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Clínica

El psicodrama en la construcción de la memoria histórica

Las huellas de la dictadura uruguaya en la tercera generación

A 40 años del inicio de la última cívico-militar en Argentina es necesario también recordar que esta política se aplicó de distintos modos en Latinoamérica. Es por ello que publicamos un trabajo sobre las formas de elaboración que se vienen dando en Uruguay. 

El giro del psicoanálisis IV La contratransferencia-transferencia*

El análisis es una experiencia. Esta experiencia se llama transferencia, donde no solo está el cuerpo del paciente, sino también el del terapeuta que lo implica en la contratransferencia. De esta manera se constituye la situación analítica ya que se instaura un espacio virtual de la cura que permite soportar la emergencia de lo pulsional. Esto que llamo espacio-soporte tiene un orden de realidad peculiar que debe ser entendido, desde una doble inscripción, como metafórica y al mismo tiempo libidinal y se configura a partir del establecimiento de un marco de referencia (encuadre). Este permite el funcionamiento del dispositivo analítico en el cual la relación terapéutica se define como relación cuerpo a cuerpo. Allí se deja hablar al cuerpo donde éste no habla de sí mismo, y el terapeuta habla también desde un cuerpo atravesado por la red de significaciones que se juegan en la contratransferencia-transferencia.

La transferencia se manifiesta tardíamente en la obra de Freud y lo hace en el desarrollo de una teoría y una técnica ya constituidas. Pero no sólo en la historia del psicoanálisis la transferencia está en segundo lugar, sino también en el tratamiento analítico.

Interrupción por Contratransferencia

Muchas veces cuando me invitan a escribir un caso, me piden que se trate de la “Contratransferencia”.

Este término es complicado, porque está compuesto de dos movimientos psíquicos:

1) Es una transferencia. O sea el individuo transporta experiencias, emociones, expectativas, de una relación anterior a otra relación más actual, más presente. Los ejemplos más conocidos son, por ejemplo, el psicoanalista es percibido por el paciente como el padre o la madre. Suelo contarle a mis alumnos una situación divertida como ejemplo de Transferencia:

De lo que hay que abstenerse de abstenerse

Quisiera comenzar este trabajo compartiendo algunas preguntas:

¿Qué es para el analista registrar sus afectos y su cuerpo? ¿Hay cuestiones de nuestras herramientas teórico-técnicas devenidas en ideales que dificulten este registro?

Coordinación de grupos ¿oficio de tejedores?

Tejer es una tarea que puede desarrollarse tanto en el centro del hogar, entre manos y agujas conocidas, esperando -por ejemplo- una nueva vida; como una tarea industrial, que produce valor de uso y de intercambio, tanto como abrigo.
En ambos casos, entrelazada entre un extremo y otro de su hebra, a los tejedores.
Quizás por ello nos nació como metáfora, para poder trasmitir en estas breves líneas, nuestro aprendizaje emergido de la práctica, de las charlas luego y antes de cada encuentro, de cada clase, taller o intervención que realizamos desde este oficio que nos ha convocado hace ya más de veinte años.

Pacientes etiquetados

Columna

Llegan a la consulta, lo que llamo pacientes etiquetados, con un diagnóstico que lucen como una camiseta o una suerte de identidad adquirida.

“Soy un TOC”, lo mío es “Trastorno de Ansiedad”, sufro de “Ataques de pánico”, “Soy Anoréxica”, “Soy Bipolar” y con mayúscula. Me recuerda cuando en las salas de hospital, se nombraba a los pacientes “la de la cama n°” o “el del ACV”, con desconocimiento de la persona sufriente.

¿Por qué esta presentación en vez de hablar de su malestar, dolor o sufrimiento?

