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Cuerpo

La incisión en la carne: marcas y dolores para existir

El Yo que funda la relación con el mundo nos parece asegurado, irrefutable, pero nada es más vulnerable, nada está más amenazado por la mirada de los otros o por los eventos de la historia personal. No estamos inmutablemente encerrados en nosotros mismos como dentro de una fortaleza sólidamente guardada. La identidad personal nunca es una entidad, no está encerrada, se trama siempre con lo inacabado. El mundo en nosotros y el mundo fuera de nosotros no existen más que a través de las significaciones que no cesamos de proyectar a su encuentro. El sentimiento de ser uno, único, sólido, con los pies sobre la tierra, no es más que una ficción personal que los demás deben sostener con más o menos buena voluntad. Ciertamente, si fuera demasiado flojo, inconsistente, la existencia será imposible. La identidad no es substancial sino relacional. Es un sentimiento. El Yo es el ensamble de los discursos virtuales que el individuo es susceptible de sostener acerca de sí mismo. Un instrumento que se esfuerza en poner conciencia en un teatro de sombras, que responde a la cuestión de la imagen de sí mismo, pero que a menudo es ciego para los caracteres que saltan a la vista de los demás.

El Yo es el ensamble de los discursos virtuales que el individuo es susceptible de sostener acerca de sí mismo. Un instrumento que se esfuerza en poner conciencia en un teatro de sombras

Poder: potencia potencial Defendamos el espacio vacío

La palabra “poder” viene del latín vulgar posere que deriva de “posse, potis”, que a su vez viene de una raíz indoeuropea poti (amo, dueño), que en griego dio posis, esposo. De poti derivan tanto las palabras latinas “posse, potis” (poder, potestad, déspota) como “Potens, potentis” (potente, potencia, potencial). En francés, pouvoir, no solamente es un sustantivo, sino también el verbo “ser capaz de”, lo mismo que en castellano. En inglés, la palabra “poder” se traduce como power, que también significa “potencia”, lo que indica una capacidad. En alemán, la palabra para designar “poder” es macht, cuya raíz es machen, que significa “hacer”.

En su libro Sobre el poder, el filósofo coreano Byung-Chul Han postula que “En relación con el concepto de ‘poder’ sigue reinando un caos teórico.” Y dice “El poder se asocia tanto con la libertad como con la coerción.” Y propone “Hay que hallar un concepto dinámico del poder.”

Michel Foucault ve al poder como “una compleja situación estratégica en una determinada sociedad.”1

Tomando al poder como potencia, es la acumulación de capacidades y habilidades lo que le da poder al sujeto

Dar en el blanco: Gimnasia Consciente. Método de Irupé Pau.

Aline Dibarboure Pau (Editorial Biblos, 2019. 183 páginas.)

En este libro, la autora, hija y discípula de Irupé Pau describe su método de trabajo fundado en sus conocimientos en medicina. Luego de formarse con Inge Bayerthal en sus clases de Gimnasia Consciente, desarrolló su método propio para el tratamiento de las hernias de disco, la escoliosis y otras patologías de la columna. Este texto es un primer acercamiento a su técnica donde a través de la concientización y comprensión del propio cuerpo, del estudio de la postura corporal y del buen movimiento, los dolores van desapareciendo. A continuación transcribimos el prólogo de una de sus discípulas.

 

Dice Inge Bayerthal, la creadora de la Gimnasia Consciente: “¿Por qué poética corporal? Porque nuestro trabajo se define por una vocación de conocimiento vivido, objetivo, de la esencia de lo humano, que asimilamos a lo poético, por la vivencia, en la acción de un juego profundo.”

Desde esta perspectiva Irupé Pau, la madre de la autora de esta obra, fue construyendo su propia poética, en una evolución constante a través de los años, incorporando otros saberes sin perder la esencia de la Gimnasia Consciente. Este libro da cuenta de ese proceso. Aline Dibarboure ha plasmado en esta obra lo aprendido y vivenciado junto a su madre y otras discípulas.

