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Salud Mental

Paradoja de las prácticas “inclusivas” en salud mental

Hospitalocentrismo, cotidianeidad y acompañamiento terapéutico

En el quehacer cotidiano del AT (acompañante terapéutico) se desprende, como efecto de su especificidad en el ámbito de intervención (la cotidianidad del sujeto) y producto del carácter ideológico en que es tomado su trabajo -y como él mismo lo toma- una paradoja particularmente alarmante, aunque poco tenida en cuenta.

En miras a una consolidación disciplinar, la forma actual en que se incorpora a los equipos interdisciplinarios de intervención, quien realiza el trabajo “sucio” (utilizando una palabra vulgar) es el AT

La locura tiene cara de juanete

A los que durante la cuarentena estricta se volvieron expertos en panes de masa madre, bordado japonés sashiko, hicieron crecer una huerta en el balcón de medio metro y se reencontraron con su yo interior y además, lo publicaron en las redes para no angustiarse de que el mundo los había olvidado porque ya que no podían mostrar fotos de sus viajes, les digo: sigan así. Aprovechen ahora que todavía tienen un par de psi más o menos cuerdos que pueden intervenirles con alguna cosilla y fomentarles la productividad.

Historia de la CLU, primera cooperativa social de Europa

1980-Agosto-2020, a 40 años de la muerte de Franco Basaglia

En 1971, el psiquiatra veneciano Franco Basaglia asume la dirección del hospital provincial psiquiátrico de San Giovanni, ubicado en la ciudad de Trieste, al norte de Italia. En ese momento, en el hospital, había más de 1200 personas internadas, organizadas por patologías, sin derechos civiles de ningún tipo y en donde el eje estaba puesto en proteger a la sociedad de los internados/as, anteponiendo la custodia a la atención sanitaria en alguna de sus formas.

Según la concepción basagliana, toda persona que trabaja es un trabajador/a y por ello debía tener los derechos correspondientes a todo trabajador/a. Entonces, en el lugar de la ergoterapia, se implementaron nuevas formas de organización de los usuarios/as

Prácticas de salud mental en la pandemia. Consideraciones sobre la creación y la equidad

Mientras que las medidas de aislamiento preventivo en el escenario de pandemia demarcaron cierta detención, demora en las prácticas sociales habituales, el trabajo en salud, entre otros exceptuados, insiste de modo ininterrumpido, no sin transformaciones que la situación ha conllevado.

La transformación de dispositivos de escucha y circulación de la palabra en distintos ámbitos abrieron la interrogación que fisura la ortodoxia

Las políticas de derecha de Ramón Carrillo en el campo de Salud Mental

Hace unas semanas, como consecuencia de una información del Centro Simón Wiesenthal, comenzó a darse un debate sobre la figura de Ramón Carrillo. Creemos necesario recordar los efectos de su gestión en el ámbito de Salud Mental a partir de nuestras investigaciones publicadas en Las Huellas de la Memoria. Psicoanálisis y Salud Mental en la Argentina de los 60 y 70. Ed. Topía, segunda edición, 2018.

Salud (mental) en situaciones de Crisis y Catástrofes

Aproximaciones.

Distinguir entre unas y otras puede ser útil para diferenciar aspectos de la situación en la que nos encontramos actualmente (mes de abril del año 2020).  

Una crisis es un episodio agudo en el cual se manifiestan de manera intensa los padecimientos y fragilidades de un sistema dado. Por lo general, las crisis se presentan con algún pródromo, aura o aviso, son períodos breves o de duración más o menos previsible, y cuando las crisis pasan los sistemas tienden a volver aproximadamente a su estado anterior.  

Podemos suponer la profundización de dolencias ya existentes, como las depresiones y los consumos problemáticos

Kafka fue interconsultor de salud mental

La interconsulta en salud mental es como entrar a Parque Chas: una se mete, confiada en que ese laberinto de calles es más un mito que realidad. Hasta que al doblar la esquina, la realidad te confronta con que no tenés la más reputísima idea de cómo salir. Por suerte siempre hay algún vecino dispuesto a guiarte a la salida (dicen que los habitantes de Parque Chas son muy cordiales con el extranjero y les encanta sacarlos cuanto antes del barrio). Y una vez fuera, una se va con la experiencia de haber pasado por ese mito-realidad urbano.

