Artículos escritos por Laura Ormando | Topía

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Laura Ormando

La madre de la cuna ocho. (Un cuento de fantasmas y sugestión posmoderna)

Escritos de Guardia

Nathaniel Hawthorne, ese maravilloso escritor norteamericano del siglo XIX que nos dejó como legado La letra escarlata y Wakefield, lamentaba haber nacido en EEUU porque era una nación joven, sin tradición gótica de castillos y fantasmas errantes con cadenas. El pobre de Hawthorne rabiaba a morir porque nada en el nuevo continente le daba pie para pensar cuentos de terror, miedo o gore: en América, lo más terrorífico que tenían eran los indios malos que quitaban cabelleras con sus navajas. Países como la gente eran claramente Inglaterra o Alemania, con una vasta producción de vampiros, frankensteins y fantasmas a lo pavote.

Si Hawthorne viviera en estos días, podría dar cuenta de que en su país ya existen monstruos capaces de generar las historias más espeluznantes. Y si, por una de esas casualidades, el tipo nos observara como su personaje Wakefield, vería que en el cono sur, nosotros, los americanos argentos también tenemos fantasmas que abren picaportes y generan más de un chucho.

Nido de Ratas

Las ratas tomaron el hospital. Un hecho que se condice con la clásica y triste verdad de Doña Rosa: “y qué querés, es el hospital público”.

Es sabido que estas criaturas de Dios habitan, junto con las cucas y los alacranes, toda clase de hueco y resquicio, incluso, si una busca bien a fondo en las instalaciones, seguramente, se cruce con algún ex niño expósito que sigue viviendo desde la época en que el hospital era hogar de huérfanos. No somos el arca perdida de casualidad.

IGOR (o la Internacional Boliviana)

Los nada de hoy, todo han de ser

La primera vez que pisé la guardia no me esperaban a mí. En realidad a nadie de Salud Mental, a pesar de que los médicos estaban alertados de que se formarían los equipos psi. Psiquiatra o trabajador social tienen más sentido dentro de la división del trabajo médico, pero ¿un psicólogo en urgencias? Cualquiera puede cumplir esa función innecesaria de dar una palmadita para calmar al angustiado y despacharlo luego. “Lo que yo necesito es un traumatólogo”, me dijo la entonces Jefa de guardia. Pedido más que razonable si se tiene en cuenta que los niños se rompen algún hueso o la crisma con regularidad. Pero lo que yo quería explicarle a la Camarada en Jefa era que durante veinticinco años los “psi” habíamos sido la nada misma, el grueso proletariado olvidado de la salud y ahora, reivindicados nuestros derechos, yo tenía mucho para dar a la causa; que yo creía fervientemente en la salud pública y en la ayuda al compañero necesitado del conurbano bonaerense.

Bailaré sobre tu tumba

Escritos de Guardia

1. I wanna be sedated

- Che, -me tira Cristina- hay un pibito que no sabés cómo llora... Hay que internarlo y no quiere, le está pegando a la madre... está acá en la salida de las ambulancias.

- Y sí, yo tampoco quisiera internarme- le digo y salgo a enfrentar mi destino.

Canción Animal (Cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor)

Escritos de Guardia

“El ojo de la aguja, la punta de mi lengua, es igual, es igual. En el comienzo fue un big-bang y fue caliente, revolver, revolver...”. Mientras iba entrando a la guardia, el bello Cerati me cantaba una profecía en el auricular. Pero yo no la escuché. Porque sabía que Vizzolini estaba de vacaciones. Sí, la vida era dulce. Hasta que vino Lázaro y su parafimosis.

Entre caníbales...tomate el tiempo para desmenuzarme

Déjenme decirles algo sobre los cirujanos. Son horribles. Es más: se empeñan en serlo y su fama se reinterpreta por gente que lanza máximas del estilo: “Yo defiendo a los cirujanos, porque hay que poder agarrar un bisturí y cortar a una persona. Por eso yo me dediqué a otra rama. Dicen por ahí, que ser cirujano es una sublimación del carnicero”.

Perros de la calle

Escritos de guardia

Luego de siete años de vivir esta guardia infame llegué a la siguiente conclusión: entre yo y el perro de Pavlov no hay ninguna diferencia. Salivo cuando dan pollo en el comedor y frente a una siesta sin pacientes en una tarde de 32 grados centígrados. Y que lo escriba a conciencia, no cambia en nada. Porque el acto reflejo ya funciona. Pollo/Siesta= Saliva.

Canción de Alicia en el país de la guardia

Cuando condenaron a Monzón por hacer volar a su mujer por el aire, después de darle una tunda de aquellas, la admiración se mezcló con la pena. Pobre Carlitos, el héroe del ring. Pobre, es que de tantos golpes quedó así, medio fallado y por eso es violento. Las justificaciones se suceden una tras otra, en un intento de “entender”.

Tira a mamá del tren

Escritos de Guardia

Es políticamente correcto decir que una tiene pensamientos homicidas para con sus padres porque es parte del quilombito neurótico universal.

La Salita Naranja o desobedecerás la Ley (448)

Escritos de Guardia

Génesis

Cuando todo era nada, era nada el Principio

Él era el Principio y de la noche hizo luz

y fue el cielo y esto que está aquí.

Mientras construían el loquero del fondo, en el cuarto piso del pabellón más alejado del hospital, Néstor el psiquiatra, pidió una sala de contención en la guardia.

Constructor: ¿Dónde la hacemos, jefe?

Néstor: El kiosco de los bomberos ya no funciona y podría utilizarse.

Entonces, tuvimos la sala de contención.

