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La Fragata y los imanes

Cuento

El barrio estaba a tono con lo que pasaba en toda Argentina, el secuestro de la Fragata Libertad, estaba retenida desde esa mañana del 12 de octubre de 2012,  en el puerto de Tema en Ghana, había indignado tanto a partidarios como opositores al gobierno. Televisores prendidos todo el día, mucha gente sacaba banderas argentinas por las ventanas o las colgaba en las barandas de los balcones.  Los celulares ardían con twist, memes y llamados a la resistencia. La argentinidad estaba a flor de piel.

Sin música no hay revolución

Fragmento del libro Más que Sonidos

La música es una parte de las luchas sociales. Desde ya, no produce revoluciones, pero es un acompañante ineludible. Las marchas y los himnos dan una fuerza que llega a derribar muros, como la conocida historia bíblica de las trompetas de Jericó. Estas siete trompetas construidas con cuernos de carneros que los sacerdotes tocaban incesantemente hicieron desplomar las murallas de dicha ciudad.

¿Locura o arte? (Antonin Artaud, el rigor de lo desmedido)

Dos citas sabias, debidas a dos grandes del Psicoanálisis: Sigmund Freud, su fundador, y uno de sus discípulos, el polémico Gustav Jung, deben encabezar nuestro artículo sobre el proceso creativo y, en especial, sobre la problemática arte y locura en el poeta Antonin Artaud.

Tanto Freud como Jung concuerdan en que la creatividad, es un misterio

La madre de la cuna ocho. (Un cuento de fantasmas y sugestión posmoderna)

Escritos de Guardia

Nathaniel Hawthorne, ese maravilloso escritor norteamericano del siglo XIX que nos dejó como legado La letra escarlata y Wakefield, lamentaba haber nacido en EEUU porque era una nación joven, sin tradición gótica de castillos y fantasmas errantes con cadenas. El pobre de Hawthorne rabiaba a morir porque nada en el nuevo continente le daba pie para pensar cuentos de terror, miedo o gore: en América, lo más terrorífico que tenían eran los indios malos que quitaban cabelleras con sus navajas. Países como la gente eran claramente Inglaterra o Alemania, con una vasta producción de vampiros, frankensteins y fantasmas a lo pavote.

Si Hawthorne viviera en estos días, podría dar cuenta de que en su país ya existen monstruos capaces de generar las historias más espeluznantes. Y si, por una de esas casualidades, el tipo nos observara como su personaje Wakefield, vería que en el cono sur, nosotros, los americanos argentos también tenemos fantasmas que abren picaportes y generan más de un chucho.

Dar en el blanco: Itinerarios de la psicología. Circulación de saberes y prácticas en la Argentina del Siglo XX

Editorial Miño y Dávila, 238 páginas

Este volumen reúne los primeros resultados de un trabajo colectivo orientado a indagar el devenir histórico de la psicología en la Argentina del siglo XX desde el punto de vista de la circulación de saberes, técnicas, personas y materiales. Lejos de proponerse como un marco homogéneo, la riqueza de este enfoque radica en habilitar una serie de perspectivas fructíferas para la indagación y reflexión histórica. Para presentar su especificidad y posibilidades es pertinente considerar el problema de la ausencia de unidad y límites regulares de los saberes “psi” -fórmula con la que aludimos de sucinto modo a las diferentes formas de estudio de lo psíquico: la psicología en sí, la psiquiatría, el psicoanálisis, la psicopedagogía, las neurociencias, entre otros. La constante ampliación, el solapamiento y la transformación de objetos, problemas y ámbitos de acción entre esas diversas especialidades suelen ser abordados por sus practicantes a partir de discusiones sobre criterios de demarcación, disputas por ámbitos de aplicación y búsqueda de ciertas filiaciones disciplinares-. Pero desde el punto de vista histórico de la circulación de saberes, ese creciente entramado de ideas y prácticas resulta de la movilidad inherente de su producción y de los intercambios entre comunidades de autores y profesionales de diversas geografías y tiempos. Por “circulación” no se comprenderá aquí la mera difusión o transmisión de saberes, sino un proceso de encuentros, negociaciones y tensiones dentro de un circuito en el que participan diversas figuras -científicos, intelectuales, editores, docentes, profesionales, etc. (Raj, 2013)-. Se trata de un flujo de recursos que abre la trama disciplinar, y que así permite desarrollos, cruces y resultados no previstos en múltiples direcciones. A partir de allí es posible iluminar cómo y dónde ciertos insumos y problemas fueron puestos a disponibilidad de una comunidad disciplinar particular, y qué tipos de relaciones se establecieron entre diversos productores y usuarios de saberes.