Carta de la Asamblea de Usuarixs de la Salud Mental de Santa Fe a lxs Usuarixs de Argentina

Nos encontramos próximos al tiempo límite que nuestra Ley Nacional de Salud Mental y Adicciones Nº 26.657 plantea para el cierre y sustitución de los hospitales monovalentes. Hace 9 años atrás la sanción de la Ley de Salud Mental y Adicciones nos llenaba de expectativas, desafíos y luchas por-venir. Esta fecha se acerca, pero no del modo en que lo pensamos y anhelamos allá por el 2010.

Salud Mental: servicios, individuos y cuerpo social en la época del coronavirus

La emergencia del coronavirus hace que todo lo demás pase necesariamente a un segundo plano, condicionando y cambiando nuestra vida. Si la sanidad en Italia está sometida a un grandísimo estrés, y a un reto sin precedentes, la salud mental, hija de un dios menor, sufre en silencio. El empobrecimiento de los servicios, su reducción y unificación, la falta de personal, ya denunciada hace muchos años, se suma al hecho de estar hoy en la cola entre las prioridades de salud. El nivel de la amenaza, como en la guerra, está muy alto, y la expresión “tutela de la salud mental” suena casi redundante en muchos contextos sanitarios. Sin embargo, en una época en la que nadie puede cuestionar la legalidad de una "biopolítica" dictada por la medicina, nunca ha habido mayor necesidad de políticas de salud mental que en la actualidad, precisamente porque toda la población italiana, y más tarde o más temprano en el mundo, sufre un malestar enorme, que afecta y afectará a todo el mundo, y no sólo a los que ya tienen trastornos diagnosticados de tipo psiquiátrico, trastornando el mundo tal como lo conocemos.

Nunca como ahora hubo tanta necesidad de aferrarse en torno a los servicios como anclajes para la protección de la mente. Necesitamos urgentemente salvar los servicios, y al mismo tiempo repensar la salud mental en la era del coronavirus

Enfermedades mentales según la cosmovisión Inca

Muchas de las costumbres y tradiciones de los Incas se conocen a través de los cronistas europeos de la conquista. Este hecho supone una enorme dificultad porque existe muy poca información que haya sido recolectada sin ese filtro con las consecuentes limitaciones del lenguaje eurocentrista para su traducción. Sin embargo, la obra de Felipe Guamán Poma de Ayala, quien era descendiente de una familia noble de Huánuco y se había criado entre españoles, proporciona una de las visiones más fidedignas y originales sobre la vida cotidiana en el Imperio Incaico.

¿Salud mental “a la portuguesa”?

El futuro llegó hace rato

Con el panorama político abierto después de las elecciones primarias del 11 de agosto y a la hora de recoger el guante arrojado por el Comité de Redacción de la Revista Topía para escribir un artículo sobre “el futuro de la Salud Mental en nuestro país después del 10 de diciembre”, no quedan muchas más opciones que dar por hecho que a partir de dicha fecha asumirá el gobierno pejota-kirchnerista de Alberto Fernández-Cristina Fernández. A partir de ahí intentaré elaborar una hipótesis sobre el desenvolvimiento en ese campo desde una lectura política general y de conjunto. A lo problemático que siempre resulta cualquier versión contra fáctica, para el caso, se suma que las propuestas de gobierno en el campo de la Salud Mental permanecen bajo un aparente “secreto de -futuro- Estado” en la campaña de los principales candidatos.

Sin embargo, a la hora de un pronóstico futuro de “transición”, cabe hacer un breve balance del gobierno saliente en el área de la Salud Mental, para al menos pensar de dónde va a partir el futuro gobierno entrante.