Constructor: ¿Y jefe? ¿Qué le parece?

Lo que no te mata, te hace más fuerte

Escritos de Guardia

BIG KAHUNA

En Pulp Fiction, Samuel Jackson prueba una hamburguesa Big Kahuna. La mastica, la saborea. Mira al tipo aterrado al que le está apuntando con una megapistola y le dice “Mmmm, ésta es una sabrosa hamburguesa”. Después de unos minutos, le pega un corchazo.

DEMENTIA (pieza breve de absurdo guardial)

Escritos de guardia

ESCENA 1

 

Habitación de la guardia. Laura, psicóloga y Cristina, la trabajadora social están acostadas luego del almuerzo, conversando. La trabajadora social fuma junto a la ventana. La psicóloga mira el techo de la cama cucheta. Suena el celular de la trabajadora social.

 

CRISTINA: Hola. Sí, Pedro, ¿qué pasó? ¿De la sala 3? Sí, Carrizo. Bueno, vamos para allá. (Corta). Se fue Carrizo, el de la sala 3. Lo pasaron hoy en el pase.

 

LAURA: ¿Está solo?

 

Pasiones insulinicas (un culebrón guardial)

Escritos de guardia

Cristina se ha tomado licencia. Me ha dejado a merced de una suplente. Y cada vez que Cristina falta, llegan los federales.

Virgencita de Guadalupe, que la guardia sea tranquila.

 

Noche de ronda

 

Son las 20 horas. Una sirena se escucha cada vez más fuerte, más cerca. No es una ambulancia. Flashes de luces led, frenada de gomas, portazo de patrullero.

Acto seguido un grito pelado: “¡SOLTAME HIJA DE PUTA!”. Cinco segundos después, la respuesta: “¡CALLATE PENDEJA DE MIERDA!”.

T.E.G. (o el sutil arte de la guerra en la guardia)

Escritos de guardia

Salud Mental no tiene táctica ni estrategia. Ni siquiera tiene un plan. Si no me creen, vayan a la página del Gobierno de la Ciudad, tipeen por gusto “Plan de Salud Mental”. Y quédense esperando, porque no van a encontrar nada.

Ya lo sabían Colón y Roca: mata indios y tendrás la tierra. Porque en definitiva, todo se reduce a ganar espacios y posiciones. Después, se ve.

 

Que la fuerza te acompañe

Escritos de guardia

Jueves. Febrero. Ingenuamente, suelo pensar que el verano trae menos complicaciones. Error: la galaxia no duerme nunca. Por ende, nosotros, tampoco.

Cada día me convenzo más que la guardia es un portal cósmico al que llegan habitantes de planetas remotos. La única diferencia es que nosotros no somos Jedis y en lugar de Yoda, lo tenemos a Vizzolini. O sea, estamos claramente peor.

El Paco y la marmota

Escritos de guardia

Paco: Según el Observatorio de drogas se trata de una sustancia adictiva cuya composición química es predominantemente a base de cocaína alcaloide puro, muy similar al “crack.[1]

 

Paquito: Llámese así al consumidor de paco en jerga médico hospitalario.

 

Paquita: 1) Bailarina de la famosa cantante brasilera Xuxa.

I see dead people

Escritos de guardia

2 AM suena el celular. Estaba dormida, soñándome en una playa con Harvey Keitel todo tatuado. Manoteo celular. Hablo.

- Sí…

- ¿Laurita?

- Sí…             

- Perdoname, acá tengo una pacientita que no entiendo bien pero creo que se quiso tirar de la terraza.

- Voy.

La particularidad de las guardias pediátricas es que todo se refiere en términos de diminutivos: Laurita, pacientito, loquito, pastillitas… Es como estar en el País de las Maravillas pero sin chiste ni dobles sentidos.

El sacapibes (reggae en la guardia)

Enero en el hospital es un playón lleno de turistas. En otros términos: la mayoría estable raja en cuanto puede, especialmente los que tienen antigüedad desde la Edad Media y gozan del privilegio de 50 días de vacaciones. Claro que esto rige más para los pediatras. Para los de Salud Mental, que somos nuevos, la cosa es más escueta: dos semanitas.

Así que acá estoy yo; sola, con Sonia, el reemplazo de Cristina, la trabajadora social y sin psiquiatra porque hay una sola suplente que también se fue de vacaciones. O sea, si hay brote, llame al SAME o rece.

 

La regulación de la sexualidad

 ¿Hasta dónde el ejercicio de la sexualidad es una elección o un hecho meramente biológico, cultural? ¿Quiénes deciden realmente: nosotros o los cánones económicos y sociopolíticos imperantes?

La diputada Diana Maffía e Irene Meler, psicoanalista especializada en temas de género, responden algunos interrogantes para desentrañar los hilos de una trama tan vasta y tan compleja como lo es la sexualidad contemporánea.

 

Diversidades versus hegemonía

 

Del pesimismo de la razón al optimismo de la práctica: a 30 años de la experiencia de Trieste

Lo anecdótico cabe en cuatro renglones: en 1967 el doctor Franco Basaglia publica “La institución negada”- Informe de un hospital psiquiátrico, a partir de su labor como director en el Hospital Psiquiátrico de Gorizia, en el cual denuncia las condiciones alienantes de la vida en el manicomio.
Ese sería el primer paso para la puesta en marcha de un engranaje que culminaría con la experiencia de Trieste, una verdadera transformación en el campo de la salud mental y en donde la apertura del manicomio fue apenas el comienzo.
Me propongo revisar las bases y la continuidad de un proyecto que ya lleva treinta años de existencia y que demuestra que existe una vida posible más allá de los manicomios.

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