Cine y revolución (A 100 años de Octubre)

El cine significó el primer intento, a partir de la cultura individualista moderna, de producir arte para un público masivo. En realidad esta tentativa de crear eventos artísticos de masas en el cine soviético continuaba la tradición iniciada por el poeta futurista Vladimir Maiacovski (vocero poético de la excitación revolucionaria bolchevique), su Misterio bufo, tuvo como consecuencia directa una enorme influencia sobre los primeros films de Sergei Eisenstein: La huelga (1924) y El acorazado Potemkin (1925). Y que según Sergei Yutkévich fueron el resultado de este tipo de eventos populares, nacidos de la Revolución.

“La explosión” experimental que siguió a la Revolución de Octubre de 1917, llevó al cine soviético a la vanguardia del cine mundial de la década del 20

Un bulto en la calle

¿Qué es ese bulto? Envuelto en una lona grisácea, alargado, con zonas más voluminosas y otra aplanada y, en un extremo, dos terminaciones alargadas. Sin embargo, de este bulto emerge una mano en posición receptiva. Muestra su palma y los cinco dedos como pétalos de una flor palidecida.

Primero, el desconcierto que me produce esta presencia, en el cemento gris de una plaza céntrica de Madrid, con peatones que caminan a su alrededor, sin rozarlo ni siquiera con la mirada.

Cuatro canciones y un mismo tema

Se afirma, y con razón, que el arte se ocupa siempre de los mismos temas humanos, con las diferencias que van provocando los lugares y el tiempo. Cambian el aspecto y los colores de las ropas, los estilos de construcción, el confort y la velocidad de los medios de transporte, el ancho y lo llano de los caminos, la eficiencia y rapidez de los medios de comunicación, etc. Pero los que no cambian son los conflictos a causa de los celos, el amor, las luchas por un ideal, las decepciones, la tristeza por la pérdida de alguien o algo valioso. Lo que habitualmente se denomina “El drama humano”. Es por eso que las obras teatrales de Shakespeare tienen tanta vigencia como cuando fueron escritas, hace 450 años. O, más aún, las tragedias de Sófocles, escritas hace 2450 años. Los conflictos ahí planteados nos rodean y siguen ocurriendo todos los días.

Cambian los estilos musicales, los ritmos, los instrumentos con que son interpretadas, los medios de registro sonoro, pero los temas en ellas expuestos, persisten a lo largo del tiempo

Más que sonidos. La música como experiencia

Este libro toma como eje entender la música como experiencia corporal e intrasubjetiva. En las antípodas de quienes sostienen que es un “arte inmaterial”, el autor restituye el cuerpo a la experiencia musical. Para ello define una subjetividad corporal, para luego analizar las experiencias musicales en situaciones diferentes. Primero, un análisis de lo sucedido con las músicas en los campos de concentración exterminio durante el nazismo y en la última dictadura cívico-militar en argentina. Segundo, el entrecruzamiento del erotismo y la música a lo largo de la historia.

Dar en el blanco: Estudios psicoanalíticos

Trasmisión psíquica intergeneracional inconsciente. La identificación. Ediciones Triburgo (Barcelona), 302 páginas.

