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subjetividad

Normalidad y normalización: La salud es soporte de la anormalidad que nos hace humanos

Editorial

Los hombres no tienen la obligación de vivir según las leyes de un espíritu sano más que un gato de vivir según las leyes del león
Baruch Spinoza

Estrictamente hablando, la cuestión no es cómo ser curado, sino cómo vivir
Joseph Conrad

 

Bases para un Psicoanálisis 3

En 1913 Freud escribía y publicaba “El interés por el psicoanálisis”, texto en el cual intentaba dar cuenta, precisamente, del interés que reviste el corpus teórico psicoanalítico no solo para la psicología sino también para otras disciplinas científicas tales como la historia, la sociología o la pedagogía.

Cuerpo y subjetividad. Confesiones de un biólogo

REPORTAJE A DIEGO GOLOMBEK

Diego Golombek es Doctor en Biología. Actualmente es profesor en la Universidad de Quilmes e investigador del CONICET. Dirige el laboratorio de cronobiología de la Universidad de Quilmes. Autor de numerosos artículos y libros, entre los cuales se destacan Cronobiología humana (2002); Demoliendo papers (2005) y Cavernas y palacios: en busca de la conciencia en el cerebro (2008).

La curiosa anatomía del alma

Editorial

El alma y el cuerpo son un solo y mismo individuo, al que se concibe ya bajo el atributo del Pensamiento ya bajo el atributo de la Extensión.
Baruch Spinoza, Ética

CLINICA Y SUBJETIVIDAD EN LA ADOLESCENCIA

SEGUNDAS JORNADAS PROVINCIALES DE ACTUALIZACIÓN EN ADOLESCENCIA"SUBJETIVIDAD ADOLESCENTE, ESCENARIOS ACTUALES DESAFÍOS Y PERSPECTIVAS EN EDUCACIÓN, JUSTICIA Y SALUD" GUALEGUAY – ENTRE RIOS

Nacemos, por decirlo así, en dos veces:
una para existir, y la otra, para vivir.

Jean-Jacques Rousseau, en Emilio.

 

La medicalización de la vida cotidiana

Editorial

En el 2007 se produce un hecho histórico: es la primera vez en la historia de la humanidad que viven más habitantes en las grandes ciudades que en zonas rurales. Sin embargo cada día se hace más difícil vivir en la ciudad del capitalismo mundializado. Paul Virilio habla de la ciudad pánico. La fragmentación social que aparece en el desarrollo urbano muestra espacialmente lo que se inscribe simbólicamente en la subjetividad de aquéllos que la habitan. Desde el poder se genera esta violencia simbólica que enmarca nuestra identidad y legitima nuestras conductas en la afirmación individual no como una posible autonomía, sino como un yo hermético, sin fronteras, en cuyo espacio no entra nadie más y su cumplimiento es el encierro narcisista. En estas circunstancias el yo-soporte es dominado porlas pulsiones destructivas y autodestructivas produciendo los síntomas característicos de nuestra época

Terror y subjetividad

A propósito de “La cosa y la cruz (cristianismo y capitalismo , en torno a “Las confesiones” de San Agustin)” de León Rozichtner

 

…“la familia , se asienta en la mujer cuyo  paradigma es la Virgen María …”
(Jordan B. Genta)

…” te  amé tarde…”( de San Agustín a Cristo)

 

Estallido del yo, desmantelamiento de la subjetividad

La cuestión acerca de si enfrentamos nuevas formas de subjetividad y las respuestas posibles al respecto se manifiestan, de forma abierta o larvada en nuestros intercambios, cuando nos preguntamos si las herramientas que hemos adquirido en nuestros años de formación y el legado que recibimos de más de un siglo de psicoanálisis, son fecundos para encarar nuestra práctica actual.

La identidad de la alegría de lo necesario

Como afirmábamos en anteriores editoriales el poder no se agota en los aparatos de funcionamiento del Estado, los partidos políticos y los grupos económicos sino fundamentalmente se encuentra en cómo se relacionan los sujetos en la sociedad. En este sentido la fortaleza del poder no está solamente afuera ya que también la encontramos en nosotros mismos organizando nuestra subjetividad en identidades adecuadas a las formas de las clases dominantes. Por ello, como plantea León Rozitchner,

Subjetividad cultural y el sujeto del Psicoanálisis

Concurso 15 Años de Topía revista
 2do Premio del Area Psicoanálisis, Sociedad y Cultura

Distinguir agente, experiencia y materia tanto en la cultura, en la sociedad, como en el psicoanálisis es y ha sido el trabajo que subyace a toda elaboración en estos tres ámbitos. Una subjetividad que se relaciona con una objetividad y lo que surge de esta relación, pero cómo se concibe esta subjetividad o mejor dicho, la posibilidad de afirmar una subjetividad es el tema de este artículo.

HACIA UNA CLINICA PREVENTIVA DE LA VULNERABILIDAD SOCIAL

TRABAJOS PREMIADO DEL IV CONGRESO DE SALUD MENTAL Y DERECHOS HUMANOS – 2005 Asociación Madres de Plaza de Mayo Tercera mención

Introducción: Síntomas Sociales actuales

 

“Lo que está sucediendo causa miedo,

y no tanto por los horrores, sino por la completa seguridad  

con que se ha roto el contrato secreto que existió entre la gente.

La impresión es más o menos como si alguien, en una habitación,

levantara la voz para decir: Ya que somos casi como animales...”.

Ernst Junger

 

Familia y subjetividad

Tanto la entidad familia como la entidad Estado tienen presencia material. Pero no se puede afirmar que el Estado contemporáneo opera a imagen y semejanza del que se concibió en los orígenes de su ser –el Estado Nacional (EN). Así sucede con el paradigma familiar. ¿Por qué? Como ha sido dicho, el EN ha desertado de sus funciones de surtidor material y de supuestos subjetivos1 y la subjetividad contemporánea se piensa sin la realidad que fue columna vertebral de la subjetividad ciudadana y le dio sustancia. Ésta se producía primariamente en el seno de la familia nuclear burguesa (Fnb).

Subjetividades urbanas (violencia, terror y temblor)

Trabajo premiado en el Tercer Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos realizado por la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo

Este trabajo fue PREMIO del Tercer Congreso

Área: Psicología
Eje: Lo social y sus movimientos
Autor: Jean Valjean

Subjetividades urbanas  (violencia, terror y temblor).

Sexualidad y epoca

La condicion fetichista como gozne histórico del erotismo

Entre sus prodigiosas historias cortas, OHenry publicó sobre el final del siglo XIX uno de los mejores, esenciales y menos conocidos relatos amorosos. Una joven pareja, tan pobre como feliz, según la convención de los cuentos morales, se aproximaba silenciosamente preocupada a la fecha del aniversario de bodas. La vida de sacrificio exaltaba el vínculo, y el anhelo de regalarse sobre el fondo de la pobreza era testimonio del amor. Como emblemas del romance, el admiraba la hermosa cabellera de ella y ella el hermoso reloj sin cadena del esposo. En el intercambio de regalos del gran día, desenvuelven una cadena para el reloj y una redecilla para el pelo, pero advierten dolorosamente que para comprar sus regalos el había vendido el reloj y ella su precioso cabello. La hermosa y patética historia ejemplifica, como ninguna otra, la esencial ausencia de complementariedad del amor, el desencuentro como destino, la central escasez que Jacques Lacan había descripto, casi como lo prefigura este relato, como “dar lo que no se tiene y entregar lo que falta “.

Límites y excesos del concepto de subjetividad en psicoanálisis

Que el ser humano cambia históricamente, que la representación de sí mismo y de su realidad no se mantiene estrictamente en los términos con los que fuera pensado por el psicoanálisis de los comienzos, no hay duda. Insisto, no tan en broma, que si a las histéricas del siglo XIX se les quedaba la pierna dura por el deseo inconfesable de caminar hacia el cuñado, nuestras histéricas de hoy padecen colapsos narcisistas cuando sus cuñados no les otorgan crédito sexual.

El fin de una intervención comunitaria

Psicoanálisis y subjetividad en una práctica en el campo de lo colectivo

Hace años que vengo sosteniendo que los psicoanalistas no pueden dejar de lado la dimensión política cuando hacen una práctica social. Dar cuenta de esta cuestión resuelve tanto problemas éticos como técnicos cuando un psicoanalista se involucra a operar en el campo de lo colectivo. Facilitar o asesorar en la transformación de un grupo o institución es comprometerse en la dirección de esa transformación. Eso es un compromiso político. Dar cuenta de ello es un compromiso ético. La tan mentada neutralidad del analista funcionaría como resistencia a esa transformación.

El existencialismo es un humanismo

“Es también lo que se llama la subjetividad, que se nos echa en cara bajo ese nombre. Pero ¿qué queremos decir con esto sino que el hombre tiene una dignidad mayor que la piedra o la mesa? Pues queremos decir que el hombre empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza hacia un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir.

Freud y el problema del poder

“En Freud se trataría de explicar la estructura subjetiva como una organización racional del cuerpo pulsional por imperio de la forma social. Si cada uno de nosotros ha sido constituido por el sistema de producción histórico, es evidente que el aparato psíquico no hace sino reproducir y organizar ese ámbito individual, la propia corporeidad, como adecuado al sistema para poder vivir y ser dentro de él. Muchas de las explicaciones que desarrolla Freud se basan en modelos de las instituciones represivas sociales interiorizadas: la policía, los militares, la religión, la economía, la familia.

Caósmosis

“Considerar la subjetividad desde el ángulo de su producción no implica ningún retorno a los tradicionales sistemas de determinación binaria, infraestructura material-superestructura ideológica. Los diferentes registros semióticos que concurren a engendrar subjetividad no mantienen relaciones jerárquicas obligadas, establecidas de una vez para siempre. Puede ocurrir, por ejemplo, que la semiotización económica se haga dependiente de factores psicológicos colectivos, según permite constatarlo la sensibilidad de los índices bursátiles a las fluctuaciones de la opinión.

FUNCION POETICA DEL LENGUAJE Y SUBJETIVIDAD SOCIAL

En un trabajo anterior observamos que la poesía se leía muy poco pero su poder simbólico es tan alto que esa condición no mellaba su importancia esencial. Habiamos argumentado que igual que la enfermedad mental da sentido a la cordura, la poesía sostiene los ideales utópicos de una sociedad. Ambas se mantienen en el borde y en el centro porque fieles a aquella primer alarma de Platon en “La República” , cultura y sensatez se miran siempre en el espejo de poesía y enfermedad.

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