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Sociedad

2001: Crónicas de la furia, el sufrimiento y la esperanza

Con motivo del aniversario del 19-20 de 2001, publicamos un adelanto exclusivo el inicio de una novela que próximamente publicaremos.

Este libro fue escrito en un par de meses. Se trata de un documento novelado de lo que iba ocurriendo en Argentina desde diciembre del año 2001 hasta marzo de 2002. Abarca un período histórico muy breve pero potente. En ese lapso se arremolinan conflictos de décadas pasadas y décadas por venir. Un instante de la historia argentina en la que se concentran distintas épocas, desde el triunfo de la Segunda República española en 1931, hasta el Foro Social Mundial en Porto Alegre, a comienzos del nuevo siglo.

A 20 años de la crisis política y social del 2001

El cacerolazo, según Baruch de Spinoza

Se cumplen 20 años de la crisis institucional, económica y política que llevó a la renuncia del gobierno de Fernando de la Rúa, a partir de un gran movimiento social organizado en asambleas populares y los obreros desocupados que se empezaron a conocer como piqueteros. Esta situación se extendió hasta mediados de 2003. En el transcurso de ese tiempo se sucedieron cinco presidentes. El texto que transcribimos a continuación fue el inicio de un camino que nos llevó a todos aquellos que hacíamos la revista Topia a profundizar nuestra implicación en un momento de gran ebullición social y política. Podemos recordar, desde la creación de la primera Asamblea de Salud Mental en ATE donde convocamos a más de 500 profesionales, hasta nuestra participación en el movimiento de empresas recuperadas afirmando esta lucha en la fábrica Grissinopolis. Allí, no solo trabajamos con los obreros en diferentes espacios institucionales, sino en la organización y funcionamiento del Centro Cultural que posibilitó la relación con los vecinos y otras organizaciones sociales y políticas. Mucho tendríamos que contar desde un pensamiento crítico sobre las posibilidades emancipadoras que se ampliaron en esos tiempos, pero también de los límites de políticas que quedaron atrapadas en callejones sin salida. Este artículo es un testimonio de esa época.

Nota de los editores: La época de la precariedad

Más de la mitad de la población de la Argentina es pobre. El 60% de los niños son pobres. Los datos son terribles. Lo más grave es que se han naturalizado. No se puede acusar a la pandemia de esta realidad. “Esta pandemia no es como un gran trueno en un cielo límpido”, afirmaba Christophe Dejours en una conferencia el año pasado. Simplemente empeoró y visibilizó una situación ya de por sí pésima. Aquellos que dirigieron nuestro país desde la salida de la última dictadura militar son responsables de esta situación, entre neoliberales y nacionales populares.

La precarización del Yo

Editorial Revista Topía #93 noviembre/2021

El capitalismo tardío fue constituyendo lo que llamamos una corposubjetividad construida en la precariedad de la relación con uno mismo (intrasubjetividad), con los otros (intersubjetividad) y con la cultura (transubjetividad). La subjetividad da cuenta de un cuerpo construido en el anudamiento de los espacios psíquico, orgánico y cultural que adecuan nuestra forma de vivir. Por ello no reducimos la subjetividad al aparato psíquico, sino a las formas singulares en que se conforma este anudamiento los cuales van a determinar los procesos de corposubjetivación.

En este sentido, la precariedad corposubjetiva de los sujetos es uno de los síntomas estructurales del capitalismo tardío

La insoportable (pero histórica) precariedad del ser

Hay que hacerse cargo: según lo ha mostrado la biología o la etología, pero también ciertas ramas de las llamadas humanidades (la arqueología, la antropología tanto física como cultural, la prehistoria, etcétera), el ser humano -es decir, parlante, sexuado, mortal- es un ente extremadamente precario. Al contrario de lo que sucede con otras especies animales, su nacimiento es siempre prematuro, inmaduro, excesivamente anticipado. Su carácter social -al cual muchos, idealistamente, le atribuyen una originalidad congénita- no es, pues, una “excepción”; o bien, si lo es, lo es en tanto respuesta a su insuficiencia. Por lo tanto, desde su propio nacimiento y durante muchos años, su precariedad tiene como contrapartida necesaria una situación estructural de dependencia: cada ser naciente, precario recién iniciado, requiere el soporte de algún/os Otro(s), precarios con mayor experiencia, simplemente para sobrevivir: para que su precariedad no retroceda nuevamente hacia la Nada. Una de las definiciones posibles de la palabra sociedad, entonces, es que se trata de una estructura sumamente compleja de articulaciones entre precariedades “desiguales y combinadas”.

Cada ser naciente, precario recién iniciado, requiere el soporte de algún/os Otro(s), precarios con mayor experiencia, simplemente para sobrevivir

Plantarse contra la precariedad de la vida

Columna

“Señor, señora no sea indiferente, que matan a travestis en la cara de la gente”, es una canción que se sintió durante toda la marea verde y que volvió a resonar por estos días. La gran mayoría de la población conformada por mujeres, identidades feminizadas, niñas, niños y adolescentes empeoró sustancialmente su situación con la pandemia, más el arrastre de la crisis económica de los últimos años del macrismo; y particularmente impactó en la población travesti y trans. La precariedad se ve en los índices de violencia y muerte.

“No somos esclavas”: luchas de las trabajadoras contra la precariedad en pandemia

Llevamos casi dos años en un mundo conmocionado por la pandemia. Esta crisis dejó a la vista las contradicciones de un sistema que no puede garantizar ni la salud ni la vida de millones de personas, porque prioriza las ganancias de unos pocos. Tan solo en el último año, 100 millones de seres humanos cayeron en la pobreza, mientras que las 500 personas más ricas del planeta obtuvieron el mayor crecimiento de su patrimonio en una década. Al mismo tiempo que las multinacionales farmacéuticas hicieron fabulosos negocios con las vacunas, ha crecido la precariedad de la vida y ha aumentado la carga de los trabajos domésticos para las mujeres en los hogares. No es el virus, es el capitalismo patriarcal y racista.

Tan solo en el último año, 100 millones de seres humanos cayeron en la pobreza, mientras que las 500 personas más ricas del planeta obtuvieron el mayor crecimiento de su patrimonio en una década

Tarde, demasiado tarde para Kairós. La precariedad de los trabajadores de salud en la CABA

El atravesamiento de algo tanto mayor a nosotros-todos nos ordenó, como las limaduras de hierro frente a un campo magnético. Nuestra vida y nuestra muerte eran otra cosa que la versión singularizada que teníamos de ellas. Aprendimos a redefinir nuestra vida, sin darla por ya-hecha. Acabando con lo que se daba, la pandemia produjo crisis (en plural), y esos cortes decisorios se transformaron en momentos fecundos (Kairós) para tejer otra cosa.

La Salud Pública en la Argentina lleva décadas de des-concierto: los tres subsistemas de atención no trabajan en conjunto ni guiados por políticas públicas centradas en mejorar las condiciones de la salud de cada uno de los habitantes

Pandemia en Panam

Ver desde hace casi ya dos años la ciudad luz apagada no deja de ser un golpe fuerte al imaginario y a nuestro cotidiano. La pandemia ataco Panam podríamos decir que por etapas. En un primer momento, y como siempre, el famoso virus era algo que les pasaba a las gentes que viven “por ahí”, es decir, lejos de París, lejos de Francia, después empezó a llegar, dicen que por un avión militar que venía de China, por una reunión de evangelistas…no se sabe, un turista chino murió en el hospital “Hôtel Dieu”, que está a 50 metros de la catedral de Notre Dame, pero bueno era un turista, un chino y no muy joven. La cuestión es que una semana después que el ministro de salud dijera formalmente que no había ya ningún caso de coronavirus en Francia, la pandemia se invitó solita y se nos cayó arriba.

Apenas algunos intelectuales señalaron el hecho de que, pandemia o no pandemia, estábamos asistiendo a un control de la población a pasos agigantados, un avance increíble del biopoder

La pandemia vivida en ambos mundos: En las dos Suizas: Costa Rica y la Suiza europea

Esta es una carta personal a Topía, subjetiva, nada científica; ¡gracias por aceptar esta forma de responder a la invitación de escribir algo sobre LA PANDEMIA EN SUIZA, mi país natal! Aquí vivo ahora una mitad del año, la otra mitad estoy desde hace 40 años viviendo en Costa Rica y América Central, parte también en Uruguay, realizando mis proyectos profesionales como psicoanalista, sobre todo con psicodrama. Mi corazón está también en ambos mundos, a veces atormentado y a veces feliz en esta doble vida, batiendo para EL SUR de cualquier manera.