Víctor Korman es un psicoanalista Argentino radicado desde hace muchos años en Barcelona. Esta obra que presentamos es de una gran magnitud, no solo por su extensión, sino por la calidad de los temas tratados. Algo no común en el psicoanálisis. Si desde el título se plantea el campo teórico; desde el subtítulo se sostiene una declaración de principios: 1°) Existe una trasmisión psíquica entre generaciones; 2°) Entre todas las modalidades de esa transmisión psíquica se ha privilegiado aquellas que son inconscientes; 3°) El vocablo “Intergeneracional” condensa y expresa de manera implícita, que la estructuración subjetiva acontece en el seno de las relaciones objetales, que el psicoanálisis califica -en sentido amplio- de edípicas. La colección de esta obra la constituyen 10 tomos divididos en cuatro partes. En las tres primeras trata sobre una exploración minuciosa de las teorías identificatorias de Freud, Klein y Lacan. La cuarta parte -tomo 10- está dedicada a la perspectiva del autor sobre el tema. A continuación publicamos un fragmento de este tomo.

Chau Negro. Homenaje-

Un día cualquiera, hoy por ejemplo, al Negro Fontanarrosa se le ocurrirá morirse. Si, lo hará sin estridencias y con humildad en su Rosario primordial y única, viniendo del Cairo, tratando de tomarse con humor el desplazarse en silla de ruedas desde el bar hacia a su casa. Los vecinos que lo ven pasar no aplicarán ningún manto de piedad sobre su situación actual. Lo aman demasiado como para perdonarle estas flaquezas del cuerpo, la debilidad de su enfermedad, sin duda desean que el Negro dure para siempre. Como hace cualquier hinchada con su ídolo.

El primer film sobre el dinero

Desde aquella versión de la obra de Émile Zola que en 1902 hiciera Ferdinand Zecca para su film Víctimas del alcohol, o desde la adaptación teatralizada de la novela de Julio Verne Veinte mil leguas de viaje submarino efectuada por “el mago” George Mélies en 1907, pasando por David Griffith y Sergei Eisenstein (momento en el que el cine -invento y curiosidad científica del positivismo burgués de los Hnos. Lumiére- corta las amarras con su pasado teatral, pictórico y literario) hasta las más actuales absorciones de distintas disciplinas hechas por el cine, se ha recorrido más de un siglo. En esta relación, muchos críticos creemos que los distintos discursos se han enriquecido. De ahí que la relación del discurso cinematográfico con los otros discursos (artístico, sociológico, científico, etc.) tiene más de fraternidad que de subordinación. Tal es el caso del cine en relación con la problemática del dinero, su historia, su representación y simbolización.

Viñetas de la edición "El color del dinero"

Viñetas de Haroldo Meyer publicadas en Revista Topía 79 "El color del dinero". Mas de Haroldo Meyer en su blog.

Tallereando en La Habana

“En el largo camino hacia el cielo, la alegre artista, buscaba el amor”

Reflexiones a partir de un ciclo de talleres de escritura colectiva realizado en El Vedado, La Habana, en el mes de febrero de 2016.

Lo que presentamos a continuación es una reconstrucción –una entre varias posibles- de la experiencia realizada junto a la MSc. Nancy Rial en febrero pasado, en el marco de la Feria Internacional del Libro y con el aval del Centro de Orientación a la Población (COAP) de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

¿A qué sector del campo literario pertenecen las llamadas “narraciones clínicas”?

Indagar en qué género de la narrativa se deberían ubicar los escritos que los analistas generalmente redactan para ser leídos a sus colegas -en ateneos, seminarios, congresos, etc.-, podría sorprender un poco; sin embargo, lo considero un tema fundamental si es que se desea profundizar de un modo riguroso en la esencia de la práctica psicoanalítica de cada analista.

García Lorca y el cine

(A 80 años de su asesinato)

El duende de andalucía

Federico García Lorca, sin duda, uno de los más universales poetas españoles contemporáneos, nació en la villa granadina de Fuente Vaqueros, Granada, el 5 de junio 1898 y murió asesinado camino de Víznar a Alfacar (Granada), el 19 de agosto de 1936, en los sangrientos inicios de la Guerra Civil Española.

Artista de enorme talento, polifacético y de extremada sensibilidad. Su obra es incluso popular, tanto por lo que se refiere a poesía como a su teatro. Se destacó desde su adolescencia en el dibujo y la música.

Saber perder

Columna

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En el campo de la estética, que supo magnetizar el paso de la vida social y hacer contrapunto al pragmatismo, pocas cosas mantienen hoy un pulso luminoso. Algunas conservan su lugar en las frías gradas del prestigio, de un prestigio que no articula la cultura, más bien descansa en alguno de sus nichos. Son reliquias, y otras, se fueron oficialmente al tacho. El pulso estético de hoy es acelerado como una taquicardia, pero opaco. ¿O será que esos dínamos brillantes de la humanidad se han desplazado? ¿Han cambiado su ubicación y su apariencia? Tal vez sea eso, que no logramos reconocer su nueva forma en nuestra actualidad, acaso más y más tumultuosa. Como no lo sé, me atengo a lo que percibo desde mi recuerdo y una imaginación más o menos ilustrada. Entonces prefiero pasar por pesimista, pero registrar como perdido aquello que siento perdido.

La insoportable levedad del consumo musical

Los jóvenes de ayer discutíamos algunas cosas que hoy parecen insólitas. Una de ellas era la oposición entre la “música comercial” y la “música no comercial”. Por supuesto, quienes dividíamos de este modo las artes, descalificábamos todo lo que entrara en la primera y estábamos resueltamente a favor de la segunda. En el primer grupo entraba la música hecha con el lucro como principal propósito. Allí entraba desde cierta música “melódica”, la música hecha para bailar (pasaron algunos años hasta conocer los orígenes de la música disco como música de minorías), todo el “pop” diseñado para atraer a todos y todas (aunque entonces no hacíamos dichas distinciones). En fin, todo lo hecho sólo para “vender”. Del otro lado estaba el rock, el jazz, el jazz rock, nuevos aires de tango y folklore. En síntesis, todo lo que fuera búsqueda y experimentación. La discusión terminó en los 80. Algo había cambiado, pero no era la música solamente. Pero me llevó tiempo entenderlo.

No hay músicas por fuera de nuestros tiempos. Una obviedad, pero hay muchos que consideran que la música no sólo es inmaterial, sino atemporal. Las experiencias musicales siempre estuvieron determinadas por los tiempos económicos y políticos, tal como lo demuestra Jacques Attali en su libro de 1977, Ruidos. Ensayo sobre la economía política de la música. En el momento de publicación de dicho texto, se estaba produciendo la transmutación de la economía y la política mundial del capitalismo del llamado Estado de Bienestar al actual capitalismo financiero. Attali intuye los cambios al denunciar la repetición y la mercantilización de la música, pero se ilusionaba con la posibilidad del surgimiento de una sociedad y una música nueva, en lo que designa como “composición”, donde surgiría el acto libre y el “disfrute del ser en lugar del tener”: “la composición libera el tiempo para vivirlo y no ya para almacenarlo. Ella se mide, pues, según la amplitud del tiempo vivido por los hombres, viniendo a sustituir al tiempo almacenado en mercancías.”

La guirnalda sórdida

Columna

Las imágenes capturadas han dejado en último lugar su empleo como medio de elaboración estética y de memoria, de registro histórico, para ser ahora un medio de comunicación directa que usufructúa su potencial de inmediatez y de condensación.

Las imágenes ante la muerte

Recordemos que el nacimiento de las imágenes, sean éstas fijas o en movimiento (como en el caso del cine), están unidas desde el principio de la humanidad a la superación del dolor, el duelo y la incertidumbre ante la muerte. Pero si estas primeras imágenes surgen de las tumbas, es como rechazo a la nada y para prolongar en cierta forma la vida.

De ahí la necesidad de cubrir esas imágenes con colores, símbolos o dotarlas de la ilusión del movimiento, para soportar la idea insoportable de la finitud y del morir.

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