Artículos escritos por César Hazaki | Topía

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César Hazaki

Fútbol pasión de multitudes

En homenaje a Agustín Cuzzani

Refranes populares:
Andar con la cruz a cuestas (Hacer rogativas para que Dios nos conceda alguna gracia o que nos saque de alguna aflicción o peligro)2.
La producción de imágenes fue una larga polémica dentro del mundo monoteísta. Si para musulmanes y judíos las mismas estaban interdictadas, no ocurrió lo mismo con el catolicismo que montó sobre ellas su apetito de dominar el orbe. La cruz, la representación más potente del mismo, es un instrumento de tortura. Así el mundo occidental y cristiano está fuertemente impregnado por las imágenes del sacrificio y el castigo. Tanto las Cruzadas como la Inquisición se apoyaron en esta representación para llevar adelante sus monstruosidades. El franquismo y la dictadura argentina descansaron en este catolicismo fundamentalista para sostener sus crueldades.

Juventud divino tesoro

El avance científico logra el auspicioso alargamiento de las expectativas de vida y ello va modificando los vínculos entre las generaciones. Una dificultad de este desarrollo es que la cultura dominante se desliza hacia la apología de la juventud eterna. Allá por el 1650, la aristócrata Erzébet Bathory (conocida como La Condesa Sangrienta), sostuvo un ritual implacable para mantenerse bella: mató seiscientas cincuenta jóvenes campesinas, menores de dieciocho años para bañarse en su sangre. Previamente las sometía a orgías y torturas.

El psicoanalista perdido

Cuentos
César Hazaki

Edicion Impresa

$199,00 

A César Hazaki se le perdió un psicoanalista y dice que lo tienen los lectores. ¿Nosotros señor? No señor. ¿Pues entonces, quién lo tiene? Y la pregunta y el juego siguen en cada cuento de este su nuevo libro (y van...). En el humor y la creatividad, que con generosidad se despliegan por todo el libro (Frase esta indicadísima para todo texto de contratapa que se precie)pueden observarse los dos oficios del autor: el de psicoanalista -del cual vive- y el de escritor -con el cual viven sus personajes. Oficios que permanentemente se entrelazan.

Colecciones: 

El Cuerpo Mediático

“Pero el hombre no es carne y sangre; es un ítem en un banco de datos, efímero, fácilmente olvidable”.
Marshall Mc Luhan

Los huérfanos de Adán1

El erotismo del tomate

Qué culpa tiene el tomate
Si está tranquilo en la mata

Gran Hermano

El juego mediático de la exclusión

El espectador de ayer a hoy:

Mentiras verdaderas

Roma, en año nuevo: El primer día del nuevo calendario, para gusto y orgullo del catolicismo, Roma habló en boca de su primado Benedicto XVI. Fue en la Jornada Mundial de la Paz que la comunidad católica realizó en todo el mundo cristiano que depende de la iglesia de Pedro. Actividad que habrá reconfortado el alma de todos aquéllos que se reúnen con tamaña y verdadera preocupación. Centró sus advertencias el Sumo Pontífice sobre el arsenal nuclear y sus monstruosas consecuencias. Calificó el riesgo como posible “catástrofe atómica”.

El collar del amo

En Australia se encuentra uno de los laboratorios donde Microsoft investiga y produce tecnología de punta. Para ese tipo de trabajo muchos de sus especialistas son reclutados en Inglaterra, India y Argentina, la razón es que se reconoce que en estos países existe la mejor mano de obra calificada para desarrollar software de alta complejidad.

La cultura adolescente de los Bad Boys y los Fondos Buitres

El recuerdo de Yabrán: El poder da impunidad

Conocimos los fondos buitres en todo su esplendor en los noventa cuando se lanzaron sobre las economías emergentes, eufemismo que habla de los países sometidos a las disposiciones de las grandes empresas multinacionales y el imperialismo a través del Banco Mundial, FMI y demás organismos que prepararon el desembarco, con sus consejos, presiones y técnicos, de la “ocupación financiera”.

Cuentos para después del diván

César Hazaki
Tapa del libro

Edicion Impresa

$199,00 

Cuentos para después del Diván es un libro escrito por un psicoanalista que deviene escritor literario, sin dejar de recordarnos siempre, a través de sus cuentos, de su identidad profesional y su inmenso amor y respeto por el psicoanálisis.

Neta herencia de Emilio Rodrigué, ese grande del psicoanálisis que cuando escribe literatura nunca deja de nombrar a Freud en sus relatos.

Yo leí las 120 páginas en un día. Los cuentos me “afectaron”. Me interesaron e involucraron. Al principio me impresionó por su estilo hiperrealista. Los pormenores de los detalles relatados de una forma que me hicieron recordar a la corriente de pintura del hiperrealismo norteamericano.

Colecciones: 

Huevos y dinosaurios

Los otros hijos

Cuando el mundo tira para abajo (1)
* “La idea de protegernos estaba en todas partes” (2), escribe Gabriela Cerruti sobre su vida de adolescente en Punta Alta, cuando era la íntima amiga de María Elena, hija del siniestro “Tigre” Acosta cuya actividad genocida en la ESMA les era desconocida tanto a Gabriela como a sus amigos. Agrega que había una constante advertencia inculcada a los hijos y sus amigos: “el terror a que les lavaran el cerebro” (3), y fundamenta más adelante: “Había cosas atroces que les habían pasado a jóvenes como yo, puros y con buenas intenciones, que se habían dejado convencer por ese monstruo acechante” (4).