El abismo entre el mundo POBRE y el RICO, nunca estaba tan dividido como ahora: el VIRUS no tiene fronteras, la VACUNA sí lo tiene

Pinocho corre

Isaac Asimov sostenía que la más extraña industria humana es la elaboración de robots a imagen y semejanza del hombre, estos son ya más una realidad presente que asuntos de la ciencia ficción imaginados para un futuro lejano. Uno de los nichos económicos donde se han afincado muy bien los androides, son en los servicios de salud, sector donde la demanda aumentó un setenta y dos por ciento en el año 2020.

La crisis producida por el virus y las cuarentenas han terminado de consolidar un Planeta Cyborg en el que es imposible la vida sin que todos los usuarios tengan prótesis comunicacionales adosadas al cuerpo y que vivan 24/7 en y por ellas

Dar en el blanco: El segundo sexo en el Río de la Plata

Mabel Bellucci y Mariana Smaldone (compiladoras) Marea editora, 305 páginas.

En este libro las autoras y autores analizan la recepción de la obra de Simone de Beauvoir en la Argentina y Uruguay, su autobiografía, la vida filosófica, la relación con Victoria Ocampo, la crítica a Freud, el lesbianismo, la diferencia entre biología y cultura, el rol de hija madre, las trabas políticas y editoriales para su publicación en el Río de la Plata, la crítica de Judith Butler y las nuevas generaciones de lectores entre otros temas.

Prólogo: Un libro y una autora que se anticipó a su tiempo

Pocos libros y personajes disponen del privilegio de ser guía a numerosas generaciones como es El segundo sexo y su autora, Simone de Beauvoir. Aún más, esos dos tomos persisten en interpelar sin pausa hasta el momento actual y preservan un poder libertario que todavía se ejerce sobre millones de lectorxs. Desde su aparición El segundo sexo, en 1949, provocó amores, pasiones, omisiones y también odios irreconciliables.

Ante la desterritorialización feroz, la reterritorialización estratégica

Las identidades son formas de detener la desterritorialización feroz que propone el capital. El capital no para de desterritorializar-se. En cada instante en que se reterritorializa, se producen nuevas subjetividades que escapan a la normativa.

Uranistas que devienen gays. Consumidores que devienen adictos. Cuerpos que devienen trans. Gays que devienen marikas. Personas que devienen locos. Es en el mismo proceso de descodificación-recodificación donde las subjetividades se producen incesantemente en tanto situaciones.

La reivindicación de las identidades abyectas como acto político. Decirse “puto, torta, trava… adicto”. Un acto de resistencia ante los dispositivos de poder (Foucault)

Posibles causas (condiciones de producción) de la violencia de, hacia y en la escuela

Desde hace bastante tiempo, incluso antes de la conocida “Masacre de Carmen de Patagones” en el 2004, la violencia en, hacia y de la escuela (Daniel Lemme) preocupa a docentes, alumnos, directivos, funcionarios, gobernantes y padres de los estudiantes, más allá de las diversas miradas que tienen sobre la problemática.

Queremos pensar e indagar sobre las posibles condiciones de producción de la violencia en esa triple relación con la escuela: en ella, hacia ella y desde ella

Grupo de padres, madres, familiares y amigos de Gays, Lesbianas y Bisexuales

Conformamos un grupo horizontal, tenemos hijos con orientación sexual diversa, todos enfrentamos los mismos retos, cada uno de nosotros aprende del otro, compartimos un tiempo y un espacio de reflexión.

No tenemos preferencia política ni religiosa, no hay coordinación sino una ronda de iguales abiertos a entender y entendernos. Es un grupo de pares donde la concurrencia es libre y la participación es voluntaria. Nos caracteriza el respeto y la comprensión mutuos, la disposición a escuchar, la emotividad compartida y el deseo de superación.

Psicología: entre la represión y la resistencia

8 de agosto desaparición de Beatriz Perosio, presidenta de la APBA

La Huellas de la memoria. Psicoanálisis y Salud en al Argentian de los ´60 y ´70, Tomo II, Enrique Carpintero y Alejandro Vainer, editorial Topia. Segunda edición 2018. Transcribimos un fragmento del capítulo V, tomo II.  

