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Clínica

Paradojas de la incertidumbre

Reflexiones provisionales ante un virus tan incierto como cierto

Hoy todos vivimos en la incertidumbre. Esta es una obviedad. La repetimos con insistencia. La dicen reconocidos filósofos, pensadores que no lo son tanto sin que ello desmerezca sus reflexiones, periodistas, “opinadores” y cualquier ciudadano de a pie. Esta obviedad es reiterada no sólo por tratarse de una evidencia generalizada sino también, en el campo del pensamiento teórico, pues busca preservarnos ante el riesgo de las respuestas rápidas que, sin aportar nada específico, promuevan una paz mental engañosa, por necesaria que esa paz resulte para nuestra mente. Es que terminar siendo una respuesta apresurada sin fundamento crítico es un riesgo mayor que corre cualquier reflexión o escrito hoy en día. Éste, sin duda, también; por provisional que pretenda ser.

También genera angustia una particular certeza que la incertidumbre actual activa: es decir, la de nuestra inevitable mortalidad

El duelo en tiempos de coronavirus

En nuestra práctica cotidiana, nos encontramos con pacientes que se acercan a la consulta invadidos por la angustia ante la pérdida de un ser querido, quizás en un duelo detenido, o solicitando acompañamiento en un duelo normal. En la época actual, es esperable que las consultas aumenten como correlato al gran número de fallecimientos en el país debido al COVID19, ¿pero ¿qué sucede con el factor cualitativo? ¿Cómo serán los duelos en las nuevas coordenadas generadas por la pandemia que signa nuestra actualidad? ¿Cómo serán elaboradas las muertes que se produzcan en aislamiento, sin posibilidad de una despedida o acompañamiento del enfermo, ni ritos funerarios para contornear la pérdida en lo real con el campo significante?

El duelo puede definirse como un proceso que tiene lugar luego de una pérdida significativa y tiene como objetivo metabolizar el sufrimiento psíquico producido: se trata de establecer una “nueva normalidad”

Cyberanálisis: Consideraciones actuales

El “Psicoanálisis a distancia” adquirió esta denominación en función de que no era costumbre realizarlo fuera de un consultorio. En su momento constituyó una nueva y diferente forma de implementación clínica. Luego de alrededor de dos décadas de una asidua y sostenida práctica, este método fue adquiriendo una identidad propia por lo que aquella inicial denominación deja de tener actualidad, resultando más adecuado otorgarle un nombre propio:“cyberanálisis”.

Comencé a atender por vía telefónica en 2003 a un ex paciente que se hallaba viviendo en otro continente. Aquello implicó un desafío profesional que fui abordando con actitud de psicoanalista y de investigador clínico. En cierto momento evolutivo de esta práctica decidí escribir lo conceptualizado y presentarlo ante colegas de Argentina (APdeBA y SAP) (Carlino, 2005), en paneles de varios congresos latinoamericanos e internacionales y en dos publicaciones como libro, (Carlino 2010, 2011).

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Mantener el propio encuadre interno

En los años 90 viví una experiencia inaugural concerniente a la problemática del psicoanálisis fuera de las paredes del consultorio que me va a permitir introducir algunos elementos de reflexión a ese respecto. Yo tenía en análisis una paciente a razón de tres veces por semana en diván, cuyo investimiento transfero-contratransferencial era muy intenso. Se trataba de un caso de neurosis obsesiva clásica, comportando múltiples prácticas rituales, como por ejemplo apagar y volver a encender la luz de la habitación 40, 50 veces o hacer 10, 20 pasos a la izquierda o a la derecha, todo eso en función de la gravedad de sus pensamientos que implicaban a la vida o la muerte de sus padres (o de sus sustitutos) resultantes de los conflictos entre sus deseos y su sentimiento de culpa, a los que buscaba anular con sus actos compulsivos.

El concepto presencia al que denominé presencia comunicacional, consiste en que ambos de la dupla, cuando se comunican, sienten que están allí presentes.

Off line

Sin duda, la subjetividad es atravesada por los cambios tecnológicos.

Hubo un tiempo en que los mensajes de amor, podían no llegar a destino: debido a la cuarentena en Verona, Romeo nunca recibirá la carta de Fray Lorenzo y Anne Hamilton oculta las 365 cartas que Noah envió a Allie...

Ahora no hay lugar para la duda: “me clavó el visto”.

La forma en la que estamos “en línea” no es con nuestro cuerpo, capaz de proveer un sinfín de gestos comunicativos no-verbales, sino a través de las marcas visuales diseñadas para la aplicación, que simplemente indica que estamos presentes.

La intrincada adolescencia de una niña abusada sexualmente por el padre

¿Cómo se hace para construirse una identidad en la adolescencia, cuando una se tiene que encontrar con huellas de un pasado que detesta? ¿Qué se hace con las marcas que una siente que podrían haber dejado huellas aborrecibles? ¿Cómo se hace si, a la vez, una añora haber tenido lo que siente que no tuvo? ¿Cómo se significa tanto desamparo? ¿Cómo se explora lo nuevo del propio mundo pulsional si el temor a encontrarse con algo monstruoso acecha? ¿Cómo hacer para sentirse real y verdadera?

Como marca de que había vivido algo traumático, el padecimiento la atravesaba corporalmente. Temblaba, tenía palpitaciones, lloraba muy angustiada y tenía pesadillas

El día que Lacan recomendó los trabajos de un psicoanalista nazi

Homosexualidad y Psicoanálisis

Ese día fue el 13 de mayo de 1959 durante el seminario El deseo y su interpretación. Catorce años después de haber finalizado la segunda guerra mundial y la maquinaria nazi para segregar y matar, y a cinco meses de fallecido ese personaje.

Lacan en este seminario viene trabajando la cuestión del objeto de deseo, la fórmula del fantasma, la castración y su objeto: “el falo”. Para dar un “descanso” dice que se referirá a la experiencia concreta y elige para ello, la homosexualidad. Ya algunas clases antes se había referido a la homosexualidad como una “problemática” en la que a pesar de afirmar que es de “una complejidad mucho mayor que la exigencia pura y simple, sumaria, de la presencia del falo en el objeto”, supone en estos sujetos un “desvío del complejo de Edipo”.1

Lacan no se refiere ni a Ferenczi, ni a Sadger, ni a Rank, otros psicoanalistas con publicaciones y experiencia en la atención de personas homosexuales, elige nada menos que a Boehm

Trastornos de la personalidad. Reflexiones y una viñeta

En la aproximación a los trastornos de personalidad, las perspectivas categoriales conllevan escaso ajuste entre prototipos y pacientes reales, superponen criterios, tienen baja fiabilidad y son poco útiles para diseñar la terapéutica.

Progresivamente se usan más las dimensionales. Permiten definir a un individuo en función de su combinación de rasgos y no de descripciones rígidas, objetivan la continuidad entre trastorno y normalidad, son más acordes a la complejidad clínica y consideran el contexto sociocultural. En esencia, dan cuenta de la realidad con más lógica que las categoriales -que todavía priman- y orientan hacia intervenciones individualizadas con sustento teórico sólido. Coinciden con los postulados de las psicoterapias y flexibilizan el enfoque clínico: importan más la persona y el funcionamiento mental en conjunto -evaluando vulnerabilidades y potencialidades- que el diagnóstico, por contraposición a las clasificaciones rígidas que describen/definen el fenómeno sin profundizar.

Hay cientos de psicoterapias efectivas y se sostiene que lo operativo es el “vínculo”; sin embargo nadie sabe con precisión qué se entiende por tal

Clínica de las perturbaciones del carácter

En la comunidad psicoanalítica tenemos un problema que no ha adquirido todavía suficiente visibilidad. Es una situación paradójica. Por un lado, las perturbaciones del carácter son reconocidas por todos como uno de los problemas que en la clínica nos plantea las mayores dificultades y por otro lado nos encontramos, luego de más de cien años de desarrollo de nuestro campo de conocimientos, con que ellas han sido escasamente estudiadas. Esto lo podemos constatar en el poco espacio que ocupan en la producción bibliográfica y en que no forman parte de los programas de formación. La consecuencia de esta paradoja, para quienes trabajamos en clínica, es que tenemos que enfrentar problemas complejos con recursos insuficientes.

Los rasgos patológicos de carácter producen algún tipo de malestar en el entorno. No se trata de conflictos que tiene el sujeto consigo mismo sino con los demás

Hacia el rescate de una cartografía pendiente

A partir de la última reforma curricular realizada en la Universidad Atlántida Argentina (UAA), y ante el ofrecimiento que me hiciera el Decano, Lic. Javier Vicente Manavella, se conforma desde 2017 la Cátedra de Psicoterapias. Acepté el desafío desde una actividad clínica ininterrumpida de veinte años, a la que se suma la experiencia docente que venía haciendo en otras dos cátedras en esta misma unidad académica, que tiene su sede central en la ciudad de Mar de Ajó, además de otras dos sedes que también funcionan en Mar del Plata y en Dolores.