El último amor

Corría el año 79 el equipo de psicología del CAMI (Consejo Argentino de Mujeres Israelitas) recibió de la comisión directiva de la institución la propuesta de realizar una serie de talleres sobre el amor en el club Edad de Plata -a la sazón el sector de la institución que agrupaba a los adultos de la tercera edad. Las razones: “Hay dificultades con las personas que se ponen en pareja dentro del club. Se dan situaciones de reprobación y censura, los que se animan a esas relaciones suelen sentir sentimientos de culpa y exclusión. Se han constituido dos bandos: los que tienen parejas que se forman dentro del club -son los menos- y los que no. Estas últimas, son viudas que hacen un frente común ante estas parejas”.

Las Secretarias del Poder

Esta columna trata de la historia de dos mujeres muy distintas entre sí, que perteneciendo a dos culturas y tiempos históricos diferentes son partícipes importantes de los centros de poder. Conocen, de distinta manera, la cocina de la historia que viven. Una fue la secretaria de Hitler , Traudi Junge , la otra nuestra conocida María Julia Alsogaray , polifuncianaria del gobierno de Menem y recientemente liberada. Se trata, es suma, del poder y de las debilidades y fortalezas de cada una de ellas en el ojo   de la política de su tiempo.

De parejas, madres y otros amores.

A juzgar por los gritos que los vecinos de arriba han dado desde temprano en éste año puedo decir algunas cosas como balance. Casi al alba ellos -una mujer y un varón- se acostaban con gran barullo. Como no los conozco pude reconocer la voz de una joven y la de un hombre de edad incierta pero con un registro cierto de barítono. Comentaban que habían vivido una fiesta genial. Sus palabras caían como aumentadas por un altavoz sobre mi patio y me despertaron a las seis y cuarenta.

Todo pasa

Fue cuando el fútbol se lo comió todo

“[...] la confrontación en el campo deportivo y la amistad en el campo de las relaciones humanas que nos permiten afirmar que es posible, aún hoy, en nuestros días, la convivencia en unidad y en la diversidad, única forma de construir la paz. Por ello pido a Dios nuestro Señor que este evento sea realmente una contribución para afirmar la paz. Esa paz que todos deseamos ...”. Así decía el General Jorge Rafael Videla en la cancha de Ríver el día de la Apertura del Mundial 78.

Todo para atrás

Sobre el lenguaje adolescente y el default

La salida de la crisis hiperinflacionaria de 1989 permitió la continuación de la concentración monopólica que había dejado inconcluso la dictadura militar. Este fue llevado adelante por el menenismo. Como parte del proyecto de vaciamiento y desguazamiento del estado y de lo sectores populares la política se hizo farándula. La frivolidad con su slogan de “pizza con champagne” hizo lo suyo en el imaginario social.

Algo se veló camino al foro

Es enorme la riqueza de los procesos sociales argentinos que tienen como punto culminante el 19 y 20 de diciembre de 2001. Los balances de la acción y el pensamiento crítico que la sustente ayudaran a poner en cuestión la tentación de andar este presente “como con ingenuidad” al decir de S. Freud.

Cuentos de Amor, Tripas y Diván

Cesar Hazaki
Tapa del libro

Las mujeres y el amor

Enero en Buenos Aires, ¿si? Todo el mundo de vacaciones, ¿si? Estás esperando para ver si cazás algún mango para pirar, irte de la city, ¿si? Domingo lluvioso, ¿si? Antes del mate, ¿si? Facturas no, por el tema del puto colesterol, ¿si? Es decir, olvidáte del dulce de leche, ¿si? Entonces qué mejor que leer el diario, ¿si? Vas a la puerta a buscarlo, ¿si? Parecés medio guerrillero dado que abrís la puerta medio desnudo, ¿si? Te acomodás en el sillón, ¿si? Cazás La Nación, ¿si? Sos ordenado, ¿si? Metódico, ¿si? Vas separando las secciones sin todavía mirar los titulares, hay que tener una manera de hacer las cosas, ¿si? Te tirás en el sillón, pensando que buen día para estar haciendo el amor, todo el tiempo, ¿si? Manso abrís el diario y ahí empiezan los no. Las decepciones. Las preguntas por la vida. Las dificultades existenciales. El interrogante más cómodo, más barato, para decirlo así, es preguntarte si no era mejor tener Pagina 12 o Clarín, por lo menos, pero vos estas con La Nación y esto no tiene remedio. Leíste los titulares de tapa, ya estás acomodado en el amplio y confortable sillón pero la cosa no es tan fácil. Ganó San Lorenzo, vas fenómeno, te imaginas, pero ... eso de que siempre hay un pero, ¿si? bajáste a la derecha del diario, en el rincón, bien abajo, seguíme y lo vas a encontrar, dale prestá atención. Dice así: Informe Kingsey: Las mujeres de los años 50 disfrutaban más de la sexualidad. ¿Te das cuenta? ¿Te das cuenta? No... no te das cuenta, no captas la profundidad del asunto.

Nosotros nos creímos la revolución de la píldora, nos creímos que las minas de la generación de nuestras madres, ni más ni menos, eran frígidas, que no acababan, que el marido las usaba y las dejaba. Pero no, resulta por la encuesta que ¡¡las minas disfrutaban como chanchas!!! Que se crearon mitos oscurecedores. Que nada era como parecía.

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