El giro del psicoanálisis III

El exceso de realidad produce monstruos

La filosofía y la psicología clásica han planteado el problema de la realidad en términos de conocimiento. Freud rompe con este criterio y presenta la relación del aparato psíquico con la realidad en términos de placer-displacer. En este sentido el principio de realidad no constituye un principio en sí mismo, sino un regulador del principio placer-displacer. Es decir, el principio de realidad transforma por renuncia de lo pulsional el principio de placer. Al imponerse el principio de realidad ya no se busca la satisfacción por caminos más rápidos, sino a través de rodeos, respetando las condiciones de la realidad externa e interna. Varias preguntas se imponen: ¿Cómo escapa el ser humano del apremio de la realidad, de la renuncia al placer inmediato? ¿Qué ocurre cuando “el mundo circundante objetivo” no facilita la satisfacción? La respuesta que podemos dar es que el ser humano se refugia en su mundo fantasmático.

El sujeto y la clínica en la era digital

La odisea del siglo XXI cierne sobre nosotros y se ha hecho presente de una manera contundente y brutal. La era digital ha llegado, se ha instalado, ha desplegado sus efectos y no estamos exentos de interrogantes.

Satisfechos y a la vez abrumados con tanta tecnología, no dejamos de vislumbrar qué será de nosotros si éste crecimiento desmesurado del mundo cibernético no tiene un límite.

Freud avizoraba allá por 1930 lo que plasmó en “El malestar de la cultura”:

“El hombre ha llegado a ser, por así decirlo un Dios con prótesis: bastante magnífico cuando se coloca todos sus artefactos. Pero éstos no crecen de su cuerpo y a veces aún le procuran sinsabores.”

La polifonía en la clínica psicoanalítica

La escucha psicoanalítica es la clave del trabajo psicoanalítico. Un analista es alguien que tiene “escucha” psicoanalítica. Pero avanzando, este concepto se convierte en un misterio que pocas veces se profundiza.1 ¿De qué se trata esta “escucha”? ¿Las palabras, el discurso? ¿Las formaciones del inconsciente? ¿El sujeto? ¿Sólo escuchamos con el oído afinado psicoanalíticamente, con lo cual un analista sería una gran oreja entrenada? ¿Es igual con diferentes patologías y en distintas situaciones? ¿Escuchamos sólo un discurso verbal y no verbal?

Mi propuesta es incorporar el uso de elementos de la música para poder avanzar no sólo en desentrañar aquello que hacemos en el acto de escuchar como analistas, sino también para enriquecer nuestro trabajo.

El giro del psicoanálisis II

La negatividad: clínica de los factores psicoentrópicos

Como desarrollamos en otros textos de nuestra revista, esta época se presenta en una subjetividad donde predomina lo negativo. Con este término me refiero a patologías en las que prevalece el vacío, la nada, un destino trágico del funcionamiento psíquico y el pasaje al acto.

Analistas, supervisores y el policial negro

La clínica de lo traumático se diferencia de la clínica de lo neurótico tanto como el policial inglés se diferencia de la novela negra norteamericana. Siguiendo con la comparación usual entre analista y detective, el detective del policial inglés es una persona sedentaria que con su inteligencia resuelve enigmas sin que se le apague la pipa. En cambio, los detectives de Dashiell Hammet o Raymond Chandler son seres que se meten en el barro de la experiencia, se sumergen en lo que investigan, ponen el cuerpo, lo exponen y pueden llegar a salir magullados de lo que vivieron.

¿Qué haremos con las imágenes?

Un enjoyado seno que desata la gresca entre los niños
en los oscuros patios de la bastardía

Tempestad apenas. Aldo Oliva

¿Qué haremos con las imágenes? Vivimos envueltos en su multiplicidad multiplicante y como sucede siempre que un orden de producción social alcanza niveles maquinales, aumenta la posibilidad del asedio, del atentado contra su soporte subjetivo.

Terapia intensiva: la vida y la muerte bordada en la boca

Un relato del trabajo de análisis institucional en un Hospital del conurbano bonaerense

Los tiempos destilan signos. O mejor, los hombres visten cada época con diferentes obsesiones. Hubo tiempos ilusionados, hubo momentos de catástrofes, tiempos de silencio y muerte, hubo épocas serenas como una tarde de abril. Hoy en algunos ámbitos, auguran crisis, en algunos territorios, según puede verse, queda muy bien asesinar ilusiones, sonreír levemente ante cualquier utopía y explicar puntillosamente que se aproxima el final de una historia.

