogos y los psicomotricistas. Por último, se incluyen también los tres tipos de psicoterapeutas reconocidos en Francia (es decir, los psicoanalistas, los terapeutas sistémicos y los terapeutas cognitivo-conductuales).

Las prácticas psicoanalíticas son asimiladas a “enfoques abusivos” que tienen que ser prohibidos y penalizados en los tratamientos del autismo

En Francia, los debates sobre la psiquiatría infantil son impulsados, en primer lugar, por el modelo médico que basa su razonamiento en una lógica causalista, frecuentemente mono-factorial, con perspectiva de rehabilitación de las discapacidades. En segundo lugar, y en contraste con este modelo deductivo, el psicoanalítico es fundamentalmente multifactorial e “inferencial”,14 es decir, que corresponde al producto de asociaciones de pensamiento y que se basa en una temporalidad circular que incluye los efectos del “après-coup” (“Nachträglichkeit”). Sus objetivos también incluyen la prevención y la detección. En este último modelo, los niños con autismo son vistos como pacientes que presentan grandes dificultades para representarse los lazos que los unen a los demás. Por eso, el clínico tratará de poner palabras sobre sus sentimientos y ansiedades, es decir, de compartir su mundo interior. Se trata, entonces, de una ayuda para la intersubjetividad que significa la admisión de que el otro existe y que no constituye un peligro. Los casos de “salida del autismo” implican un encuentro progresivo con los objetos y, por lo tanto, con nuevas angustias que el niño autista nunca había experimentado.

Para concluir, quisiéramos insistir sobre el hecho de que los psicoanalistas están atentos, tanto a las habilidades como a las dificultades personales de los niños autistas. Además, toman en cuenta el ambiente alrededor de los pacientes, lo que lleva a trabajar en conjunto con los padres de niños autistas y con colegas de diferentes orientaciones con el fin de introducir, desarrollar y mantener el enfoque multidimensional.

Bibliografía

Benesteau J. (2002). Mensonges freudiens. Bruxelles, Pierre Mardaga, 400 p.

Bettelheim B. (1971). La forteresse vide - L’autisme infantile et la naissance du soi. Paris, Gallimard, 585 p.

Freud S. (1914). «Contribution à l’histoire du mouvement psychanalytique», OCF.P, t. XII, dir. J. Laplanche. Paris, PUF, 3° édition, 2005: p. 247-316.

Golse B. (2011). «Le modèle psychanalytique dans le champ du handicap: approche causale ou approche narrative?», Contraste, n°34-35: p. 157-178.

Golse B. (2012). «Le Mur et les mains sales», Le Carnet PSY, 159: p. 1-1.

Golse B. (2013). Mon combat pour les enfants autistes, Paris, Odile Jacob, 237 p.

Meyer C. (2005). Le livre noir de la psychanalyse. Paris, Les Arènes, 830 p.

deMijolla A. (2002) «France», Dictionnaire de la psychanalyse, dir. A. De Mijolla. Paris, Calmann-Lévy, p. 663-670.

Onfray M. (2010). Le crépuscule d’une idole. Paris, Grasset, 612 p.

Robert S. (2011). Le mur. Documentaire français de 52 minutes.

Sedat J. (2011). «La réception de Freud en France durant la première moitié du XXe siècle. Le freudisme à l’épreuve de l’esprit latin», Topique, 115: p. 51-68.

Notas

1. Una trascripción en francés de dicha sesión en la Asamblea nacional se encuentra en este link: http://www.assemblee-nationale.fr/14/cri/2016-2017/20170075.asp#P933180

2. Una propuesta de resolución no tiene el valor de una ley. Sin embargo, genera un debate en la Asamblea. En otras palabras, tiene más que ver con una declaración de intención que con un orden de legislar.

3. Propuesta de resolución parlamentaria n°4134, por iniciativa de D. Fasquelle.

4. Sedat J. (2011). «La réception de Freud en France durant la première moitié du XXe siècle. Le freudisme à l’épreuve de l’esprit latin», Topique, 115: p. 51-68.

5. Freud S. (1914). «Contribution à l’histoire du mouvement psychanalytique», OCF.P, t. XII, dir. J. Laplanche. Paris, PUF, 3° édition, 2005: p. 276.

6. De Mijolla A. (2002) «France», Dictionnaire de la psychanalyse, dir. A. De Mijolla. Paris, Calmann-Lévy, p. 663-670.

7. Benesteau J. (2002). Mensonges freudiens. Bruxelles, Pierre Mardaga, 400 p.

8. Meyer C. (2005). Le livre noir de la psychanalyse. Paris, Les Arènes, 830 p.

9. Onfray M. (2010). Le crépuscule d’une idole. Paris, Grasset, 612 p.

10. Robert S. (2011). Le mur. Documental Francés de 52 minutos.

11. Golse B. (2012). «Le Mur et les mains sales», Le Carnet PSY, 159: p. 1.

12. Bettelheim B. (1971). La forteresse vide - L’autisme infantile et la naissance du soi. Paris, Gallimard, 585 p.

13. Golse B. (2013). Mon combat pour les enfants autistes, Paris, Odile Jacob, 237 p.

14. Golse B. (2011). «Le modèle psychanalytique dans le champ du handicap: approche causale ou approche narrative?», Contraste, n°34-35: p. 157-178.

 

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Articulo publicado en
Abril / 2017

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