No se enferma ni se sana por igual en los distintos sectores o clases sociales

Psicoanálisis y abordaje de la Homo-Lesbofobia

“Las mujeres que hacen ‘eso’ son degeneradas”

Presentación

Conocí a Laura a sus 40 años. Concurre a una primera entrevista muy desbordada, refiere que le costó muchísimo llegar a la consulta, ya que siempre pensó que se las tenía que arreglar sola. Habla muy rápido y como vomitando las palabras. Varias veces debo pedirle que repita lo relatado, porque no entendía lo que decía dada la verborragia con la que hablaba.

- “Mis amigos me vieron tan mal, que me insistieron y al final acepté porque ya no aguantaba más.” “Siempre tuve con mi mamá una relación de amor-odio. Desde chica yo era la preferida porque era la única hija mujer, pero también me exigía mucho, yo tenía que ser la señorita de la casa, me vestía con vestiditos que para ella eran hermosos y que yo odiaba porque no podía jugar a los juegos que me gustaban. Así que cada vez que podía, me ponía pantalones de gimnasia para poder treparme a un árbol que había en el patio de mi casa y también jugar a la pelota.”

Los valores de una cultura determinada se transmiten de generación en generación a través del superyó de los sujetos que la componen

Experiencias en escuelas secundarias: problemáticas adolescentes, adultos interpelados

Las teorizaciones surgen de las prácticas, en el mejor de los casos. Entonces ¿por qué resulta tan difícil contar las experiencias? Seguramente hay algo ahí que se expone y no es poca cosa: los cuerpos. Pero no se trata solo de la exposición de los cuerpos porque eso es lo que se trabaja en cada intervención, armando dispositivos para que los cuerpos se dispongan para el trabajo, poniendo el cuerpo en la coordinación y en cada actividad. ¿Y el pensamiento? El pensamiento está todo el tiempo ahí. Está para pensar las condiciones para que esos cuerpos se expresen, para cuidarlos, para escucharlos, para potenciarlos. Está para pensar a partir de lo que van produciendo.

Pero también hay otro aspecto importante y es que (quienes apostamos al trabajo colectivo, con grupos, en comunidades, en instituciones) consideramos que para que surjan nuevas significaciones sociales acerca de las distintas problemáticas que abordamos, son necesarias prácticas que promuevan pensar y producir colectivamente.

El Abuso Sexual en la infancia y la intervención institucional en la época actual

Al abordar el abuso sexual en la infancia en la institución pública se hace necesario poner de manifiesto las características de la época actual como contexto que atraviesa las diferentes instituciones. ¿Cuáles son las características de las instituciones actuales?; ¿qué implicancias tiene la época en el ámbito privado de lo familiar en su paso hacia la instancia pública?; ¿qué efectos de lo legal-institucional en el sujeto?; ¿cómo situar al niño abusado sexualmente en el contexto de la institución?; ¿qué lugar para el psicoanálisis aquí?

El presente trabajo tiene por objetivo reflexionar sobre estos interrogantes a partir de la experiencia obtenida en la labor que desde el año 2009 desempeñamos en una institución pública de nuestro país, dedicada específicamente a la atención de niñas/os, adolescentes y mujeres víctimas de abuso sexual.

La modernidad líquida es la época de la instantaneidad y la individualización ya que todo aquello es consumido individualmente.

Gramaxiomáticas del Capital: subjetivaciones, sujeciones, clínicas.

Las hablas del Capital, son actos de habla. Se propone pensar puestas en habla y en acto de eso que se llama Capital. Pensar el neologismo gramaxiomáticas, intenta poner en palabras la gramática y la axiomática de la maquinaria mundial de producción de sujeciones que es el capitalismo (escrito así, con “c” minúscula, para poner en evidencia, también, lo micro, lo cotidiano, lo adormecido de sus funcionamientos, pero de una materialidad que no genera consecuencias menores en la vida en común).

El lugar de los Procesos Judiciales en víctimas de Abuso Sexual, a la luz de la teoría Winnicottiana

Me propongo analizar los procesos jurídicos empleados en Chile en NNA[1]que han sufrido ASI[2] a partir de la teoría psicoanalítica desde Winnicott (individuo sano, dependencia, continuidad existencial, ambiente) y Ferenczi (Confusión de lenguas), destacando la importancia que otorgan a la escucha y validación del analista respecto a personas gravemente traumatizadas.

