Artículos escritos por Enrique Carpintero | Topía

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Enrique Carpintero

El mal humor: paradigma de nuestra vida cotidiana

El desasosiego se ha convertido en un estado de ánimo predominante en la vida cotidiana. Este indica la falta de sosiego, es decir de tranquilidad. Fue el gran escritor portugués Fernando Pessoa quien escribió, a principios del siglo XX, el Libro del desasosiego. En breves relatos describe magistralmente esta angustia con una connotación decadentista típica de principios de siglo. En su texto encontramos una incompetencia respecto a todo lo que lo rodea, en especial respecto a la vida.

El yo-soporte

La clínica en el trabajo con lo negativo*

La palabra “alteridad” viene de “alterar” que tiene varios significados como “cambiar, variar, hacer una cosa distinta de cómo era o ponerla de manera distinta de cómo estaba”. También significa “perturbar” y “trastornar”. Me voy a detener en esta última palabra: “trastornar” que, si la tomamos en su construcción etimológica, quiere decir “volver atrás”, es decir “dar una vuelta de tuerca”; dicho de otra manera, “romper el sentido común”. En este sentido, debemos decir que el psicoanálisis es una  apuesta a la alteridad ya que “trastorna” el sentido común.

Los cambios sociales y culturales en la década del sesenta y el auge del psicoanálisis en la Argentina

Enrique Pichón Rivière y la Experiencia Rosario

El año 1957 fue importante para la historia de la “Salud mental” en la Argentina por varios hechos que se produjeron: 1°) Se creó el Instituto Nacional de Salud Mental. Este comenzó a regular las actividades de los profesionales promoviendo políticas que iban a permitir que psiquiatras reformistas realizaran algunas modificaciones en la estructuras asistenciales manicomiales.

Los cambios sociales y culturales en la década del sesenta y el auge del psicoanálisis en la Argentina

Psicoanálisis en las Américas

La crisis política y social había llevado a la realización de golpes militares que interrumpieron los gobiernos de Arturo Frondizi (1958-1962) y de Arturo Illia (1963-1966), los cuales habían ganado debido a la proscripción del peronismo1 Las huelgas y manifestaciones obreras y estudiantiles fueron una constante en la lucha por reivindicaciones políticas y sociales.

Los cambios culturales y sociales en la década del sesenta y el auge del psicoanálisis en la Argentina

El Cordobazo: Los psicoanalistas y la política

Mientras la sociedad empezaba a sentir los efectos de una política económica que disminuía su nivel de vida, la clase media se sentía desalojada de un espacio de ascenso social como era la Universidad. La idea “cientificista” - como se la denominaba en esa época- dejaba paso a un cuestionamiento de las teorías hegemónicas como el funcionalismo sociológico, el conductismo y el psicoanálisis kleiniano.

La ciudad planetaria

Nuestros ciudadanos eran como todos, absortos en ellos mismos. En otras palabras, eran humanistas, no creían en las plagas. Una plaga no está hecha a la medida del hombre. Por lo tanto, el hombre se dice a sí mismo que la plaga es irreal, un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no tomaron precauciones.

La sexualidad evanescente

La perversión es el negativo del erotismo*

La humanidad aparece cuando el sexo se transforma en sexualidad regulado mediante el tabú del incesto y la subjetividad se constituye en el pasaje del instinto a la pulsión y de ésta al deseo. De esta manera la sexualidad esta sometida a la cultura que, en cada período histórico, controla el carácter transgresor del deseo erótico mediante mecanismos de dominación que modulan el deseo y crea subjetividades.  

Normalidad y normalización: La salud es soporte de la anormalidad que nos hace humanos

Editorial

Los hombres no tienen la obligación de vivir según las leyes de un espíritu sano más que un gato de vivir según las leyes del león
Baruch Spinoza

Estrictamente hablando, la cuestión no es cómo ser curado, sino cómo vivir
Joseph Conrad

 

Los agrios soplos de la locura

Quiero trasmitir una experiencia -ya olvidada en sus detalles- que me ocurrió hace ya muchos años. Desde ella podremos reflexionar acerca de las manifestaciones de la locura y su relación con las instituciones de Salud Mental.
Cursaba los primeros años de la carrera y trabajaba en el PAMI (cuando esta institución se iniciaba en los años setenta). En esa época conceptos como psicosis, locura, marginación, poder psiquiátrico y manicomio me parecían fáciles de entender aunque todavía estaban alejados de mi experiencia personal. Una circunstancia permitió que conociera por primera vez “los agrios soplos de la locura”.

 

Tiempo libre para comprar

(El consumidor consumido por las mercancías)

(Caminando por la calle observé el cartel de una propaganda de alfajores. Un dibujo mostraba un enorme alfajor mordido que simulaba una gran boca mientras al lado la figura de una persona lo mira sorprendida. En un costado un epígrafe decía: “A ver quién come a quién”. Lo que se quería señalar es que el alfajor en cuestión era tan extraordinario que lo elije a uno para comerlo. Es decir, uno no come un alfajor es este quién lo come a uno. Evidentemente podríamos trasladar esta situación a la mayoría de los productos que se ofertan en el mercado del actual desarrollo capitalista.)

La curiosa anatomía del alma

Editorial

El alma y el cuerpo son un solo y mismo individuo, al que se concibe ya bajo el atributo del Pensamiento ya bajo el atributo de la Extensión.
Baruch Spinoza, Ética

Un paradigma de época: lo innombrable de la pulsión de muerte

Editorial

Los tiempos que corren producen una subjetividad sometida en la ilusión de la utopía de la felicidad privada. La vida en comunidad se deja de lado al celebrar el individualismo como máximo referente posible. La exaltación del Yo y el narcisismo se elogian como un logro desde una perspectiva postmoderna. Uno de sus referentes, Gilles Lipovetski, llega a reivindicar el “fin del homo politicus y el advenimiento del homo psicológico que sólo cree en el bienestar”.

Spinoza y Freud: “compañeros de incredulidad”

Editorial

Hemos visto el círculo más elevado de poderes en espiral.Le hemos puesto de nombre a este círculo Dios. Podríamoshaberle puesto cualquier otro nombre que quisiéramos: Abismo,Misterio, Oscuridad Absoluta, Luz Absoluta, Materia, Espíritu, Esperanza Última, Desesperanza Última, Silencio. Pero no olvidar jamás, somos nosotros quienes le ponemos el nombre.
Nikos Kazanzakis

 

Yo sólo creo en el Dios de Spinoza                                 Einstein

UN PSICOANALISTA EN EL 2050

Enrique Carpintero
UN PSICOANALISTA EN EL 2050

Edicion Impresa

$290,00 

Compilador: Enrique Carpintero
Relatos de: Mauricio Abadi, Martín Agrest, Monika Arredondo, Silvia Bleichmar, Carlos Brück, Mario J. Buchbinder, Ricardo Estacolchic, Héctor Fenoglio, Edgardo Gili, Alfredo Grande, Roberto Harari, César Hazaki, Luis Herrera, Cecilia Sinay Milloschik, Carlos D. Pérez, Rudy, Alejandro Vainer, Juan Carlos Volnovich y Silvia Yankelevich.

Presentación

Siempre es falso el futuro: tenemos demasiada influencia sobre él
Elias Canetti

El psicoanálisis es un plural

(Respuesta al Libro negro del psicoanálisis)
 Editorial

Llegamos al número 50 de nuestra revista. Esto nos lleva a recordar el número 1 que publicamos en mayo de 1991. El título del Dossier fue marcando nuestra historia: “El psicoanálisis en la crisis de nuestra cultura”.

La medicalización de la vida cotidiana

Editorial

En el 2007 se produce un hecho histórico: es la primera vez en la historia de la humanidad que viven más habitantes en las grandes ciudades que en zonas rurales. Sin embargo cada día se hace más difícil vivir en la ciudad del capitalismo mundializado. Paul Virilio habla de la ciudad pánico. La fragmentación social que aparece en el desarrollo urbano muestra espacialmente lo que se inscribe simbólicamente en la subjetividad de aquéllos que la habitan. Desde el poder se genera esta violencia simbólica que enmarca nuestra identidad y legitima nuestras conductas en la afirmación individual no como una posible autonomía, sino como un yo hermético, sin fronteras, en cuyo espacio no entra nadie más y su cumplimiento es el encierro narcisista. En estas circunstancias el yo-soporte es dominado porlas pulsiones destructivas y autodestructivas produciendo los síntomas característicos de nuestra época

Desmanicomializar Pasado y Presente de los manicomios

Enrique Carpintero
La película Comunidad de locos de Ana Cutuli que vimos ayer muestra como, luego de 30 años, el sistema manicomial en la Argentina sigue igual. Es decir, no existe una política desde el poder que lleve a modificar el sistema manicomial. Los cambios que se han realizado y se siguen realizando dependen de la iniciativa de profesionales sin que puedan plasmarse en una política del campo de la Salud Mental que beneficie a la mayoría de la población. Brevemente voy a desarrollar como fue tratada la locura en diferentes períodos históricos en nuestro país hasta llegar a la actualidad.

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