Entre los escritores argentinos, Roberto Arlt es el que mejor describió las vicisitudes de los habitantes de nuestra ciudad. La fuerza de su poética urbana se encuentra en la solidez
e intensidad de sus obras, cuyo universo fascinante trasciende la época en que fueron escritas. Una de ellas es Saverio el Cruel, que se estrenó en el teatro del Pueblo en el año 1936. Allí Roberto Arlt muestra algunas cuestiones que hacen a la actualidad de nuestra cultura: los sueños de poder, la manipulación de las creencias, la lógica de la confabulación y la ficción de los hechos.
El legado de Arminda Aberastury al psicoanálisis de niños es indudable, tanto en la Argentina como en otros países de Sudamérica. Los términos “devolución”, “hora de juego diagnóstica”, “historia evolutiva” son parte de un “saber” relativo al análisis de niños y pertenecen a un conjunto semántico que se llamó Arminda Aberastury. La APA, perteneciente a la IPA, fue en un tiempo la asociación psicoanalítica más importante de América Latina, y en materia de psicoanálisis de niños, su personaje sagrado y “kleiniano”, fue Arminda Aberastury.
El presente tiene que devenir pasado si es que han
de obtenerse de él unos puntos de apoyo para formular
juicios sobre las cosas venideras. Sigmund Freud
Hace ya tiempo que la clínica nos viene interpelando de un modo acuciante, sacudiendo anteriores referentes conceptuales, dispositivos y modos de intervención. Los servicios hospitalarios se encuentran desbordados por demandas tan perentorias como difíciles de abordar con el instrumental teórico - clínico que era habitual años atrás. Se trata de situaciones individuales o vinculares que requieren múltiples abordajes y ponen a prueba a los equipos terapéuticos, en una tarea clínica que por momentos semeja un batallar sin pausa contra la pulsión de muerte.
José Bleger, tal vez el analista que más influyó en mi adicción al psicoanálisis, encarnó el objeto winnicottiano. Si algo atravesó su vida fue esa vocación para estar adentro y afuera o, peor aun, para nunca estar adentro y jamás estar afuera. Lo menos que podría decirse de él es que se llevó mal con las instituciones que lo albergaron y con las que jamás pudo cortar. Con la burguesía a la que pertenecía, con el judaísmo, con la institución psicoanalítica, con el Partido Comunista, con el matrimonio. Siempre dentro y fuera, y nunca conforme.
Hay una falta... gran cantidad de escritos que podríamos denominar
técnicos hablan de esto en psicoanálisis, una falta que es propia del
psiquismo, de la estructura psíquica, una falta en las tres dimensiones de
la estructura psíquica según J. Lacan.
Este texto fue leído en las Jornadas de homenaje a Marie Langer realizadas el 3 y 4 de setiembre de 2002. 1 Incluirlo como nota editorial tiene por objeto plantear que la esperanza permite la búsqueda de una verdad en permanente construcción. Es decir, de una verdad que articula sentidos, que posibilita la elaboración, al construir el pasado dando cuenta en el presente de la historia que lo constituye, para de esta forma permitir la memoria.
El trabajo que se expone tiene como finalidad presentar el comienzo de las indagaciones del proyecto de investigación “Representaciones Sociales acerca del quehacer Profesional del Psicólogo: El caso de las Concurrencias de Salud Mental de la Ciudad Autónoma de Bs. As.”, enmarcado en la Beca Maestría UBACYT 2002.
Los franceses tiene un verbo que no encuentra traducción justa en español: flâneur. Flâneur es el arte de pasear sin rumbo fijo, mirándolo todo, disfrutándolo todo como si por primera vez se saliera al mundo.
Para nosotros podría ser pasear. O vagar. Pero en todo ellas algo queda por fuera. Porque es todas ellas, más un plus inefable. La experiencia del flâneo es inefable en el español que conocemos.
Lamento no poder ahorrarle al lector habituado a textos de mayor fluidez la aridez de un conjunto de enunciados cuya única virtud –si la tiene – consiste en ofrecer una guía para un debate posible.
Se tratará en esta ponencia la naturaleza cambiante de la relación de historia y narración, y se intentará remarcar la importancia central de la narración, que actualmente parece menos obvia en psicoanálisis; también el sentido, la necesidad y el carácter de su desaparición.
Si toda sociedad crea significaciones específicas que estructuran las representaciones del mundo1, representaciones que constituyen el marco en el cual se designan los fines de la acción y se definen los tipos de los afectos característicos, es inevitable que una sociedad inestable, atravesada por acontecimientos históricos aún no metabolizados y cuyo movimiento no garantiza que se encuentre en tránsito hacia lugar previsible alguno, no pueda homogéneamente determinar el marco representacional en el cual se inserten las generaciones que acceden a la Historia.
En este artículo, el segundo de una serie sobre la historia del psicoanálisis en los Estados Unidos de Norteamérica, hablaré acerca de algunas de las fuerzas que contribuyeron a menoscabar la relevancia social del mismo y aún a amenazar la supervivencia como modalidad accesible para más que una reducida elite.
El psicoanálisis nace con el siglo, y éste estará profundamente marcado por él. Será nueve años después, durante el viaje que Freud realizara a la Clark University, que formula su famosa conceptualización del psicoanálisis como peste, como precisa
referencia a su carácter "subversivo", frente a los conocimientos y cultura de su época, como también por lo indicado en una obra de 1910: "La sociedad no se apresurará a concedernos autoridad (ya que) no puede menos que ofrecernos resistencia, pues nuestra conducta es crítica hacia ella; le demostramos que contribuye en mucho a la causación de las neurosis.
Desde la perspectiva clásica del psicoanálisis, el modo en que se resuelve el complejo de Edipo traerá consecuencias en la elección de objeto, como así también en la identidad sexual del sujeto. A fin de tener opiniones actuales del tema, Topía Revista consultó a los psicoanalistas Irene Meler, Benjamin Resnicoff y Sergio Rodriguez realizándoles las siguientes preguntas:
1° - ¿Cómo se fundamenta desde el campo de la teoría psicoanalítica, si la
El bebé abre los ojos y, como Dios, crea el mundo. Está en el ombligo de su universo. El cuerpo se va construyendo a partir de ese ombligo, como cuadra a todo ombligo. El bebé proyecta en la tela de su psiquismo, que es la tela del cosmos, toda una asombrosa constelación de operaciones particulares, verdadero precipitado de formas prestadas de ese otro primordial que es la madre, sumado al efecto fenotípico de su DNA. Él ya tiene memoria filogenética, ahora iniciará su memoria epigenética, memoria que comienza con la amnesia de ese Big Bang que fue su nacimiento.
Carla Delladonna (compiladora), Rocío Uceda (compiladora), Paulina Bais, María Sol Berti, Susana Di Pato, Marta Fernández Boccardo, Romina Gangemi, Maiara García Dalurzo, Bárbara Mariscotti, Agustín Micheletti, María Laura Peretti, Malena Robledo, Georgina Ruso Sierra