La transformación planteada en el campo de la Salud Mental cada vez más se presenta como indivorciable de una perspectiva de transformación revolucionaria de la sociedad

Controlar la inflación diagnóstica

El autor fue el presidente del grupo de trabajo del DSM IV y parte del equipo directivo del DSM III. En la actualidad es catedrático emérito del departamento de Psiquiatría y Ciencias del comportamiento de la Universidad de Durham, Carolina del Norte. Es también un conferencista habitual y asiduo colaborador de las publicaciones más prestigiosas de EEUU. A continuación, publicamos un fragmento correspondiente al capítulo 7 del libro ¿Somos todos enfermos mentales? Manifiesto contra los abusos de la psiquiatría, editorial Paidós, Buenos Aires, 2014. Agradecemos a la editorial Planeta la autorización de su publicación.

La inflación diagnóstica tiene muchas causas complejas interrelacionadas, y para solucionarla se necesitan muchos remedios complejos e interrelacionados; y el resultado es más que dudoso. Lo que se tiene que hacer es completamente evidente, pero ser lo bastante inteligentes para saber qué hay que hacer no sirve de nada si no se tiene la fuerza para hacerlo. La mayor parte de la fuerza política y financiera promueve la anormalidad, mientras que las fuerzas en sentido contrario que promueven la normalidad no pueden contrarrestarla, ni siquiera remotamente, y no son lo suficientemente poderosas. Sin embargo, la esperanza a veces se cumple. De vez en cuando, los mansos heredan la tierra, especialmente si la razón está de su parte. Pueden ocurrir milagros inesperados cuando nadie podía siquiera imaginar que fueran posibles. Contra todo pronóstico, hemos elegido a un presidente negro, hemos aprobado leyes que legalizan el matrimonio homosexual y hemos hecho que fumar pase de ser una muestra de sofisticación seductora a ser un hábito asqueroso. Así que, ¿quién dice que no podemos también domar la bestia de la inflación diagnóstica y salvar al mundo de la devastadora epidemia de enfermedades psiquiátricas? Así es como hay que hacerlo…

Si disponemos de la tecnología para evitar una estafa de cien dólares, resulta tonto no aplicarla para evitar las muertes por sobredosis de fármacos

Un documental que cuestiona la organización de la Salud Mental en la Argentina

El vecino del PH. Del barrio al manicomio

(Lumière versus Méliès): la historia del cine, ese gran creador de los mitos del siglo XX, nació como una curiosidad científica, pero no como un invento, sino como un proceso. Niepce (en 1824 logró fijar la reproducción de un objeto por medios químicos, después de una exposición de doce horas), Daguerre (y la prehistoria de la fotografía), Reynaud (creador del teatro óptico), Plateau (inventor del fenaquistiscopio: un disco de figuras pintadas que producía la ilusión de movimiento continuo), Greene (en 1888 logró la proyección de imágenes en laboratorio), Edison (que en 1889 creó el kinetoscopio: una caja de madera vertical para visión individual). Incluso, la historia podría reducirse a un enfrentamiento: el de los hermanos Lumière (creadores del cinematógrafo) y el “mago” Méliès (inventor de los primeros trucos o “efectos especiales”, como se los llama hoy). Los primeros creían en el potencial del cine para dar a conocer mejor, y explicar lo real. El segundo se servía de las imágenes en movimiento para crear “otros mundos”. Los Lumière registraron (“documentaron”) para siempre, y proyectaron el 28 de diciembre de 1895 al fondo del Gran Café del boulevard de Capuchinos: La salida de los obreros de la fábrica, La llegada del tren a la estación de la Ciotat, La demolición de un muro, El estanque de las Tullerías. Lo propio de su cine fue, en definitiva, valorizar y celebrar lo real. Hacer con su apellido, luz en las sombras. Pero enseguida llegó “la magia”: Méliès; y lo fantástico. O lo que en 1902 era fantástico. Méliès no documentó lo real, en cambio adaptó las novelas de Julio Verne: Viaje a la luna, y en 1907, 20.000 leguas de viaje submarino. Estos son los dos puntos de partida: el documental y la ficción. Incluso, son los dos grandes géneros cinematográficos iniciales. Aunque como hemos “visto” antes, el origen del cine es esencialmente documentalista. Y el hecho de que Méliès haya tenido muchos más seguidores que Lumière no es obstáculo para que la corriente documentalista inaugurada por estos últimos tenga también una larga historia marcada con grandes nombres. Sin embargo, y si bien los primeros registros del cine fueron documentales, aún se estaba lejos de elaborarse el concepto de documental. Esto recién ocurrió en la segunda década del siglo XX, como consecuencia del descubrimiento del primer plano, atribuido a Griffith, y al desarrollo del montaje que llevaron a cabo los cineastas rusos. Podríamos decir que el documental empieza con el documento y termina con el argumento. Un documento no es aún el documental, y la ficción de un argumento comienza a curvar la insobornable veracidad hacia los laberintos de lo fantástico. De ahí, que los límites del documental sean difusos, problemáticos y discutibles. Pero sin “veracidad no hay documental”, como “no hay ficción sin verosimilitud”. Luego vendrá Flaherty, quizás uno de los nombres más importantes en la historia del documental.