Puesto que el ASI es un delito, estos procedimientos se enmarcan en lo jurídico, cuyo objetivo es su investigación y persecución penal, así como proteger a los NNA. Me parece interesante el cuestionamiento respecto al rol de la institución jurídica, como receptor de una denuncia en la que se depositan esperanzas de credibilidad y justicia, como potencial espacio de retraumatización, o bien, como lugar que pudiese acoger y facilitar la superación del trauma.

Creo que los procedimientos judiciales desconocen el estatus de lo traumático en el delito de ASI, sometiendo a las víctimas a procedimientos que no están preparados para enfrentar, tanto por los efectos del trauma, como por su madurez.

La otra cara del concepto de resiliencia

De un tiempo a esta parte, se utiliza en trabajo social y en otras ciencias sociales el concepto de resiliencia con bastante amplitud y aceptación. Liliana Calvo (2005) describe y explica el origen del término:

 

"Werner, una estudiosa de la epidemiología social, observó durante alrededor de treinta años cómo se desarrollaba la vida de una Comunidad en Hawai, donde muchos de los integrantes sufrían diversas situaciones de riesgo.

El sujeto no es el simple producto o consecuencia de lo que lo rodea, puede lograr superarse y sobreponerse a situaciones difíciles.

De la interpretación a la vivencia.

Propuesta de un cambio epistemológico para un cambio psíquico

¿Cuál es la naturaleza del “cambio psíquico” (CP)? ¿Cuál es su sustrato? ¿Qué factores influyen en los mecanismos subyacentes al CP? ¿Qué cualidades hacen del CP una propuesta terapéutica? Responder a estas preguntas entraña una complejidad casi paradójica dada la aparente claridad con la que se conciben los elementos esenciales del cuidado en salud mental: el terapeuta y el paciente interaccionando en un determinado contexto (Peplau, 1952). Asimismo, también resulta casi una obviedad decir que el sentido del trabajo en salud mental lo da precisamente la posibilidad de desencadenar dicho CP, que se espera revierta en disminuir el sufrimiento. No obstante, bajo estas asunciones surgen las dudas y el espacio para la teorización sobre qué conforma el CP, dónde reside su importancia y cuál es su mecanismo subyacente.

Freud comprende el CP como antagonista de la repetición atribuyéndole una naturaleza intelectual que yace en una estancia intrapsíquica.

Analistas en los bordes

Remedios tiene 43 años. Consulta por ataques de pánico que, desde hace unos seis meses, le impiden cumplir con su trabajo de médica de guardia en dos hospitales del conurbano. Desde siempre vive con su madre, con la cual tiene una relación difícil e intensa, del estilo “no la aguanto más, pero estamos muy unidas”. Del padre dice poco, solo que las había abandonado cuando ella tenía un año de edad.

Los funcionamientos... fronterizos o de borde, se caracterizan por la derivación del conflicto al cuerpo o a la acción a través de descargas que no alcanzan a tramitarse por vía psíquica o representacional

 

Zonas inciertas

Este breve trabajo gira alrededor de uno de los muchos puntos que al psicoanalista le aparecen como inciertos. No afín a los manuales diagnósticos que pretenden incluir la suma de los trastornos psíquicos -como el DSM IV o cualquiera de sus versiones-, no encuentra aquella tabla de salvación que le permitiría ubicar al paciente en el lugar justo que le corresponde. Muchos de sus pacientes derivan sin que el analista pueda responder a la simple pregunta: ¿Cuál es el diagnóstico de este sujeto? ¿Qué es él? En general la pregunta del analista gira alrededor de quién es él, más que, qué es él.

Extranjero

1.

La invitación de Topía a participar en su espacio “Clínica de los bordes” mueve a preguntarse en qué puede consistir tal cosa. Cierta manera de pensar en psicopatología postula que hay personas borderline, esto es, que cabalgan entre neurosis y psicosis (hay otras alternativas: perversión/neurosis, psicopatía/neurosis, normalidad/neurosis…). En su momento, y sin alusión al folklore, se habló de pacientes “fronterizos”, debido a que la traducción castellana de border es frontera. Se llegó a postular la existencia de “estados límite”, en el absurdo de pensar un límite, borde o frontera como estado, cuando son sus límites los que constituyen un estado. ¿Acaso a este tipo de cuestiones alude Topía con la “clínica de los bordes”? Entiendo que no. Hábilmente, refieren “los bordes”, dejando en suspenso la significación del concepto. A su vez, “clínica de los bordes” no equivale a “bordes de la clínica”.

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