El proyecto de la dictadura era instalar otro modelo de país. Para hacerlo desarticularon cualquier oposición. En el mismo, la discusión ideológica y la práctica política que se opusiera debían “desaparecer”, lo que implicó un ataque a los centros de estudio y a las organizaciones gremiales. El aislamiento y terror inundaron las Universidades y los Sindicatos, ya que muchos de ellos tenían una organización y una tradición de lucha, que abarcaba un gran número de estudiantes de psicología y psicólogos. El proyecto de estudiante y de profesional deseado por la dictadura se sintetizaba en una frase típica de la propaganda oficial de la época. Un estudiante entraba a una Universidad y tenía que negar la política y decir: “Yo sólo vengo a estudiar”. Su corolario, era un profesional que sólo se dedicara a su especialidad, obediente, que dejara de lado autores considerados “peligrosos”, que iban de Freud a Marx. Y que tampoco tuviera prácticas grupales, trabajo preventivo, comunitario, etc. Por eso, durante estos años solamente pudieron crecer teorizaciones y prácticas dentro de la Psicología, que dejaran a un lado cualquier compromiso social.

Nota de los editores: La renegación de la Salud Mental en la Pandemia

Desde Topía denunciamos renegaciones que producen amputaciones en nuestra subjetividad, cuyos efectos provocan y provocarán mayores padecimientos subjetivos. Donde los más afectados, como siempre, son los sectores de menor poder adquisitivo. Basta recordar que el 50% de la población vive en la pobreza. Dato que se lo está tomando como algo “natural” propio de la pandemia sin dar cuenta de 12 años de gobiernos K y 4 de macrismo. Eso sí todavía hay intelectuales “progresistas” que citan a Lacan y dicen que la lucha de clases no existe. 

Femicidio y feminicidio: las formas más extremas de la violencia hacia las mujeres

Editorial Revista Topía #92 agosto/2021

En la historia de la humanidad el patriarcado puso a la mujer en un lugar secundario subordinado al hombre. Desde allí se instaló un orden simbólico que relaciona lo femenino con la corporalidad y lo masculino con el logos, el pensamiento; el modelo de libertad donde se subordina el cuerpo a la mente refuerza la perspectiva de que las mujeres son incapaces de autodeterminación.

Su lugar prioritario era el hogar para tener hijos, en especial varones que garanticen la descendencia del pater familias, el cual tenía poder absoluto sobre la mujer. Esto que era propio de los sectores sociales de cada época histórica se reproducía en los sectores sociales subordinados. Debemos decir que el patriarcado se sostenía no solo por la fuerza y la violencia sino para enseñar que no hay alternativas al poder hegemónico y que la dinámica de clase y patriarcales forman parte del universo. Así como era ridículo pensar en cambiar los cielos del sol y la luna también era ridículo pensar que podían ser reemplazados la esclavitud y el patriarcado.

Con la llegada del capitalismo el patriarcado toma otras características basadas en la propiedad privada

Las múltiples sombras de la violencia institucional

Una enfermera de un hospital público de CABA se contagia de covid-19. Hace tiempo que pidió licencia por su condición de riesgo: es asmática, tiene hipertensión y diabetes y una contraindicación para vacunarse por ser alérgica. Sin embargo, tras un largo trámite burocrático, su solicitud no se resuelve. Se enferma, la internan y un mes y medio después muere.

Su caso no es el único: a principio de año, un médico del mismo hospital también perdió la vida, y recientemente murió un psiquiatra de otro hospital. Mientras, otros tantos trabajadores1 de la salud se contagiaron esperando durante meses a ser vacunados. Historias que se repiten. La pandemia mata a los cuerpos y desnuda las almas de quienes no hacen nada por evitarlo.

Las grandes corporaciones y los laboratorios que se han apropiado de la salud manejan la vida y la muerte de la población mundial

Se aprobó el cupo laboral trans, en las calles lo defenderemos

Por 207 votos a favor, 11 en contra y 7 abstenciones fue aprobada en la Cámara de Diputados la Ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero “Diana Sacayán - Lohana Berkins”; y por 55 votos a favor, 1 en contra y 6 abstenciones en la Cámara de Senadores, una demanda elemental y urgente luego de años de lucha del activismo LGBTIQ.

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