La historia podría reducirse a un enfrentamiento: el de los hermanos Lumière (creadores del cinematógrafo) y el “mago” Méliès (inventor de los primeros trucos o “efectos especiales”)

El irresistible ascenso de las neurotecnociencias

Este texto forma parte de un capítulo del libro Genes, células y cerebros. La verdadera cara de la genética, la biomedicina y las neurociencias, con el que Ediciones IPS inaugura su colección Ciencia y Marxismo. Los autores condensan las reflexiones que desde hace décadas vienen problematizando, desde un punto de vista anticapitalista y socialista, las relaciones entre ciencia y sociedad. Hilary y Steven Rose -socióloga feminista de la ciencia y neurobiólogo, respectivamente- son parte de una generación de científicos y científicas que, al compás de la Revolución cubana, la invasión soviética a Hungría, la guerra de Vietnam y la lucha del pueblo vietnamita en el marco de la Guerra Fría, participaron de la crítica antiimperialista y anticapitalista, así como de las luchas obreras y populares en los años ‘60 y ‘70 del siglo pasado, cuestionando al mismo tiempo al estalinismo. Y que emergieron globalmente denunciando el uso de la ciencia con fines bélicos por parte de los Estados imperialistas, pero fueron más allá para poner en cuestión la relación entre ciencia y capitalismo: el modo en que la producción científica es mercantilizada y utilizada para beneficiar al capital y sus gobiernos, abonando al mismo tiempo una ideología conservadora. Desde su primer libro conjunto, Ciencia y Sociedad, publicado en 1969, los autores se propusieron problematizar esta relación, con particular énfasis en la crítica al reduccionismo biologicista en el caso de Steven y en la crítica feminista sobre el lugar de la mujer en el sistema de producción científico y sobre los sesgos ideológicos patriarcales en el de Hilary (del prólogo de Santiago Benítez-Vieyra y Juan Duarte). A continuación, publicamos un fragmento del capítulo 8.

El arte del Acompañamiento Terapéutico

El Acompañamiento Terapéutico como práctica

Partimos de reconocer el crecimiento exponencial que ha tenido el acompañamiento terapéutico (AT) en lo que va del siglo XXI. Si bien los inicios de esta práctica pueden rastrearse en varios países alrededor de la década del ’50, es necesario notar que su generalización y creciente institucionalización pertenecen a las últimas dos décadas. Como decíamos, existen antecedentes puntuales en los ’50, experiencias que surgieron de constatar las limitaciones y fracasos de los abordajes tradicionales del padecimiento psíquico grave, encontrando la necesidad de ampliar los encuadres, de ofrecer mayor presencia terapéutica. Y a la vez estas experiencias se alimentaban de corrientes teóricas y políticas que iban conformando el campo de la Salud Mental (oponiéndose a los métodos manicomiales), en una posguerra repleta de sujetos traumatizados y con una nueva conciencia sobre los campos de encierro y concentracionarios.

La idea del agente terapéutico en posición de semejante-acompañante nos habla a veces de la necesidad de restituir a través de una institución secundaria lo que debería estar garantizado desde las instituciones primarias que constituyen el tejido social

Bandersnatch Hospitalario

Escritos de guardia

Si no son seguidores de la serie Black Mirror, probablemente no entiendan el porqué del título. Lo spoileo brevemente: Bandersnatch es un capítulo laaaargo de la serie, una versión televisiva de “Elige tu propia aventura”: en vez de ir a la página tanto, tenés que seleccionar con el control de la tele opción A u opción B. De eso depende que el personaje se salve o se hunda.

Frente a la avanzada de la corporación médico-psiquiátrica contra la Ley Nacional de Salud Mental

En las últimas semanas han aparecido diversas notas periodísticas, radiales y televisivas, en relación a comunicados de asociaciones psiquiátricas, en particular, de la Asociación de Psiquiatras Argentinos - APSA, que intentan falsear la realidad histórica y legal y así confundir a la comunidad, recurriendo a falaces argumentaciones en el marco de su histórica posición de oponerse a los lineamientos expresos en la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657.

Atrapado en la locura

De enfermero a paciente de un manicomio en Brasil

El periodista Daniel Navarro Sonim reunió, a partir de manuscritos y entrevistas, las memorias de Walter Farías, quien, en la década del ‘70, pasó de ser un auxiliar de enfermería a ser paciente de una de las instituciones psiquiátricas más grandes de Brasil: el Complejo Psiquiátrico del Juquery, en Franco da Rocha, San Pablo, Brasil. Uno de los más grandes manicomios del mundo. Allí atendía pacientes postrados o que deambulaban por las Salas.

Luego del repentino traslado a un Manicomio Judicial, Walter comienza a convivir con pacientes que cometieron crímenes, algunos muy violentos y crueles. Con su salud mental comprometida, acabó siendo internado en el Hospital Psiquiátrico. Forzado a abandonar su guardapolvo blanco y transformarse en paciente, pasa a sentir en carne propia los horrores del Hospital. Y este libro los describe como ningún otro. Nos acerca a las entrañas del manicomio de una forma desgarradora e inédita hasta hoy.

Publicamos un fragmento de este texto que la Editorial Topía publicará en este año.

Presos políticos, drogadictos, alcohólicos y hasta hombres que habían traicionado a su esposa con otro hombre iban a parar al Juquery. Generalmente las familias no lo pensaban dos veces y los internaban con la esperanza de intentar arreglarlos.

Reflexiones psicoanalíticas en torno a un Programa ambulatorio de SENAME

Se discuten algunos aportes de los desarrollos tempranos de la teoría psicoanalítica de Jacques Lacan, en relación con un Programa de Reparación al Maltrato [PRM] y la función del terapeuta. Se destaca lo que la escucha analítica puede facilitar en el cruce de las demandas institucionales y familiares con los usuarios que allí se atienden desde una vertiente imaginario-simbólica.

De un orfanato cuartelario a una comunidad terapéutica pujante (1969-1976)

Esta es la historia de una familia que consagró largo tiempo de su vida a transformar un orfanato cuartelario en una comunidad terapéutica. Esta experiencia fue llevada a cabo por Leonardo Clausen y su esposa Cristina Mega en una colonia de la institución oficial para el cuidado de niños y adolescentes. En el momento en que esto ocurrió, la Colonia Martirené formaba parte de una institución que se llamaba Consejo del Niño. Hoy se llama INAU. Si observamos lo que ocurría en esas colonias-hogares en aquella época y hoy, veremos que son lugares de encierro, represión, que nos recuerdan a los campos de concentración nazis.

Para desarmar ese modo de funcionamiento carcelario e ir construyendo un espacio de rehabilitación debieron prescindir de los funcionarios y plegar a los educandos

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