EL POETA: La veo siempre vestida de negro... ¿Es para alertarnos que no hay en su mundo más que la tristeza de una mirada negra? ...Casi no se distingue su rostro, parece tomado entero por las sombras...
LA PARCA: Antes vestía únicamente de blanco... Yo era la luz, y mi cara y mis hombros y hasta mis pechos estaban desnudos..., pura alegría..., desconocía los secretos del mal, vivía en la naturaleza de mi origen sin que mi alma se doliera con mi carne...
EL POETA: ¿Qué había detrás de tanto blanco?... ¿Qué era esa luz nunca opacada por la pena...?
“Es también lo que se llama la subjetividad, que se nos echa en cara bajo ese nombre. Pero ¿qué queremos decir con esto sino que el hombre tiene una dignidad mayor que la piedra o la mesa? Pues queremos decir que el hombre empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza hacia un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir.
“En Freud se trataría de explicar la estructura subjetiva como una organización racional del cuerpo pulsional por imperio de la forma social. Si cada uno de nosotros ha sido constituido por el sistema de producción histórico, es evidente que el aparato psíquico no hace sino reproducir y organizar ese ámbito individual, la propia corporeidad, como adecuado al sistema para poder vivir y ser dentro de él. Muchas de las explicaciones que desarrolla Freud se basan en modelos de las instituciones represivas sociales interiorizadas: la policía, los militares, la religión, la economía, la familia.
“Considerar la subjetividad desde el ángulo de su producción no implica ningún retorno a los tradicionales sistemas de determinación binaria, infraestructura material-superestructura ideológica. Los diferentes registros semióticos que concurren a engendrar subjetividad no mantienen relaciones jerárquicas obligadas, establecidas de una vez para siempre. Puede ocurrir, por ejemplo, que la semiotización económica se haga dependiente de factores psicológicos colectivos, según permite constatarlo la sensibilidad de los índices bursátiles a las fluctuaciones de la opinión.
En la novela Cosmópolisis de Don DeLillo un joven y arrogante millonario norteamericano viaja a través de New York recorriendo desde una punta de la ciudad a la otra para cortarse el pelo.
Cuando la invasión a Irak aún prometía ser un paseo patriótico con flores y banderitas ante el paso de los tanques y alguno que otro “daño colateral” sin importancia, en el programa Periodistas, un apasionado defensor del “American way” proclamaba los riesgos de las terribles armas de Hussein y el derecho norteamericano a defender la seguridad y la libertad de todos. El personaje, inconfundible, era el comentarista de política nacional e internacional Carlos Escudé, contingentemente argentino, aunque, titularía Oliver Stone, norteamericano por naturaleza.
Desde la dictadura militar del 76 se profundizó en la Argentina un modelo económico que provocó la acentuación de las diferencias sociales, con aumento de la miseria y gran pauperización de la clase media.
En mayo del 2002 vinieron a consulta al Patrocinio Jurídico de la Facultad de Derecho (UBA) -Comisión Especial de Derechos Humanos- coordinada por el Centro de Investigaciones Sociales y Asesorías Legales Populares (CISALP), dos mujeres jóvenes, G. y B.. A raíz de dicha consulta, decimos abordar el tema.
Las señales que podemos encontrar en la calle del padecimiento subjetivo son numerosas. Lo que denominamos el exceso de realidad produce monstruos en una subjetividad, construida en la fragmentación y vulnerabilidad de las relaciones sociales. Este se manifiesta en diferentes indicadores sociales: violencia urbana, violencia familiar, aumento de la cantidad de suicidios, soledad, indiferencia hacia el prójimo, etc.
" 'Finster in de oign', frase en idish, que significa: oscuridad en los ojos. Esta frase la escuché desde que tengo memoria. Es parte de ese inalienable idioma de la infancia. Muchas veces, mezcla del español y el idish. Un idish nunca aprendido, en muchas ocasiones usado por los adultos para que los niños no sepamos algo que no debíamos todavía conocer, y así, entonces, rápidamente entendido por nosotros.
En su libro Vida y muerte de la imagen (Historia de la mirada en Occidente), Régis Debray divide la historia del arte en tres edades de la mirada: “nuestra mirada fue mágica antes de ser artística. Y en la actualidad se está haciendo económica”.
Que los humanos siempre hemos sido crueles para con nosotros, para con los otros y para con otras especies, es una verdad de Perogrullo. Basta recorrer cualquier tratado de historia universal para encontrar múltiples episodios de crueldad sórdida y lúgubre. Sin embargo, más difícil es encontrar referencias a la crueldad en libros o diccionarios técnicos de psicoanálisis, psicología y humanidades o ciencias sociales en general.