 

Lo corporal vincular en clave de complejidad

El cuerpo ha devenido un gran interrogador de prácticas, no sólo clínicas o pedagógicas. Interroga también la filosofía, el arte, la política, las temáticas de género y la ética. Hablar de “lo corporal” nos permite acercarnos a la complejidad del cuerpo en tanto constructo histórico social, efecto del entramado biológico, pulsional, vincular, social y semiótico. Territorio privilegiado donde el poder hacer marca mediante prácticas y enunciados, mediante formas múltiples, anónimas, a través de las instituciones familiares, educativas, de prácticas de salud, mediáticas, telemáticas, de mercado, entre otras.

Un encuentro es significativo si modifica a quienes lo producen y será origen (nunca único, siempre singular y situacional) si produce una novedad donde había ausencia de inscripción previa al encuentro

Cuerpo como construcción sociocultural e histórica. Atravesamientos políticos

En el contexto actual hay un interés renovado por el cuerpo o la corporeidad, en diversos campos. En el socio antropológico, en el filosófico, en el político, en las Artes.

La posmodernidad se caracteriza por una fuerte articulación entre el Arte, la filosofía, las ciencias Sociales y los activismos sociopolíticos.

Las calles son tomadas por los cuerpos en las performances que irrumpen, rompiendo los modos habituales. En las marchas, los escraches, y todo intento de visibilización de los derechos por la igualdad de las minorías, étnicas, de género.

El control social de los cuerpos en nuestra cultura promueve un enmudecimiento del cuerpo

La percepción fragmentada

La educación de la percepción se da un forma inconsciente. Es muy difícil darse cuenta cómo es que aprendimos a mirar o a escuchar. Es difícil pensar que estas acciones se puedan aprender, ya que habitualmente creemos que son condiciones dadas por la existencia. Creemos que teniendo la función visual uno mira, y con capacidad auditiva uno escucha, como algo dado naturalmente. Es justamente la decodificación de estas percepciones lo que nos hace humanos. Es nuestra condición humana que nos hace interpretar nuestras percepciones en forma múltiple y variable de acuerdo a nuestro estado de ánimo, al momento vital, al lugar, la compañía, a nuestra historia y nuestra experiencia. Es esta percepción la que aportará las comparaciones necesarias para esta explicación de la realidad que nos rodea.

Construimos nuestro cuerpo al percibirlo, muchas veces como un otro dentro de nuestro diálogo interno

Sobre cuerpos arrasados

“El cuerpo es la carnadura del mundo, no hay mundo sin cuerpo”.
¿Qué pasa cuando nadie nos ve? ¿Qué pasa cuando una persona sólo es una historia clínica, o un diagnóstico, o una imposibilidad? ¿Qué pasa si nadie ve, ni se espeja, porque el cuerpo ha sido suprimido e ignorado? ¿Qué pasa en la subjetividad de un invisible?

Cuando se habla de prácticas abusivas, se habla... de un modelo que aún hoy utiliza la medicación como chaleco químico, de prácticas que no ven al otro, como otro, como sujeto; sino como objeto

El cuerpo en movimiento, vivir/existir

Vivir es moverse

El cuerpo es la base de nuestro modo de estar en el mundo, activo, vivo, moviéndonos, actuando en el día a día. Estoy viva, me siento viva al moverme intencionalmente, coloreado de los afectos que acompañan el hacer, participar en tareas/actividades significativas. Así vivo yo, al Estar-en-el-mundo interactúo en el proceso de la constitución del sí/mí mismo con y entre otros, compartiendo espacios significativos.

Somos nuestro cuerpo y tenemos un cuerpo. El cuerpo es siempre nuestro primer lugar para comprender-nos y comprender el mundo

Bailarines toda la vida. Danza Comunitaria*

Nos alegra la publicación de este texto, donde se relata y conceptualiza una experiencia comunitaria surgida en Grissinopoli, una fábrica recuperada tan cercana a la historia de los que hacemos Topía. Allí fuimos impulsores del trabajo con los obreros y la constitución del Centro de Artes y Oficios en 2002. Dicha experiencia fue relatada en las páginas de esta revista.

Cuerpo y género en la educación médica

En el año 2011 se puso en marcha una carrera de Medicina con “currículo innovado” en la Universidad Nacional de La Matanza, situada en San Justo,  conurbano bonaerense, Argentina.  La innovación se planteaba en varias dimensiones del proceso de formación de los médicos y las médicas. En particular, algunos aspectos eran centrales desde el comienzo de la implementación, entre los cuales se ponderaban el proceso de enseñanza y aprendizaje centrado en los y las estudiantes, la incorporación de las metodologíasde “aprendizaje basado en problemas y en casos” desarrolladasconpequeños grupos tutoriales, la orientación comunitaria sostenida por prácticas pre profesionales desde el segundo mes del primer año, la implementación de prácticas reflexivas semanales en pequeños grupos, la organización de equipos docentes en Unidades y Escenarios de Aprendizaje (en lugar de materias o disciplinas) y el trabajo integrado de los equipos docentes. Este conjunto de modalidades innovadoras en la formación, impactaron a los docentes -en su mayoría profesionales de la salud y sobre todo médicos y médicas-, a los y las estudiantes y a los integrantes de los equipos de salud que se desempeñaban en las instituciones en que se desarrollaban las prácticas pre profesionales.

Cuerpos que juegan

Equipo docente de Centro de Formación e Investigación en Ludopedagogía La Mancha (Montevideo/Uruguay) www.mancha.org.uy

Nos proponemos compartir a través de este texto pensamientos, reflexiones, sentires construidos en diálogo con la ruta transitada por el equipo de La Mancha en diferentes contextos donde la Ludopedagogía fue puesta en juego.

Hacemos foco en una de las dimensiones que, definitivamente, se empodera cuando jugamos: el cuerpo.

El cuerpo es una posibilidad libertaria, de emancipación, si lo entendemos como territorio de resistencia, de memoria, de creatividad, de libertad, de cuidado

Dar en el blanco: El cuerpo herido

Identidades estalladas contemporáneas Editorial Topía, 92 páginas

David Le Breton es un antropólogo y sociólogo francés, del cual hemos publicado artículos y su libro Conductas de Riesgo (2011). También acaba de estar en la Argentina, fruto de una invitación conjunta de Topía y AGD-UBA, entre el 20 y 22 de marzo, donde dictó una conferencia y un seminario en el Centro Cultural Paco Urondo.

A la vez hemos publicado un reciente y apasionante libro: El cuerpo herido. Identidades estalladas contemporáneas. A continuación transcribimos un fragmento del capítulo Juegos de piel en la adolescencia: entre escarificación y ornamentación, donde sintetiza su conceptualización sobre la piel.

Restos. Rémoras. Rezagos.

Sobre representaciones: tortura y represión Narrativas argentinas 1970-2000. (1)

- Pensar la literatura como forma de inventar lo sucedido para que suceda en una historia de lecturas. Borrar la imposibilidad del lenguaje de transmitir una experiencia: esta escritura como parte de esa materialidad: leer partes, pensar el pensamiento en esquirlas, restos, rémoras, rezagos.

- Pensar la literatura como camino oblicuo que permite el pasaje del cuerpo por el enrejado de la prohibición. El triunfo de la letra o el fracaso del sentido.

Cuerpos Capitales

Del cuerpo como capital generador de plusvalía, al control de la subjetividad

Muchos de nosotros somos hijos o nietos de inmigrantes, gente trabajadora que llegó al país escapando de persecusiones o guerras a partir de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Quienes se establecieron en el campo, generalmente formaron familias con muchos hijos. La prole numerosa era un activo importante para trabajar, con tareas diferenciadas a partir del sexo y la edad. Un importante potencial de trabajo físico en las tareas rurales, donde los cuerpos eran un capital significativo, que convenía producir (procrear) y mantener (alimentar) para aumentar la producción y las ganancias. La posibilidad de incrementar el patrimonio estaba en relación a la cantidad de hijos, a la cantidad de cuerpos que pudieran realizar y multiplicar las tareas laborales y las necesarias para sostenerlas. Digo las necesarias para sostenerlas porque la vida en función del trabajo implica que mantener los cuerpos, alimentarlos, es una tarea estratégica en función del trabajo. No estamos hablando aquí de gusto, ocio o creatividad, ya que este plus será decodificado en este momento histórico como una anomalía, como sucesos extraños aislados producidos por personas que se resisten a cumplir su destino familiar y social de construcción de ciudadanía a partir del trabajo.

La potencia de la víctima: un oxímoron necesario

Este artículo surge a partir de las intervenciones realizadas como integrante del Equipo Móvil de “Atención a Víctimas de Delitos contra la Integridad Sexual” del Programa “Las Victimas contra las Violencias”, apoyado en las palabras de las personas con quienes trabajamos: las víctimas. Nuestra idea es que la víctima tome un papel activo y reclame al Estado por sus derechos. Que logre empoderarse, lo cual implica precisamente salir de la posición de no-poder, o de impotencia, que el proceso de victimización trae aparejado.

Debates teóricos sobre los cuidados: conceptos útiles y miradas situadas

Los debates políticos y filosóficos en torno al neoliberalismo y sus derivas, en el sentido de la violencia y del riesgo que supone para la sostenibilidad de la vida, han requerido tejer nuevas nociones y repensar otras.

En el plano académico, la “crisis de los cuidados” conforma una oportunidad para los abordajes interdisciplinarios. Estos abordajes no son frecuentes aunque los investigadores los consideren necesarios.

Dos cuadernos Alma, cuerpo, escritura

El implacable relato de una recuperación

He sido una viajera impenitente y obcecada. Llena de pasión, y me viene de lejos, de la infancia y sus inventos. Porque la imaginación fue mi primer medio de transporte, pero a lo largo de años -los muchos años aunque yo no tenga conciencia del tiempo pasado como pérdida, sino como acumulación- abordé todo tipo de vehículos. Desde los grandes trasatlánticos a los barcos de carga, a la feluca egipcia, y los aviones a hélice y los jumbos, y los ricksahws y los tuc-tucs y hasta algún manso camello para no hablar de caballos de todo tipo, de monta y de tiro.

Cuerpo y máscara

Escribir con cuerpo y máscara implica despojarse de algunas de las máscaras, conectarse con el no saber y desde ahí abrir a la reflexión. No denegar que el cuerpo, especialmente, nos dice de la vida y la muerte, y la máscara da testimonio de ello. En ese intervalo se puede dialogar.

Racismo y percepción sensorial del Otro

David Le Breton nos envió especialmente este texto para este dossier.
Le Breton es conocido para los lectores de Topía por los textos y los libros que publicamos. Es profesor de sociología en la Universidad de Estrasburgo. Autor de Conductas de riesgo, de los juegos de la muerte a los juegos de vivir, Editorial Topía; Rostros. Ensayo de antropología, Letra Viva-Instituto de la máscara; Caminar, editorial Waldhuter; El sabor del mundo. Una antropología de los sentidos, editorial Nueva Visión.

Acerca de la soledad

Relato de una Experiencia

El día que Juan ingresó al taller nos dijo: “Ahora cuando me vaya, ustedes van a hablar mal de mí”. Salió por la puerta y regresó a mirarnos, desafiante.
Al cabo de cinco años, continuaba asistiendo al taller.

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