El giro del psicoanálisis: Dispositivos psicoanalíticos

Introducción

Inauguramos este espacio en Topía en la clínica para dar cuenta del giro que ha dado el psicoanálisis como consecuencia de las transformaciones en la subjetividad y los nuevos paradigmas en la cultura. Como venimos afirmando desde hace muchos años (Carpintero, Enrique, “El giro del psicoanálisis”, Topía en la Clínica, Nº 5, marzo de 2001), esto implica no solo nuevas manifestaciones sintomáticas, sino también un escuchar diferente del sujeto en análisis.

Psicoanálisis de un adolescente con supuesto ataque de pánico

La potencialidad de establecer un dispositivo que permite nuevas modalidades de contratransferencia y transferencia

Gabriel tiene 14 años y concurre a la primera entrevista con su madre. Lo hago pasar; su madre se queda en la sala de espera con el hermano menor de 7 años. Gabriel cuenta que es oriundo de un pueblo de Paraguay y que vive hace unos cuatro meses en una habitación que alquila su madre en un barrio del conurbano bonaerense.

Habla con un ritmo muy acelerado y en voz baja y suave, esto hace que en diversas oportunidades tenga que repreguntarle. Gabriel es un joven menudo y que aparenta tener menos edad de la que tiene.

Grupos terapéuticos multifamiliares con adolescentes: un dispositivo para que se despliegue la confrontación generacional

Un espacio para dar sostén a familias con dificultades en las funciones de dar amparo e instalar legalidades

¿Por qué un grupo multifamiliar1, grupo terapéutico psicoanalítico con varias familias, en un Servicio de Adolescencia? ¿Por qué reunir a las dos generaciones en un mismo espacio terapéutico justo cuando debe producirse la separación y paulatino alejamiento del adolescente de sus figuras parentales?

Olvido del terremoto

Una supervisión psicoanalítica que permite tanto desentrañar un misterio como operar clínicamente

Me pidieron una consulta de supervisión. En esta época invernal antes de las fiestas de fin de año en Europa hay mucho trabajo. Es invierno, los días tienen poca luz, hace frío. Tenemos mucho trabajo.
Quien preguntaba fue un participante de mis cursos en una ciudad italiana, algunos años atrás. Hacía mucho que no lo veía y para decir la verdad, no me acordaba ya de él, insistió. Sin muchas ganas de mi parte, fijamos una fecha.

Un caso de impotencia masculina

Los Ateneos Psicoanalíticos de Topía

Los abordajes clínicos psicoanalíticos de la impotencia masculina tienen ya una larga historia. Desde el propio Freud a los trabajos de Sándor Ferenczi, este síntoma fue objeto de trabajo y reflexión por parte de numerosos psicoanalistas. Pero, las transformaciones de la subjetividad y la sexualidad en nuestra época nos llevan a preguntarnos ¿cómo se presenta y se trabaja con estos pacientes hoy? ¿Qué herramientas clínicas disponemos en la actualidad?

Curar a los caballos con palabras

Siempre que comentamos un ateneo clínico, hay que agradecer al analista por permitirnos entrar a su consultorio y mostrarnos su práctica. El estuvo allí y nos acerca su relato de como estuvo allí. Nuestra tarea es más fácil, es a distancia, no empapados en la turbulencia del estar allí.

Anorexia

Los Ateneos Psicoanalíticos de Topía

El abordaje de pacientes con anorexia es complejo, tal como lo es la propia patología. En ella se entrecruzan cuestiones de diverso orden. Este padecimiento ha crecido en muchos sectores de la sociedad actual capitalista por la relación de la alimentación y los ideales del cuerpo. Es por ello que en este caso hemos decidido profundizar en la potencialidad del abordaje psicoanalítico.

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