La pregunta acerca de la razón del movimiento rectilíneo y constante planteada por Aristóteles fue invertida, luego de 20 siglos, por el genio de Newton: lo que requería explicación no era el origen de ese movimiento sino su desviación o su detención. Y la Ley de Gravedad fue la respuesta a esta original pregunta. Algo parecido sucede con los planteos freudianos. Quisiera referirme -en relación a la crueldad- a tres de esos interrogantes originales.
¿Qué quiso decir Borges cuando puso como título, “Historia Universal de la Infamia, al conjunto de viñetas caracteropáticas que había venido publicando? Quiero decir, ¿qué puso en la palabra infamia? Metaforizó, sin duda, porque en realidad el alcance directo de esta palabra es limitado: indica sólo una situación negativa, ni siquiera una cualidad, la carencia de fama, y de ahí el desprecio de que es objeto quien, a los ojos de otros, es así reconocido, y por eso desconocido, como un carente.
Entre los escritores argentinos, Roberto Arlt es el que mejor describió las vicisitudes de los habitantes de nuestra ciudad. La fuerza de su poética urbana se encuentra en la solidez
e intensidad de sus obras, cuyo universo fascinante trasciende la época en que fueron escritas. Una de ellas es Saverio el Cruel, que se estrenó en el teatro del Pueblo en el año 1936. Allí Roberto Arlt muestra algunas cuestiones que hacen a la actualidad de nuestra cultura: los sueños de poder, la manipulación de las creencias, la lógica de la confabulación y la ficción de los hechos.
Crisis-Revolución / Pintura-Cine En la historia del arte, los términos “nuevo” y “viejo”, están relacionados a los de “crisis” y “revolución”, “vanguardia” y “tradición”, “ruptura” y “clasicismo”. Y todos estos a la cuestión problemática de la memoria y el olvido, el pasado y el presente.
En el arte, lo que no es crisis es revolución. Dicha afirmación explicaría en parte el proceso del arte contemporáneo y del mundo de hoy:la oscilación que va de la crisis a la revolución.
Más acá de las condiciones históricas que entornan dando sentido a nuestro accionar cotidiano, es posible que una de las tensiones mayores que se plantean entre nuestras teorías -aquellas con las cuales sostenemos la clínica cotidiana- y los nuevos tiempos que corren, resida en la pregunta que nos formulamos cuando en los pasillos de los congresos, de las jornadas y de los seminarios que compartimos nos preguntamos hasta dónde nuestro pensamiento es un pensamiento de "este tiempo".
Con el fin de la historia se ha decretado la muerte de las ideologías, de los grandes relatos, de la lucha de clases, de cualquier discurso que remita a aquellos ideales de la Ilustración que abrazan una perspectiva emancipatoria para el conjunto de los humanos. Las posturas epistemológicas que apelan al concepto de determinación son objetadas en bloque desde un caprichoso uso de la teoría del caos a la que se la limita al culto del azar. Se proclama el imperio de Lo negativo, la nada o el vacío.
El presente tiene que devenir pasado si es que han
de obtenerse de él unos puntos de apoyo para formular
juicios sobre las cosas venideras. Sigmund Freud
Cuerpos arrojados desde los aviones al río (los desaparecidos), cuerpos arrojados al riachuelo (los Ezequiel), cuerpos secuestrados antes y ahora, otros arrojados, hallados en la orilla (los Diego Peralta).El río del pasado nos sigue, está aquí.
Quizás sea posible (se vuelve necesariamente inevitable) cambiar ese cauce, y ser arrojados de otro modo a las aguas del pensar-hacer, en la valentía de la acción del pensar.
EDITORIAL: Frente a la Inteligencia Artificial defender la singularidad de lo vivo. Enrique Carpintero
DOSSIER: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, UN COMPLEMENTO DE LA EXPERIENCIA HUMANA. Paula Sibilia / Carlos Barzani / Entrevista a Christophe DejoursRicardo E. J. Ferrari y José A. Mangani
SEPARATA: POR QUÉ LA IZQUIERDA HOY. El fetiche de la “identidad” Helmut Dahmer
ÁREA CORPORAL: ¿Cuerpo estás? Carlos Trosman
Primer Premio del Octavo Concurso Topía Ensayo Breve 2024/2025:Maximiliano Aníbal Reyes
TOPÍA EN LA CLÍNICA: VIOLENCIA DE PADRES HACIA HIJOS.Nadina Goldwaser / María Laura López Rolandi
DAR EN EL BLANCO:Juan Carlos Volnovich. De herencias y legados Ángela Sánchez y María Teresa Torrealba
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra