Argenis Gimenez, que se denomina “El loco de la pancarta”, ya que lleva un sombrero con una pancarta que dice “Represión en los psiquiátricos”, fue un paciente psiquiátrico de los manicomios venezolanos. Desde su externación se dedica a denunciar en la calles de Venezuela y por diferentes medios -en especial a través de las redes sociales- las condiciones que atraviesa la Salud Mental en Latinoamérica. En su libro Síntesis autobiográfica del loco de la pancarta, se define del siguiente modo:
Como en algunas películas de suspenso, empezaremos por el final. A pesar de toda la producción y la documentación científica, de los consensos internacionales, de la reglamentación de la ley nacional de salud mental, de la existencia de la ley 448 (CABA) de la indiscutible reivindicación de los derechos humanos de los pacientes, de la innegable importancia de los programas comunitarios, en el 2012 se desmanteló en la Ciudad de Buenos Aires un programa de atención comunitaria destinado a niños/as y adolescentes con trastornos mentales severos (PAC, GCABA) perteneciente a la Dirección Adjunta de Salud Mental y con sede en el Centro de Salud Mental Nro. 1. Dicho programa que había comenzado en el 2007, asentaba su trabajo sobre la promoción de los derechos del niño, niña y adolescente (NNyA). El PAC puso énfasis en una mayor inserción social de esos NNyA a partir de una mirada integral e intersectorial que tomara en cuenta la multidimensionalidad de los determinantes sociales de la salud. Para ello fundó su trabajo en la interdisciplinariedad, la Intersectorialidad, la territorialidad, y la integralidad. Centrarse en esa perspectiva de derechos ha incluido accionar tanto en la accesibilidad, como en la equidad en la atención en salud, trabajar en la coordinación y la continuidad del proceso salud/enfermedad/atención, logrando una mejora en la efectividad de los cuidados.
En los últimos diez años una parte significativa de mis prácticas profesionales se ha desarrollado en las casas de las personas-conociendo sus formas de vivir y ocupar esos espacios, recorriendo diversos barrios de la Ciudad de Buenos Aires-. Este hecho configuró una puesta en movimiento concreta, interactuando desde un equipo interdisciplinario, con personas que sufren ciertos padecimientos que les impiden salir de sus casas, y por lo tanto también con sus familias.
…Intento comprenderlo... intento entender...
porque dejan que los principios nobles queden relegados al olvido,
mientras la decadencia se apodera de este mundo tan incierto,
me niego a entenderlo….
Gerard Foz Bosch
El 15 de mayo de 2011 se producía un hecho inédito en la historia española. Ese día un grupo de cuarenta personas acampaban, de forma espontánea y apartidista, en la Puerta del Sol en Madrid, como señal de protesta por la crisis socio-económica que enfrentaba aquel país.
En una reciente comunicación institucional de parte de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), se informa a sus asociados sobre un “hecho histórico” para la institución: "…la de ser la única Sociedad Profesional Evaluadora del Sistema Nacional de Acreditación de Residencias del Equipo de Salud, a cargo de la Dirección Nacional de Capital Humano y Salud Ocupacional del Ministerio de Salud de Nación, en lo que compete a las Residencias de Psiquiatría, Psiquiatría infanto-juvenil y Enfermería Psiquiátrica y de Salud Mental de todo el país".
La historia se remite a la década del ’60 cuando Franco Basaglia comienza a humanizar al hospital psiquiátrico de Gorizia, eliminando toda medida coercitiva y desarrollando el sistema de puertas abiertas. Transferido a Trieste, logra desplegar la reforma con mayor éxito y en 1978 sanciona la LEY 180: se cierran todos los manicomios de Italia, se abren los centros de salud mental y se establece que los tratamientos deben ser voluntarios (la obligatoriedad es una excepción que debe realizarse sólo bajo determinadas condiciones).
En los últimos diez años una parte significativa de mis prácticas profesionales se ha desarrollado en las casas de las personas -conociendo sus formas de vivir y ocupar esos espacios, recorriendo diversos barrios de la Ciudad de Buenos Aires-. Este hecho configuró una puesta en movimiento concreta, interactuando desde un equipo interdisciplinario, con personas que sufren ciertos padecimientos que les impiden salir de sus casas, y por lo tanto también con sus familias.
En la residencia de salud mental tenemos la opción de realizar una experiencia de trabajo desde APS o inclusión social en un espacio del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI) que trabaja con pacientes del sistema de salud mental: El Programa de Integración Comunitaria (PIC).
La lectura de las reflexiones de Scorofitz[1], Vainer[2] y Carpintero[3], algunas de estas compartidas en la Revista Topia, me movilizaron a participar del debate y colocar en juego algunas hipótesis que vengo construyendo hace ya un tiempo.
Franco Rotelli es un psiquiatra italiano. Desde 1971 a 1979 trabajó con Franco Basaglia en la transformación y cierre del manicomio en Trieste. Desde 1980 dirigió el Servicio de Psiquiatría en dicho lugar y continúa el trabajo en la desinstitucionalización hasta la actualidad. Desde 2010 preside la Conferencia permanente para la Salud Mental en el mundo, que asesora a diversos países. La Editorial Topía publicará próximamente su texto Vivir sin manicomios.
El Primer Nodo de Promoción de la Salud, una propuesta integral para tiempos post-manicomiales
En el mes de Abril la Ciudad de Buenos Aires vivió una serie de sucesos inéditos, que por su inesperada irrupción y su extrema contundencia, quedarán para siempre en el recuerdo de muchos.
La inclusión de abordajes comunitarios ha sido histórica y particularmente resistida en las prácticas de salud mental. El discurso biomédico que sostiene aún hoy la lógica manicomial, ha reducido la complejidad de los padecimientos subjetivos a nosografías estancas, confinando a los portadores de dichas “patologías” a tratamientos sostenidos en el encierro y el aislamiento. Según esta lógica, el adentro y el afuera institucional representan dos espacios que deberían permanecer acéticamente separados.
La coyuntura política de nuestro país muestra la vigencia del paradigma del capitalismo tardío, aunque tenga ropajes diferentes. Para demostrarlo vale hacer memoria. Una de las características del pensamiento neoliberal dominante en sus diferentes variantes es transformarse en una ideología totalitaria. Esta no da alternativas. Es “nosotros o el caos”. En realidad se plantea que: “o hacen lo que decimos nosotros o transformamos la sociedad en un caos a través de la economía.” Este pensamiento único, ya no es una técnica, sino una ideología de dominación.
La salud-enfermedad-cuidado es un proceso singular y colectivo, e implica un entramado de dimensiones: socio-económicas y políticas, de tradiciones científicas de interpretación e intervención técnica, de significaciones y representaciones en relación con el cuerpo y sus afectaciones, de producción socio histórica de subjetividades, géneros y sus relaciones; y, prácticas sociales y de la cotidianeidad.
Salud Mental no tiene táctica ni estrategia. Ni siquiera tiene un plan. Si no me creen, vayan a la página del Gobierno de la Ciudad, tipeen por gusto “Plan de Salud Mental”. Y quédense esperando, porque no van a encontrar nada.
Ya lo sabían Colón y Roca: mata indios y tendrás la tierra. Porque en definitiva, todo se reduce a ganar espacios y posiciones. Después, se ve.
Paco: Según el Observatorio de drogas se trata de una sustancia adictiva cuya composición química es predominantemente a base de cocaína alcaloide puro, muy similar al “crack.[1]
Paquito: Llámese así al consumidor de paco en jerga médico hospitalario.
Paquita: 1) Bailarina de la famosa cantante brasilera Xuxa.
Así como en todo el continente, el cuidado de los pacientes mentales en Brasil se concentró a lo largo del siglo XX en los grandes hospitales psiquiátricos. Desde 1852, año de inauguración del Hospital Pedro II en Río de Janeiro, la política asilar fue hegemónica en los tratamientos de la locura.
EDITORIAL:Recuperar la vergüenza ética como fuerza de lo colectivo. Enrique Carpintero
DOSSIER: AFIANZAR LA ÉTICA DE LA ALTERIDAD Ramiro Gentile / Daniel Waisbrot / Eugenia Aptecar
Primera mención del Octavo Concurso Topía Ensayo Breve 2024/2025
2023. Marcelo Rodríguez
SEPARATA: POR QUÉ LA IZQUIERDA HOY. Entre la colonización algorítmica y una hibridación que respete la vida. Entrevista a Miguel Benasayag Alejandro Vainer
Columna: Lo puto no quita lo facho: cuando el otro deja de importar. Tom Máscolo
ÁREA CORPORAL: Todo dolor es sufrimiento. David Le Breton
Reflexiones sobre la propuesta de modificación de la Ley de Salud Mental ¿Reforma o gatopardismo? María Laura Lopez Rolandi
TOPÍA EN LA CLÍNICA: EL TRABAJO A DISTANCIA HOY Ricardo Carlino / Luciano Rodríguez Costa
DAR EN EL BLANCO: Hoy estoy que ni me entiendo. Relatos de un psicoanalista. Carlos D. Pérez
NOTA DE LOS EDITORES: La contrarreforma psiquiátrica avanza
Y también:Lucas Méndez / Alejandro Vainer / Tom Máscolo
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra