“Ya nadie se escandaliza.” Estas palabras que un vencido André Bretón había confesado, en la década del 60 y poco antes de su muerte, a su amigo Luis Buñuel, quizás sean hoy más ciertas que nunca. No nos referimos aquí al fatigado paso de las vanguardias estéticas ni al envejecimiento prematuro de lo nuevo, sino simplemente a la indiferencia ante las contradicciones. Pongamos por caso tres noticias de los últimos días:
Las grandes producciones de Hollywood están realizadas en 3D, una no tan nueva propuesta tecnológica[1]. Estos films baten todos los records de taquilla e indican una tendencia que modifica la manera de ver películas. No es la primera vez que esto ocurre –recordar el pasaje del cine mudo al sonoro- y tampoco será la última: ya hay nuevos desarrollos donde se está probando incorporar los olores al cine (4D).
El sufrimiento de los trabajadores a través de la alienación y la consecuente deshumanización en el capitalismo es algo que ya Marx señalaba desde sus primeros textos, como el fragmento de los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 que transcribimos a continuación. A esto sumamos la visión de Christophe Dejours de cómo este padecimiento se ve incrementado en la etapa actual del capitalismo. Esto nos permite ver cuál es el costo subjetivo de integrarnos a esta sociedad, lo que en cada época suele ser naturalizado. Y precisamos develar.
La emergencia de nuevas conductas relacionadas con ponerse en riesgo, con exponerse uno a la adversidad, modifican la sociología de la juventud. (…) La noción de “crisis” relacionada con la adolescencia, traduce esencialmente el contraste entre las aspiraciones del joven y las posibilidades de realización ofrecidas por la sociedad donde vive. (…)
*: el uso del asterisco esta implementado para evitar usar el genérico masculino. La @ tampoco es conveniente en estos términos, ya que implica una derogada dualidad genérica y además es difícil leer por programas utilizados por personas ciegas o ambliopes...
El libro Diálogos, que Vicente Zito Lema publicó recientemente en la editorial Topía, nos presenta, evocados desde el afecto, la experiencia vivida de diferentes encuentros con algunos de nuestros grandes maestros: Fijman, Pichon Rivière, Ulloa y Rozitchner. La evocación quizá sea el método más adecuado para esta tarea de ausentar sus ausencias, haciendo aparecer lo que de ellos quedó ahora en nosotros: esa presencia que nos falta pero actualizamos en el afecto.
No podemos negar que el mal, su problemática, sus representaciones más típicas como el infierno, el personaje del diablo, ejerció y sigue ejerciendo una poderosa fascinación sobre el imaginario colectivo.
Solamente el escribir el título de este texto me da escalofríos, creo escuchar, o por lo menos lo imagino, una risa “diabólica”, la amenaza se actualiza, la fragilidad de la vida se manifiesta: ¡el mal existe!
En efecto, si bien la cuestión del mal evoca inmediatamente un territorio teológico, místico, la diferencia reside en el hecho que siempre hizo falta mucha tinta y mucha fe para creer en dios y que, por el contrario, nadie duda de la existencia del mal.
Pero ¿qué es el mal? y ¿cómo podemos pensar hoy, en 2012, esta cuestión?
Cuando la luz comienza a desteñir las sombras que rodean los mandatos se pueden vislumbrar como relámpagos las prácticas, a veces espurias, que los sostienen. Al iluminar nuestros orígenes -donde el mito se entreteje con la historia- surgen vestigios de las llamas que forjaron los inicios y ante nuestros ojos asombrados desfilan, como en una linterna mágica, asesinatos, estupros, traiciones, incestos, parricidios y fratricidios. Figuras y conceptos que se podrían expresar en pocas palabras: hablemos de transgresión.
Hacía diez años que no tenía noticias de él. Su mudanza a Londres por razones de trabajo había dado un final a su análisis. Habían pasado casi diez años y un día Juan me llamó desde Londres. Su padre había muerto algunos meses atrás y en el momento final le había confesado un secreto largamente guardado. Juan tenía un hermano, 5 años menor, de un matrimonio paralelo que el padre tenía en Montevideo. Juan intentó volver a analizarse en Londres pero no podía hacerlo. Me contó que nunca pudo resolver esa necesidad de tomar unas copas en el sillón como único modo de quedarse dormido.
Quiero realizar una exploración socio-psicoanalítica de cómo Estados Unidos mantiene una constante política de guerra que expone a una pequeña parte de la población que cumple la función de ejército profesional a una situación de batalla “productora de atrocidades”, mientras la mayoría de los ciudadanos son protegidos de las realidades y efectos de la violencia ejercida en nuestro nombre.
Pocas palabras se usan tanto, dicen tan poco y, aún así, son centrales al pensar hoy la vida social. Acabemos con la corrupción claman Carrió, los “indignados” europeos o las voces del FMI. De significado incierto, se lo asocia con la coima, pero es mucho más. Abarca desde un tipo de delito puntual a una práctica social generalizada. Desde la mácula regia de los funcionarios del Estado a lo que la opinión pública defina que sea. Además, se insiste en que siempre la hubo, hay y habrá; y en toda sociedad. Verdades que la historia avala pero no nos eximen de pensarla hoy.
“En este momento, las elecciones en Estados Unidos están básicamente compradas. No puedes presentarte a unas elecciones a menos que dispongas de una enorme cantidad de capital, lo que significa que, aunque no representan ni al 1% de la población, son sobre todo las grandes corporaciones las que proporcionan ese respaldo de capital”.
Hace ya mucho tiempo que Freud nos ha obligado a sospechar que la conciencia no puede dar cuenta de la pureza de su origen; que ella también viene al mundo inter faeces et urinam; y que el barón de Münchhausen mentía. Hace algún tiempo también que en estas pampas León Rozitchner puso de cabeza -o paró sobre sus pies- a von Clausewitz, mostrándonos la guerra como el bajo continuo de la política.
EDITORIAL: Frente a la Inteligencia Artificial defender la singularidad de lo vivo. Enrique Carpintero
DOSSIER: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, UN COMPLEMENTO DE LA EXPERIENCIA HUMANA. Paula Sibilia / Carlos Barzani / Entrevista a Christophe DejoursRicardo E. J. Ferrari y José A. Mangani
SEPARATA: POR QUÉ LA IZQUIERDA HOY. El fetiche de la “identidad” Helmut Dahmer
ÁREA CORPORAL: ¿Cuerpo estás? Carlos Trosman
Primer Premio del Octavo Concurso Topía Ensayo Breve 2024/2025:Maximiliano Aníbal Reyes
TOPÍA EN LA CLÍNICA: VIOLENCIA DE PADRES HACIA HIJOS.Nadina Goldwaser / María Laura López Rolandi
DAR EN EL BLANCO:Juan Carlos Volnovich. De herencias y legados Ángela Sánchez y María Teresa Torrealba
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra